You are here:Artículos y Documentos por Temas |Anticoncepción de emergencia|La naturaleza abortiva de la AE|La naturaleza abortiva de las píldoras de “anticoncepción de emergencia”

ELIGE SUB-SECCIONES en "Anticoncepción de Emergencia"

Miércoles, 06 de Abril de 2011 21:44

La naturaleza abortiva de las píldoras de “anticoncepción de emergencia”

1) ¿Qué es la “anticoncepción de emergencia”?

El Consorcio Internacional de Anticoncepción de Emergencia (ICEC, por sus siglas en inglés), la organización antivida que se dedica a promover este método anti-natalista, lo define de la siguiente manera: “El término ‘anticoncepción de emergencia’ se refiere a varios métodos anticonceptivos que se pueden usar para impedir el embarazo después de las relaciones sexuales. Estos métodos incluyen las píldoras de Anticoncepción de Emergencia [PAE] –que son dosis especiales de las píldoras anticonceptivas de uso ordinario—así como la colocación de un dispositivo intrauterino [DIU o IUD, por sus siglas en inglés]” [1]. Es cosa sabida que a las PAE también se les llama comúmente píldoras del “día siguiente” (PDS) o píldoras del “día después” (PDD).

 

 

En cuanto a las razones que dan sus promotores para este uso de “emergencia”, el ICEC dice a continuación de la afirmación apenas citada, que los métodos de AE “les ofrecen a las mujeres una segunda e importante oportunidad de impedir el embarazo cuando el método habitual falla, no se usó ningún método o la relación sexual fue un acto forzoso” [1].

2) ¿Cuáles son los principales argumentos que niegan el efecto abortivo de las PAE?

En este capítulo vamos a abordar solamente el efecto abortivo de la PDS o PDD. Dejaremos para el siguiente capítulo el tema de las otras consecuencias de la PDS.

Como veremos en el resto de este capítulo, los que promueven la PDS dicen que ésta,

-- No es abortiva, porque el embarazo comienza en la implantación..

-- No es abortiva, porque no tiene un efecto anti-implantatorio.

En el resto de este capítulo, vamos a presentar lo que dicen los promotores de la PDS sobre cada uno de estos dos argumentos y luego presentaremos sus correspondientes refutaciones.

3) ¿Qué dicen los que promueven las PAE sobre el embarazo?

Como mostraremos a continuación, los que promueven la PDS dicen que ésta no provoca un aborto temprano, ya que este método actúa antes de la implantación del ovocito fecundado (el nuevo ser humano) en el útero de su madre, momento en el cual, dicen ellos, comienza el embarazo. La presunción aquí es que como el aborto es la interrupción del embarazo, entonces no se le puede llamar “aborto” al mecanismo anti-implantatorio de estos métodos, ya que dicho mecanismo tiene lugar “antes” del comienzo del embarazo.

A continuación vamos a citar lo que dicen ocho de las principales organizaciones que promueven la PDS acerca de cuándo comienza el embarazo y por qué ésta, según ellas, no es abortiva:

-- En el 2002, la Coordinadora de la Red de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC), se dirigió a la Corte Suprema de Chile, para protestar por la negativa de este máximo tribunal de aprobar la PDS en ese país: “La anticoncepción de emergencia no es un producto abortivo, sino anticonceptivo, pues impide o dificulta la anidación [del embrión humano en el útero materno], etapa que según la Organización Mundial de la Salud [OMS] y otros organismos científicos prestigiosos, constituye el verdadero momento de inicio de la vida humana” [2].

-- En el 2003, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que es la Oficina Regional para las Américas de la OMS, afirmó lo siguiente: ”Médicamente se considera que una mujer está embarazada cuando un ovocito fecundado se implanta en el recubrimiento de su útero y sólo entonces puede desarrollarse como un feto. La ACE [anticoncepción de emergencia] no es un abortivo, por lo tanto no puede terminar un embarazo” [3].

-- La fuente utilizada por la OPS para su apenas citada afirmación fue la Universidad de Princeton, en EEUU [4]. En el portal de Princeton, a su vez, se encuentra la siguiente afirmación: “Según las principales autoridades de la medicina –como los Institutos Nacionales de Salud [NIH, por sus siglas en inglés] y el Colegio de Obstetras y Ginecólogos de EEUU [ACOG, por sus siglas en inglés]— el embarazo comienza cuando el ovocito fertilizado se implanta en la capa uterina de la mujer… La anticoncepción de emergencia no va a funcionar, si la mujer ya está embarazada” [5].

-- El portal de los NIH, que es una agencia del gobierno de EEUU, a su vez, dirige al visitante que indaga sobre este tema a un enlace, a través de “Medline”, que lo lleva al portal de Womensheatlh.gov, entidad que pertenece al Departamento de Salud y Servicios Humanos del gobierno de EEUU. En el portal de Womenshealth.gov., se afirma lo siguiente: “¿Es la anticoncepción de emergencia la misma cosa que la ‘píldora abortiva’? No. La anticoncepción de emergencia puedeimpedir que una mujer quede embarazada. Funciona de tres maneras: impide que un ovocito salga del ovario, impide que el espermatozoide se encuentre con el ovocito, impide que el ovocito fertilizado se adhiera al útero. La píldora abortiva (Mifeprex, también llamada RU 486) funciona después que la mujer está embarazada (después que el ovocito fertilizado se ha adherido al útero)” [6].

-- En el portal del ACOG, la otra fuente de la Universidad de Princeton, encontramos la siguiente afirmación: “Un mecanismo secundario de [las píldoras de AE] puede ser el impedir la implantación … La anticoncepción de emergencia no interrumpirá un embarazo ya establecido” [7]. Aunque no lo diga explícitamente, el ACOG está utilizando el argumento de que el embarazo comienza en la implantación, para negar que el posible efecto anti-implantatorio de la PDS sea abortivo. De hecho, ya en 1965, el ACOG había dicho que el comienzo del embarazo ocurría con “la implantación de un ovocito fertilizado” [8].

-- En el portal de la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés), el visitante encuentra la siguiente aseveración: “Se cree que las píldoras de anticoncepción de emergencia (PAE) impiden la ovulación, la fertilización y/o la implantación. Las PAE no son eficaces una vez que el proceso de implantación ha comenzado, y no causarán un aborto” [9]. En esta afirmación está claro que la definición del embarazo, implícitamente subyacente, es que éste comienza en la implantación, en vez de la concepción.

-- En el portal de la IPPF\Región del Hemisferio Occidental (IPPF\RHO o IPPF\WHR, por sus siglas en inglés), el mensaje sobre este asunto es más explícito en cuanto a la re-definición del comienzo del embarazo: “¿Puede la AE causar un aborto? No. El uso de la anticoncepción de emergencia no causa un aborto. La definición médica del comienzo de un embarazo es cuando un ovocito fertilizado se implanta en el útero. La AE tiene su efecto antes de la implantación y no funcionará si un embarazo ya ha comenzado. Por lo tanto, no se puede considerar como abortiva” [10].

-- En el portal del Population Council (Consejo de Población), nos encontramos con la siguiente afirmación: “Dependiendo de cuándo en el ciclo se toman las píldoras, éstas pueden impedir o retrasar la ovulación, interferir con la fertilización obloquear la implantación. Las píldoras de anticoncepción de emergencia no son abortivas” [11]. Obsérvese que, implícitamente, el Population Council está negando que el efecto anti-implantatorio de las PAE sea abortivo.

4) ¿Quiénes son los que más saben acerca del no nacido?

Para poder responder a la pregunta sobre si la PDS es abortiva o no, es necesario, a su vez, responder con precisión a las siguientes dos preguntas:

-- ¿Cuándo comienza la vida del ser humano y el embarazo?

El problema es que, lamentablemente, no todos los especialistas en medicina están de acuerdo en cuándo comienza la vida del ser humano. De hecho, parte del avance de la “cultura” de la muerte en el mundo, y especialmente en el mundo hispano, se debe al hecho de que en no pocos países las asociaciones de ginecólogos respaldan o promueven el aborto. Este tema lo abordaremos en los próximos capítulos. Basta con señalar aquí que muchos de los mismos que se supone defiendan la vida del ser humano no nacido, son los que precisamente enarbolan el argumento antivida que hemos señalado más arriba: que el embarazo comienza en la implantación, en vez de la concepción o fertilización.

El problema es obviamente grave. Los médicos, y en particular los ginecólogos, gozan de gran autoridad y prestigio. No es para menos, ellos son, se supone, los guardianes de la vida y de la salud. Por consiguiente, cuando un facultativo respalda o recomienda el aborto, o cuando niega, por ejemplo, que la PDS sea abortiva, las consecuencias en la conciencia colectiva son devastadoras. La “cultura” de la muerte encuentra un camino fácil por donde transitar y difundirse.

Gracias a Dios, sí hay médicos, incluyendo ginecólogos, que defienden la vida incondicionalmente y con valentía. Pero el problema es que tienen a un gigante antivida en su contra. No solamente los medios seculares de difusión se han parcializado en contra de la vida humana no nacida [12], sino que, como ya hemos señalado, muchas instituciones de ginecología han adoptado una postura favorable al aborto en todas sus formas. La influencia en la mentalidad de los forjadores de opinión y del público en general es enorme.

Es aquí done conviene señalar una cuestión muy importante. Las personas que más saben acerca de cuándo comienza la vida del ser humano no son en realidad los ginecólogos, sino los embriólogos, más concretamente, los que se especializan en embriología humana. La eminente escritora y especialista en filosofía y en temas de la medicina, especialmente en bioquímica, Dianne N. Irving, M.A., Ph.D, ha afirmado lo siguiente: “La cuestión de cuándo comienza la dimensión físico-material de un ser humano, por medio de la reproducción sexual, es una cuestión estrictamente científica y, fundamentalmente, debe ser respondida por los especialistas en embriología humana –no por los filósofos, los especialista en bioética, los teólogos, los políticos, los técnicos de rayos x, las estrellas de cine o los gineco-obstetras” [13].

De hecho, y en relación con el último grupo de personas que menciona la Dra. Irving, los médicos que son especialistas en embriología humana enseñan en las facultades de medicina, a las cuales acuden los estudiantes de ginecología u otras especialidades de este campo.

También debemos añadir que éstos y otros expertos de la medicina, incluyendo los mismos especialistas en ginecología y también en farmacología, colaboran para publicar los diccionarios y textos de medicina que se utilizan en las universidades más prestigiosas de todo el mundo.

5) ¿Qué dicen los que más saben sobre el ser humano no nacido?

¿Qué dicen entonces los expertos en embriología humana y otros especialistas en campos relacionados, sobre el comienzo de la vida del ser humano no nacido y del embarazo? A continuación, citamos en el orden cronológico de su publicación, desde 1976 hasta el 2004, las afirmaciones que se encuentran en veinte de las más prestigiosas fuentes de la medicina del mundo contemporáneo:

-- La Van Nostrand´s Scientific Encyclopedia, 5a edición. Considine, Douglas (ed.). New York: Van Nostrand Reinhold Company, 1976, p. 943, enseña claramente que la vida del ser humano comienza en la concepción [14].

-- El Butterworths Medical Dictionary, 2nda edición, 1978, a cargo de MacDonald Critchley, define la concepción como “El acto de embarazarse. La fertilización del ovocito por un espermatozoide y el comienzo del crecimiento del embrión”, y el embarazo como “el estado de llevar un hijo en el seno; condición que va desde la concepción hasta el parto del conceptus” [15].

-- El Profesor Drek Llewellyn-Jones, un muy conocido escritor sobre temas médicos, en su obra Everywomen, publicada en 1978, definió la concepción y el comienzo del embarazo diciendo que cuando el material genético masculino del espermatozoide se une al material genético femenino del ovocito, “se forma un nuevo individuo” [16].

-- El Gould Medical Dictionary, 4a Edición, 1979, McGraw-Hill Book Co, define la concepción como “La fertilización del ovocito por el espermatozoide”, el conceptus como “lo que es concebido: un embrión o feto” y el embarazo como “la condición de estar embarazada: el estado de una mujer o de cualquier mamífero femenino desde la concepción hasta el parto” [15].

-- El Pearces Medical and Nursing Dictionary and Encyclopedia 15a Edición, 1983, p. 99, Faber & Faber, define laconcepción como “la unión de los elementos reproductores masculino y femenino, es decir, del ovocito y del espermatozoide” [15].

-- El Harrups Dictionary of Medicine and Health, 1a Edición, 1988, Londres, define la concepción como “el momento y proceso de la fertilización del ovocito por un espermatozoide, después de la relación sexual. El resultado es la formación de un cigoto (una célula combinada con 23 pares de cromosomas en su núcleo), que representa el comienzo del embarazo” y del embarazo dice que “comienza en la concepción, cuando un ovocito es fertilizado por un espermatozoide” [15].

-- El Mosby's Medical, Nursing and Allied Health Dictionary, 3a Edición, 1990, a cargo de N. Darlene Como, p. 954, define el embarazo de la siguiente manera: “En el preciso y único momento de la concepción, la mujer está embarazada con un nuevo ser individual” y se refiere al proceso de la implantación como un suceso aparte y que ocurre pocos días después, hacia el 7mo u 8vo día después de la concepción (p. 610) [15].

-- The Harper Collins Illustrated Medical Dictionary. New York: Harper Perennial, 1993, p. 146, enseña claramente que la vida del ser humano comienza en la concepción [14].

-- El Mellons Illustrated Medical Dictionary 3ra edición, 1993, Nueva York, define la concepción como “la fertilización de un ovocito o el acto de embarazarse”, el conceptus como “el producto de la concepción, que también se le llama embrión” y elembarazo como “el período de tiempo entre la concepción y el nacimiento de la prole. Llevar una prole en desarrollo dentro del cuerpo” [15].

-- La Embriología Humana y Biología de desarrollo. O’Rahilly R, Muller F. Nueva Cork. Wiley-Liss, 1994, afirma que en en el momento de la fecundación se origina el cigoto,  que el cigoto consiste en una célula única formada por la fusión del material genético masculino con el femenino, constituyendo un nuevo genoma y que el número total humano de 46 cromosomas es restituido, y como consecuencia, una nueva vida humana comienza [17].

-- El Oxford Concise Medical Dictionary, 4ta edición, 1994, define la concepción como “el comienzo del embarazo; cuando una célula germinal masculina (espermatozoide) fertiliza una célula germinal femenina (ovocito) en las trompas de Falopio” [15].

-- El Stedmans Medical Dictionary 26a Edición, 1995, Williams & Wilkins (Pub), define la concepción como “el acto de concebir, o de embarazarse; la fertilización del ovocito por un espermatozoide que resulta en un cigoto viable” y elembarazo como “la condición de una mujer después de la concepción hasta el nacimiento del bebé” [15].

-- El Langman´s Medical Embryology. 7ma edición. Sadlier, T.W. Baltimore: William & Wilkins 1995, p. 3, enseña claramente que la vida del ser humano comienza en la concepción [14].

-- El Dr. Ralf G. Rahwan, Profesor de Farmacología y Toxicología de la Ohio State University en EEUU, en una carta que envió en 1995 a la prestigiosa revista médica Lancet, y que ésta le publicó, define la concepción como el momento en que el espermatozoide penetra y fertiliza el ovocito para formar un cigoto viable [18].

-- En 1996, el Profesor John Dwyer, eminente investigador australiano y experto en el SIDA, describió el momento en que el espermatozoide penetra el ovocito como la creación de un “único y nuevo individuo” [19].

-- El Patten's Foudations of Embriology. 6a edición, Carlson, Bruce M. New York; McGraw-Hill, 1996, p. 3, enseña claramente que la vida del ser humano comienza en la concepción [14].

-- La Embriología Humana, Larsen WJ. Nueva Cork: Churchill Livingstone, 1997, afirma esencialmente lo mismo que la obra de O’Rahilly y Muller, citada arriba [17].

-- El texto de medicina de Moore KL. The Developing Human, Clinically Oriented Embryology, 7ma edición, 2003, dice textualmente: "Los intricados procesos por medio de los cuales un bebé se desarolla de una sola célula son milagrosos ... Esta célula [el cigoto] resulta de la unión de un ovocito y un espermatozoide. El cigoto es el comienzo de un nuevo ser humano” [20].

-- En el 2004, el Profesor de Biología Celular y co-director del Instituto de Investigación de Células Madres del Hospital San Rafael de Milán, Italia, Angelo Luigi Vescovi (que se profesa agnóstico), afirmó lo siguiente: “El embrión es un ser humano. Esto es innegable. Cualquier intento de hacer comenzar la vida humana en un momento posterior es arbitrario y no sostenido por argumentación científica” [14].

-- También en el 2004, los especialistas en embriología humana del Canadá, Keith Moore and TVN Persaud, declararon lo siguiente: "El embrión comienza a desarrollarse tan pronto como el ovocito es fertilizado” [21].

6) ¿Qué dicen estos mismos especialistas sobre el aborto?

-- La tercera edición del diccionario médico Mosby's, de 1990, que ya citamos arriba, afirma que cualquier acción causada por un fármaco o dispositivo usado después de la concepción no puede llamarse una acción anticonceptiva [22].

-- El Dr. Profesor Rahwan, especialista en Farmacología, también citado arriba, pero esta vez en otra publicación, del mismo año de 1995, afirmó que el término “abortivo” es la descripción biológica exacta de cualquier fármaco o dispositivo que cause una acción después de la concepción [23].

-- Los dos especialistas en embriología humana del Canadá, que también citamos arriba,  afirmaron en su declaración que “estas hormonas [las de la PDS] impiden la implantación, no la fertilización. Por consiguiente, no pueden llamarse píldoras anticonceptivas. La concepción ocurre, pero el blastocisto [el embrión a los seis o siete días de concebido] no se implanta. Sería más apropiado llamarles ‘píldoras contra-implantatorias’. Como el término ‘aborto’ se refiere a la terminación de un embarazo, el término ‘aborto’ podría ser aplicado a esa terminación temprana del embarazo” [21].

Resumiendo, podemos afirmar, sin lugar a dudas, que tenemos un gran número de eminentes personalidades y fuentes del campo de la embriología humana y de la medicina, que afirman lo siguiente:

-- que la concepción consiste en la fertilización del ovocito por el espermatozoide,

-- que en ese momento comienza a existir un nuevo ser humano individual,

-- que el embarazo comienza en la concepción y no en la implantación,

-- que el aborto es una acción que destruye la vida del nuevo ser humano y

-- que el aborto ocurre en cualquier momento desde la fertilización hasta el parto.

Hay que aclarar que no siempre la terminación de un embarazo es un aborto. Por ejemplo, cuando hay un embarazo de alto riesgo, los médicos, para salvar tanto a la madre como al niño por nacer, adelantan el parto cuando la criatura ya es viable, es decir, cuando ésta ya puede sobrevivir fuera de la madre con la tecnología y los tratamientos médicos disponibles. Claro, el término más adecuado y preciso para este procedimiento es el de “adelantar el parto” y no el de “terminar el embarazo”. Pero, dejando de lado la cuestión terminológica, es evidente que lo que los facultativos han hecho es ponerle fin al embarazo, no para acabar con la vida del ser humano no nacido, como ocurre con el aborto, sino para salvarlo a él (o a ella) y a su madre [24].

Basándonos en estas consideraciones y en lo citado arriba, podemos definir el aborto provocado como la interrupción directamente inducida del embarazo que resulta en la muerte del ser humano no nacido, como quiera que dicha interrupción sea causada en cualquier momento desde la concepción hasta el parto. Obsérvese que cuando decimos “la interrupción directamente inducida del embarazo”, no estamos limitándonos a las interrupciones quirúrgicas del embarazo (las causadas por las intervenciones de los aborteros), sino también a las causadas químicamente (por las PDS y otros fármacos) o mecánicamente (por los DIU).

Como ya hemos señalado, en el próximo capítulo abordaremos el tema de los otros métodos de AE. Lo que queremos aclarar aquí es que, en el caso de los abortos causados por cualquiera de los métodos de AE, se trata de abortosprovocados, ya que, si bien el efecto abortivo de estos métodos (el efecto anti-implantatorio), es un posible efecto entre varios [25], de todas maneras dicho efecto es intrínseco al método usado. De tal manera que, una vez utilizado (consumido en el caso de la PDS, colocado en el caso del DIU), su posible efecto abortivo ha sido puesto inexorablemente en marcha. De ello se sigue que el profesional de la salud que lo suministra, las usuarias y las demás personas que apoyaron o incitaron a estas últimas a utilizarlo son moralmente responsables de ese efecto abortivo.

Se podría objetar que la responsabilidad moral de las usuarias y las demás personas que las apoyaron o incitaron, depende de su grado de conocimiento acerca de dicho efecto, así como de su grado de responsabilidad en adquirir dicho conocimiento. Pero eso es una consideración subjetiva, la cual, aunque merece ser tratada, no es relevante para lo que queremos constatar aquí: que tanto el aborto quirúrgico como químico o mecánico son abortos provocados y, por lo tanto, caen dentro del ámbito de la responsabilidad ética, lo cual, después de todo, es el tema principal que nos ocupa en esta obra. El meollo de la cuestión aquí es cuándo es que en realidad comienza la vida del ser humano y el embarazo. Porque, si a esa vida humana intrauterina se le pone fin deliberadamente, poco importa, para efecto de la evaluación moral de esa intervención o mecanismo de acción, con qué método o en qué momento ello ocurre. Se trata de un homicidio directo y, por lo tanto, de un acto gravemente inmoral. Se trata de un aborto.

7) ¿Qué dicen los que promueven las PAE acerca del efecto anti-implatatorio?

Parecería entonces, con las afirmaciones científicas que hemos citado, que la cuestión ya estaría zanjada definitivamente en contra de la PDS y de todo método de AE. Sin embargo, otros  propulsores de la PDS insisten en que ésta no es abortiva. Al margen de cómo estos otros promotores de la PDS definan el comienzo del embarazo, su argumento es distinto del anterior. Estos otros grupos y personas dicen que las PDS no tienen un efecto anti-implantario, sino anti-ovulatorio (un efecto, estrictamente hablando, de esterilización temporal) o anticonceptivo (un efecto que consiste en impedir la unión del ovocito y el espermatozoide).

A continuación vamos a citar lo que dicen las personas y las organizaciones que niegan el efecto anti-implantatorio de la PDS:

-- En el 2005, la propia OMS negó el efecto anti-implantatorio de las PAE compuestas por el fármaco levonorgestrel (LNG): “Se ha demostrado que las píldoras anticonceptivas de emergencia (PAE) que contienen levonorgestrel previenen la ovulación y que no tienen un efecto detectable sobre el endometrio (revestimiento interno del útero) o en los niveles de progesterona cuando son administradas después de la ovulación. Las PAE no son eficaces una vez que el proceso de implantación se ha iniciado y no provocarán un aborto” [26].

-- El 13 de noviembre del 2006, el Tribunal Constitucional (TC) del Perú emitió una sentencia favorable a la PDS [27]. En dicha sentencia el TC se abstuvo de pronunciarse sobre el efecto anti-implantatorio de la PDS, que en este caso se trataba de la que estaba compuesta por LNG [28]. Sin embargo, entre las declaraciones contrarias a dicho efecto anti-implantatorio, el TC acogió la del representante en el Perú de la OMS y de la OPS: “El Representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el Perú, mediante informe presentado el 12 de octubre del 2006, señaló: ‘La comunidad científica internacional coincide plenamente en que la AOE [anticoncepción oral de emergencia] no es abortiva y no impide la implantación de un ovocito fecundado, ya que no tiene efectos sobre el endometrio. Esta afirmación está respaldada por el trabajo de instituciones científicas de amplio prestigio internacional. No existe un solo estudio científico que demuestre que la AOE tiene un efecto abortivo” [27].

-- El 22 de abril del 2004, la revista Human Reproduction, publicó un artículo en el cual negaba que las PDS compuestas por LNG tuvieran un efecto anti-implantatorio [29]. Uno de sus autores fue el Dr. H.B. Croxato, Presidente del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER). Este instituto se dedica a coordinar la difusión de la AE en América Latina [30]. Además, en uno de sus boletines, ICMER afirma de forma general que “las píldoras de AE impiden el embarazo al impedir la fertilización del ovocito [y que] cuando la fertilización sí ocurre, estas píldoras no pueden impedir la implantación” [31].

-- La organización PROSALUD Inter-Americana, que también pertenece al ICEC [32], tiene la siguiente afirmación en su portal: “La anticoncepción de emergencia ha sido estudiada desde 1970 y funciona, como cualquier otra píldora anticonceptiva oral, inhibiendo la ovulación. No puede confundirse con una píldora para abortar” [33]. Obsérvese el silencio que guarda esta declaración acerca del efecto anti-implantatorio de la PDS y cómo al mismo tiempo niega que sea abortiva.

-- La asociación miembro de la IPPF\RHO en EEUU, la Federación de Paternidad Planificada (PPFA, por sus siglas en inglés), tiene la siguiente declaración en su portal: “La AE contiene hormonas que se encuentran en las píldoras anticonceptivas e impide el embarazo deteniendo la ovulación o la fertilización. Teóricamente, la AE podría también impedir la implantación, pero ello no ha sido demostrado científicamente” [34].

8) ¿Quiénes son los que más saben sobre los mecanismos de los anticonceptivos y qué dicen ellos?

Si los embriólogos son los que más saben acerca de cuándo comienza la vida del ser humano y de su ulterior desarrollo en el útero materno, los farmacólogos son los que más saben acerca de los mecanismos de acción de los anticonceptivos, entre los cuales están incluidos los propios fabricantes de la PDS. A continuación citamos lo que estos especialistas dicen:

-- Aunque ya lo hemos citado anteriormente, es conveniente reproducir lo afirmado en 1995 por el Dr. Profesor Rahwan, especialista en farmacología, quien dijo que el término “abortivo” es la descripción biológica exacta de cualquier fármaco o dispositivo que cause una acción después de la concepción [23].

-- En un artículo del número de marzo del 2002, The Annals of Pharmacotherapy, titulado “Postfertilization Effect of Hormonal Emergency Contraception”, y cuyos autores son el Dr. Chris Kahlenborn, el Dr. Joseph B. Stanford, MSPH (especialista en farmacología) y el Dr. Walter L. Larimore, estos expertos afirmaron que “tomar la píldora del día después puede causar la muerte de un embrión vivo al bloquear sus intentos de asentarse dentro del útero” [35]. Los autores se refieren, entre otras PDS, a las píldoras combinadas (“régimen Yuzpe”) y a las compuestas por sólo LNG, estas últimas en EEUU se les conoce como “Plan B”. La publicación es el resultado de un análisis de todos los artículos especializados, que fueron publicados en inglés sobre este tema desde 1966 hasta noviembre del 2001 [35].

-- En relación con el Plan B (la PDS compuesta por sólo LNG), el portal de la agencia del gobierno de EEUU que se encarga de la supervisión de fármacos y alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), afirma claramente lo siguiente: “El Plan B es anticoncepción de emergencia, un método anticonceptivo de respaldo. Consiste de dos píldoras de levonorgestrelque se ingieren oralmente después de un acto sexual sin protección. El levonorgestrel es una hormona sintética que se usa en las píldoras anticonceptivas desde hace 35 años... El Plan B funciona como otras píldoras anticonceptivas para impedir el embarazo. El Plan B actúa principalmente impidiendo que el ovario suelte un ovocito (ovulación). Puede impedir la unión del ovocito y el espermatozoide (fertilización). Si la fertilización llega a ocurrir, el Plan B puede impedir que un ovocito fertilizado [el ser humano recién concebido], se adhiera al útero (implantación)” [36]. Obsérvese que aunque la FDA implícitamente niega que al efecto anti-implantatorio se le pueda llamar “aborto”, no tiene ambage alguno en reconocer que este efecto se puede dar en píldoras compuestas por levonorgestrel, contradiciendo así lo afirmado por la OMS y las otras fuentes citadas arriba. Obsérvese también que la FDA afirma que las píldoras compuestas por LNG existen desde hace 35 años. Como esta declaración de la FDA tiene fecha del 24 de agosto del 2006, tenemos que suponer que estas píldoras existen desde por lo menos el año 1969. Ahora bien, el estudio publicado por la revista The Annals of Pharmacotherapy, apenas citado arriba, recoge datos desde 1966 hasta el 2001. Por consiguiente, ese estudio recogetodo lo concerniente a las PDS compuestas de sólo LNG (como el Plan B) y las de otros compuestos farmacológicos.

-- La compañía Gedeon Richter, fabricante mundial del LNG 0.75 mg (la dosis del Plan B) y que figura como fabricante en las cajas del Plan B en EEUU y de Postinor-2 (otra marca de PDS de sólo LNG) en el Perú, no tiene un documento oficial que explique el efecto de este fármaco, como tampoco lo tiene para ningún otro fármaco que fabrica, porque ello le toca hacerlo a los comercializadores [37]. Ya explicamos arriba que la FDA dice en su portal que el Plan B tiene un efecto anti-implantatorio. Además de ello, la compañía del mismo nombre que comercializa el Plan B en EEUU, el cual es una marca líder en ese país, tiene un portal en el cual afirma claramente lo siguiente: “El Plan B® funciona como una píldora anticonceptiva de uso habitual. Impide el embarazo principalmente impidiendo que el ovario suelte un ovocito, y también puede impedir la fertilización de un ovocito (la unión del espermatozoide y el ovocito). El Plan B® también puede impedir que se adhiera al útero ... El Plan B® ha sido aprobado por la FDA y contiene la hormona levonorgestrel” [38].

-- La compañía que fabrica el Plan B (hecha de LNG) para Nueva Zelanda, Schering [NZ] Ltd, cuya sede se encuentra en Auckland, también ha admitido que esta PDS es anti-implantatoria. El nombre de marca del Plan B en ese país es Levonelle. El folleto de Schering [NZ] Ltd explica el funcionamiento de este fármaco de la siguiente manera: “Detiene o retrasa la liberación de un ovocito por parte de los ovarios, impide que un espermatozoide fertilice un ovocito que ya ha sido liberado, impide que un ovocito fertilizado [el ser humano recién concebido] se adhiera a la capa que cubre el útero” [39].

-- En cuanto al Postinor-2, el portal en España de la compañía fabricante, Schering, dice lo siguiente: “La píldora de emergencia está compuesta por dosis altas de una hormona denominada levonorgestrel, que es similar a una que se produce en los ovarios de la mujer. Actúa a diferentes niveles: inhibiendo la ovulación, dificultando la fecundación del ovocito por parte del espermatozoide y evitando la implantación del ovocito [fecundado] en el útero” [40]. Esta afirmación es la traducción al español de lo que dice el portal de defensa del consumidor en Nueva Zelanda acerca de Postinor-2, excepto que en la traducción castellana olvidaron poner la palabra “fecundado”, que nosotros hemos agregado en corchetes, a continuación de la palabra “ovocito” en referencia al efecto anti-implantatorio [41].

Resumiendo, todas las píldoras anticonceptivas que se han estado usando desde hace 35 años, tienen un posible efecto anti-implantatorio y por tanto abortivo, incluyendo aquellas compuestas por LNG. Ello contradice lo afirmado por la OMS y las otras fuentes u organizaciones que promueven la PDS, que niegan que las PDS compuestas por LNG tengan dicho efecto anti-implantatorio. ¿A quiénes les vamos a hacer caso, a las organizaciones que promueven las PDS en los países donde el aborto es ilegal, o a los farmacólogos y a los propios fabricantes de las PDS?

9) ¿Qué otras contradicciones podemos encontrar en las afirmaciones de los que promueven las PAE?

-- Primero que todo, recordemos que no pocas de las fuentes que también son favorables a la PDS y que ya hemos citado,confiesan su posible efecto anti-implantatorio [25]. Lo que ocurre, como también ya hemos señalado, es que niegan que a dicho efecto se le pueda llamar “aborto”. Hemos hecho esta observación, para resaltar la discrepancia que existe entre los mismos que promueven la PDS, acerca de su mecanismo anti-implantatorio.

-- Otra discrepancia acerca de la existencia o no de un mecanismo anti-implantatorio de las PDS, la proporciona la propia OMS. Ya en 1995, en uno de sus informes técnicos declaró lo siguiente: “El modo de acción de los métodos, como los de la anticoncepción de emergencia, es pre y post-ovulatorio ... Los métodos para la regulación de la fecundidad que tienen un mecanismo de acción post-ovulatorio ejercen su efecto contrario a la fertilidad después de la ovulación, al interferir con uno o más de los procesos involucrados en la fertilización del ovocito, el transporte y la implantación del embrión o el establecimiento posterior del embarazo. De esta definición se sigue que los métodos post-ovulatorios para la regulación de la fecundidad incluyen aquellos que son verdaderamente anticonceptivos, es decir, aquellos que impiden la fertilización y el establecimiento del embarazo, así como los métodos que causan el aborto del embrión” [42]. Obsérvese que aunque la OMS implícitamente niegue que al efecto anti-implantatorio se le pueda llamar “aborto”, sí confiesa que existe tal efecto en los métodos de la AE, entre los cuales la propia OMS también admite que se encuetran las PDS. De hecho, en el caso del LNG, la OMS expresa ambigüedad en cuanto a su posible efecto anti-implantatorio, en el contexto de explicar la inclusión de este fármaco en el “regimen Yuzpe”, que es un método de PDS combinada: “... no puede ser descartado que el método no haya, de hecho, interferido con algunos eventos cruciales en la maduración del endometrio [la capa que cubre el útero] y la preparación de la receptividad para la implantación” [43].

-- También es significativo observar que en este mismo documento, la OMS se dedica a informar sobre los estudios que ella misma encargó a varios expertos, acerca de otros métodos de AE, entre ellos la RU 486 (mifepristone) y la prostaglandina misoprostol, los cuales, como veremos más adelante en esta obra, son métodos claramente abortivos, cosa que la propia OMS confiesa sin ninguna ambigüedad [44]. Es más, y como ya lo resaltamos en la cita anterior: la OMS confiesa que lo que estos otros métodos abortan es un embrión, es decir, un ser humano. A la luz de estos hechos, tiene pleno sentido preguntarse por qué la OMS insistió tanto ante el TC del Perú en negar que la PDS tuviera un efecto anti-implantatorio, si a fin de cuentas le importa un bledo que otros fármacos, que ella misma promueve como métodos de AE, sean abortivos. ¿No será que como en el Perú el aborto es ilegal [45], la OMS y otros grupos interesados no querían que se le llamase “aborto” al efecto anti-implantatorio de la PDS? No vamos a responder esta pregunta en el lugar de la OMS, sino que invitamos a sus directivos a realizar una profunda y sincera reflexión acerca de sus verdaderos motivos.

-- Pero ello no es todo en cuanto a la OMS y la OPS. A la luz de los datos suministrados por el artículo publicado en The Annals of Pharmacotherapy y la declaración de la FDA, es muy significativo que la sentencia del TC del Perú incluya fuentes, especialmente la OMS y la OPS, que nieguen tan rotundamente que la PDS compuesta de LNG tenga un efecto anti-implantatorio, incluso llegando al dogmatismo de decir que “no existe un solo estudio científico que demuestre que la AOE tiene un efecto abortivo” [27].

-- En cuanto al estudio del Dr. Croxato y sus colegas, que también niega el efecto anti-implantatorio de la PDS compuesta por LNG y que también citamos arriba, es necesario destacar tres observaciones. La primera es que, al menos de parte del Dr. Croxato, hay un interés en que la gente crea que la PDS no es abortiva, debido a que en la mayoría de los países de América Latina el aborto es ilegal y que ICMER, el instituto que él preside, está encargado, como ya señalamos arriba, de difundir la AE en el continente. La segunda observación es que el propio Dr. Croxato ha reconocido que las PDS pueden impedir la implantación. En efecto, en un artículo sobre el mecanismo de acción de las PAE, el presidente de ICMER, afirmó lo siguiente: “Estos mecanismos posibles de acción incluyen la interferencia con el desarrollo del embrión, interfieren también en el transporte al útero y también alteran la receptividad del endometrio” [46]. Y la tercera y última observación es que el estudio del Dr. Croxatto y sus colegas que niega el efecto anti-implantatorio de la PDS, también contradice lo que ha declarado el propio ICEC. En su documento “Posicionamientos sobre la Anticoncepción de Emergencia”, el Consorcio afirmó claramente que “las píldoras anticonceptivas de emergencia pueden impedir que un ovocito fecundado se implante en el útero” [47].

-- Por último, la afirmación de la IPPF de EEUU, que ya citamos arriba, en la que niega el efecto anti-implantatorio de la PDS, también es contradictoria. En efecto, esa declaración contradice diamentralmente la hecha por su propia organización madre, la IPPF\RHO, la cual admite que la PDS sí tiene un efecto anti-implantatorio, declaración que también citamos arriba.

10) ¿Qué podemos concluir respecto del efecto abortivo de las PAE?

Ante tantos errores científicos y contradicciones por parte de las organizaciones que promueven las PDS, no queda más remedio que rechazar rotundamente sus afirmaciones.

Sin embargo, queremos ser totalmente rigurosos en nuestras conclusiones. Por ello, terminamos esta parte de este capítulo con la reflexión que sigue a continuación.

¿Qué hacemos entonces ante la divergencia de posturas con respecto

-- al comienzo de la vida del ser humano y el embarazo,

-- a qué es un aborto y cuándo puede éste ocurrir, y

-- a qué se puede decir del mecanismo de acción de las PDS?

Lo más honesto que se puede hacer es lo siguiente:

-- Reconocer que las fuentes autorizadas que afirman que la vida del ser humano y el embarazo comienzan en la concepción y no en la implantación, son numerosas y gozan de un mundialmente reconocido prestigio científico.

-- Reconocer también el prestigio científico de las fuentes autorizadas que afirman que cualquier acción directamente causada, en cualquier momento desde el comienzo el embarazo hasta el parto, y que interrumpiendo dicho embarazo, cause la muerte del ser humano concebido, constituye un aborto

-- Las organizaciones y personas que han re-definido el comienzo del embarazo como la implantación, y que basadas en dicha redefinición niegan que el aborto ocurra antes de ésta, parecen estar motivadas más bien por la preocupación de no llamarle “abortiva” a la PDS que en los datos médicos. Lo mismo se puede decir de aquellas que niegan el efecto anti-implantatorio de la PDS. Ello se colige de las contradicciones en las que han caído dichas organizaciones que la promueven, y por el hecho de que se trata de organizaciones que tienen un especial interés en promover la PDS en los países donde el aborto es ilegal.

-- Ante tal divergencia de opiniones con respecto a un asunto tan importante en el cual está en juego la vida de incontables seres humanos y ante la evidente necesidad de seguir lo mejor que la ciencia moderna nos ofrece, no queda otro recurso que pronunciarse en favor de la vida de dichos seres humanos. De otro modo se estaría corriendo el riesgo de condenar a la muerte a un enorme sector de la humanidad, cuyo único “delito” es no haber llegado todavía a implantarse en el útero de su madre.

En conclusión, la PDS tiene que ser absolutamente rechazada por ser abortiva. La ciencia, la ética y el sentido común nos indican que no tenemos otra alternativa.

11) ¿Dónde puedo encontrar más información sobre este tema?

Vida Humana Internacional (VHI) tiene muchísima información sobre éste y otros temas en su portalhttp://www.vidahumana.org. En el caso de la “anticoncepción de emergencia”, ya sea en relación con las PAE u otros métodos de AE, incluyendo el efecto abortivo de estos métodos, recomendamos las siguientes dos secciones con sus correspondientes enlaces, a las cuales también se puede tener acceso haciendo “click” en el botón azul que dice “Biblioteca” y que se encuentra en la misma página de entrada del portal de VHI:

“Anticoncepción” -- http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/anticon_index.html

“Anticoncepción de Emergencia” --  http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/emergencia_index.html.

Notas:

[1]. International Consortium for Emergency Contraception, “What is Emergency Contraception?”, http://www.cecinfo.org/what/index.htm, información bajada el 29 de diciembre del 2006.

[2]. Coordinación de la RSMLAC, “Píldora del Día Después: Las mujeres chilenas exigimos que se nos escuche”, RSMLAC, http://www.convencion.org.uy/menu4-085.htm, información bajada el 20 de febrero del 2002. El énfasis es nuestro.

[3]. OPS, “Anticoncepción de emergencia en las Américas”, Hoja Informativa, http://www.paho.org/Spanish/DPM/GPP/GH/emergencycontraceptionsp.PDF, 18 de diciembre del 2003, p. 1. El énfasis es nuestro.

[4]. Ibíd., p. 2.

[5]. “Answers to Frequently Asked Questions About… How Emergency Contraception Works. Does Emergency Contraception Cause An Abortion?”, portal de la Universidad de Princeton, http://www.ec.princeton.edu/questions/ecabt.html, información bajada el 27 de diciembre del 2006. El énfasis es nuestro.

[6]. “Emergency Contraception”, Womenshealth.gov, http://www.womenshealth.gov/faq/econtracep.htm, mayo del 2006. El énfasis es nuestro.

[7]. ACOG, “Frequently Asked Questions about Hormonal Approaches to Emergency Contraception”, portal del ACOG, http://www.acog.org/departments/dept_notice.cfm?recno=18&bulletin=1084. El énfasis es nuestro.

[8]. ACOG, “Terms Used in Reference to the Fetus,” Terminology Bulletin (Chicago: ACOG, septiembre de 1965).

[9]. IPPF, Glossary of Sexual and Reproductive Health Terms, Emergency Contraceptionn, http://glossary.ippf.org/GlossaryBrowser.aspx, información bajada el 27 de diciembre del 2006. La página de entrada del portal de la IPPF es http://www.ippf.org. El énfasis es nuestro.

[10]. IPPF\WHR, Programa Anticoncepción de Emergencia, Hoja Informativa sobre la Anticoncepción de Emergencia, http://www.ippfwhr.org/programas/program_ec_st_1_s.html, información bajada el 27 de diciembre del 2006. El énfasis es nuestro.

[11]. Population Council, “Reproductive Health Program (EBERT) – Emergency Contraception”, http://www.popcouncil.org/ebert/ebertec.html, información bajada el 29 de diciembre del 2006. El énfasis es nuestro.

[12]. Basta con señalar algunos ejemplos: “Arzobispo denuncia parcialidad anti-vida de medios argentinos en debate sobre aborto”, ACI Digital, 31 de agosto del 2006, http://www.aciprensa.com; “Arzobispo: Es hipócrita escandalizarse por guerra en Irak, mientras se apoya aborto”, ACI Digital, 3 de febrero del 2006; “Arzobispo puertorriqueño: Propaganda ideológica está detrás de promoción del aborto”, ACI Digital, 6 de octubre del 2006; Julia Regina de Cardenal, “¿New York Times mintió?”, El Diario de Hoy), 16 de noviembre del 2006, http://www.elsalvador.com.

[13]. Dianne N. Irving, M.A., Ph.D., “When Do Human Beings (Normally) Begin? ‘Scientific’ Myths And Scientific Facts”,International Journal of Sociology and Social Policy 1999, 19:3/4:22-47. El énfasis es nuestro.

[14]. Citado en “¿Cuándo comienza la vida humana?”, Pro-Vida (ONG) Argentina

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesita activar JavaScript para poder verla http://www.infovida.org.ar, (011) 154-429-2792, 4 de noviembre del 2004.

[15]. Citado en John Wilks, B.Pharm. M.P.S., A Consumer’s Guide to the Pill and Other Drugs (North Melbourne, Australia: TGB Books, 1996), p.16. El énfasis es nuestro. Para obtener la versión original inglesa del libro del Dr. Wilks, diríjase a la American Life League, 1179 Courthouse Rd, Stafford, VA 22554; tel.: (540) 659-4171; fax: (540) 659-2586; e-mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesita activar JavaScript para poder verla , página web: http://www.all.org,

[16]. D. Llewellyn-Jones, Everywomen, 2a Edición, Londres: Faber and Faber, 1978, 8.

[17]. Citado en Dra. Bernardita Stark de González, Profesora Adjunta, Cátedra de Histología y Embriología, Universidad Nacional de Asunción, Asunción, Paraguay, “Conceptos sobre el inicio de la vida” (carta enviada a Vida Humana Internaciona), 11 de junio del 2004.

[18]. Rahwan Prof. R. (carta), Lancet, 1995; 346:252. Esta definición también fue aceptada por el Tribunal Supremo de EE.UU. (Webster v. Reproductive Services, 3 de julio de 1989).

[19]. Profesor J. Dwyer, The Courier (Alexandria, Australia), 1 de febrero de 1996.

[20]. Moore KL. The Developing Human, Clinically Oriented Embryology, 7a edición, Persaud, Saunders, 2003, p. 2.

[21]. Citados en Dianne N. Irving, PhD., "Enough word games, Ms Wershler:  MAPs Maim and Kill", Calgary Herald, 24 de febrero, 2004, p. A13, http://www.fpinfomart.ca/doc/doc_display.php?key=ar|cahrp3|406571|200402240092|1596525|1. El énfasis es nuestro.

[22]. Mosby's, 301.

[23]. Rahwan, Contraceptives, Interceptives and Abortifacients (Columbus, Ohio, EEUU: Division of Pharmacology, College of Pharmacy, The Ohio State University, 1995), 7.

[24]. Cf. Domingo M. Basso, OP, Nacer y morir con dignidad – Bioética, 3ra Edición ampliada, Buenos Aires: Ediciones Depalma, 1991, p. 385.

[25]. Véanse otra vez las fuentes que corresponden a las notas 6, 8, 9 y 11.

[26]. Organización Mundial de la Salud, PNUD•FNUAP•OMS•BANCO MUNDIAL•Programa Especial de Investigaciones, Desarrollo y Formación de Investigadores en Reproducción Humana, “Levonorgestrel para Anticoncepción de Emergencia”,Boletín Informativo (marzo, 2005), http://www.cecinfo.org/what/pdf/WHO_EC_factsheet_Spanish.pdf.

[27]. Susana Chávez Alvarado y otras, Sentencia del Tribunal Constitucional del Perú, Exp. No. 7435-2006-PC/TC, Lima, Perú, 13 de noviembre del 2006, p. 6. El énfasis es nuestro.

[28]. “TC no ha zanjado debate sobre mecanismo abortivo de píldora del día siguiente en Perú, ACI Digital, 22 de noviembre del 2006, http://www.aciprensa.com.

[29]. M.E. Ortiz, R.E. Ortiz, M.A. Fuentes, V.H. Parraguez y H.B. Croxatto, “Post-Coital Administration of Levornogestrel Does Not Interfere With Post-Fertilization Events in the New World Monkey Cebus Apella”, Human Reproduction, Vol. 49, No. 6, 2004, págs. 1352-1356.

[30]. “Latin American Consortium for Emergency Contraception (LALEC),” The Emergency Contraception Newsletter, Primavera/Verano, 2005, Vol. 10, No. 1, p. 18. Fuente citada en el Boletín Electrónico de VHI, 7 de octubre del 2005, Vol. 10, No. 4, http://www.vidahumana.org/news/7octubre05.html#3.

[31]. “Legal situation for EC in Latin America,”. The Emergency Contraception Newsletter, Primavera/Verano, 2005, Vol. 10, No. 1, p. 19. Fuente citada en “ICMER coordina la difusión del aborto por medio de la AE”, Boletín Electrónico de VHI, 7 de octubre del 2005, Vol. 10, No. 4, http://www.vidahumana.org/news/7octubre05.html#3. El énfasis es nuestro.

[32]. ICEC, “Our Members”, http://www.cecinfo.org/about/members.htm, información bajada el 29 de diciembre del 2006.

[33]. PROSALUD Inter-Americana, “Qué hacemos-Anticoncepción de Emergencia”, http://www.prosaludinteramericana.org/esp/emergency.php, información bajada el 29 de diciembre del 2006.

[34]. Planned Parenthood, “Birth Control-Emergency Contraception-Overview”, http://www.plannedparenthood.org/birth-control-pregnancy/emergency-contraception/ove..., información bajada el 29 de diciembre del 2006. El énfasis es nuestro.

[35]. Chris Kahlenborn, MD; Joseph B. Stanford, MD, MSPH; and Walter L. Larimore, MD, “Postfertilization Effect of Hormonal Emergency Contraception”, The Annals of Pharmacotherapy, marzo del 2002, Vol. 36: 465-470. Fuente citada en “La píldora del ‘aborto del día después’. Por qué se llama equivocadamente ‘anticonceptivo de emergencia’”, ZENIT.org, 16 de febrero del 2002. El énfasis es nuestro.

[36]. “FDA's Decision Regarding Plan B: Questions and Answers”, 24 de agosto del 2006, http://www.fda.gov:80/cder/drug/infopage/planB/planBQandA.htm. El énfasis es nuestro.

[37]. Marco Cattarini, Carta a Rosa María Palacios del Canal 4 del Perú, 1 de diciembre del 2006, con copia remitida a Vida Humana Internacional por cortesía del Sr. Cattarini.

[38]. Plan B (Levonorgestrel), “How Plan B® Works”, http://www.go2planb.com/forconsumers/aboutplanb/howitworks.aspx, información bajada el 3 de enero del 2007. El énfasis es nuestro.

[39]. Citado en: Gudrun Schultz, “Plan B Manufacturer for New Zealand Admits it Causes Abortion, Pro-life Group Demands Accurate Labeling as Abortifacient,” LifeSiteNews.com, 3 de enero del 2007.

[40]. Schering. Información para el paciente. Ginecología. “La píldora anticonceptiva de emergencia. ¿Cómo funciona?”, http://www.schering.es/schering/ginecologia/informacion_para_el_paciente. Una vez que se hace “click” en ese enlace, el visitante encuentra el archivo en PDF que se encuentra en:http://www.schering.es/varios/informacionalpaciente/pdf/archivos/anti_emergencia.pdf, información bajada el 3 de enero del 2007. El énfasis es nuestro.

[41]. Medsafe, New Zealand Medicines and Medical Devices Safety Authority. “Information for Consumers. Consumer Medicine Information, POSTINOR-2®. What is POSTINOR-2® used for and how does it work”,http://www.medsafe.govt.nz/consumers/cmi/p/postinor-2.htm, información bajada el 3 de enero del 2007.

[42]. H. von Hertzen y P.F. A. Van Look, “Post-Ovulatory Methods of Fertility Regulation,” Annual Technical Report 1995 49, pág. 52. Portal de la OMS: http://www.who.int/reproductive-health/publications/HRP_ATRs/1995/049-071.pdf. El énfasis es nuestro, p. 52. El énfasis es nuestro.

[43]. Ibíd., p. 62. El énfasis es nuestro.

[44]. Ibíd., p. 50, cf. también las págs. 53-59.

[45]. Sentencia del Tribunal Constitucional del Perú, p. 6.

[46]. H. Croxatto, et al., “Mechanism of Action of Hormonal Preparations Used for Emergency Contraception: A Review of the Literature,” Contraception 63:111-121, 2001. Fuente citada en el Boletín Electrónico de Vida Humana Internacional, 7 de octubre del 2005, vol. 10, no. 4, http://www.vidahumana.org/news/7octubre05.html#3. El énfasis es nuestro.

[47]. Consorcio Internacional sobre Anticoncepción de Emergencia (ICEC), “Posicionamientos sobre la Anticoncepción de Emergencia,” julio del 2003, http://cecinfo.org/files/finalmecanismsmodeacc.pdf. Citado en el Boletín Electrónico de Vida Humana Internacional, 7 de octubre del 2005, vol. 10, no. 4, http://www.vidahumana.org/news/7octubre05.html#3. El énfasis es nuestro.

Last modified on Lunes, 23 de Abril de 2012 14:48
Artículos y Documentos por Temas  » Anticoncepción de emergencia » La naturaleza abortiva de la AE » La naturaleza abortiva de las píldoras de “anticoncepción de emergencia”

BUSCAR ARTÍCULO EN ANTICONCEPCIÓN DE EMERGENCIA

Enlaces en Inglés:  Pro Life Movement and other Links



Vida Humana necesita su Ayuda para continuar defendiendo la Fe, la Vida y la Familia

Consecuencias del aborto

Enseñanzas de la Iglesia