Crónica de la Vigilia de Oración y Expiación por la Vida y la Familia



"La vida le pertenece al hombre como un don inherente a su persona; y el hombre sólo es de Dios". Ésta es la enseñanza del Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid D. Antonio Mª Rouco Varela, que resume la Vigilia de Oración y Expiación por la Vida y la Familia celebrada en la Catedral de la Almudena de Madrid, el día 3 de febrero de este año 2001. Esta Vigilia fue organizada por la Delegación Diocesana de Pastoral Familiar y la Asociación Evangelium Vitae, con motivo de la Jornada por la Vida convocada por la Conferencia Episcopal Española.

Cada Vigilia quiere ser lugar de encuentro de toda la Familia Diocesana, para alabar al Padre, de donde procede el don de la paternidad concedido a los hombres, al Hijo, que nos restituye por la Redención el plan divino "desde el principio" sobre la unión del hombre y la mujer, y al Espíritu Santo, que mora en la Iglesia y en su Magisterio.

Cada Vigilia es ocasión de expiación por nuestros pecados y por los de nuestros hermanos, los hombres de hoy, envueltos en las sombras de la anticultura de la muerte, necesitados del baño de gracia y de pureza que sólo el Señor nos puede dar.

Familias pertenecientes a distintos movimientos (Ejército Azul de Fátima, Camino Neocatecumenal, Focolares, Orantes por la Paz, Vicaría 2ª, Schöntatt) guiaron los cinco Misterios del Rosario, a los pies de la Virgen de la Almudena. La primera y segunda lectura de la Misa, las proclamaron miembros de ANFE y Hogares de Santa María.

El Evangelio del día hizo resonar la voz de alerta con la que el Papa, Vigía de la Iglesia, nos introduce en el tercer milenio: "Duc in altum" (Lc. 5, 4). Es necesario remar sin miedos, mar adentro, hacia lo profundo, donde las olas del mal amenazan "toda la vida y la vida de todos".

El Sr. Cardenal subrayó: "Hay una amenaza que preocupa y angustia a la inmensa mayoría de los ciudadanos: el terrorismo practicado con suma crueldad por ETA". Humildes y confiados presentaron las peticiones por el Papa y la Iglesia una religiosa Esclava de la Virgen Dolorosa; por los gobernantes, el periodista D. Ramón Pi; por las familias, "para que no tengan miedo de recibir los hijos que Dios les envíe", un matrimonio y sus nueve hijos; por los médicos e investigadores, un miembro de la Asociación de Bioética de la Comunidad de Madrid; por las mujeres que sufren las consecuencias de un aborto voluntario, una madre con su hijo acogida al Hogar de las Esclavas de la Virgen Dolorosa, y por el terrorismo, un joven de la Asociación Nasciturus.

La asociación Fe y Luz, que agrupa a familias con hijos discapacitados, realizó la ofrenda del pan y el vino. Y una familia con cinco niños pequeñitos, llevaron flores y una vela encendida. "Llévala con cuidado, que no se te apague, es la luz de Crist", advertía la madre, con un bebé en los brazos, a su hija mayor.

Delante del Santísimo, expuesto al terminar la misa, meditamos el Salmo 138:
"Señor, Tú me sondeas y me conoces... ...Tú has creado mis entrañas, me has tejido en el seno materno. Te doy gracias".

Una familia con siete hijos era la encargada de recitarlo. Había pasado una semana entera ensayándolo. No llegaron a hacerlo, porque en el último momento al más pequeño le subió de tal modo la fiebre que tuvieron que acudir a Urgencias médicas. Un sacrificio más de tantos de los que se realizan cotidianamente en las familias grandes. Pero su sacrificio, unido a las oraciones de todos los contemplativos que se unen a nosotros desde sus clausuras, es lo que convierte en realidad las palabras de Cristo: "'Echad las redes para pescar.' Y habiéndolo hecho recogieron una cantidad enorme de peces." (Lc. 5, 6)

El Sr. Cardenal entonó seguido por todos la Oración por la Vida compuesta por Juan Pablo II. Concluyó la Vigilia con la Bendición solemne del Santísimo Sacramento. A la salida, los participantes querían saludar al Sr. Cardenal. Entre las madres del Hogar de la Virgen Dolorosa había emigrantes que habían llegado a España en patera desde África, con sus niños nacidos ya entre nosotros. Una de ellas decía: "Esta tarde he aprendido muchas cosas".

Laus Deo

(Enviado por la Asociación Evangelium Vitae, Margarita Fraga Iribarne Presidenta. La Asociación está afiliada a Vida Humana Internacional. Su página web está en :www.forofamilia.com.)

Nota: Para ver mas artículos en la sección de Temas de actualidad, por favor oprima "Archivos".



temas.jpg - 7578 Bytes