
La Asociación Nacional de Educación de Estados Unidos (NEA, por sus siglas en inglés) mantiene un preocupante silencio en torno a un equipo de trabajo que ha creado para determinar cómo integrar el tema del homosexualismo en los planes de estudio de las escuelas públicas de ese país. El pasado 14 de agosto (del 2001), Kathleen Lyons, portavoz de la NEA, declaró que la NEA no hablará con la prensa acerca de la ya mencionada junta.
El secretismo de la NEA preocupa sobremanera a muchos padres de familia, ya que los dirigentes de dicha asociación parecen tener un prejuicio a favor del homosexualismo. Al menos esa es la opinión de Peter LaBarbera, analista político de alto nivel del Culture and Family Institute (CFI). "La NEA está patrocinando la cena anual de la Campaña para los Derechos Humanos (Human Rights Campaign). Esta Campaña es uno de los grupos nacionales que más promueven el homosexualismo", dijo el dirigente a favor de la familia. Y añadió: "Van a promover el homosexualismo en los planes de estudio de las escuelas".
Las actividades de la NEA no deben preocupar solamente a los padres de familia de Estados Unidos, los de América Latina también deberían de estar muy preocupados. Varios programas educativos en el continente hispano incluyen componentes a favor del homosexualismo. Por ejemplo, los manuales de educación sexual de El Salvador y Colombia se refieren al homosexualismo como si fuese simplemente otro estilo de vida más.
Las tácticas que utilizan los que promueven el homosexualismo consisten, entre otras, en mezclar y confundir las actitudes que se debe tener ante las personas que padecen este problema. Los promotores del homosexualismo tildan de "intolerante" u "homofóbico" a todo aquel que rechace el comportamiento homosexual, aunque sus argumentos sean razonables y aunque distinga dicho comportamiento de la persona que tiene inclinaciones homosexuales, a la que siempre hay que respetar y ayudar a superar o resisitir dichas inclinaciones y comportamiento.
Por otro lado, en el silencio de la NEA parece haber una actitud de no reconocer el deber y el derecho de los padres de ser los primeros y los principales educadores de sus hijos. Los padres tienen todo el derecho de saber qué se les está enseñando a sus hijos en la escuela y de retirarlos de aquellas clases donde se les está transmitiendo información contraria a la moral y a sus valores. También puede entreverse un rechazo hacia la religión por parte de la NEA, por cuanto alega falsamente que la versión bíblica de la moral socava la seguridad de los estudiantes.
Todo este lamentable hecho pone de manifiesto una vez más la necesidad tan grande de aclarar la confusión que hay ante este tema. Mientras persista el desconocimiento y la confusión sobre el gran daño que hace el homosexualismo más perjudicada saldrá la sociedad, especialmente los niños, los jóvenes y los propios homosexuales.
Fuente: John Rossomando, "NEA Mum About Homosexuality Task Force," CNSNews.com, 15 de agosto del 2001.
Archivos de noticias [ Publicaciones
]
[ Noticias
mundiales por tema ] [ Comunicados a la prensa ][ Biblioteca ]
