Aborto "made in USA"
Por Magaly Llaguno



Recientemente tuvo lugar en el Congreso de EE.UU., una votación que afectará la vida y la salud de incontables personas del mundo en desarrollo, especialmente en los países hispanos. El pasado 25 de febrero de 1997, el Senado aprobó una iniciativa del Presidente Clinton de adentalar el suministro de $385 millones en fondos de los contribuyentes, para ser otorgados el 1ro de marzo del mismo año a organizaciones proabortistas, para que distribuyan anticonceptivos en más de 100 países. Dos semanas antes, la misma medida había sido aprobada en la Cámara de Representantes. Al adelantar la entrega de estos fondos éstos han aumentado en la cantidad de $123 millones.

El Congreso actuó bajo la presión del Presidente Clinton, su esposa Hillary Clinton, el Vicepresidente Al Gore, la nueva Secretaria de Estado Madeline Albright y organizaciones proabortistas como la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF) y el Fondo Pathfinder. Una gran parte de estos fondos, que el año pasado llegaron a $400 millones, irán a la IPPF, la cual recibió $75 millones en 1993 solamente. Un informe que Human Life International envió a los congresistas, mostró hasta qué punto la IPPF está involucrada en "poner presión a los gobiernos para derrumbar las barreras al acceso" al aborto, y en tratar de lograr su legalización en países que lo prohiben. En el suplemento de su informe anual de 1994-1995, la IPPF se jactó del "progreso" que hizo en cambiar la ley que prohibía el aborto en varios países, incluyendo el Uruguay.

Planned Parenthood (Paternidad Planificada), filial de la IPPF en EE.UU., lleva a cabo abortos en muchas de sus "clínicas" y también los promueve en el extranjero, a través de la organización Family Planning International Assistance.

El Presidente Clinton derogó la Política de Ciudad México, que prohibía al Congreso el suministro de fondos a organizaciones que promueven el aborto en otros países. Esta medida había sido instaurada por el Presidente Reagan y mantenida por el Presidente Bush. Por esta razón, los fondos aprobados recientemente podrán ser utilizados para intentar lograr la legalización del aborto y hasta para practicarlo, especialmente en países hispanos, donde generalmente el aborto no está permitido por la ley.

La abogada Helen Alvare, portavoz de los obispos de EE.UU., declaró: "Estos fondos harán posible que grupos que se dedican al control demográfico puedan continuar trabajando para derogar leyes que protegen al niño por nacer en otros países; para construir clínicas de aborto donde éste está permitido; y para introducir equipo para practicar abortos donde éste está prohibido. (National Right to Life News, 24 de febrero de 1997.)

Lamentablemente, desde que el Presidente Clinton asumió el mando en 1993, su gobierno ha estado promoviendo la ideología de que el aborto a petición es un "derecho fundamental", que debe ser reconocido en todos los países. Uno de los principales objetivos parece ser socavar las leyes que prohiben el aborto en países menos desarrollados, que dependen de la ayuda monetaria de EE.UU. Obispos, sacerdotes y dirigentes provida de Latinoamérica han protestado año tras año, por el hecho de que EE.UU. condiciona los préstamos a estos países, a la aceptación de programas de control demográfico. Estos programas atentan contra los principios religiosos de incontables familias, dañan a las mujeres y destruyen criaturas por nacer, por medio de anticonceptivos abortivos como la píldora, el dispositivo intrauterino y el Norplant.

Los fondos otorgados por el Congreso también serán asignados a la promoción del tipo de "educación" sexual que lleva al aumento del hedonismo y la promiscuidad. MEXFAM, la filial de la IPPF en México, lleva a cabo este tipo de programas. Dos de los videos, que dicha organización muestra a niños de 9 años en adelante, son tan ofensivos que no puedo describirlos en este artículo.

Los fondos otorgados por el Congreso incluyen $25 millones al Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA), el cual apoya la política demográfica china de un solo hijo por familia y de abortos y esterilizaciones obligatorias. Esta infame política también ha hecho posible que innumerables niños ya nacidos "sin autorización" del gobierno chino, mueran de hambre y sed en orfelinatos de dicho gobierno. El Presidente Clinton ha dado el "status de nación favorecida" a la China, en cuanto al comercio se refiere.

Es inconcebible que muchos congresistas hispanos de EE.UU. -- con la excepción de Ileana Ros-Lehtinen, Lincoln Díaz Balart (ambos de la Florida) y Ortiz (de Téxas) -- hayan votado a favor de la iniciativa de Clinton. Por causa de esa iniciativa se utilizarán nuestros impuestos para que organizaciones que no se contentan con la matanza por aborto de 1.5 millones de niños anualmente en EE.UU., también logren que países donde actualmente se respeta la vida del nonato (especialmente las naciones hispanas), sigan este horrible ejemplo.

Magaly Llaguno es Coordinadora de la organización provida Vida Humana Internacional (Human Life International) en Miami.

Este artículo fue publicado en El Nuevo Herald, en Miami, abril 4 de 1997



[ Noticias mundiales] [ Archivos ] [ Temas de actualidad ]
[ Sala de prensa ] [ Comunicados de prensa ][ Servicio de prensa ]
[ Principales fuentes de noticias ] [ Otras fuentes de información ]
[ Noticias mundiales por tema ] [ Noticias mundiales por pais ]