Del "Tratado de la
Verdadera Devoción
y el Secreto de María"
de Luis M. G. de Montfort
Dios Hijo se hizo hombre para nuestra salvación, pero en María y por María.
Dios Padre comunicó a María su fecundidad, en cuanto una pura creatura era capaz de recibirla, para que pudiera engendrar a su Hijo y a todos los miembros de su Cuerpo Místico.
Dios Hijo descendió al seno virginal como nuevo Adán a su paraíso terrestre, para complacerse y realizar allí secretamente maravillas de gracia.
Este Dios- Hombre encontró su libertad en dejarse aprisionar en su seno;
- -manifestó su gloria y la de su Padre en ocultar sus resplandores a todas
las creaturas de la tierra, para no revelarlos sino a María;
- -glorificó su propia independencia y majestad sometiéndose a esta Virgen amable, en la concepción, nacimiento, presentación en el templo, vida oculta de treinta años, hasta la muerte a la que Ella debía asistir para ofrecer con Ella un solo sacrificio y ser inmolado por su consentimiento al Padre eterno...
Si examinamos de cerca el resto de la vida de Jesucristo, vemos que ha querido inaugurar sus milagros por medio de María.
- -Mediante las palabras de María santificó a San Juan en el seno de Santa Isabel, su madre: habló María y Juan quedó santificado. Este fue su primero y mayor milagro en el orden de la gracia.
- -Ante la humilde plegaria de María, convirtió el agua en vino en las bodas de Caná.
Era su primer milagro en el orden de la naturaleza.