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NOTICIAS MUNDIALES


Informe de la ONU pone en tela de juicio a teorías de la "sobrepoblación"

Un nuevo informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que estudia los efectos del crecimiento de la población en el medio ambiente proporciona datos que cuestionan algunas de las presuposiciones más fundamentales del control demográfico, presuposiciones que han sido utilizadas para justificar la esterilización, el aborto y la anticoncepción. El informe se titula "Revisión de la Población Mundial 2001" ("World Population Monitoring 2001") y fue preparado por la Sección de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales. El informe enfatiza que muchas de las predicciones más negativas acerca de las consecuencias del crecimiento demográfico han demostrado ser infundadas, y las posibilidades de que estas se produzcan siguen siendo improbables aun en el caso de que la población mundial aumente a 8,9 mil millones de personas para el año del 2050.

El argumento más común en contra del crecimiento demográfico es que la tierra tiene una "capacidad de sostén", es decir, un límite en cuanto al número de personas más allá del cual la civilización sufrirá la hambruna, la enfermedad, la pobreza y los conflictos sociales a niveles crónicos. Sin embargo, según este informe, "Durante el período de 1961 a 1998, la cantidad de alimentos per cápita a nivel mundial disponible para el consumo directo aumentó en un 24% y hay suficiente producción para que todos en el planeta reciban una alimentación adecuada". Además, los avances tecnológicos e industriales que en general hemos tenido han dado como resultado un dramático aumento del promedio del bienestar material. Al respecto, el informe afirma lo siguiente: "Desde 1900 hasta el 2000, la población mundial aumentó de 1,6 mil millones de personas a 6,1 mil millones. Sin embargo, mientras la población mundial aumentó cuatro veces, el producto bruto real doméstico del mundo aumentó de 20 a 40 veces, permitiendo no sólo que el mundo pudiera sostener una población que se había cuadruplicado, sino también hacerlo a niveles de vida mucho más elevados". El informe mantiene un modesto optimismo de que estas tendencias continuarán y de que la producción de alimentos continuará aumentando junto con la población.

Los que promueven el control demográfico también dicen que el crecimiento demográfico le arrebatará al mundo sus recursos no renovables, como el petróleo y los minerales, y de esa forma descarrilará la economía mundial. Pero el informe ya citado dice: "Se han descubierto nuevas reservas durante las décadas recientes. Ello ha producido la aparente paradoja de que a pesar de que el consumo de muchos minerales ha aumentado, también lo ha hecho la cantidad de recursos que se había estimado pero que todavía no se habían aprovechado."

El último de los principales argumentos de los que promueven el control demográfico hace referencia a los efectos ambientales del crecimiento de la población, incluyendo la contaminación, así como la extinción de las especies y de sus hábitat. El informe, sin embargo, dice que aunque el crecimiento demográfico puede que contribuya a algunos de estos problemas, especialmente el agotamiento de las reservas de peces y la contaminación del agua, que "en general, el crecimiento demográfico se presenta mucho menos importante como la fuerza que causa estos problemas que el crecimiento económico y la tecnología." Aún el calentamiento de la tierra será el resultado "...principalmente de los modos de producción, no del tamaño, crecimiento y distribución de la población". Los patrones de consumo de los países desarrollados, cuyas poblaciones están disminuyendo, también tienen un impacto perjudicial en el medio ambiente.

Aunque el informe no presenta ninguna política específica, enfatiza, sin embargo, que la población es solo uno de un número de asuntos complejos y relacionados entre sí que afectan el medio ambiente y el desarrollo humano. Cuando se produce una hambruna, por ejemplo, ello puede ser a causa de que "la gente tiene un inadecuado acceso físico o económico a los alimentos, debido a la pobreza, la inestabilidad política, la ineficiencia económica y la falta de equidad social" y no simplemente porque haya mucha gente.

El informe también podría cuestionar la meta de la ONU, siempre presente, de disminuir las tasas de natalidad en todo el mundo como el principal medio de enfrentar los problemas demográficos. La Sección de Población, que produjo este informe y que realiza todas las predicciones de la ONU acerca del crecimiento demográfico, es considerada como una agencia que prácticamente no está ideologizada.

Fuente: Austin Ruse, "UN Report Challenges Population Bomb Theories," Friday Fax, 6 de septiembre del 2001, vol. 4, no. 38.

Austin Ruse es Presidente del Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos o C-Fam (Catholic Family & Human Rights Institute), una entidad no lucrativa que se dedica a observar y a informar sobre las actividades de la ONU en los asuntos que tienen que ver con la vida humana, la familia y el control demográfico. Diríjase (en inglés) al Catholic Family & Human Rights Institute, 866 United Nations Plaza, Suite 4038, New York, New York 10017, USA. Tel.: (212) 754-5948. Fax: (212) 754-9291. E-mail: c-fam@c-fam.org. Página web: www.c-fam.org. C-Fam publica un boletín semanal electrónico o por fax, titulado Friday Fax ("Fax del viernes").





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