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NOTICIAS MUNDIALES


Posible derrota de los proabortistas en importante reunión de la ONU

El viernes 9 de junio del 2000 terminó una semana de intensas negociaciones por parte de los participantes a la Sesión Especial de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que se conoce con el nombre de Beijing+5. La reunión tenía por objeto revisar la implementación, durante los últimos cinco años, de las medidas aprobadas en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer de la ONU, que se llevó a cabo en 1995 en Pekín (Beijing en inglés).

Las polémicas negociaciones terminaron ese viernes a las 4 de la madrugada sin que se llegara a un acuerdo. De hecho, llegó un momento en que la sesión se caracterizó por un espíritu de rebelión de parte de muchas naciones en desarrollo. El objeto de la polémica fue el término "orientación sexual" (= homosexualismo), cuya introducción en el documento final parece estar destinada al fracaso. Las feministas radicales, que apoyan el término ante el rechazo de las naciones en desarrollo, mostraron su frustración al llamar a la reunión "Beijing menos 5".

La ya mencionada frustración se notó incluso en la delegada alemana que en ese momento presidía la sesión, Patrica Flore, quien usualmente se comporta con mucha diplomacia en este tipo de reuniones. También se caracterizó por una visita de sorpresa que hizo a medianoche el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Richard Holbrook. A medida que las horas transcurrían, Flore se fue llenando de frustración e intentó hacer que los delegados llegaran a cualquier tipo de acuerdo, aunque fuese en uno solo de los párrafos controvertidos. Al no lograrlo, abandonó su puesto a las 2:30 AM.

Estas negociaciones, cuyo objeto era lograr un documento consensuado llamado también Beijing+5, se han estado llevando a cabo desde comienzos de marzo del 2000. Se esperaba, inútilmente, que dicho documento se lograse para el 17 de marzo del mismo año. Pero ello no ocurrió y desde entonces los delegados se han estado reuniendo continuamente hasta la fecha (junio del 2000). El viernes 9 de junio del 2000, a pocas horas de terminar la última sesión de esta reunión sobre la IV Conferencia sobre la Mujer de la ONU, tampoco se vislumbraba la producción de un documento que gozara del acuerdo de todos.

Las feministas radicales han estado acusando a la Santa Sede de haber secuestrado a un grupo de naciones del Medio Oriente. Este tipo de acusaciones es común en los foros de la ONU. La infundada acusación fue refutada la noche del 8 de junio del 2000, cuando el rechazo a la "orientación sexual" fue dirigido por Senegal y seguido de muchas naciones africanas. Las cartas se viraron cuando Estados Unidos y la Unión Europea (UE), que estaban a favor de un plan de acción antivida y antifamilia, parecían ser las naciones aisladas del resto de las presentes.

Las organizaciones no gubernamentales (ONG) que defienden la vida y la familia sostuvieron una conferencia de prensa el miércoles 7 de junio del 2000 (a mitad de la semana de la reunión). En ella acusaron al "occidente rico" de acaparar el documento por medio de la introducción de un "texto radical". Acusaron a "las potencias radicales de occidente" de obligar a las naciones en desarrollo a aceptar su "fracasada moral individualista". A los defensores de la vida y la familia les preocupaba sobremanera la promoción del homosexualismo, la introducción del peligroso y engañoso término "derechos sexuales" y la promoción del aborto en todo el mundo. Los delegados de los países que defienden la vida y la familia también dijeron que por culpa de las potencias occidentales, con su capricho de introducir en el documento ideas radicales, no se pudo lograr el ansiado documento tres meses antes.

Durante los últimos días de la reunión, una inmensa presión comenzó a ejercerse desde muchos sectores sobre los delegados. Treinta miembros provida del Congreso de Estados Unidos publicaron una carta, el miércoles 7 de junio del 2000, en la que condenaban la postura del Gobierno del Presidente Clinton a favor de los "derechos sexuales" y de obligar al personal médico a recibir entrenamiento para matar a los bebitos no nacidos por medio del aborto. Los legisladores provida de los parlamentos de Canadá y de la UE también enviaron cartas con severas críticas. Algo que causó enojo a muchos parlamentarios europeos que defienden la vida fue el hecho de que ciertos negociadores de la UE amenazaron a Polonia con retirarle su membrecía a la UE por haber adoptado una postura a favor de la familia durante la reunión de Beijing+5.

Los negociadores de la UE, definitivamente los más radicales de la reunión, alertaron a los participantes que el "progreso" en Beijing+5 sería medido en términos de la promoción de la "orientación sexual" y del "derecho" al aborto. Pero tal parece que, afortunadamente, perderán en ambos casos. Si no se llega a emitir ningún documento, su derrota causará un gran alboroto. Sin embargo, los cabilderos que están a favor de la familia permanecen moderadamente optimistas.

El Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos (C-Fam) está pidiendo que los que aprecian la vida humana y la familia envíen un fax de felicitación a los embajadores ante la ONU de los países que defendieron estos pilares de la civilización en Beijing+5. Para los latinoamericanos, el Embajador de Nicaragua ante la ONU (212-286-0815) y, por supuesto, el de la Santa Sede (212-362-9622), son los que merecen este mensaje. La nota de felicitación debe estar encabezada de la siguiente manera: Representante Permanente y luego el nombre del país, no hace falta la dirección. (Recuérdese que los números de fax dados son del área de Nueva York, donde se encuentra la sede de la ONU.)

Hay una nota alentadora en todo esto. Durante esta semana del Beijing+5, los cabilderos provida constituían un número muy inferior al resto de los participantes con una aterradora desproporción de 30 a 10.000. Sin embargo, a la hora que terminaron las negociaciones, el número de cabilderos provida superaba al de las feministas proabortistas con una proporción de 26 a 14. Alguien dijo una vez que la historia la hacen aquellos que van a las reuniones y se quedan en ellas hasta el final. Así es.

Fuente: Austin Ruse, "Feminists May Be Headed for Defeat at Beijing+5 Negotiations," Friday Fax, 9 de junio del 2000, vol. 3, no. 29.

Austin Ruse es el Presidente del Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos o C-Fam (Catholic Family & Human Rights Institute), una entidad no lucrativa que se dedica a observar y a informar sobre las actividades de la ONU en los asuntos que tienen que ver con la vida humana, la familia y el control demográfico. Diríjase (en inglés) al Catholic Family & Human Rights Institute, 866 United Nations Plaza, Suite 4038, New York, New York 10017, USA. Tel.: (212) 754-5948. Fax: (212) 754-9291. E-mail: c-fam@c-fam.org. Página web: www.c-fam.org. C-Fam publica un boletín semanal electrónico o por medio de fax, titulado Friday Fax ("Fax del viernes").





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