
El pasado 6 de marzo el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de San Francisco, California, rechazó una ley del Estado de Washington que prohibía el suicidio asistido llevado a cabo por médicos, convirtiéndose así en el primer tribunal del país que le otorga a adultos mortalmente enfermos y "mentalmente competentes", el "derecho onstitucional" a pedir "ayuda médica" para suicidarse1. Esta espantosa decisión no afecta solamente a California y Washington, sino también a otros siete estados; sobre los cuales dicho tribunal tiene jurisdicción. De hecho y como dijo el Cardenal Bernard F. Law de Boston, presidente del Comité Provida de la Conferencia de Obispos de los EE.UU.: "Esta legislación allana el camino para una total cultura de la muerte"2. Esto se corrobora por el hecho de que esta decisión puede ser citada en argumentos jurídicos en otras cortes de la nación, a pesar de que se supone que sólo afecta a la región occidental del país3. Además, y como han argumentado lúcidamente muchos dirigentes provida, el texto de la legislación da paso a la eliminación involuntaria de cualquier paciente cuyo problema "físico o psicológico" no pueda ser "aliviado significativamente"4.
La macabra decisión también fue criticada duramente por el propio presidente de la American Medical Association's Task Force on Quality Care at the End of Life (la Fuerza de Trabajo de Cuidados Médicos al final de la Vida de la Asociación Médica de EE.UU.), el Dr. Thomas Reardon; quien declaró que dicha legislación "es fundamentalmente incompatible con la ética y la función del médico de brindar cuidados y de sanar"5. Y añadió que a pesar de lo que diga el tribunal "es una falta ética para el médico causar intencionalmente la muerte de un paciente"6. En vez de ofrecerle solidaridad y remedios paliativos al enfermo sufriente, el tribunal lo ha abandonado a merced de aquellos en favor de la "solución" de la eutanasia.
No se hizo esperar tampoco la reacción favorable del Dr. Jack Kevorkian, quien ya ha ayudado a suicidarse a 27 personas y a quien precisamente dos días después de la decisión mencionada, un tribunal del Estado de Michigan, de donde proviene el "doctor de la muerte", lo exoneró, por segunda vez, de dos cargos de suicidio asistido presentados contra él en 19937. El Dr. Kevorkian está planeando instalar una clínica para el suicido asistido en California, para lo cual ya cuenta con dos cuantiosos donativos. Uno de ellos, de $50,000, "procede del testamento de una mujer de Chicago, que estaba de acuerdo con la práctica de Kevorkian"8. El otro, de $20,000, fue otorgado "por el cineasta retirado Kurt Simon, que premió a Kevorkian por su 'búsqueda de la libertad individual'"9.
Lo más significativo de la decisión de la Corte de San Francisco es el hecho de que muestra la conexión entre el aborto y la eutanasia, al intentar justificar ambos crímenes precisamente bajo un falso y exagerado entendimiento de la "libertad individual". En efecto, en el fondo de la decisión está la cuestión de si la Constitución de EE.UU. protege "el derecho a morir", el cual es comparable al "derecho" a decidir practicarse un aborto, que el Tribunal Supremo de la nación legalizó en 1973. ¿Pero cómo es que el aborto ha llevado al suicidio asistido y a la eutanasia en los EE.UU.? Veamos a continuación.
El 22 de enero de 1973, el Tribunal Supremo de EE.UU., en los fallos Roe v. Wade y Doe v. Bolton, legalizó el aborto a petición durante los nueve meses del embarazo10. Es importante señalar, sin embargo, que "la decisión del Tribunal no se basó en el argumento de que el niño no nacido no es un ser humano en el sentido `biológico'. El Tribunal, tal como lo ha admitido, estaba completamente consciente de los `hechos bien conocidos del desarrollo del feto'...El fallo del Tribunal se basó más bien en un criterio de `calidad de vida': el niño no nacido no es una persona en el sentido `significativo' o `pleno', dijeron los jueces. El Tribunal no llegó a la conclusión de que la personalidad `significativa' o `plena' comience en el momento del nacimiento; dijo simplemente que no comienza antes de ese momento. La distinción es muy importante, porque semejante definición, tan vaga e imprecisa por parte del Tribunal, representa un precedente constitucional para deshumanizar otros segmentos de la humanidad, definiendo sus vidas como carentes de significado o incompletas"11.
Esto es exactamente lo que ha estado ocurriendo. La legalización del aborto ha traído también el infanticidio y la eutanasia. En efecto, ya en los años 70 ciertas personalidades importantes en los campos de la medicina y de las leyes especulaban sobre la posibilidad de retrasar la personería legal más allá del nacimiento. Por ejemplo, "en mayo de 1973 [sólo cuatro meses después de la legalización del aborto]...el Dr. James Watson, científico ganador del premio Nóbel, afirmaba que se debería tomar en consideración la idea de privar de su personería legal al recién nacido hasta tres días después del nacimiento. Los padres que sospechan anormalidades fetales pueden abortar legalmente, señaló; pero la mayor parte de los defectos de nacimiento no son descubiertos hasta el momento mismo del nacimiento"12.
Pero la mentalidad antivida generada por la legalización del aborto no se ha quedado a nivel de especulación. Desafortunadamente ha pasado a la práctica. Estamos bajo una ola de infanticidio y eutanasia.
Con respecto al infanticidio, en 1982 en Bloomington, Estado de Indiana, se dio el famoso caso de "Baby Doe", un niño que nació con mongolismo y que el hospital dejó morir de hambre a petición de sus padres, a pesar de varias ofertas de adopción por parte de parejas interesadas13. Seguramente existen más casos como éstos, pues en esa misma década la cadena de televisión CNN produjo tres programas acerca de bebés nacidos con graves defectos que fueron abandonados a su suerte por parte de un hospital del Estado de Oklahoma14. En 1992 tuvo lugar el caso de "Baby Theresa", en Fourt Lauderdale, Estado de la Florida: una niña que nació anencefálica, a quien le querían extirpar los órganos antes de morir15.
Con respecto a la eutanasia, se les están retirando el agua y los alimentos a personas en estado comatoso o semicomatoso, como en el famoso caso de Nancy Cruzan, quien murió de hambre y sed, en diciembre de 1990, unos diez días después de habérsele retirado el agua y la alimentación que se le administraban por un tubo16. El caso de Nancy no es el único, pero sí uno que ha logrado la atención del público a nivel nacional. Algunas personas en el movimiento a favor de la vida, han comentado que el caso de Cruzan podría ser para la eutanasia lo que el fallo Roe v. Wade fue para el aborto17.
Es importante también darse cuenta de que existen alrededor de 32 grupos en favor de la eutanasia en el mundo, organizados en una federación. Cuatro de estos grupos se encuentran en EE.UU. Uno de ellos es la Sociedad Hemlock, cuyo fundador, Dereck Humphrey, publicó un libro en 1991 titulado Final Exit ("La última salida"), en el cual explica las diferentes maneras en que uno puede matarse a uno mismo "sin dolor"18.
Estos grupos en pro de la eutanasia han tratado de legalizar este crimen de diferentes maneras en EE.UU. y en otros países. Una de esas maneras han sido los "living wills" ("testamentos en vida"), unos ambiguos documentos en los cuales el paciente pide que, en caso de quedar incompetente, se le retiren medios extraordinarios de conservación de la vida. El problema es que el término "extraordinario" queda sin definir. Estas y otras ambigüedades se prestan para el abuso por parte del personal médico que esté a favor de la eutanasia19.
Otra estrategia del movimiento a favor de la eutanasia para legalizar este crimen es la de proponer leyes de "ayuda para morir" o "suicidio asistido". Proyectos de leyes de este tipo habían sido rechazados por muy poco margen en los Estados de California y Washington. De haber sido aprobadas, dichas leyes les hubiesen permitido a adultos "competentes" el poder pedir que se les suministrasen inyecciones letales, en caso de ser diagnosticados como "enfermos de muerte"; es decir, si, bajo juicio médico, les quedasen unos seis meses de vida. El proyecto de ley de "suicidio asistido" que se había presentado en el Estado de Washington era más liberal que las leyes que existen en Holanda, donde miles de pacientes han sido víctimas de la eutanasia con y sin su consentimiento20. La decisión del Tribunal de Apelaciones de San Francisco ha llegado más lejos al aprobar esta abominable práctica.
No cabe la menor duda, la mentalidad antivida generada por la legalización y la práctica diseminada del aborto ha dado lugar al infanticidio (eutanasia de niños), al suicidio asistido y a la eutanasia. Una vez que se le pierde el respeto a la vida humana por nacer, por medio de una falsa exaltación de la "libertad individual", esta lógica de la muerte conduce también a la falta de respeto por la vida humana después de nacer, sobre todo si esta vida humana es vilmente considerada como "carente de significado" o "incompleta".
Notas:
1. Burke Balch, J.D., "Court Ruling on Suicide 'Right' Goes Far Beyond Voluntary Killing of Terminally Ill", National Right to Life News 23 (15 de marzo de 1996): 1; "Fallo legal sobre suicidio causa polémica", El
Nuevo Herald (Miami), 8 de marzo de 1996, 10A.
2. "Otro paso hacia la cultura de la muerte", La Voz Católica (Miami), 22 de marzo de 1996, 4; Jerry Filteau, "Appeals Court Ruling Asserts Right to Die", The Florida Catholic, 15 de marzo de 1996.
3. "Fallo legal sobre suicidio asistido causa polémica", 10A.
4. Balch, 1 y 11. El énfasis es nuestro.
5. "Otro paso hacia la cultura de la muerte", 4.
6. Ibíd.
7. Jack Lessenberry, "A Second Court Victory for Assisted Suicide", The Miami Herald, 9 de marzo de 1996, 1A.
8. "'El médico de la muerte' recibe donaciones para montar clínica", El Nuevo Herald (Miami), 5 de febrero de 1996.
9. Ibíd.
10. Padre Paul Marx, O.S.B., Ph.D., And Now...Euthanasia, 2da. ed., (Washington, D.C.: Human Life International, 1985), 7.
11. Ibíd, 7-8.
12. Ibíd, 8-9. El énfasis es nuestro.
13. Ibíd., 4.
14. Video "CNN Oklahoma Infanticide" (disponible en la Oficina de Respeto a la Vida de la Arquidiócesis de Miami, Estado de la Florida, EE.UU.; tel.: (305) 653-2921).
15. Adolfo J. Castañeda, "El mensaje de Baby Theresa", ¡Escoge la Vida!, boletín de Vida Humana Internacional (mayo/junio de 1992): 8.
16. "Nancy Cruzan Dies From Starvation", The Beginning, boletín de la Oficina de Respeto a la Vida de la Arquidiócesis de Miami, vol. 8 (enero/febrero de 1991): 5.
17. Marx, "Euthanasia Worldwide", Linacre Quarterly 57 (agosto de 1990): 28-29.
18. Padre Jorge Molinero, "Todo empezó con la contracepción", Palabra (mayo de 1991): 10.
19. Rita Marker, "The Living Will: Just a Simple Declaration?," folleto de HLC-Dept. E, Collegeville, MN 56321, 1986. Para más información sobre los "living wills", diríjase a Vida Humana Internacional.
20. "Shall Doctors Kill?", Washington Watch, boletín de la organización cristiana Family Research Council, 2 (octubre de 1991): 1.
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