Pues simplemente no se puede concebir América sin Santa María de Guadalupe simple y sencillamente. El día que desaparezca nuestro amor, nuestra devoción, nuestra adhesión a Cristo y a Santa María de Guadalupe, se acaba América, se destruye el continente. Han tratado, nuestros enemigos destruir el acontecimiento guadalupano, destruir nuestros valores.
Guadalupe es el aire fresco del Continente Americano, es nuestro líder, nuestro estandarte natural. Si, es como el aire, como el oxígeno del continente. ¿Qué podríamos hacer sin el oxígeno? Ella nos enraíza en Cristo Jesús. Cristo es el tronco, es la piedra y ahí está María.
Ella se presentó a nuestro querido Santo Juan Diego Cuauhtlatoatzin , aquella madrugada del 9 de Diciembre de 1531: "Yo soy la Perfecta siempre Virgen María, madre del arraigadísimo Dios, aquel por quien se vive, el Creador de las personas, el dueño del Cielo y de la Tierra".
Toda ella, todo su mensaje es Cristo céntrico siempre. Si amamos a María, si veneramos a María, si nos cogemos de la mano de María es porque es camino seguro para llegar a Cristo, que es el camino, la verdad y la vida. Y sin Cristo y sin María estamos perdidos.
Este continente es el continente de la esperanza, porque está alentado por María. Ella es la evangelizadora y nosotros somos sus colaboradores.
Este Ministerio de Padres y Madres y Madres, pues se pone en las manos de María, para que con ella evangelicen. Ella es la evangelizadora los Padres y Madres son los colaboradoras de María y ella desde su Corazón de Madre alentará al papá, a la mamá a los hijos y mantendrá viva esa hoguera, ese hogar.
Santa María de Guadalupe tiene un lugar muy importante, es realmente nuestra identidad; por eso se quiso volver morena, para que nosotros los morenos nos sintamos orgullosos de ser hijos de Dios, de ser hermanos de Cristo Jesús, de ser templos del Espíritu Santo, e hijos de esta madre hermosa y morena.
Hay un poema muy bello que dice:
Ella es nuestra identidad. Los morenos tenemos que estar orgullosos. Para Dios todos somos importantes. Esa importancia, ese valor nuestro está expresado en Santa María de Guadalupe.
Solo en América tenemos el autorretrato de la Santísima Virgen María de Guadalupe. En todos los demás lugares hay imágenes hechas por el hombre; bellas hermosas, siempre nos quedamos cortos en representar a María. Ella es la bella, la más hermosa de todas la criaturas.
María es el SI de hombre a Dios..., como la encarnación es el SI de Dios al hombre.