El pasado 8 de mayo del 2001, ante el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo, la Federación Española de Asociaciones Pro Vida interpuso recurso contra la resolución dictada por la Agencia Española del Medicamento, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad, por la que se autoriza la comercialización del fármaco levonorgestrel conocido como "píldora del día después".
En la campaña de promoción de la "píldora del día después" se omiten aspectos de enorme relevancia y que poseen una directa influencia en la salud de las consumidoras.
El mecanismo de acción de la "píldora del día después" (PDD) no se conoce suficientemente. Así lo reconocieron públicamente los presentadores, en un acto esponsorizado por el laboratorio que lo comercializa, ante unos 2.000 farmacéuticos, el pasado 14 de mayo del 2001 en Barcelona. Sus efectos secundarios constan en los prospectos del producto que ya se vende en otros países. Alguno de estos efectos se expresan suavemente y equívocamente en el prospecto español, escamoteando su gravedad, por ejemplo "sangrado irregular" en vez de "metrorragia".
Además, en el prospecto del fármaco se habla de que "puede producir cambios endometriales que dificultan la implantación", sin hacer referencia alguna de a qué o a quién impide implantarse. Este lenguaje no es comprensible para los ciudadanos. Ocultar o eludir información o matices que podrían ocasionar algún contratiempo político, económico o profesional es una forma de faltar a la verdad y una clara manipulación.
El profesional de la Sanidad no debe engañarse a sí mismo ni a los pacientes. Tiene la obligación de utilizar los términos apropiados, correctos y completos, detallar los efectos secundarios y los mecanismos de acción, en particular los que son necesarios para que los usuarios puedan tomar decisiones informadas.
Esta obligación también corresponde a la Agencia Española del Medicamento que, como Organismo Público tiene la obligación, a la hora de conceder una autorización, de asegurarse que la información que reciben las consumidoras del medicamento no es engañosa, parcial o incomprensible.
Quienes tenemos un profundo respeto a todos los seres humanos sin excepción, queremos que ninguno sea expuesto al riesgo de ser destruido. La capacidad de "la píldora del día después" de privar de la vida al embrión humano la hace rechazable.
Los promotores de "la píldora del día después" utilizan una redefinición de embarazo como aquel proceso que comienza en la anidación o implantación de un nuevo ser humano en el útero de su madre. Con esta definición pretenden justificar su destrucción al afirmar que no hay aborto porque según ellos no ha empezado el embarazo.
El respeto a la vida no admite discriminaciones. Incluye también la del ser humano concebido, que no ha llegado todavía a anidar en el vientre de su madre.
La Dra. Dolores Voltas es especialista en Endocrinología y Nutrición y Secretaria General de la Federación Española de Asociaciones Pro Vida.
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