
El pasado 9 de febrero del 2001, el Juez José A. Fusté, del Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico, sentenció al Presidente de provida, Carlos Sánchez, a pagar una multa de $471,000 a cuatro centros de abortos que operan sin licencia y a sus asesores legales.
El 8 de enero de 1993, nuestro presidente participó en una demostración pacífica junto al Padre Welch, JCD, CSSR y a otras personas. La actividad duró poco más de una hora y fueron arrestados cerca de 48 personas, 20 de éstas menores de edad.
Ese día se halló causa probable y fuimos citados para juicio. El juicio fue dirigido por el Juez Enrique Lizardi que desestimó el pleito señalando que los "daños" reclamados por los abortistas, si alguno, fueron exagerados, que la actividad cumplió con los requisitos constitucionales de libre expresión y que la policía mintió cuando dijo que Carlos Sánchez había puesto resistencia al arresto. De hecho, se acusó falsamente a Carlos Sánchez de haber pateado durante 15 minutos a un sargento de la policía. Durante el interrogatorio el sargento admitió haber mentido para cuadrar el caso.
Inconformes, los abortistas fueron a la Corte Federal. Aparentemente encontraron a dos muchachas que fueron el 8 de enero de1993 a destruir la vida de sus bebés no nacidos. Con los medios de comunicación y la policía presentes, regresaron a sus hogares y reclamaron un máximo de $300,000 por "daños emocionales" por no haber podido abortar ese día. El Juez Hector Lafitte vio el caso y también desestimó todos los reclamos incluyendo el de las dos muchachas, ya que fueron al otro día y abortaron.
Ante esta nueva derrota, los abortistas apelaron ante el Primer Circuito de Boston. Allí se decidió que se hiciera un nuevo juicio y se le envió el caso a la Jueza Carmen Consuelo Vargas de Cerezo. Nuestro presidente pidió el retiro la Jueza Vargas del caso por conflicto de intereses, porque su esposo Benny Franky Cerezo es abogado de dos de los centros de abortos demandantes y en esas funciones ha tildado falsamente al Sr. Sánchez de "terrorista", "mata médicos" y "asesino". Dudábamos mucho de la imparcialidad de la jueza. Después de más de un año se logró que Vargas se retirara del caso.
Luego pasaron el caso al Juez Fusté, pero lamentablemente ya los demás demandados en este pleito estaban firmando acuerdos para salirse del mismo, aceptando reconocer que el aborto era legal en Puerto Rico, que los médicos abortistas ejercían una "sana" práctica de la medicina, y que no volverían a protestar frente a los cuatro centros de abortos demandantes. Nuestro presidente no firmó los acuerdos porque contradecían sus valores, sus convicciones y lo que enseña la Biblia. Posteriormente el Juez Fusté lo sentenció a mantenerse a 100 yardas [aproximadamente 90 metros] de los cuatro centros abortistas, so pena de recibir una multa de $250,000 dolares, una sentencia de cuatro años de prisión o, a su discreción, ambas penas. Sin embargo, los "daños" que los abortistas reclamaban no tenían que ser pagados porque no se probó la existencia de los mismos.
Nuevamente los abortistas apelaron al Primer Circuito de Boston y a los pocos días un paralegal llamó a Sánchez para ver la posibilidad de unos arreglos, entre los cuales estaba firmar los documentos y mantenerse en secreto. Los gastos legales ascendían a $30,000. Nuestro presidente no aceptó nada de ello. Los abogados de ambas partes negociaron bajarlos a $10,000 y que Sánchez pronunciara una disculpa diciendo que fue un error protestar contra el aborto y que se mantendría en secreto. Posición que Sánchez también encontró inaceptable.
No se lograban acuerdos; la oferta final de nuestro presidente era que si querían dinero para adelantar sus causas abortistas, él estaba dispuesto a pagar un dólar y que se mantuviera en secreto. Los abortistas y sus abogados no acepataron y tres años después recibimos la sentencia de pagar $471,000. Creemos que esta sentencia es exagerada, abusiva y cuyo único propósito es de silenciar nuestra oposición al aborto.
Estamos notificando el próximo martes que estaremos apelando, ya que nuestro presidente no ha matado a nadie, no ha golpeado a nadie, no le ha causado daño a ninguna propiedad y su único delito es ser la voz, la conciencia, los brazos y los pies de nuestros niños inocentes e inofensivos, dentro del útero materno, que se encuentran amenazados por el crimen del aborto.
Gracias,
Junta de Directores de provida
Agradecemos las cientos de llamadas de apoyo, los correos electrónicos de todas las partes del mundo y el respaldo de líderes religiosos y políticos del país entre ellos Rvdo. Rodolfo Font, Padre Mateo Mateo, Rvdo. Jorge Raschke, Padre Tomas Travers, Rvdo. Milton Picón, Dr. Robert Axtmayer, Rvdo. Ricky Rosado, Dr. José Santos, Tito Kayak, Rvdo. Mickey Grau, Dr. Eliezer Veguilla, Rvdo. Mario Marrero, Lcdo. Luis Dávila Colón, Rvdo. Eugene Rodríguez, Lcdo Luis Fred Salgado, Rvdo. Wilfredo Estrada Adorno, de su Iglesia Centro Cristiano Vida Abundante, de sus Pastores Mercy y Jaime Pantoja y de su familia.
Fuente: provida de Puerto Rico, PO Box 51856 Toa Baja PR 00950-1856, Tel/fax 261-6793. Celular: 243-6613 carro 696-1934. Sitio: provida.org Email: provida@coqui.net, 3 de marzo del 2001.
Archivos de noticias [ Publicaciones
]
[ Noticias
mundiales por tema ] [ Comunicados a la prensa ][ Biblioteca ]
