
El Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (UNICEF) se está dando cuenta cada vez más de que tiene un serio problema. En años recientes, UNICEF ha sido objeto de severas críticas por parte de líderes provida por sus vínculos con agencias pro abortistas de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Incluso, hace tres años (en 1998), la Misión de la Santa Sede ante la ONU le retiró su contribución simbólica anual a UNICEF. A la Santa Sede le preocupaba, y todavía le preocupa, que la UNICEF esté apoyando el aborto.
El problema de UNICEF puede que consista en que el Fondo de Población de la ONU (FNUAP o UNFPA, por sus siglas en inglés) se ha vinculado a UNICEF y esté socavando su credibilidad. El FNUAP ha apoyado el infame programa de control demográfico del gobierno chino de un solo hijo por familia, que incluye abortos y esterilizaciones forzosas y que incluso ha permitido el infanticidio, sobre todo de niñas. Hace algunos años se tomó la decisión de que las agencias de la ONU trabajasen en proyectos conjuntos. El resultado de todo ello, entre otras cosas, fue la publicación de un manual para los que prestan servicios en los campamentos para refugiados que explícitamente promueve la práctica del aborto por medio de la "anticoncepción de emergencia" y de aspiradoras manuales. UNICEF colaboró con la preparación de ese manual.
Además de haber empañado su reputación por sus vínculos con el FNUAP, UNICEF también ha recibido las críticas de líderes provida porque su jefa es Carol Bellamy. Bellamy es una ex legisladora de Nueva York que apoya abiertamente una definición, lo más amplia posible, del término "derechos reproductivos". Este término, según la manera en que lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS), otra agencia de la ONU, incluye el acceso al aborto.
Es verdaderamente doloroso que una agencia como UNICEF, que fue fundada en gran parte para aliviar el sufrimiento de los niños del mundo a causa de las enfermedades y que continúa aliviando ese sufrimiento, se haya involucrado en la siniestra labor abortista de otros organismos de la ONU.
Durante los últimos meses, UNICEF ha estado preparando la Cumbre de la Infancia, que se llevará a cabo en septiembre del corriente (2001), en la sede de la ONU en Nueva York. Esta cumbre revisará la implementación, durante los diez últimos años, de la Convención sobre los Derechos del Niño, realizada en 1990. Pero también esta preparación ha sido objeto de críticas por parte de los que defienden la vida y la familia. Los líderes provida se sintieron decepcionados con el borrador original del documento de trabajo para las reuniones preparatorias a esta cumbre. Ello se debió a que dicho borrador apoyaba la aprobación, por parte de todos los Estados, de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW, por sus siglas en inglés). Aunque el documento de CEDAW trata muchas cuestiones legítimas en relación con la situación de las mujeres, lamentablemente también ha sido utilizado para promover el aborto en un cierto número de países. Además de ello, los dirigentes provida, incluyendo el Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos, con sede frente a la ONU, han acusado a UNICEF de discriminarlos a la hora de participar en las reuniones preparatorias a la Cumbre de la Infancia.
Para ser justos, hay que decir que, durante las últimas semanas, los ejecutivos de UNICEF se han puesto en contacto con los que defienden la vida y la familia ante la ONU y están investigando las acusaciones hechas contra UNICEF y el personal de la ONU. Los ejecutivos de UNICEF han respondido con prontitud a las preocupaciones de estos líderes y se han comprometido a resolver los problemas que descubran. También los congresistas provida de Estados Unidos están comenzando a examinar más de cerca los cargos de que UNICEF promueve el aborto y discrimina contra los dirigentes provida.
Pero lo que sigue en tela de juicio es la reputación de UNICEF. La cuestión es si UNICEF permitirá que sus vínculos con el FNUAP manchen su buena labor de combatir las enfermedades infantiles. Mientras tanto, los diálogos entre UNICEF y los que defienden la vida y la familia ante la ONU continuarán.
Fuente: Austin Ruse, "UNICEF Work Imperiled by Associations with Pro-Abortion Groups," Friday Fax, 16 de febrero del 2001, vol. 4, no. 9.
Austin Ruse es Presidente del Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos o C-Fam (Catholic Family & Human Rights Institute), una entidad no lucrativa que se dedica a observar y a informar sobre las actividades de la ONU en los asuntos que tienen que ver con la vida humana, la familia y el control demográfico. Diríjase (en inglés) al Catholic Family & Human Rights Institute, 866 United Nations Plaza, Suite 4038, New York, New York 10017, USA. Tel.: (212) 754-5948. Fax: (212) 754-9291. E-mail: c-fam@c-fam.org. Página web: www.c-fam.org>. C-Fam publica un boletín semanal electrónico o por fax, titulado Friday Fax ("Fax del viernes").
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