El año pasado (2001), muchos católicos, la mayoría quizás, vivimos en el primer semestre una agitación especial. Por primera vez en nuestra historia política había la posibilidad de que un candidato católico, Vicente Fox Quesada, ganara las elecciones y echara al PRI fuera de Los Pinos (la residencia presidencial).
Casi todos trabajamos por esa campaña, sobre todo con nuestras oraciones, pero hubo también quienes se involucraron directamente a través del PAN (Partido Acción Nacional) o de los Amigos de Fox. Pasamos muchas zozobras, angustias, hubo momentos en que todo parecía perdido. El candidato Fox a veces era impredecible y muchas veces sus actitudes desparpajadas, sus declaraciones fuera de tono, su lengua sin freno, rompiendo todos los esquemas, hacían peligrar la victoria.
Pero nosotros seguimos adelante, siempre crédulos, rechazando todas las incongruencias y contradicciones que el candidato ya comenzaba a mostrar. Qué alivio ver a un político enarbolando el estandarte de la Virgen de Guadalupe, ahí nos ganó el corazón definitivamente. Y qué decir cuando lo veíamos comulgar en la parroquia de San Francisco del Rincón, Guanajuato, seguramente todos pensamos que al fin México saldría adelante de tantos años de corrupción, atraso, pobreza... Ahora sí Dios iba a bendecir a nuestro país, teniendo un presidente que asistía a Misa, que comulgaba, que amaba a la Virgen de Guadalupe. No cabía duda, México sería definitivamente liberado de los atavismos de la masonería y de la izquierda antifamilia, proabortista, pro-homosexualismo, pro-todo.
Intensificamos nuestras oraciones, armamos incluso una cadena de oración internacional a través de internet. Y muchos hermanos respondieron, México era una esperanza también para ellos. Ánimo, nos decían, ya falta poco. Ese año hubo muchos signos, era el Año del Gran Jubileo, por primera vez nuevamente después de tantísimos años se celebraba un Congreso Eucarístico Nacional en la Ciudad de México y luego, la Canonización de 27 Santos mexicanos, la mayoría de ellos mártires de la guerra cristera desatada por Plutarco Elías Calles el fundador del PRI (Partido Revolucionario Institucional = partido masón). Sí, todo eso era un signo, no había que dudarlo, Fox era el elegido para llevar a México por los caminos de Dios.
Su plan de gobierno y propuestas nos atrajeron muchísimo. Fue el único candidato que se pronunció en contra del aborto y a favor de la vida. Propuso igualmente un estatus mejor para las iglesias, que los padres de familia tuvieran el derecho a decidir sobre la educación de los hijos, trabajaría sobre todo para acabar con la pobreza extrema, atendería las demandas indígenas, etc. ¿Qué más podemos pedir?, nos decíamos -- estábamos viviendo la gloria en la tierra.
Y llegó el día tan esperado y al mismo tiempo tan temido. El 2 de julio seguramente la mayoría de nosotros asistimos primero a la Santa Misa y luego a votar. Ya desde las 3 de la tarde, los noticiarios comenzaron a dar cuenta de los resultados. A las 6 ya era casi un hecho, Fox había ganado. Casi no lo podíamos creer, pero fue sólo cuestión de horas para que el mismo presidente Zedillo saliera a los medios a declarar a Fox vencedor. Lágrimas de alegría, abrazos, cantos, celebraciones en el Ángel de la Independencia y en las plazas públicas de los estados de la República. Habíamos ganado, Dios había escuchado nuestra oración...
Apenas salió electo Fox, comenzaron las contradicciones y las señales negativas.
Iniciaron los meses difíciles antes de la toma de posesión y también las primeras contradicciones. Pero entonces no quisimos verlas, estábamos felices. Además un suceso nos distrajo y nos cayó como balde de agua fría: Rosario Robles, jefa de gobierno del D.F. de extracción perredista (PRD = Partido de la Revolución Democrática, de izquierda y proabortista), consiguió la legalización del aborto en la ciudad con una maniobra sucia e ilegal. Fox estaba de viaje, creo que en Chile o algún otro país de Sudamérica. Todos esperábamos su reacción, no la recuerdo, si acaso fue muy tibia. Pero no le prestamos atención. Esa fue la primera señal.
Segunda señal. Fox anunció en la primera semana como presidente electo que de inmediato su equipo de trabajo, nombrado especialmente por él, iniciaría los contactos con el gobierno de Zedillo y laboraría para lograr una entrega de poderes tranquila y empezar a despegar sus proyectos a la brevedad. Todos trabajarían gratuitamente, lo harían por amor a México. Sin embargo, menos de un mes después, los medios nos enteraron de que Fox había pedido al gobierno de Zedillo [el presidente en funciones en aquel momento] $100 millones de pesos para pagar los sueldos de sus colaboradores. ¿Qué pasó? ¿No era que iban a trabajar por amor a México sin cobrar un quinto? Tampoco a esta señal le hicimos caso. La dejamos pasar.
Tercera señal. Habíamos votado por Fox pero también por el PAN. El PAN ha sido el único partido opositor auténtico, con principios y valores, cuyos postulados e historia eran garantía para un México libre, gobernado con honestidad. Pero Fox de pronto comenzó a hablarnos de que el suyo sería un gobierno de transición. (Hasta la fecha, creo que ninguno de nosotros sabe a ciencia cierta qué significa eso.) Se barajaron nombres en su próximo gabinete, incluso de gentes del PRD. Pero si nosotros no votamos por el PRD, nos decíamos. También nos enteramos de que sus principales asesores eran ahora Adolfo Aguilar Zinser y Jorge Castañeda, ambos ex perredistas, ex asesores de Cárdenas [el perenne candidato presidencial del PRD, izquierdista, abortista etc.] ¿ex? izquierdistas. Tampoco a esta señal le hicimos caso, la dejamos pasar.
Cuarta señal. Comienzan a difundirse con mayor insistencia los rumores de un romance entre Martha Sahagún y Vicente Fox. El lo desmentía, ella lo confirmaba en entrevistas. ¿Quién decía la verdad? No, dijimos nosotros, no puede ser, además sus hijos no la quieren. No, tiene que ser una calumnia de los medios. Una vez más no hicimos caso, como tampoco al hecho de que su programa de 10 compromisos sobre las Iglesias ya no eran compromisos, ahora eran simples propuestas sujetas a discutirse. De pronto igualmente, comenzó a reunirse con los grupos feministas radicales, a quienes les concedió el Instituto Nacional de la Mujer, a fin de reforzar esa nueva teoría de la "equidad" y el "género" donde ya no hay distinciones entre hombre, mujer y/o, ¿cómo les llamamos?
Quinta señal. Fox nombra a su gabinete. No cumplió cuando ofreció darlo a conocer en septiembre. Fue toda una sorpresa, un gabinete doble -- doble gasto sabríamos después. Casi nadie del PAN. Incluso, a este respecto, hay un chiste que circula entre los panistas: "Fox es tan incluyente, que también incluyó a dos o tres personas del PAN en su gabinete." Tampoco a esta señal le hicimos caso ni a aquella que nos indicaba que más y más iba adquiriendo "compromisos" con los empresarios que se hicieron ricos durante el salinato y el zedillato. Roberto Hernández, dueño de Banamex, beneficiario del FOBAPROA (Fideicomiso creado por el Presidente Zedillo para rescatar a los bancos de la quiebra y que resultó una pifia, haciendo que el pueblo asuma una deuda gigante para ayudar a los banqueros) y uno de los consentidos del régimen priista que en menos de 10 años pasó a formar parte de la lista de los hombres más ricos de Forbes, de pronto resultó ser íntimo amigo de Fox, le prestó una de sus casas en Cancún --donde es casi dueño de todas las playas vírgenes-- para descansar. También le estaba prestando dos casas en las Lomas de Chapultepec (el fraccionamiento más caro de la Ciudad de México) para que las usara como oficinas, gratis, según nos dijeron. ¿Y quién acabaría pagando la cuenta del hospedaje carísimo en el Hotel Fiesta Americana. Se alojaban ahí Fox, sus hijas, Martha Sahagún y quién sabe cuántos más. Esto, más la renta de salones, ¿quién lo pagó y a cambio de qué?
Hubo también otra señal muy negativa que no se difundió mucho. En una entrevista para una revista de espectáculos, Santiago Pando, uno de los responsables de la mercadotecnia de campaña de Fox, afirmó que en la elaboración de los promocionales habían aplicado la técnica de la "psicomagia", inventada por Alejandro Jodorowski, actor, productor de teatro, escritor y ahora gurú ocultista, quien tuvo que salir huyendo del país en los años setenta a causa de los escándalos que provocaban sus actos. Este señor Pando incluso afirmó que ya había convencido a Jodorowski, amante del tarot y los horóscopos, para que viniera a México a dar un "seminario" a los miembros del equipo de Fox y al propio Fox. Cuando le preguntaron en la entrevista si Fox estuvo de acuerdo con que se usaran estas técnicas, en las cuales se mezclan imágenes subliminales y elementos de magia con música --según dijo hasta acordes del Ave María y de las Mañanitas-- para inducir al público, Pando dijo que sí, que Fox era un hombre muy espiritual y que estuvo de acuerdo en utilizar este tipo de publicidad subliminal e inductora.
Fox tomó posesión el 1o. de Diciembre y quienes votamos por él no cabíamos de gusto. Antes de ir al Palacio Legislativo, asistió a la Basílica de Guadalupe donde comulgó junto con sus hijas. ¡Qué alivio sentimos quienes pensábamos que ya se estaba apartando de sus principios religiosos! Y es que después del 2 de julio como que parecía que se iba diluyendo un poco la fe que tanto proclamó durante su campaña, elemento fundamental para que votáramos por él. Se hizo una fiesta por todo lo alto, con cena en el Castillo de Chapultepec, verbena en el Zócalo, miles de invitados al Auditorio Nacional también... Los medios de comunicación hablaron de los gastos exorbitantes. Pero nosotros no quisimos saber nada de ello, estábamos tan contentos...
Y entonces inició el gobierno ya formalmente. Día a día esperábamos novedades. Todos le aplaudíamos, era tan simpático y ocurrente, pero hay que decirlo también: tenía buenas ideas. Los rumores sobre su relación con Martha Sahagún se incrementaban, pero nosotros pusimos oídos sordos. La prensa comenzó a atacarlo más y más, y nosotros pensábamos que era sólo porque estaban ardidos --que algo hay de eso también-- pero había signos inequívocos de que algo no estaba bien. Tampoco hicimos caso, y comenzamos a enojarnos con el PAN. ¿Por qué no apoya más fuertemente a Fox? ¿Por qué Diego Fernández de Cevallos [líder de la fracción del PAN en el senado y anterior candidato presidencial] da la impresión de que no le tiene ni tantita confianza? ¿Qué le pasa? Seguro está celoso, claro como él no ganó la presidencia...
Así fueron transcurriendo los meses. Pasó lo de la caravana zapatista, algunos otros eventos que ya no recordamos e inició una campaña sin tregua contra Fox en los medios y la oposición a todas sus propuestas por parte de todos los partidos, incluido el PAN. Seguramente todos volvimos a intensificar nuestras oraciones, no lo dejan gobernar por eso no salen las cosas, nos decíamos. Fox comenzó a viajar como desesperado al extranjero, según dijo para atraer inversiones. Esto, a pesar de que en campaña prometió que primero recorrería palmo a palmo el país para conocer de cerca los problemas de la gente. Nosotros seguimos orando y sufriendo.
Por fin, hace un mes ocurrió un suceso que nos llevaría a despertar de nuestra obnubilación. Se desató el primer escándalo de corrupción en Los Pinos. El presidente Fox, que había ofrecido un gobierno austero, con ahorros y sin dispendios, declaró unos meses antes que no podía vivir en la Residencia Oficial, era demasiado ostentosa para él. Por eso decidió remodelar unas "cabañas" que en su tiempo López Portillo mandó construir para sus hermanas y su mamá. Nos pareció bien, hasta que nos enteramos del costo de la remodelación: ¡¡¡$7 millones de pesos!!! Pero no es todo, se compraron toallas y ropa de cama importada, cortinas que se abrían a control remoto desde la cama... ¿Esta es la austeridad que prometió el presidente? ¿Resulta digno este dispendio, en un país con más de 40 millones de personas en pobreza extrema? La remodelación la realizó el constructor de las cabañas, el Arquitecto Artigas, persona muy allegada a Hank González [el más importante político del partido masón, fallecido recientemente e insistentemente ligado al narcotráfico y al lavado de dinero, que se hizo multimillonario]. De inmediato se inició la investigación que terminó con la renuncia del Administrador de Los Pinos, íntimo amigo de Fox. Pero no se fue a fondo en la investigación, ¿quién autorizó los gastos? ¿quién escogió las toallas, las sábanas, las cortinas? Nunca lo sabremos, pero no fue todo...
El pasado 2 de julio nos desayunamos con la noticia de que el Presidente Fox se había casado con Martha Sahagún, su vocera. Era una relación añeja, nos enteramos por la prensa, que se inició desde que era gobernador de Guanajuato. Ambos católicos practicantes, con matrimonios previos que no han sido anulados por la Iglesia. Los hijos de Fox no asistieron, están en Italia con su madre, afirman los medios. Y lo más increíble de todo, aquellos que antes atacaban a Fox por su filiación católica, ahora lo defienden a capa y espada y son sus mejores amigos: los intelectuales, los izquierdistas, los analistas políticos, bueno, hasta los grupos abortistas.
¡Cuánta tristeza y desilusión! El presidente católico en quien habíamos cifrado nuestras esperanzas, nos había defraudado. No sólo estaba incumpliendo la mayoría de sus promesas de campaña, sino que además ahora le daba la espalda a la Iglesia. Y no sólo eso, la arrastró con su escándalo provocando la maledicencia y poniendo además a nuestro querido Papa Juan Pablo II en un predicamento que ningún católico debiera presentarle. Ese Papa, que dijo a nuestro país: "México, siempre fiel."
¿Qué fue lo que pasó? Difícilmente tenemos la respuesta, pero una cosa es segura, si Dios lo permitió, por algo bueno será. Recordemos que Dios siempre saca bien del mal. Seguramente nos está dando una enseñanza que es importante aprender. Sería bueno leer 1 Reyes 14, y meditar en lo que Dios nos dice a través de esta lectura.
Sabemos, por las profecías de muchos Santos, que el mundo conocerá un gobierno global, es decir a un solo gobernante mundial. Sabemos que éste se manifestará como un hombre bueno y nos ofrecerá paz y bondad, un nuevo movimiento espiritual con el cual pretenderá abolir las religiones tradicionales, principalmente el cristianismo. De hecho, en el mes de agosto del 2000 hubo una reunión mundial en la ONU, patrocinada por Ted Turner el dueño de la cadena televisiva CNN, que pretendía condenar al cristianismo como una religión que provocaba el atraso en el mundo. Afortunadamente fracasaron en su intento, al no tener el apoyo requerido.
Quizá Dios, en Su infinita misericordia, ha querido preparar a Sus hijos mexicanos para este futuro acontecimiento, porque seguramente en este aspecto éramos y quizá seguimos siendo todavía muy vulnerables. Después de tantos años de gobiernos masones y ateos, anhelábamos tanto escuchar a un político que fuera creyente y participara en los Sacramentos. Lo más seguro ahora será --así lo esperamos-- que ya no creeremos tan fácilmente en alguien que use los símbolos de nuestra fe para ganarse nuestro favor. Y que seremos los primeros en exigir que cualquier candidato político no se sirva de la religión, cualquiera que ésta sea, para atraerse votos.
¿Y los signos que tomamos como ciertos, el Congreso Eucarístico, la Canonización de 27 mexicanos en el Vaticano? Quizá no entendimos el signo, quizá debimos meditar en el hecho de que la Iglesia de México nunca ha sido tan fiel y heroica como cuando ha sido perseguida por los gobernantes. Que no es tan importante tener un presidente católico, lo importante es ser auténticos católicos nosotros mismos y dar siempre y en todo lugar testimonio de nuestra fe.
Aquí incluso cabría señalar, que Dios en Su misericordia nos permitió ver cómo debe actuar un católico de verdad. El Sr. Carlos Abascal, Secretario del Trabajo, además de empresario y dirigente de la Coparmex, siempre fue conocido por ser un hombre convencido de su fe. Pero él nunca lo pregonó ni se anduvo exhibiendo en ese sentido. Sin embargo, muchos sabemos de su tarea como laico comprometido con las causas de la Iglesia. ¿Cómo olvidar su destacada participación en el IMDOSOC? ¿Quién no lo recuerda en el Congreso Eucarístico sirviendo a los fieles como el último de los servidores, buscándoles asiento y dándole preferencia a los más humildes, a los ancianos, a los niños? Ante las presiones más terribles que cualquiera pudiera sufrir por defender sus convicciones religiosas y la educación de sus hijos, aún después de ser investido como Secretario del Trabajo nunca ha claudicado. Por tanto, ojo, un católico que no sirve realmente a su Iglesia, que no conoce sus enseñanzas y vive de acuerdo a ellas, es un blanco fácil para caer ante las tentaciones y derrumbarse ante las presiones de los medios.
¿Debemos caer en la depresión y dejarnos llevar por la tristeza? No, de ninguna manera. Debemos seguir adelante, orar mucho y pedirle a Dios que fortalezca nuestra fe y nuestra confianza en Él. "Maldito el hombre que confía en el hombre", nos dice la Palabra de Dios y nosotros, sin darnos cuenta, pusimos nuestra confianza en el hombre, en Fox. Pedimos mucho que ganara las elecciones, pero nunca pedimos su conversión. Nos dejamos llevar por sus actitudes externas y pensamos que era un católico realmente convencido, practicante, que daría ejemplo a los demás. Pero olvidamos lo que nos dice el Apóstol Santiago: "Ya veis cómo el hombre es justificado por las obras y no por la fe solamente." Sería bueno leer y meditar en estos días la epístola de Santiago.
No nos desanimemos, pues, y sobre todo, no dejemos de orar por México y nuestros gobernantes, en especial por el Presidente Fox. Hoy más que nunca necesita que le tendamos la mano e intercedamos por él ante el Señor. No sabemos qué fue lo que le ocurrió --el poder, la adulación, el éxito repentino hacen mella en muchos. Es un hermano más en la fe, aunque nos haya defraudado, aunque nos sintamos usados, manipulados, engañados por él. Pidámosle a Nuestra Señora de la Luz, Patrona de Guanajuato, que ilumine a su hijo que en estos momentos está sumergido en las tinieblas, para que pronto encuentre el camino de regreso a la Luz de Cristo.
Pero pidamos también por nosotros, para que por fin Dios nos conceda el don de sabiduría, el don del Espíritu Santo. Que nos haga "sencillos como las palomas y astutos como las serpientes" y no como quizá muchos de nosotros nos volvimos, en medio de la obnubilación de la victoria foxista, "ingenuos y confiados como palomas, y arrogantes y sordos --como dicen que son las serpientes porque no tienen oídos." Y alegrémonos por la nueva persecución que se ha desatado en los medios contra la Iglesia. Nosotros somos esa Iglesia y creemos que al final saldremos victoriosos, porque Cristo está con nosotros. Así que arriba corazones y a seguir adelante de la mano de Dios y de nuestra Madre Santísima, la Virgen María. Además, todas esas oraciones que elevamos al Cielo con motivo de la campaña y después no se perderán. Algún día darán su fruto.
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