electronicnews.jpg - 27835 Bytes

NOTICIAS MUNDIALES


Feministas proabortistas acusan a la enseñanza provida de la Iglesia Católica de ser un "crimen contra la humanidad"

Un folleto que fue publicado el 23 de marzo del 2000 por la Women's Caucus for Gender Justice ("Junta Política de Mujeres para la Justicia de Género") revela las intenciones de los grupos de feministas extremistas relacionados con la recientemente establecida Corte Criminal Internacional (ICC, por sus siglas en inglés). El folleto también confirma las preocupaciones de los expertos en pro de la vida y la familia de que la nueva ICC sea un motor para impulsar una ideología feminista extremista, en vez de un tribunal criminal.

Titulado (en inglés) "LaCorte Criminal Internacional: La Plataforma de Pekín en Acción", el folleto fue publicado para que coincidiera con dos reuniones de la ONU: la revisión de los cinco años de implementación de los resultados de la IV Conferencia de la ONU sobre la Mujer, que se celebró en Pekín, en 1995; y otra ronda de negociaciones para los "procedimientos" y "elementos de crimen" para la ICC. Estas reuniones han coincidido parcialmente en las pasadas semanas en la sede de la ONU en Nueva York.

El folleto les pide a los gobiernos que vean a la ICC más como un mecanismo para implementar el controversial documento de la Conferencia de Pekín, que como una corte criminal. Es preciso señalar que el documento de la Conferencia de Pekín, que se llama "Plataforma para la Acción de Pekín", es una resolución no vinculante que fue negociada en una conferencia que se caracterizó por agrios altercados y disputas. La Plataforma para la Acción de Pekín nunca fue considerada un documento de "consenso", debido particularmente a que 60 naciones registraron oficialmente sus "reservas" respecto de su contenido. Con todo, la Women's Caucus for Gender Justice llama a la ICC "una respuesta a uno de los objetivos de la ICC" y "tanto un fin en sí mismo como un medio para la promoción ulterior del plan de acción de [la Conferencia de] Pekín".

Según la Women's Caucus, su mayor éxito, en el proceso de la ICC, fue la inclusión del concepto de "género" en los estatutos que se aprobaron en Roma hace casi dos años (en 1998). La mayoría de los documentos de la ONU en años recientes están teñidos de la "perspectiva de género". Hasta la reunión de Roma, el término "género" estaba sin difinir. Los activistas en pro de la vida y la familia acusan a las feministas extremistas de querer un término sin definir que pudiera incluir el homosexualismo. La Santa Sede y algunos países latinoamericanos y musulmanes insistieron en una definición más precisa y limitada. Por primera vez, en los estatutos de la ICC, un documento de la ONU define el término "género" de tal forma que incluye solamente a ambos sexos.

Una de las posturas más controversiales de la Women's Caucus se encuentra en el tema del aborto. Se trata del concepto de "embarazo forzoso", que entró a formar parte de los estatutos antes de la conferencia de Roma. Las feministas extremistas insistían en que este concepto sólo se refería a las violaciones sexuales que se repiten con el objeto de embarazar a la víctima, como en el caso de las mujeres bosnias que acusaron de ello a los soldados serbios. Sin embargo, en 1991, las feministas proabortistas usaron este término en el Estado de Utah, en Estados Unidos, en un caso ante los tribunales, queriendo decir con él que a una mujer se le prohibía practicarse un aborto.

En el ya mencionado folleto, las feministas extremistas alegan que "el negarle el aborto a las mujeres que han sido violadas debe ser definido explícitamente como un crimen de guerra y como un crimen contra la humanidad". Esta postura es problemática para los católicos, ya que calificaría de forma explícita a una de sus creencias --que el aborto provocado está mal en todos los casos-- como un crimen contra la humanidad.

A los peritos que defienden la vida y la familia también les preocupa el término "esclavitud sexual", que también ha entrado a formar parte del documento de la ICC. Las feministas extremistas alegan que el término se refiere solamente al tipo de prostitución al cual a veces obligan a las mujeres durante un conflicto armado. Sin embargo, estas mismas feministas se refirieron al matrimonio como una "esclavitud sexual" en el caso ante los tribunales de Utah.

Fuente: Austin Ruse, "Feminist Coalition Urges Naming Catholic Teaching on Abortion a ‘Crime Against Humanity' in New World Court," Friday Fax, 24 de marzo del 2000, vol. 3, no. 18.

Austin Ruse es el Presidente del Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos o C-Fam (Catholic Family & Human Rights Institute) , una entidad no lucrativa que se dedica a observar y a informar sobre las actividades de la ONU en los asuntos que tienen que ver con la vida humana, la familia y el control demográfico. Diríjase (en inglés) al Catholic Family & Human Rights Institute, 866 United Nations Plaza, Suite 4038, New York, New York 10017, USA. Tel.: (212) 754-5948. Fax: (212) 754-9291. E-mail: c-fam@c-fam.org. Página web: www.c-fam.org>. C-Fam publica un boletín semanal electrónico o en fax, titulado Friday Fax ("Fax del viernes").





Archivos de noticias [ Publicaciones ]
[ Noticias mundiales por tema ] [ Comunicados a la prensa ][ Biblioteca ]













Inicio

Inicio