La política de un solo hijo por familia de la China:
El gobierno maltrata a las mujeres

Por Steve Mosher y Scott Weinberg



El Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP o UNFPA, por sus siglas en inglés) alega que el infame programa de un solo hijo por familia de la China está finalizando. Pero ello, lamentablemente, no es cierto. El gobierno chino ha dicho claramente que esta política continuará en el futuro.

El FNUAP perdió los fondos que recibía de Estados Unidos en octubre de 1998, por violar su promesa al Congreso de ese país al reanudar su colaboración con el gobierno chino en relación con la política de un solo hijo por familia. Para mitigar el enojo de los congresistas, el FNUAP lanzó una campaña en los medios de comunicación social para intentar convencer al mundo de que la política de un solo hijo por familia de la China había terminado. El FNUAP creyó que su campaña no llegaría a oídos del gobierno chino, pero se equivocó. El 13 de octubre de 1999, el Primer Ministro chino Zhu Rongji declaró: "China continuará implementando su eficaz política de planificación familiar en el nuevo siglo". Zhu enfatizó que dicha política continuaría siendo "una política fundamental del Estado".

¿Qué es lo que quiere decir el gobierno chino cuando alega que su política de un solo por familia es voluntaria? Con ello quiere decir que las mujeres a las que se les ha pedido que vayan a las clínicas de "planificación familiar" dan ellas mismas los últimos pasos que las conducen a dichas instalaciones. Pero en realidad estas mujeres han sido sometidas a palizas psicológicas, falta de sueño, arrestos y abrumadores maltratos hasta que eventualmente no pueden más y ceden.

Se han dado casos en la China en los que la fuerza bruta ha sido empleada para practicar el aborto y la esterilización. Pero lo más común es que el gobierno chino se ajuste a su propia definición orwelliana de la "voluntariedad", lo que significa que les imponen multas a las mujeres, las encierran, las someten a sesiones de lavados de cerebro desde la mañana hasta la noche, les suspenden el fluido eléctrico a sus hogares, o las despiden de sus empleos a ellas, a sus esposos o a sus padres.

El gobierno chino no ha tomado en cuenta las consecuencias sociales de su política de la mal llamada "planificación familiar". Al implementar su política de un solo hijo por familia, el gobierno chino ha hecho que muchos padres de familia caigan en el infame acto de escoger entre tener un hijo varón, que los sostendrá a ellos en su vejez, o una hija, que contraerá matrimonio en el futuro y vivirá fuera de casa con su esposo. El resultado ha sido que las niñas chinas han estado caminando sobre la cuerda floja desde la concepción hasta el nacimiento y muchas de ellas no han sobrevivido.

La primera parte de esa "cuerda floja" es el aborto para elegir el sexo; la segunda es el infanticidio. Los informes a todo lo largo y ancho de la China revelan que las niñas están muriendo poco después del nacimiento en circunstancias misteriosas. Ahora faltan en la China unas 30 millones de mujeres aptas para el matrimonio.

El gobierno chino quiere que su población disminuya y también quiere tener total control sobre la demografía china por medio del control de la reproducción, dijo un reportero del Beijing Daily, el diario nacional de ese país. El desafío a corto plazo que el gobierno chino ha querido tener es de colocar a su pueblo en un estado de disminución demográfica; el desafío a largo plazo es cómo enfrentar el envejecimiento de la población. "Si se necesitan más gentes, aumentaremos la tasa de natalidad", dijo el reportero.

La política china de planificación familiar es particularmente "eficaz" en relación con las minorías, según la ley eugenésica de 1987 de ese país. Esta ley permite intentar "la reproducción de mejores hombres chinos y mejores mujeres chinas". El Estado ha hecho de las minorías, como el pueblo Uyghur de China, un blanco particular para disminuir sus tasas de nacimiento por debajo del reemplazo demográfico. Abil Ahmat, que vive en el extranjero y representa al pueblo Uyghur ha denunciado los casos que se han documentado de abusos a los derechos humanos que se han cometido contra su gente por parte de funcionarios chinos, incluyendo esterilizaciones y abortos forzosos.

Steve Mosher ha vivido en China y es un experto en la infame política demográfica del gobierno de ese país, la cual ha estado denunciando desde sus comienzos a principios de los 80. Actualmente, el Sr. Mosher es el Presidente del Population Research Institute o PRI (Instituto de Investigación sobre asuntos de población).

Scott Weinberg es el editor del PRI Review y del Weekly Briefing, publicaciones del PRI.

El PRI es una institución no lucrativa que se dedica a denunciar el control demográfico realizado por medio de la anticoncepción, la esterilización y el aborto, así como las falsas premisas que lo sustentan, como el mito de la "sobrepoblación". El PRI también ofrece una visión de las alternativas correctas para un justo desarrollo de los pueblos. El PRI publica la revista bimensual PRI Review, así como un informe semanal por fax o email a sus suscriptores que se llama PRI's Weekly Briefing. Diríjase (en inglés) a Population Research Institute, P.O. Box 1559, Front Royal, Virginia 22630, USA. Página web: www.pop.org Email: pri@pop.org. Tel.: (540) 622-5240.

Fuente: PRI's Weekly Briefing, Vol. 1/No.24, 23 de noviembre de 1999.



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