Hogares de acogida a la vida en Chile
Por Adriana Tapia Moya


Son más que un simple lugar físico, pues permiten concretar la labor de protección y defensa de los niños por nacer, amparando a las embarazadas en riesgo de recurrir al aborto entregándoles refugio en los momentos de crisis, atención para que lleven a buen término sus embarazos y el apoyo para que puedan salir adelante junto a sus hijos.

Las casas son sencillas y acogedoras, pues queremos que sean verdaderos "hogares" en los que se viven momentos de alegría y de tristeza, donde se comparten los alimentos diarios, se celebran los cumpleaños, las Fiestas Patrias y Navidad.

Hogar de acogida en Concepción

En 1988 se crea el primer Hogar de Acogida en una casa entregada en comodato por el Club de Leones.

Ubicado en el sector de Lorenzo Arenas en Concepción es el único Hogar de este tipo en la Octava Región. Hoy día el Hogar esta formado por dos casas pareadas. Se arrendó una contigua para poder tener un total de 20 camas disponibles y el espacio suficiente para una adecuada convivencia.

En los 14 años de funcionamiento del Hogar en Concepción han venido a este mundo 993 nuevas vidas.

Hogar de acogida en Santiago

En 1992 abre las puertas un segundo Hogar de Acogida. Demoramos casi 3 años en conseguir los recursos para reparar y poner en funcionamiento la antiguo inmueble facilitado por la Municipalidad de Santiago, el cual era estrecho y solamente tenía capacidad para 10 embarazadas. En 1995 aceptamos el generoso ofrecimiento de la familia Larrain – Hurtado quienes entregaron en comodato una casa ubicada en calle Elena Blanco de la comuna de Providencia. Esta casa nos permitía aumentar nuestra capacidad para amparar a 30 jóvenes a la vez y en ella funciona hasta hoy el Hogar de Acogida.

En Santiago el trabajo de la corporación ha brindado la posibilidad de nacer a 1.096 niños.

Hogar de acogida en Panguipulli

En 1995 en la décima región con el apoyo del Vicariato Apostólico de la Araucanía inicia sus funciones un tercer Hogar de Acogida en Coñaripe, el que después se traslada a la comuna de Panguipulli a una antigua casona facilitada en comodato por el municipio. Este Hogar puede recibir a 30 embarazadas simultáneamente.

En el Hogar de Panguipulli en 7 años de trabajo ya han nacido 778 niños.

Trabajo en favor de la vida

Es más que un simple slogan y la única manera de ayudar a los niños no nacidos es acogiendo a sus mamás sin prejuicios, ni reproches, simplemente con cariño.

La experiencia de 17 años de trabajo nos han permitido desarrollar una metodología basada fundamentalmente en la solidaridad y afecto para aquellos momentos difíciles en los que se encuentra una joven cuando piensa en recurrir al aborto y de apoyo y atención durante sus embarazos.

Ayuda profesional:

Se otorga atención de asistente social, psicóloga y matrona, lo que les permite dar solución a sus problemas y necesidades.

Apoyo educativo:

Se entrega información sobre los cuidados del embarazo, se les prepara para el parto y para la atención del recién nacido.

Enseñanza de manualidades:

Se enseña a cada embarazada desde tejer ropita para su guagua hasta otras manualidades que les pueden ayudar a obtener algunos ingresos.

Talleres de auto-ayuda y crecimiento personal:

Mediante terapias individuales y grupales se les ayuda a restablecer lazos familiares, a valorar su sexualidad, a mejorar su autoestima y a tomar conciencia de su responsabilidad como madres.

Formación religiosa:

Respetamos las distintas religiones cristianas por lo que entregamos una formación religiosa basada en valores cristianos únicos e irrefutables. Ofrecemos a las mamás la posibilidad de ser bautizadas o de bautizar a sus hijos en la Fe Católica para lo cual les preparamos. En los Hogares se celebran todas la festividades Marianas y Navidad y se respeta Semana Santa.

Actividades recreativas y culturales:

Se realizan con la finalidad de contribuir a mantener las buenas relaciones interpersonales en el Hogar e incentivar el desarrollo intelectual de las embarazadas.

Capacitación – Inserción laboral y cuidado del niño:

Cuando se cuenta con los recursos pueden acceder a cursos que las preparan en una carrera técnica. La Asistente Social les ayuda a buscar trabajo, a ubicar un lugar donde vivir o a encontrar alguien que pueda cuidar a su hijo durante las horas que su madre trabaja.

Lo anterior es un resumen de cómo he creído que debe desarrollarse el trabajo en favor de la Vida y la verdadera ayuda a las embarazadas en problemas.

En la mayoría de los casos no sirven solamente los consejos. Necesitan contar con alternativas reales y concretas. Así es el carisma del Movimiento Anónimo por la Vida. Sé que es mas caro, que requiere más entrega personal pero estoy convencida de que vale la pena sobretodo por los bebés una vez nacidos.

Por esta razón cualquier lugar no es bueno... No se trata de entregar solamente un techo y comida, ya que hay que pensar que son jóvenes muy solas (sus familias y el padre de sus bebés las han abandonado) y en la mayoría de los casos son jóvenes profundamente dañadas emocional y psicológicamente. Durante todo el embarazo hay que estar reforzando su opción de tener el bebé, hay que acompañarles cuando empiezan los dolores del parto, hay que irlas a ver al hospital, ya que generalmente a ella nadie las visita y las otras mamás están llenas de regalos y acompañadas de su esposo y familiares; hay que ayudarles a planear su futuro una vez que dan a luz, en fin... muchas cosas que en otros lugares no les dan.

Nota: Adriana Tapia Moya es presidenta del Movimiento Anónimo por la Vida en Chile, organización afiliada a Vida Humana Internacional en ese país.


El tema del aborto

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