
El 2 de julio de 1999 terminó en Nueva York la última de las reuniones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP o UNFPA, por sus siglas en inglés), destinada a completar la revisión de los compromisos adoptados en la Conferencia de El Cairo en 1994, organizada por esta misma entidad. La reunión se llamó "El Cairo+5".
Tristemente El Cairo+5 contradijo la conclusión adoptada en la Conferencia de El Cairo de que el aborto no podía utilizarse como método de "planificación familiar". También en contradicción con la Conferencia de El Cairo, El Cairo+5 proclamó el mal llamado "derecho" de los menores de edad a someterse al aborto sin el conocimiento o consentimiento de sus padres.
Desde el comienzo de esta conferencia, el FNUAP alertó sobre la "bomba demográfica", a pesar de que no existe ninguna evidencia científica que apoye este mito. Basándose en este fantasma, el FNUAP propuso extender el mal llamado "derecho" al aborto en todos los países del mundo, incluyendo aquellos cuyas leyes y culturas lo prohíben. Esta extensión del "derecho" al aborto incluye entre sus sujetos a los adolescentes, aún sin el conocimiento o consentimiento de sus padres. La fórmula engañosa utilizada para ello fue el respeto a la "confidencialidad" en relación con el acceso a la información sobre el aborto y los dañinos anticonceptivos (de los cuales los principales son abortivos). También propuso que los programas de "educación" sexual (inmoral) enseñen "un comportamiento sexual responsable" que ayuden a impedir la difusión del SIDA (léase: la promoción, no de la castidad, sino del preservativo entre los adolescentes). Si ya muchas escuelas públicas en América Latina tienen programas inmorales de "educación" e "información" sexual, ¿qué podemos esperar que hagan estas propuestas del FNUAP, si no es añadirle más leña al fuego?
Estas dos novedades de El Cairo+5, más acceso al aborto y "educación" sexual para los adolescentes, fueron objeto de intensos debates. En ellos se evidenció una tensa oposición entre los países "desarrollados" y los que están en vías de desarrollo, los primeros apoyando las dos medidas antivida y los segundos oponiéndose a ellas. Conviene recordar que los países en desarrollo miembros de la ONU y conformados en el Grupo de los 77 (G-77), suman 133 de 187 en total, o sea, que constituyen el 71% de los estados miembros de la ONU. Sin embargo, al final de la reunión, la mayoría de los países del G-77 se doblegaron ante el imperialismo demográfico antivida.
Hubo sin embargo, 18 delegaciones del G-77 que sí proclamaron abiertamente su oposición a las infames propuestas de El Cairo+5. Una de las más fuertes fue la de Argentina. Su representante Prof. Aldo Carreras dijo que "la vida humana debe ser respetada desde la concepción hasta la muerte natural" y que este principio "no puede ser cambiado ni por las leyes ni por las políticas demográficas". También recordó una vez más que "lo que se debe erradicar es la pobreza y no a los pobres" y que "mucho tiempo se le ha dedicado a los asuntos de salud reproductiva [= anticoncepción y aborto] y muy poco a los del desarrollo" (que era precisamente uno de los temas principales de la reunión). El delegado argentino también se opuso fuertemente a que los programas de "educación" sexual nieguen la moral y la autoridad de los padres de familia. Carreras también defendió la soberanía de los países, en cuanto a su derecho y deber de defender la vida humana con sus leyes, y que la ayuda en materia de desarrollo no debe estar condicionada a la aceptación de programas inmorales de control demográfico.
Nicaragua también objetó con fuerza y expresó su reserva a la propuesta de El Cairo+5 a favor de un "ámbito lo más amplio posible de servicios de salud reproductiva", oponiéndose a que dicho ámbito incluyese el aborto.
La Santa Sede objetó a todos estos mismos puntos, expresando su reserva a un total de 10 conclusiones, incluyendo las que utilizan la frase "parejas e individuos" y el término "género". El Vaticano dijo que dicha frase, en el contexto del tema tratado en El Cairo+5, debe referirse únicamente a las parejas casadas y que el término "género" solamente puede referirse a los dos sexos: el masculino y el femenino. De esta manera la Santa Sede le salía al paso a la promoción de la aceptación social y jurídica, por parte de El Cairo+5, de las parejas de hecho, tanto heterosexuales como homosexuales.
¿Por qué se doblegaron las demás naciones ante la ideología antivida de la ONU y sus secuaces? Por ejemplo, El Salvador y Tailandia, dos países que prohíben el aborto, enviaron delegaciones que apoyaron abiertamente las posiciones del FNUAP. La respuesta a esta pregunta no es otra que el soborno. Organizaciones que promueven el aborto a nivel internacional, como la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por su siglas en inglés) y el propio FNUAP, ejercieron una enorme presión sobre los países en desarrollo para que sus respectivas delegaciones contradijeran las leyes y la postura pro vida de sus países. Como estos países y muchos otros del G-77 no tienen dinero para enviar a sus delegados a estas conferencias, la IPPF, en estrecha colaboración con el FNUAP, les hicieron el mal llamado "favor" de pagarles sus gastos e incluso, en algunos casos, de pagarles $400 por día para apoyar el plan de acción del FNUAP y de la IPPF.
Ante estos hechos, se impone una investigación a fondo del proceder de los líderes de la ONU y de la IPPF, así como de quiénes conformaron estas delegaciones traidoras, por parte de los gobiernos de sus respectivos países. ¿Hasta cuándo esperará América Latina para unirse contra el monstruo antivida que la amenaza por medio de sobornos y presiones?
Angel Barreiros es economista y actualmente es asistente ejecutivo de Vida Humana Internacional (VHI). Adolfo J. Castañeda es coordinador auxiliar de VHI.
Fuentes: "La Argentina reiteró su postura contra el aborto" y "Poderosos grupos de presión actuaron en ‘El Cairo+5'", AICA–Servicio Internacional, 30 de junio y 7 de julio de 1999 www.aica.org; "Chairman Criticized/Many Nations Reserve on Final Cairo+5 Document, Catholic Family & Human Rights Institute, Friday Fax, 9 de julio de 1999, www.c-fam.org, email: c-fam@c-fam.org; "El Cairo+5 impone el aborto como derecho humano" y "En la ONU triunfa el poder de los burócratas", ZENIT, 5 de julio de 1999, www.zenit.org.
Se autoriza la reproducción parcial o total de este boletín con fines no comerciales y citando la fuente.
Vida Humana Internacional
45 S.W. 71 Avenue
Miami, FL 33144 EE.UU.
Teléfono: (305) 260--0525. Fax: (305) 260-0595
vhi@vidahumana.org
http://www.vidahumana.org
