Todo el mundo está de acuerdo en que hay que luchar contra el SIDA, tomando las precauciones para no contraerlo, y buscar la manera de defenderse de la enfermedad, una vez incubada o desarrollada.
Nos disponemos a tratar del SIDA en una pareja de cónyuges, dentro del matrimonio y en orden a la procreación, en presencia del test positivo o de la enfermedad declarada de uno de ellos o de ambos en relación al posible contagio recÃproco o del hijo.