
El estado del tiempo jugó un papel importante en el mensaje que el Papa Juan Pablo II transmitió al pueblo de Cuba, durante su histórica visita la tercera semana del pasado mes de enero. Hacía mucho calor y había mucha humedad durante los primeros cuatro días de la estancia papal. Con su característica elocuencia y buen humor, el Santo Padre respondió a los vitoreos de la entusiasmada muchedumbre que exclamaba: "¡Se siente, se siente, que el Papa está presente!"; diciendo: "¡Se siente, se siente, que el sol está caliente"!
Durante el último día de la visita, un cielo nublado y una brisa suave refrescaron al Papa y a la inmensa muchedumbre congregada en la plaza "José Martí" en La Habana. En un momento dado durante la Eucaristía que el Papa estaba celebrando, sopló un fuerte viento que propició el comentario del Santo Padre en latín: "El Espíritu Santo está soplando".
Antes de abordar el avión que lo llevaría de regreso a Roma, Su Santidad comentó acerca de la llovizna que caía en ese momento diciendo que algunos dirían que Cuba estába llorando porque el Papa se iba. Pero, añadió que una interpretación más profunda sería el decir que el viento y la lluvia de esos momentos podrían significar lo que expresa la oración de Adviento que pide que los cielos se abran y que de ellos descienda el Mesías Salvador, dando paso así a un nuevo comienzo (es decir, un nuevo adviento) para Cuba.
De hecho, ha habido un nuevo despertar para la Iglesia en ese país y para el propio pueblo cubano. Comentando sobre estos acontecimientos, Monseñor José Siro González, Obispo de Pinar del Río, observó: "Estas espontáneas y cariñosas palabras del Papa han devuelto la risa a los cubanos". Por primera vez en 39 años y durante una jubilosa semana, los católicos pudieron proclamar su fe por medio del canto y la oración fuera de los templos.
Por si esto fuera poco, una inmensa imagen pintada del Sagrado Corazón de Jesús fue desplegada en la plaza "José Martí" entre las efigies del "Ché" Guevara y del propio Martí. La imagen sagrada tenía una inscripción que decía: "Jesucristo en tí confío".
Una apretada muchedumbre, que se extendía unas doce cuadras de largo, caminó detrás de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba (y coronada Reina de la Isla por el Papa durante su visita), desde la Catedral de La Habana hasta la ya mencionada plaza.
Un mes antes de la visita, el gobierno cubano permitió, por primera vez en cuatro décadas, la celebración pública de las Navidades.
Todo esto parecía ser "demasiado" para el pueblo católico que ha sufrido grandes injusticias por parte del gobierno cubano debido a su fe. Sin embargo, la juventud no parecía percatarse de ello, pues durante los días de la visita los jóvenes apenas durmieron y, además, caminaron muchos kilómetros para estar con el Papa y para cantar y orar junto a él.
Durante 39 años, el gobierno de Cuba ha tenido una postura anticatólica que ha traido como consecuencia, como dice el Padre Marx, el fundador de Human Life International, "un terrible clima moral y una inhumana cultura de la muerte" (cf. Faithful for Life, p. 213). La situación cubana también se caracteriza por una terrible miseria, por la escacez de alimentos y medicinas, así como por bajos salarios, insuficientes parta satisfacer las necesidades más básicas.
En este caos infernal la Iglesia en Cuba ha sido purificada y fortalecida, logrando así un auge, un celo apostólico y un valiente compromiso por parte de un resto fiel del pasado y de una nueva generación de católicos.
Estos últimos son aquellos que nacieron y se criaron bajo la bandera de la "revolución". Defraudados por las mentiras, la ineficiencia y las vacías promesas del sistema comunista y, al mismo tiempo, ardiendo en deseos de conocer la verdad, estos jóvenes se acercan a la Iglesia. Dentro de ella, el instrumento de conversión para estos nuevos creyentes ha sido el movimiento provida.
No es fácil ser un defensor de la vida en Cuba. El movimiento provida en la Isla, llamado Provida Cuba, sólo puede existir bajo el manto protector de la Iglesia Católica. Cualquier actividad provida fuera de los auspicios de la Iglesia es considerada un desafío al Estado y es por tanto juzgada como ilegal.
La coordinación de Provida Cuba (filial de Human Life International) está a cargo de la Dra. María de la Concepción "Conchita" Morales y de su esposo el Dr. Héctor González. En 1994, después de participar en un congreso internacional en Chile, co-organizado por Vida Humana Internacional, Conchita regresó a Cuba con la convicción de que los esfuerzos provida debían surgir de la nueva generación. Con la ayuda del grupo juvenil provida de Costa Rica, ADEVI (filial de Human Life International), y de los obispos de Cuba, la Dra. Morales organizó el primer seminario de entrenamiento provida para jóvenes líderes en la Isla. Cuatro años después, Provida Cuba tiene coordinadores en cada una de las 11 diócesis del país. El movimiento provida en Cuba es uno de los más organizados de América Latina.
Provida Cuba se divide en "jóvenes" y "profesionales". Su labor consiste en impartir seminarios provida en las parroquias. Un seminario normalmente consiste de cinco sesiones que incluyen charlas y dinámicas de grupo. Cada sesión tiene una duración de dos a tres horas y es impartida durante un fin de semana. Las sesiones se dan durante varios fines de semana consecutivos.
Los "jóvenes provida" trabajan con los adolescentes y los jóvenes de la parroquia, haciendo énfasis en el tema de la castidad y en la organización de conciertos provida (el último de ellos se llevó a cabo el fin de semana anterior a la visita del Papa). Los "profesionales provida" son en su mayoría médicos y todos tienen un diploma de instructor en métodos naturales de planificación de la familia, gracias al extenso entrenamiento que han recibido de Provida Cuba.
La formación y el entrenamiento de estos líderes es verdaderamente impresionante. Reciben un intenso programa de entrenamiento en una casa de retiro que dura una semana completa. Los elementos claves de dicho entrenamiento son la oración, la Misa diaria, la Confesión y el Magisterio de la Iglesia. Cada día está dedicado a un tema específico impartido por diferentes conferencistas. Cada noche, se escogen las lecturas bíblicas que más se acomoden al tema del día. El director espiritual está disponible durante las 24 horas. Aquellas personas que se comprometen firmemente con Provida Cuba continuan recibiendo entrenamiento una vez al mes para especializarse en el área de su interés, como por ejemplo, la castidad, el problema del aborto o de las enfermedades venéreas. Los "profesionales provida" también se especializan en el problema de la anticoncepción y en su alternativa correcta que es la planificación natural de la familia.
Todos los actuales 127 miembros de Provida Cuba tienen entre 15 y 48 años de edad. La gran mayoría es menor de 30. Muchos son conversos y casi todos son médicos. Cuatro de ellos practicaban abortos, cinco recetaban la píldora anticonceptiva y colocaban dispositivos intrauterinos (DIU). Pero no sólo se han arrepentido de su pasado, sino que ahora todos están dispuestos a ser separados de sus familias, a arriesgar sus profesiones y aún sus vidas con tal de poder transmitir a otros el mensaje liberador de vida y amor que han recibido.
Provida Cuba es el único movimiento que ataca de raíz los muchos problemas sociales y morales que han plagado la Isla en las últimas décadas. Es la única entidad del país que tiene instructores de planificación natural de la familia, que educa sobre la inmoralidad, los daños y la capacidad abortiva de los anticonceptivos, así como sobre el verdadero sentido del amor y la sexualidad. Esta riqueza de información es transmitida a laicos, sacerdotes y seminaristas, con el apoyo de los obispos y en total fidelidad al Magisterio de la Iglesia.
Dadas las condiciones que hay en Cuba, es un milagro que Pro Vida Cuba pueda funcionar. Para poder llevar a cabo un entrenamiento, hay que proporcionar a los participantes todo lo necesario -- desde el transporte y las comidas hasta las toallas y la pasta dental -- ya que todo escacea en ese atribulado país. La Iglesia proporciona un limitado apoyo económico, con la ayuda de Human Life International-Vida Humana Internacional y de gente como usted, querido lector. El Espíritu Santo derrama abundantemente Su gracia para ablandar los corazones y curar las heridas, así como para dar la sabiduría y el valor necesarios para que se lleve a cabo esta misión. Pero el Espíritu Santo también espera su contribución, contribución que puede tomar la forma de oración y aporte económico.
La única esperanza para Cuba la ofrece la Iglesia Católica. El sufrimiento purificador que ha tenido que pasar la Iglesia en Cuba y la evangelización de Provida Cuba lograrán, junto con las oraciones y sacrificios de la Iglesia Universal, el nuevo comienzo predicho por el Santo Padre.
Jacqueline Debs es asistente administrativo de Vida Humana Internacional en Miami. Viajó a Cuba, invitada por los obispos cubanos, para representar a Human Life International durante la visita del Santo Padre a la Isla en nombre del Padre Marx y de Magaly Llaguno.
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