
El pasado viernes 28 de abril del 2006, el Arzobispo Angelo Amato, el número dos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, recriminó la novela "El Código Da Vinci", del escritor inglés Dan Brown, y pidió a los católicos boicotear la película basada en esa obra, que se estrena el próximo 19 de mayo del 2006.
El Arzobispo calificó la novela de Brown de ser "estridentemente anti-católica ... llena de calumnias, ofensas y errores teológicos y doctrinales en relación con Jesús, los Evangelios y la Iglesia". Y añadió: "Espero que todos ustedes [los católicos] boicoteen la película ... [y sean más prontos] a rechazar las mentiras y las difamaciones gratuitas". Mons. Amato sugirió que los católicos alrededor del mundo lanzaran protestas organizadas contra la película "El Código Da Vinci", así como lo hicieron también contra otra película blasfema y grosera como "La última tentación de Cristo" en 1988. El Arzobispo también dijo que "si tales mentiras y errores se hubieran dirigido contra el Corán o el Holocausto, ello hubiera provocado una justa protesta mundial. Sin embargo, si son dirigidas contra la Iglesia y los cristianos, permanecen impunes".
Mons. Amato terminó explicando que el éxito lucrativo tan grande que ha tenido el libro de Brown se funda en la "extrema pobreza cultural de buena parte de los fieles cristianos". Es una pena que se gane tanto dinero a base de calumniar y ofender, en vez de adquirirlo decentemente.
No le falta razón a Mons. Amato, tanto el libro como la película "El Código Da Vinci", en cuanto a su contenido, pertenecen a esa larga lista de mentiras, difamaciones, manipulaciones e inmundicias, cuyo lugar más apropiado es el basusero de la historia.
Adolfo J. Castañeda
Director de Programas Educativos de VHI
La situación para la protección de la vida humana inocente se agrava en Colombia. Después de las tres demandas abortistas presentadas por la abogada colombiana, Mónica Roa, quien recibió capacitación por parte de grupos antivida de EEUU [1]; el pasado 8 de marzo del 2006, cuatro ciudadanos colombianos presentaron una cuarta demanda abortista ante la Corte Constitucional de ese país [2].
La demanda pide la despenalización del aborto en los casos de violación, malformación y peligro para la vida o la salud de la madre [2]. Precisamente el retringir la despenalización del aborto a estos casos es lo que hace más peligrosa esta demanda, ya que el pedirla en todos los casos podría ser objeto de rechazo inmediato por parte de todos los magistrados de la Corte Constitucional de Colombia debido a su extremismo. Sin embargo, una demanda "limitada" de esta manera es más estratégica, por cuanto aplica el principio antivida de "pide algo ahora y ven por más después" [3].
Los argumentos enarbolados en la demanda a favor de la despenalización del aborto en los casos ya mencionados son todos falaces y forman parte del relativismo tan común de hoy en día. En este artículo nos vamos a limitar a refutar tres falacias. La primera concierne el valor relativo que los demandantes le adjudican a la criatura no nacida, argumento que sirve de base a las tres causales del aborto cuya despenalización piden. La segunda y la tercera corresponden, respectivamente, a los casos de violación y eugenesia, dejando para el magnífico artículo que sigue a continuación de este, la refutación del caso del mal llamado aborto "terapéutico", es decir, el caso de la vida o la salud de la madre. Estos argumentos también han sido brillantemente refutados en el amicus curie que, en nombre de Human Life International (HLI), ha enviado el abogado Gualberto García Jones, miembro de la organización American Life League (Liga Provida de EEUU), a la Corte Constitucional de Colombia [4]. De hecho, este fue el segundo amicus curie que Gualberto ha enviado a nombre de HLI [5].
Refiriéndose a la vida de la criatura no nacida antes de ser viable (esto es, antes de que pueda sobrevivir fuera del útero de su madre con la tecnología disponible), los demandantes afirman que hay que "conferirle a la vida un carácter relativo, que no absoluto, en excepcionales condiciones que justifiquen el aborto como procedente y necesario". Y añaden que, cuando la criatura no es viable, "aún no es persona y en consecuencia no es titular del derecho fundamental a la vida"[2].
En primer lugar, la vida humana goza de una dignidad inviolable y absoluta, reconocida tanto a nivel de la ciencia como de la razón especulativa. Ello se debe a que se trata de una persona humana desde el instante de su concepción, hecho incontrovertible y constatado por los más prestigiosos y modernos textos de medicina y embriología en uso en todas las facultades principales del mundo de esas disciplinas[6]. Desde la vertiente filosófica y auténticamente humanista (nótese que no aludo a revelación o a texto sagrado de ninguna religión), la vida del ser humano es su derecho más fundamental, por cuando es la base y condición de todos sus otros derechos. Si usted está muerto, ha perdido todos sus derechos, excepto a que lo entierren decentemente. Incluso, el derecho a la vida es la base y condición de la democracia misma. Para poder votar hay que estar vivo primero. No cabe la menor duda de que la legalización del aborto es el aborto de la democracia.
En segundo lugar, si usted comienza a relativizar la vida humana en una etapa particular, no hay ninguna barrera lógica que le impida hacerlo eventualmente en las demás etapas. Es un hecho sin lugar a dudas de que los países que legalizan el aborto en algunos casos, tarde o temprano amplían su legalización a los demás casos [7]. No nos engañemos, las mal llamadas "excepciones" a la prohibición del aborto inexorablemente conducen a la total liberalización del aborto. Finalmente, la legalización del aborto también ha llevado a la legalización de la eutanasia5. Una vez que una sociedad entra en una espiral antivida, este no tiene fin.
El caso de malformación de la criatura, que los demandantes llaman "incompatible con la vida extrauterina" [2], es una consecuencia inevitable de su postura relativista, que acabamos de refutar. Los demandantes le llaman a este tipo de aborto "eugenésico" [2]. La eugenesia o reproducción sistemática de seres humanos considerados "mejores" y la no reproducción de los considerados "inferiores", no es otra cosa que un racismo solapado, propio de los nazis. No en balde Margaret Sanger, la fundadora de la organización más abortista del mundo, la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés), y cuya filial colombiana se llama engañosamente "Profamilia" [8], dijo una vez: "Más hijos para los capacitados, menos hijos para los incapacitados, esa es la esencia del control de la natalidad"9. Y también dijo: "Lo más misericordioso que una familia numerosa puede hacer con uno de sus miembros más pequeños es matarlo" [9.]
Además, si una sociedad mata a sus ciudadanos no nacidos porque éstos son incapacitados, ¿qué lógica ética les impedirá matarlos cuando ya hayan nacido? ¿Y qué diferencia hay entre una persona incapacitada no nacida y otra ya nacida? Y si una sociedad opta por matar a sus ciudadanos incapacitados, nacidos o no nacidos, en vez de amarlos y cuidarlos, ¿qué clase de sociedad es esa? Gracias a Dios, Colombia sí es una sociedad de verdad, por ello la mayoría de sus ciudadanos se han volcado a las calles, para orar y exigir que estas abominables demandas abortistas no prosperen y para que una ínfima minoría confundida y equivocada no logre llevarla por el camino de la muerte [10].
Por último, los demandantes piden que se despenalice el aborto en caso de violación de la madre. A este tipo de aborto equivocadamente le llaman "ético" [2]. En este caso, el error fundamental de los demandantes es creer que hay un conflicto intrínseco entre los derechos de la madre embarazada y los derechos de la criatura que alberga dentro de sí. Por ello es que argumentan que el no despenalizar el aborto en este caso constituye, entre otras cosas, una violación "del derecho fundamental de la mujer al libre desarrollo de su personalidad, a la honra, a la intimidad" [2].
Sin embargo, debemos caer en la cuenta de que el vínculo que existe entre una madre y el hijo que lleva en sus entrañas es tan profundo, que no se puede dañar directamente al segundo sin dañar también a la primera y viceversa[11]. Es verdad que la experiencia de la violación es traumática y que la presencia de la criatura no nacida es un recuerdo permanente de la misma. Pero lo que la mujer violada en estas circunstancias necesita no es el aborto, sino la ayuda y solidaridad profesional y humana. Si cae en esa segunda violación de su intimidad que es el aborto, entonces le ocurrirá lo que ha dicho el Dr. John C. Willke, un gran líder provida internacional: "Es más fácil sacar al hijo del seno de su madre que de su pensamiento" [12]. Con el tiempo, la terapia adecuada y el apoyo humano, la mujer aceptará al hijo que ha sido concebido por la violación, además de que cuenta con la noble opción de darlo en adopción [13]. No se resuelve un crimen, la violación, con otro: castigando con el aborto a la mujer y matando al niño no nacido con el mismo. Al que hay que castigar con la cárcel es al violador, no a la mujer con el aborto ni aplicarle la pena de muerte a una inocente criatura.
Hay una cosa en la que sí coincidimos con los demandantes: no se debe castigar con la cárcel a la mujer a quien le practican el aborto. Sin negar el grado de responsabilidad moral que pueda tener (que en no pocas circunstancias de presión excesiva o ignorancia invencible puede ser nulo), la mujer es también una víctima de la abominable "cultura" del aborto, cuyos promotores y practicantes en su mayoría son hombres. Después de todo el aborto es profundamente machista. En vez de solidarizarse con la mujer que por circunstancias adversas está asustada con su embarazo, la "cultura" del machismo la abandona a la "fácil solución" del aborto —fácil, claro para los hombres, cuya responsabilidad queda obviada; no para las mujeres.
Además, es importante y necesario recabar la cooperación de la mujer que ha caído en el grave error del aborto, para poder encausar al abortero y cerrar su centro de matanza. Esa es la solución, desde la dimensión punitiva, al aborto clandestino. La solución preventiva y más completa está constuida, por supuesto, por la educación provida y la asistencia caritativa a las madres embarazadas en situaciones difíciles. Y, para las que ya han caído en el problema del aborto, ahí está el noble movimiento provida con sus programas de reconciliación y curación postaborto [13].
Como ha dicho la Sra. Marie Smith, miembro de la Internacional de Feministas Provida: "El aborto es el signo de que una sociedad no ha sabido suplir las necesidades de la mujer, porque la mujer se merece algo mejor que el aborto" [14].
Notas: (todos los artículos citados a continuación del portal de VHI, http://www.vidahumana.org, están totalmente sustentados.)
Gabriel Rodríguez
Este es el caso más extremo de entre los que justificarían la despenalización del aborto en Colombia, según la primera y cuarta demandas presentadas por Mónica Roa y otros ciudadanos colombianos, respectivamente, ante la Corte Constitucional, y que se debate ampliamente en los medios de comunicación y en el espectro político.
Haciendo un seguimiento al debate en Colombia sobre la despenalización del aborto, es evidente que existe una confusión entre el concepto de aborto provocado o directo y el aborto indirecto, es decir, el caso en que se pone en riesgo la vida del no nacido, o incluso, se causa indirectamente su muerte como una consecuencia no querida de un tratamiento dirigido a salvar la vida de la madre. Un ejemplo de ello, sería el caso del embarazo ectópico, aunque conviene aclarar que la dimensión moral de este caso está siendo revisada hoy en día por moralistas católicos a la luz del avance de la medicina, que permite la posibilidad, sin detrimento alguno para la madre, salvar al bebé en algunos de estos casos o al menos, en otros, esperar a su muerte natural antes de retirarlo del útero1.
La Iglesia Católica, principal opositor de la despenalización del aborto en el mundo, aclara en el número 2271 de su Catecismo " El aborto directo, es decir, querido como un fin o como un medio, es gravemente contrario a la ley moral." (Subrayados fuera del texto). En el caso del aborto indirecto no se trata de que el médico escoja entre salvar al bebé no nacido o a su madre, se trata de optar por salvar las dos vidas. Si a consecuencia de tratar de salvar a las dos vidas, muere una, ello no depende de la opción del médico. Este tipo de aborto, a pesar de ser una tragedia, no es ni moral ni jurídicamente imputable de acuerdo con nuestro actual ordenamiento.
Por otra parte, el mal llamado "aborto terapéutico" es un aborto directo pues busca la muerte del no nacido como un medio para "salvar" la vida de la madre, cuando en realidad hay otras alternativas para salvar la vida de los dos. Un ejemplo reciente es el de una mujer en Pereira (Colombia) enferma de cáncer en el útero. En este caso es posible iniciar el tratamiento de la madre, con un mínimo riesgo para la vida del niño. Por lo tanto no es justificado ni necesario el aborto.
Los países que han despenalizado el aborto han fundamentado su argumentación, en gran parte, en la "teoría del conflicto de derechos". Es una visión del derecho según la cual la realidad jurídica está caracterizada por el conflicto permanente de derechos. En consecuencia, la función del juez consiste en determinar la jerarquía de los derechos en conflicto, hacer una ponderación de los mismos o aplicar la prueba de razonabilidad.
El principal problema de este sistema de administrar justicia, es que los criterios que permiten realizar esa jerarquización son necesariamente extra jurídicos. Su origen es filosófico, psicológico, sociológico, etc., los cuales son ampliamente discutibles y por lo tanto terminan relativizando derechos fundamentales como la vida. Un ejemplo de este criterio es el argumento de que, en determinadas circunstancias, obligar a una mujer a llevar su embarazo a término, implica someterla a una carga excesiva. De esta manera, la vida del no nacido depende de lo que un determinado tribunal o cultura consideren como una "carga excesiva", lo cual puede variar con una velocidad asombrosa.
Una consecuencia indeseable de este sistema es que se termina privilegiando "valores sociales" sobre los derechos fundamentales de la persona. Es decir, se renuncia a obtener una solución justa (dar a cada quien lo que le corresponde, lo que merece --el no nacido producto de una violación no merece la muerte, sin embargo es quien recibe el castigo), para dar paso a una solución conveniente, negando necesariamente la protección de los derechos fundamentales como núcleo irreductible de la persona y la sociedad, a través de una negociación política, judicial o legislativa.
En conclusión, esta visión del derecho implementa en la sociedad lo que con mucho acierto se ha denominado "Darwinismo Jurídico", en donde sólo prevalece el más fuerte.
En sentido contrario está la armonización de los derechos, filosofía del derecho por medio de la cual se reconoce que los derechos humanos tienen un contenido esencial, un fundamento irreductible, lo procedente es buscar la forma de conciliarlos, armonizarlos y lograr que coexistan. Este proceso supone la aceptación de unos límites para el ejercicio de los derechos (definidos en la normatividad, aunque su origen puede ser intrínseco); pero a la vez unos necesarios contornos internos, inmanentes, que protegen su contenido esencial incluso en los casos extremos (fundamentados en la dignidad del ser humano).
Esta última ha sido la concepción sobre la cual se estructuró la legislación colombiana, y se encuentra presente en los artículos 1° "Colombia es un estado ...fundada en el respeto de la dignidad humana...y la solidaridad...), 2° "Son fines esenciales del Estado:...garantizar la efectividad de los principios, derechos...asegurar laconvivencia pacífica y la vigencia de un orden justo..." y 95 de la Constitución Nacional, en el cual se consagra el deber de toda persona de "respetar los derechos ajenos y no abusar de los propios" (Subrayados fuera de los textos).
En conclusión, admitir el aborto directo para casos excepcionales implica negar la existencia de derechos inalienables, fundamentados en la condición de persona de todos los seres humanos; y significa abdicar a favor de una peligrosa concepción relativista de los derechos fundamentales. Tal situación lleva al condicionamiento empírico de estos derechos para su reconocimiento (concebido voluntariamente, saludable, con determinado nivel de desarrollo, sostenible económicamente, etc.), que necesariamente varía con el tiempo (sirve de ilustración la ampliación de casos para los que ciertos países europeos han aplicado al aborto y la eutanasia) y que empujan a la sociedad por una pendiente deslizante.
Entre quienes apoyan el aborto en Colombia, por ejemplo, hay acuerdo sobre qué es lo mínimo que reclaman, pero no hay acuerdo — ni lo habrá jamás — sobre dónde fijarse unos límites definitivos. Se deja una puerta abierta, que, lamentablemente, con el tiempo sólo se hará más grande.
Gabriel Rodríguez (gabrielesteban@gmail.com), es un joven colombiano, abogado y periodista. Colabora con Fundación Cultura de la Vida Humana (martaderueda@yahoo.com, organización afiliada a VHI en Colombia y también con la organización provida juvenil Vida y Verdad (VIVE, jmagana@etb.net.co), con la cual VHI también colabora.
Notas:
Magaly Llaguno
Directora Ejecutiva de VHI
El pasado 28 de abril del 2006, la prestigiosa agencia internacional católicaACIPRENSA, con sede en Lima, Perú, dio a conocer que Amnistía Internacional, una organización que se supone existe para defender los derechos humanos, "se ha propuesto luchar activamente para establecer el 'derecho al aborto' dentro de los derechos humanos" [1]. Es muy lamentable que Amnistía Internacional (AI) planee someter a debate el derecho a la vida de los más inocentes e indefensos de los seres humanos.
El coqueteo de AI con el aborto se remonta a por lo menos ocho años atrás, ya que AI también ha promovido la aprobación, por parte de todos los países del hemisferio, del Protocolo de la Convención de la ONU para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés). Aunque el texto del CEDAW no dice nada explícitamente a favor del aborto, el comité de la ONU que se encarga de su interpretación está compuesto de feministas de ideología abortista, que quieren que los países que lo firmen cambien sus leyes para que estas se adecúen a la legitimación del aborto [2]. Respecto del CEDAW, AI ha afirmado lo siguiente: "La membresía de Amnistía Internacional de todo el continente americano conmemora el Día Internacional de la Mujer poniendo en marcha una petición conjunta a las y los gobernantes de todos los Estados Americanos para que apoyen y ratifiquen la Convención de Belém do Pará y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer - CEDAW" [3].
Sin embargo, respecto del aborto, AI parece tener una postura escurridiza, pues cuando el pasado 28 de abril del 2006, revisé su portal en español ( (http://www.amnistiainternacional.org/) no encontré ninguna mención acerca de su postura respecto de este tema. Y es que, precisamente dicha postura será debatida en su próxima reunión en el 2007. AI esta pidiendo las opiniones de sus afiliados antes del 20 de mayo del 2006. Les sugiero a todos los lectores que se pongan en contacto cuanto antes con los grupos de AI en su país. AI tiene 1,8 millones de miembros en 150 países [4], entre ellos posiblemente hay muchos individuos y organizaciones cristianas. El secretariado internacional está en Inglaterra: International Secretariat, 1 Easton Street, Londres,WC1X 0DW, UK. Portal: www.amnesty.org, tel: 44-20-74135500, fax: 44-20-79561157 . Para contactarles tienen que escribir su mensaje en: http://web.amnesty.org/contacts/contact_us/eng-000.
Por otro lado, no me extrañaría que pronto AI también tomara públicamente una postura a favor de los falsos "derechos" que promueve del movimiento homosexualista mundial. Desde 1997, AI "ha decidido incrementar la visibilidad de su trabajo sobre violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual [eufemismo para encubrir el homosexualismo]..." [5]. AI ha publicado en su portal un artículo sobre Alejandra Sarda, la homosexualista argentina que es coordinadora para Latinoamérica de la International Gay and Lesbian Human Rights Committee (IGLHRC - Comisión Internacional de los Derechos Humanos de Gays y Lesbianas) [6]. En el articulo, hay un enlace al portal de su organización. AI también tiene, en su sección "Documentacion", bajo "Orientación sexual", noticias sobre actividades del movimiento homosexualista [7].
La Asociación Internacional de Lesbianas y Gays (ILGA, por sus siglas en inglés), otra organización homosexualista que está muy activa en Latinoamérica, emitió un manifiesto titulado "Gay and Lesbian Rights Are Human Rights" ("Los derechos de los homosexuales y las lesbianas son derechos humanos"), con ocasión de la celebración, en 1998, del 50 aniversario de la Declaracion Universal de los Derechos Humanos. AI apoyó ese documento de ILGA [8], en el cual ILGA afirma lo siguiente: "La aceptación del derecho de los individuos a desarrollar su personalidad, identidad y sexualidad libres de toda coacción y discriminacion son parte fundamental de los Derechos Humanos de nuestro tiempo" [9].
Oremos mucho para que Dios nos dé las fuerzas, la sabiduría, la paciencia, y la perseverancia para continuar defendiendo la vida y la familia, a pesar de todos los ataques que están teniendo lugar. Oremos también por los enemigos de la vida humana y la familia, porque, aunque están equivocados y sus acciones causan tanto daño, son hijos del mismo Padre Celestial y no podemos verlos como enemigos nuestros. En conclusión, recordemos que la batalla final ya fue ganada por Jesús; sólo tenemos que reclamar ese triunfo. El Apostol Pablo en su Segunda Epístola a los Corintios, 13:11, nos da un mensaje que nos inspira y reconforta: "Finalmente, hermanos, estén alegres, trabajen para ser perfectos, anímense, tengan un mismo sentir y vivan en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes."
Dra. Néstar Robledo de Stark
Del 20 al 26 de marzo, la Federación de Asociaciones en Defensa de la Vida y la Familia (FEDAVIFA); la organización Servicio de Amor y Vida (SEAVI), que forma parte de FEDAVIFA y que está afiliada a VHI en el Paraguay; muchas parroquias católicas e iglesias evangélicas, llevamos a cabo el Programa de la Semana del Niño y Niña por Nacer como ampliación del "Día del Niño por Nacer", el 25 de marzo de cada año. Esta fecha fue determinada por el Poder Ejecutivo el 14 de abril del 2003. Realizamos las siguientes actividades:
Este pasado 1 de mayo del 2006, se cumplió el primer aniversario del fallecimiento de la Dra. Blanca Neira Canales, quien presidiera CEPROFARENA, la organización provida que está afiliada a VHI en el Perú. Blanquita murió en medio de los preparativos del II Congreso Internacional Provida, el cual también presidía en aquel momento, y que se llevó a cabo exitosamente del 10 al 13 de noviembre del 2005 en Lima, gracias a Dios, a los esfuerzos de Blanca y del resto del fabuloso equipo organizador del Perú, que continuó con la labor de preparación después de la muerte de la gran lideresa provida. VHI participó en ese congreso en dos de los cuatro simposios organizados.
La prestigiosa agencia noticiosa internacional católica ACIPRENSA, con sede en Lima, publicó la siguiente noticia sobre la conmemoración de la muerte de la Dra. Neira:
"Peruanos recordarán a infatigable lideresa provida con Eucaristía
"LIMA, 28 Abr. 06 ((ACI).-Este lunes 1 de mayo se conmemorará el primer aniversario de la partida a la Casa del Padre de la líderesa provida y neurocirujana católica, Blanca Neira Canales, para lo cual se ha programado una Eucaristía en esta capital.
"La Misa se oficiará a las 12:30 pm en la Parroquia de Santa Mónica, ubicada en la calle Los Cisnes 321, en San Isidro. Allí familiares y amigos recordarán a quien fuera coordinadora en Perú de la organización Vida Humana Internacional.
"Blanca Beatriz Neira Canales nació en Arequipa el 1 de abril de 1941. Estudió medicina en la Universidad Cayetano Heredia, se graduó como neurocirujana y realizó una especialización en Chicago. Fue presidenta del Centro de Promoción Familiar y Regulación Natural de la Natalidad (CEPROFARENA) y una de las grandes promotoras en Perú de la ley del día del niño por nacer.
"Durante la realización del II Congreso Internacional Pro-Vida efectuado en noviembre de 2005 en Lima, la Conferencia Episcopal Peruana la reconoció póstumamente con la medalla de plata `Santo Toribio de Mogrovejo', en reconocimiento a su labor y compromiso a favor de la vida, el matrimonio y la familia."
VHI continuará recordando con gran cariño y amor a quien fuera su representante en el Perú, al mismo tiempo que eleva sus oraciones a Dios para que Su hija Blanquita esté disfrutando de Su Presencia, para que sus familiares y demás seres queridos sean consolados y para que su ejemplo incentive a más personas a trabajar en pro de la vida y la familia.
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