Carta a una mujer que abortó
Por Marina Barbosa del T.



Muy querida amiga: hermosa.jpg - 5.3 K

Esta mañana amanecí con el deseo de escribirte unas letras que nacen de lo profundo de mi corazón. En la oración he hablado al Señor de ti, y siento que hay para ti un nuevo amanecer.

No tengas miedo al dolor, que es como el crisol donde se purifica el oro; ve aprendiendo a mirarlo de frente y poco a poco, lo asumirás con serenidad.

No tengas miedo al llanto, que es como la humedad que hace fecunda la tierra.

No estás sola, a tu lado está Su mano amorosa que te ayuda, no lo dejes esperando. ¡Levántate!

Tus alas han estado replegadas mucho tiempo. Es hora de que empieces a volar hacia nuevos horizontes, en un hermoso amanecer, hacia lugares desconocidos, donde te llenarás de Su presencia palpitante, de Su esperanza y de Su paz.



El tema del aborto

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