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Tuesday, 11 July 2017 20:25

Teología del cuerpo: Catequesis 5: La soledad original del hombre Featured

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(Impartida el 10 de octubre de 1979)

 

1. Para seguir comprendiendo el sentido profundo del “principio”, al cual se refirió Cristo en su discusión con los fariseos, debemos reflexionar de nuevo sobre Génesis 2 en un contexto más amplio. Ese contexto más amplio nos permitirá entender una serie de significados de esos pasajes. Uno de esos significados es el de la soledad original del hombre.

 

2. Partimos de Génesis 2:18 donde Dios dice: “No es bueno que el hombre (varón) esté solo, voy a hacerle una ayuda semejante a él”. Recordemos que, en este relato, la creación del hombre ocurre primero y luego la de la mujer. Este primer hombre es llamado primero “Adán” (“humanidad”). Sin embargo, solo después de la creación de la mujer, en Génesis 2:23, es definido como varón (“is”) en relación con la mujer (“issah”). Por consiguiente, la soledad  del primer hombre-varón no consiste meramente de la ausencia de la mujer, sino de una soledad en cuanto a ser humano sin la presencia de otros seres humanos, y no solamente en cuanto a varón sin la presencia de una mujer. Es cierto que no debemos sacar demasiadas conclusiones de un solo pasaje bíblico. Pero el contexto más amplio (el resto de Génesis 2) nos asegura este doble significado de la soledad original del hombre.

 

3. Este problema de la soledad se manifiesta solamente en Génesis 2, no en Génesis 1. El problema de la soledad del primer hombre es un problema antropológico. [Recordemos que la antropología es el estudio del ser humano. En este caso se trata de una antropología bíblica, una antropología según la Palabra de Dios.] Este problema antropológico quiere decir que la soledad del primer hombre se deriva de su propia naturaleza humana. La persona humana es un ser que, por su propia naturaleza, ha sido creado para entrar en relación interpersonal con Dios y los demás (especialmente la relación hombre-mujer). Por lo tanto, la soledad original del hombre es doble: es una soledad en cuanto a ser humano y es una soledad en cuanto a varón.

 

4. Para darnos cuenta de que la soledad original sí incluye la soledad en cuanto a persona humana, debemos observar detenidamente varios puntos importantes en Génesis 2. En Génesis 2:15, la creación del primer hombre está relacionada con la necesidad de “trabajar la tierra”. Esto corresponde con el mandato divino de “dominar la tierra” de Génesis 1:28. El contexto más amplio de “trabajar la tierra” es el “jardín” donde Dios coloca al hombre una vez que lo ha creado (Génesis 2:8). Este jardín simboliza el estado de felicidad original. Luego Dios establece una Alianza con el hombre, simbolizada en la prohibición de comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal so pena de morir (Génesis 2:16-17).

 

Entonces es cuando Dios dice que no es bueno que el hombre esté solo y que le va a hacer una ayuda (Génesis 2:18). A continuación Dios crea los animales, también con polvo de la tierra, y se los presenta al hombre para que éste los nombre (Génesis 2:19-20). Se trata de una especie de “prueba” por medio de la cual el hombre se examina a sí mismo ante Dios. El resultado de ese auto-examen es que el hombre se da cuenta (toma consciencia) de que él es distinto y superior en su ser al resto de los seres vivientes porque “entre todos ellos [los animales] no había ayuda semejante a él” (versículo 20).

 

Al darse cuenta de que no hay ningún ser viviente semejante a él, el hombre se da cuenta (toma consciencia) de que no tiene a ningún otro ser con quien desarrollar una relación interpersonal. Se da cuenta de que está solo.

 

5. También podemos añadir a esta reflexión que, a través de esta experiencia, este primer hombre se encuentra frente a Dios en búsqueda de su propia identidad, de su propia definición. ¿Qué – o mejor dicho – quién soy? El hecho de que está solo, de que no hay nadie más como él, implica que todo lo demás que Dios ha creado expresa lo que él no es.

 

Sin embargo, hay algo de positivo en esta experiencia, hasta ahora negativa. El hombre se da cuenta de que los animales, a pesar de ser distintos e inferiores a él, por ser también seres vivientes que poseen cuerpos, son parte del mismo género próximo al que el hombre pertenece. Según la antropología y la lógica del filósofo antiguo Aristóteles (unos 300 años AC), la definición de la esencia de un ser consiste de su género próximo y de su diferencia específica. En el caso del hombre, su género próximo es el reino animal y su diferencia específica es su racionalidad. El hombre es similar a los animales en que es un ser viviente corporal, pero se distingue y es superior a ellos porque posee la capacidad de pensar y de elegir libremente (racionalidad).

 

6. Por último, podemos añadir que el hombre se va descubriendo a sí mismo a través de observar y conocer al mundo visible que le rodea (animales, plantas, etc.). A través de su interacción con ese mundo visible y, especialmente con los animales, este hombre primitivo de alguna manera se da cuenta de que puede realizar este conocimiento del mundo visible y de sí mismo, precisamente porque tiene la capacidad o facultad de conocer que ningún otro ser tiene. En otras palabras, de un modo primitivo, pero real, el hombre descubre que tiene lo que podemos llamar usando conceptos precisos, unasubjetividad, un mundo interior, que ningún otro ser tiene en ese momento.

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