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Boletín No. 80, Mayo - Junio, 2000

Victoria pro-vida en la reunión de la ONU llamada Beijing+5
Por Austin Ruse

Los esfuerzos de las feministas extremistas por extender lo que habían ganado en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer que la ONU llevó a cabo en Pekín en 1995, terminaron fracasando en el amanecer del sábado 10 de junio del 2000, al finalizar la reunión de la Organización de Naciones Unidas (ONU ) llamada Beijing+5. Beijing+5 se refiere a la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU, que tuvo lugar del 5 al 10 de junio del 2000, para revisar la implementación, durante los últimos cinco años, de las medidas aprobadas en la ya mencionada IV Conferencia Mundial sobre la Mujer de la ONU.

Aunque algunos burócratas de la ONU le han dado una apariencia feliz a los resultados de la Beijing+5, las principales organizaciones no gubernamentales (ONGs) de feministas extremistas han expresado un gran enojo ante el documento final. El Center for Women's Global Leadership at Rutger's University (Centro para el Liderazgo Femenino Mundial de la Universidad Rutger) y la Women's Enviroment and Development Organization (Organización de Mujeres para el Desarrollo y el Ambiente) de Nueva York, emitieron una declaración criticando el documento final de Beijing+5 por no ser, en su opinión, más fuerte.

Los organizadores de la Beijing+5 querían colocar en el texto del documento final las frases "orientación sexual" y "derechos sexuales", eufemismos que encubren la promoción del homosexualismo y de la actividad sexual fuera del matrimonio, aún para los niños. Ambas medidas, afortunadamente, fueron rotundamente rechazadas por una coalición de países de todas las regiones del mundo.

Otra victoria importante del movimiento a favor de la vida y la familia tuvo lugar en el asunto del aborto. Los proabortistas querían obligar al personal médico a aprender las técnicas de aborto. Un texto similar a esta infamia fue lamentablemente introducido el año pasado (1999) en el documento final de la reunión llamada Cairo+5, en la cual se examinó la implementación del documento emanado de la Conferencia sobre Población y Desarrollo, que la ONU llevó a cabo en El Cairo en 1994. Pero, gracias a Dios, los proabortistas fracasaron en esta reunión de Beijing+5 y tuvieron que volver a utilizar el texto aprobado originalmente en la Conferencia de El Cairo (no en el Cairo+5) que dice que "en ningún caso el aborto debe ser promovido como un método de planificación familiar".

Los que dirigían la reunión decidieron que si no se podía llegar a un acuerdo con respecto al nuevo texto, entonces el nuevo documento tenía que volver al texto original de la Conferencia de Pekín. A medida que la reunión continuaba hasta la madrugada del sábado 10 de junio del 2000, el nuevo texto propuesto por las feministas extremistas fue rechazado una y otra vez. Al final, las feministas radicales tuvieron que luchar duro para mantener el status quo establecido en Pekín hace cinco años, el cual, aunque deja mucho que desear, no es tan extremista como el que querían aprobar en la Beijing+5.

Los cabilderos pro-vida están gratamente sorprendidos por la victoria tan contundente que obtuvieron. Los documentos de la ONU son redactados por radicales y todo lo que pueden hacer los delegados que defienden la vida y la familia es limitar el daño que los primeros causan. Según expertos en asuntos de la ONU, parte del crédito por esta victoria pro-vida la tiene el "buró", un reducido número de estados miembros de la ONU que deciden el reglamento de las reuniones. Este año el "buró" insistió en el uso de la definición clásica de consenso, que significa que tres estados miembros cualquiera pueden retirar algo del documento que esté sujeto a debate. Este reglamento había sido ignorado en años recientes y había permitido que los estados grandes abusaran de los pequeños en este sentido. En esta reunión, gracias a Dios, ello no sucedió.

Austin Ruse es el Presidente del Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos o C-Fam (Catholic Family & Human Rights Institute), una entidad no lucrativa que se dedica a observar y a informar sobre las actividades de la ONU en los asuntos que tienen que ver con la vida humana, la familia y el control demográfico. Diríjase (en inglés) al Catholic Family & Human Rights Institute, 866 United Nations Plaza, Suite 4038, New York, New York 10017, USA. Tel.: (212) 754-5948. Fax: (212) 754-9291. E-mail: c-fam@c-fam.org. Página web: www.c-fam.org. C-Fam publica un boletín semanal electrónico o por medio de fax, titulado Friday Fax ("Fax del viernes").

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