
BOLETÍN
ELECTRÓNICO DE VIDA HUMANA INTERNACIONAL (VHI)
SECCIÓN HISPANA
DE HUMAN LIFE INTERNATIONAL (HLI)
19 DE FEBRERO DEL 2008
VOL. 12, NO. 17
1. EEUU: TODOS A VOTAR POR LA VIDA.
2. ESPAÑA: EL ABORTO ANTE LAS ELECCIONES: ¿DELITO O DERECHO?
3. UN VÍDEO PROVIDA ME SALVÓ
DE ABORTAR Y ME CONVIRTIÓ EN PROVIDA.
4. BRASIL: VHI COLABORA CON
INICIATIVAS PROVIDA DE LOS OBISPOS.
5. BOLETINES ANTERIORES: http://www.vidahumana.org/news/prensa_index.html.
1. EEUU: TODOS A
VOTAR POR LA VIDA.
Adolfo J.
Castañeda
Director de
Programas Educativos de VHI
Como ya todos
saben, este es un año (2008) de elecciones presidenciales. Tenemos el grave deber de votar por el candidato
que más se acerque a nuestras convicciones en cuanto a la defensa de los
derechos humanos, entre los cuales el primero y más fundamental es el derecho a
la vida, por ser la base y condición de todos los demás derechos. La Iglesia
nos enseña claramente que este derecho “debe ser protegido más que ningún otro” (Congregación
para la Doctrina de la Fe, Declaración De
aborto procurato, 1974, no. 11).
No se trata de
excluir los demás derechos, se trata de priorizar
este derecho, que es, con mucho, el más atacado hoy en día. No se trata tampoco
de “imponer” nuestra moral a otros. Ese argumento es pura demagogia. La defensa
de la vida humana, como la de otros derechos humanos fundamentales, trasciende
la religión y constituye un patrimonio universal que obliga en conciencia a
todas las personas, tengan fe o no.
Tampoco pueden
los políticos católicos decir que ellos no pueden votar en contra del aborto, porque su obligación es legislar para todos sus
constituyentes y no sólo los católicos. De nuevo, ese argumento es pura demagogia,
precisamente porque todo político tiene el grave deber de intentar defender los
derechos de TODOS los habitantes de los cuales es responsable, nacidos o no
nacidos, católicos o no, y el primero de esos derechos es la vida.
Las víctimas más
inocentes, indefensas y numerosas de los ataques contra la vida humana son los niños
por nacer. Ninguna guerra ha matado a tanta gente como mata el aborto. En el
mundo, en un solo año, el aborto mata unos 50 millones de niños por nacer, y en
EEUU, más de 1 millón. Esas cifras no incluyen los abortos químicos, que son
causados por anticonceptivos abortivos, como la píldora, el dispositivo
intrauterino, el Norplant, la Depo-Provera, el parche y el Nuova Rings, entre
otros. Tampoco incluyen la destrucción de embriones humanos causada por la fecundación
in vitro y la experimentación embrionaria.
Además, ninguna
víctima es tan indefensa como el niño por nacer, no sólo desde el punto de vista
físico, sino también político, legal y social. Nuestros hermanos inmigrantes, por
ejemplo, a quienes debemos ayudar, por lo menos cuentan con la ayuda de
abogados y de algunos medios de comunicación social. Pero los niños por nacer
no cuentan ni siquiera con el apoyo de las leyes de este país, que les son
completamente contrarias. Tampoco cuentan con el apoyo de los medios seculares
de comunicación, que en su mayoría son proaborto o al menos cobardemente
“neutrales” ante este holocausto. La neutralidad en temas como éstos no es objetividad. La objetividad, en
temas como éstos, es estar siempre del lado de las víctimas.
El nuevo
presidente que salga electo tiene la posibilidad de hacer mucho por la vida,
dentro y fuera de EEUU. Además de
promover o apoyar leyes que defiendan la vida en EEUU y de proponer jueces para
el Tribunal Supremo que sean provida, puede mantener la ley actual de EEUU que
les prohíbe a las organizaciones que promueven el aborto fuera de este país
recibir dinero federal, es decir, de los contribuyentes.
No votemos
simplemente por nuestros propios intereses, votemos por los intereses de otros,
especialmente nuestros hermanitos y hermanitas que no han nacido todavía.
2. ESPAÑA: EL ABORTO ANTE LAS ELECCIONES: ¿DELITO O DERECHO?
Margarita M· Fraga Iribarne
Asociación Evangelium Vitae
Organización afiliada a VHI
Leemos estos días: “Aborto un debate sin cerrar tras 25 años” (ABC
3/02/08)
El aborto siempre “será como una bandera discutida: así quedará clara
la actitud de muchos corazones” (Lucas 2:34).
La cuestión del aborto ha estallado, en el periodo preelectoral, como
fruta de los infiernos del Bosco. Se ha hecho público su oscuro interior.
Abiertas las puertas de los centros abortistas, contemplamos la huida
apresurada de seres de ojos ciegos deslumbrados por la luz de la verdad. Pero
rechazan ser curados, prefiriendo la protección de una oscuridad segura, de
puertas blindadas legalmente.
La cuestión del respeto a la vida de todos es la piedra angular que legitima la democracia. Si son los votos
de la mayoría los que deciden el derecho a la vida y a la dignidad del ser
humano, todos estamos amenazados, como lo fueron los esclavos, los negros, los
deficientes y los judíos en la reciente historia de la humanidad.
Dos son las preguntas claves para la consistencia de los Derechos
Humanos:
¿El hombre es algo o es alguien? Y si es alguien, ¿desde qué momento y
hasta cuándo?
La ciencia biológica afirma la evidencia de vida humana desde la unión
de los gametos femeninos y masculinos, y es ésta una certeza universal.
El problema reside en el reconocimiento de la categoría personal a
toda vida humana, desde el momento de la concepción hasta su fin natural. Y
esta verdad filosófica no puede verse a través de un microscopio.
La sentencia del Tribunal Constitucional (TC) español de 1985, aunque
reconoce que el bebé concebido posee un valor fundamental, la vida humana, no
se atreve a afirmar su categoría de persona, única e irrepetible con derecho
absoluto a vivir, pero deja clara la valoración del aborto como “delito
despenalizado” en tres supuestos: cuando el “nasciturus” es fruto de una
violación, padece graves malformaciones (aborto eugenésico) o es causa de
riesgo para la salud física o psíquica de su madre.
En 1998, en el 50 aniversario de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos (DDHH), se presentaron tres proyectos de ley al Congreso de
España, por el PSOE, IU, y Grupo Mixto, que de haber prosperado hubiesen
transformado la consideración del aborto de delito despenalizado en “derecho”
de la mujer, y como tal “derecho”, se
realizaría a cargo de la Seguridad Social con la consiguiente dificultad de
ejercer la objeción de conciencia por
parte de los médicos funcionarios.
En aquel momento se realizó una campaña de oración en toda España y el
día de la votación un grupo de jóvenes rezaba el Rosario a la puerta del
Congreso. Estos proyectos de ley fueron rechazados por un solo voto.
Tenazmente, se busca introducir en la Declaración de los DDHH los
llamados “nuevos derechos”: el “derecho” al
aborto y a la homosexualidad. Esto sería fácil si la mayoría de los
Estados asociados en la ONU lo consideraran como tal “derecho”.
Y esta es la cuestión que se debatirá en las próximas elecciones en España:
aborto: ¿delito o derecho?
No es que los Obispos quieran convertir los delitos en pecados, sino
de lo que se trata, por parte del Partido en el Gobierno, es convertir un
delito despenalizado, el aborto, en “derecho”, lo que ocasionaría consecuencias
incalculables, porque España es el punto
de mira de muchas legislaciones hispanoamericanas.
La Encíclica Evangelium Vitae, del Papa Juan Pablo II, el documento de
mayor peso magisterial “sobre el valor y el carácter inviolable de la vida
humana” (25-III-1995 ), declara, “...con la autoridad
que Cristo confirió a Pedro y a sus sucesores, en comunión con todos los
obispos del mundo, que el aborto directo, querido como fin o como medio es siempre un
desorden moral grave, en cuanto eliminación deliberada de un ser humano
inocente. Esta doctrina se fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escrita; es trasmitida por la
Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal” (Evangelium
Vitae, nº 62).
Cuando se realiza el aborto con conocimiento pleno, la Iglesia
Católica subraya su gravedad aplicando la máxima pena moral: excomunión
automática, que afecta a todos “aquellos cómplices sin cuya cooperación el
delito no se hubiera producido”. Con esta reiterada sanción, la Iglesia señala este delito como uno de los más graves
y peligrosos, alentando al que lo comete a buscar el camino de la conversión (ibid.).
En el nº 66 de la citada Encíclica se califica la eutanasia de “grave
violación de la Ley de Dios en cuanto eliminación deliberada y moralmente
inaceptable de una persona humana... Semejante práctica conlleva, según las
circunstancias la malicia propia del suicidio o del homicidio.”
Todo lo que se opone a la vida, como el aborto, la eutanasia, los genocidios,
el mismo suicidio voluntario...lo que viola la integridad de la persona, como
las mutilaciones...todo lo que ofende a la dignidad humana, como las condiciones infrahumanas de
vida...prostitución, violencia, terrorismo, explotación del pobre y del
trabajador...son los componentes de lo que Juan Pablo II llama “la cultura de
la muerte” (ibid., 3).
Como solución, “para construir la cultura de la vida”, el Papa nos ha
dejado escrita “la gran llamada”: “Es urgente una gran oración por la vida que
abarque el mundo entero. Que desde cada comunidad cristiana, desde cada grupo o
asociación, desde cada familia y desde el corazón de cada creyente, con
iniciativas extraordinarias y con la oración habitual, se eleve una súplica
apasionada a Dios, Creador y amante de la vida. Jesús mismo nos ha mostrado con
su ejemplo que la oración y el ayuno son las armas principales y más eficaces
contra las fuerzas del mal (Mateo 4,1-11) y ha enseñado a sus discípulos que
algunos demonios sólo se expulsan de este modo (Marcos 9-29). Por tanto, tengamos
la humildad y la valentía de orar y ayunar para conseguir que la fuerza que
viene de lo alto haga caer los muros del engaño y de la mentira, que esconden a
los ojos de tantos hermanos y hermanas nuestros la naturaleza perversa de
comportamientos y de leyes hostiles a la vida, y abra sus corazones a
propósitos e intenciones inspirados en la civilización de la vida y del amor” (E Vitae 100).
La Encíclica concluye encomendando “la causa de la vida” a Santa
María, aurora del mundo nuevo, la única capaz de pisar la cabeza del Dragón
infernal, recordándonos que el rechazo de la vida del hombre, en sus diversas
formas, es realmente rechazo de Cristo.(E.Vitae 104)
Para cerrar el debate del aborto solo existe una llave: la abolición
de este mal.
De este modo se cumpliría además la última parte de la sentencia del
TC, todavía inédita: “…y establecer un sistema legal para la defensa de la
vida”.
Que Santa María Madre de la Vida interceda por nosotros.
3. UN VÍDEO PROVIDA ME SALVÓ
DE ABORTAR Y ME CONVIRTIÓ EN PROVIDA.
Perla
Soy una joven madre mexicana
y tengo un hijo de 2 años. No me imagino jamás haber interrumpido el derecho a
su vida que tantas alegrías me ha dado, por más que me aconsejaran que me
deshiciera de él. Cuando tenía 15 años, vi un vídeo sobre métodos de
aborto (salinidad, etc.) y conocí así la crueldad hacia los bebés no
nacidos para quitarles la vida por medio del aborto.
No obstante, me embaracé.
¿Por qué? Creo que en el fondo muchas adolescentes nos embarazamos con cierta
conciencia de lo que estamos haciendo y de algún modo lo hacemos para retener
una relación, para sentirnos amadas...y cometemos un gran error que pagan
otros, un gran egoísmo.
En aquel tiempo recibí muy poco
ánimo para tener a mi bebé. En vez de ello, recibí malos consejos y publicidad
por todos lados de que tenemos “derecho” a hacer uso de nuestro cuerpo,
cuando en realidad estamos abusando de nuestro cuerpo. En el caso del bebé no
nacido, no se trata de nuestro cuerpo.
Gracias a aquel vídeo, no
busqué el aborto provocado. Incluso, la vida me ha dado, hace poco, la
oportunidad de restituir un poquito de aquella experiencia: mi sobrina de 15
años salió embarazada, y su madre y la mayoría de las demás personas querían
que abortara. Me convertí en la defensora de su bebé, al grado de ofrecerle que
si lo tenía, yo misma me haría cargo de él, pero que le diera oportunidad de
vivir. Al final tomó la decisión valiente de tener al bebé, que por estos días
nacerá: una nena que se llamará Gisela y que, a pesar de la juventud de sus
padres, tendrá derecho a vivir. Y así en cada caso en que me puedo involucrar,
sin dudar, lo hago asumiendo las consecuencias.
Dice una de mis historias
favoritas: "Había un hombre que iba cada día a la orilla del
mar donde estaban regadas millones de estrellas de mar. Cada
día lanzaba al mar a las estrellas para devolverlas a su sitio, de
una en una. Un día, un hombre le dice: ‘¡Qué tontería, son millones, nunca
terminará, no vale la pena!’ El hombre le respondió: ‘Por cada una que vuelve,
sí vale la pena’.” Sí, por cada bebé que tenga oportunidad de vivir, pese a las
circunstancias que le rodeen, vale la pena dejarse la piel en esto.
4. BRASIL: VHI COLABORA CON INICIATIVAS
PROVIDA DE LOS OBISPOS.
Del 6 al 10 de febrero de
este año del 2008, tuvo lugar el I Congreso Internacional en Defensa de la Vida
en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Concepción Aparecida, en Sao
Paolo, Brasil. El Congreso estuvo a cargo de la Comisión Diocesana en Defensa
de la Vida (CDDV), de la diócesis de Taubaté, al interior de Sao Paolo. Su Coordinador
General fue el Profesor Hermes Rodrigues Nery, quien también es el Coordinador
de la CDDV y del Movimiento Legislación y Vida de la Diócesis de Taubaté. El Dr. Humberto L. Vieira, fundador y
presidente de ProvidaFamilia, organización que está afiliada a VHI y la
representa en ese país, fue uno de varios líderes nacionales del movimiento
provida de Brasil, que ayudaron, con su experiencia, a la feliz consecución de
este magno evento.
Según María de las Nieves
Freira (Maile), que pertenece a la Asociación Esperanza Uruguay, organización
que está afiliada a VHI en Uruguay, participaron casi 400 personas en este congreso.
La cifra no es muy elevada para un país tan grande como Brasil. Sin embargo,
según observó Maile, la mayoría de las personas que participaron eran líderes
provida, miembros de la Academia Pontifica para la Vida, de la cual Humberto
también es miembro, así como un gran número de obispos.
Por su parte, Maile ayudó
con las traducciones y también dio una breve presentación de la Red Internacional
de Oración por la Vida, que es una iniciativa de VHI y de July de Mouriño,
líder provida de Argentina, para promover la oración a nivel mundial por la
defensa de la vida humana, especialmente la no nacida. Para obtener más
información e integrarse a esta Red, visite http://www.rioporlavida.net.
El mismo día de la
inauguración del congreso tuvo lugar, también por iniciativa de los obispos
brasileños, la Campaña de la Fraternidad. Esta campaña, que es anual, tuvo este
año la particularidad de ser dedicada a la defensa de la vida.
En un comunicado especial,
el Padre Thomas J. Euteneuer, Presidente de HLI, expresó lo siguiente acerca
del Dr. Humberto L. Vieira: “Se le considera uno de los principales fundadores
y organizadores del movimiento provida de Brasil. Su ardua labor data de muchos
años y la ha realizado en cercana colaboración con los obispos. La familia de
HLI y de VHI está muy contenta de que sus esfuerzos hayan dado tan abundantes
frutos”.
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