
El gobierno del Canadá ha pagado por un informe que ataca a los provida que participan en las conferencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU). La semana del 5 al 9 de junio del 2000, Angela King, la Auxiliar de la Secretaria General de la ONU para los Asuntos de Género, acusó a las organizaciones no gubernamentales (ONGs), que defienden la vida y la familia, de haber utilizado tácticas de interrupción en la reunión preparatoria a Beijing+5. Beijing+5 se refiere a la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU, que tuvo lugar del 5 al 9 de junio del 2000, para revisar la implementación, durante los últimos cinco años, de las medidas aprobadas en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer de la ONU, que se llevó a cabo en Pekín, en 1995.
El informe canadiense y los comentarios de King se produjeron en medio de una guerra de palabras que se está llevando a cabo contra la coalición a favor de la vida y la familia que trabaja en la sede de la ONU en Nueva York.
El informe canadiense, emitido hace dos semanas por el Institute for Feminist Studies at the University of Quebec at Montreal (Instituto para Estudios Feministas de la Universidad de Quebec en Montreal), es un dossier sobre 12 organizaciones provida que participan en conferencias de la ONU. El informe lleva el título de "Right-Wing Anti-Feminist Groups at the United Nations" ("Grupos derechistas anti-feministas en las Naciones Unidas"). El informe presenta una serie de ataques contra grupos que defienden la vida y la familia, incluyendo algunos que, según dice el documento, "reciben sostén" del Vaticano.
Druelle, una de las feministas que escribió el informe canadiense, acusa a la coalición a favor de la familia de estar en contra de los derechos de las mujeres. "Estos grupos --dice Druelle-- no sólo exigen que se niegue el derecho al aborto, sino que también la familia patriarcal tradicional sea el único tipo de familia que los gobiernos nacionales reconozcan. Muchos de estos grupos tienen actitudes de agresividad, no sólo hacia las feministas, sino también hacia los homosexuales. Consideran que el feminismo y la homosexualidad constituyen amenazas para la familia."
Druelle también acusa a los grupos que defienden la vida y la familia de hacer de la labor de "juntas políticas particulares" el blanco de sus ataques, de "intimidar a "delegados elegidos previamente" y de difundir "información falsa en sus volantes". También acusa a "los grupos derechistas anti-feministas de intentar obstruir e impedir las reuniones del Lesbian Caucus (Junta Política de Lesbianas)". Druelle alega que durante un panel de diálogo sobre "sexualidad y derechos humanos fundamentales, enviaron a cientos de representantes, incluyendo a los Frailes Franciscanos de la Renovación, que entraron en el salón con el objeto de obstruir e intimidar por medio de la oración". Lo más probable es que, la semana pasada, Angela King usara la infundada información del informe de Druelle para decir a los periodistas que los provida "oraron sobre las mujeres y les echaron agua".
Druelle identifica a 12 organizaciones que ella considera que están en el centro de una conspiración derechista en la ONU. Entre estas organizaciones se encuentran Campaign Life Coalition (Coalición de la Campaña provida) de Canadá, Concerned Women for America (Mujeres Comprometidas con Estados Unidos), Catholic Family & Human Rights Institute (Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos) de Estados Unidos, International Right to Life Federation (Federación Internacional para el Derecho a la Vida) de Estados Unidos, REAL Women of Canada (Mujeres Auténticas de Canadá) y World Youth Alliance (Alianza Mundial de la Juventud).
Los líderes que defienden la vida y la familia explican que sus grupos son mucho menos que los que se oponen a ellos. También dicen que trabajan en un ambiente en la ONU que es hostil a la postura a favor de la vida y la familia. Debido a su inferioridad numérica, los provida insisten en que tienen que seguir muy al pie de la letra todo el reglamento para el cabildeo en la ONU. También insisten en que las acusaciones de las que han sido objeto son falsas y que "provienen de una especie de histeria liberal".
Los provida señalan que su mera presencia es lo que suscita los ataques. Durante una reunión del Linkage Caucus en Beijing+5, sólo 40 activistas provida, de más de 200, pudieron participar. Maria Giovine explica que "cada vez que uno de nosotros intentaba hablar nos callaban a gritos y comenzaban a repetir cantando que habíamos sido comprados y vendidos por el Vaticano". Durante esa misma reunión, Maurice McBride, un abogado provida del Estado de Virginia, Estados Unidos, intentó hablar y también lo callaron. Un testigo dijo que las feministas radicales "se rieron de él y lo abuchearon".
Fuente: Austin Ruse, "Pro-Family Groups Attacked by Canadian Goverment and UN Secretariat," Friday Fax, 16 de junio del 2000. Vol. 3, No. 30.
Austin Ruse es el Presidente del Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos o C-Fam (Catholic Family & Human Rights Institute), una entidad no lucrativa que se dedica a observar y a informar sobre las actividades de la ONU en los asuntos que tienen que ver con la vida humana, la familia y el control demográfico. Diríjase (en inglés) al Catholic Family & Human Rights Institute, 866 United Nations Plaza, Suite 4038, New York, New York 10017, USA. Tel.: (212) 754-5948. Fax: (212) 754-9291. E-mail: c-fam@c-fam.org. Página web: www.c-fam.org. C-Fam publica un boletín semanal electrónico o en fax, titulado Friday Fax ("Fax del viernes").
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