¿Qué es la consejería pro vida?
>
Por Joseph M. Scheidler


La consejería en mi opinión, es la actividad individual más valiosa en que una persona se puede involucrar. Cuando los voluntarios pro vida aconsejan a las mujeres afuera de las clínicas de aborto, se interponen entre el bebé por nacer y el médico que ha de matarlo.

La consejería va al corazón del motivo por el cual la mujer quiere abortar. Los bebés por nacer están siendo matados en clínicas de aborto, hospitales u oficinas de médicos, y los voluntarios van allí para tratar de salvarles la vida.

No hay una sola técnica establecida que sea perfecta para salvar bebés. La consejera o consejero tiene que conocer la naturaleza humana y debe tener la capacidad para comprender la crisis a la cual se enfrenta la mujer y lo que la ha llevado a dicha crisis. También debe creer que es posible convencer a la mujer. En la ciudad de Chicago, en una mañana, 25 mujeres fueron persuadidas de practicarse un aborto, porque estaban presentes los consejeros pro vida.

Se debe enfatizar la humanidad del niño por nacer, para poder ser efectivo, veamos un ejemplo que ilustra este punto. Si alguien agarrara a su hijo de tres años, lo forzara a entrar en un automóvil y se alejara en él, ¿qué haría usted? ¿Le escribiría una carta a su congresista? No, usted perseguiría al secuestrador y rescataría a su hijo. Si el secuestrador entrara en un edificio, usted también entraría para salvar a su hijo.

Esto es lo que hacemos cuando aconsejamos a las mujeres que planean abortar. Estamos tan convencidos de la humanidad del niño por nacer, que nos colocamos entre el niño y el médico que ha de matarlo. Pero debemos estar armados de conocimientos y destrezas. Tenemos que salvar al niño a través de una actitud apropiada y de nuestras palabras, acciones y oraciones.

Algunas personas van a las clínicas de aborto sólo para orar, lo cual puede ser muy efectivo. La oración tiene su propio poder especial y es siempre necesaria; pero los voluntarios pro vida deben también hablar con la mujer, su novio, sus padres o cualquier otra persona que la acompañe.

La consejera debe preguntarle a la mujer si desea conversar con ella, tratar de ganársela con un alegre saludo y ofrecerle material educativo. O puede simplemente preguntarle: "¿Ha pensado en su bebé ?" "¿Sabe usted lo que es un aborto provocado?" " ¿Ha pensado en su propia salud?" Los consejeros no deben sentirse desalentados si los rechazan, la mayoría de sus intentos tendrán ese resultado. Nueve de cada diez mujeres en esa situación deciden abortar de todos modos, pero el intentar salvar a ese bebé es una acción positiva y en muchos casos es el único esfuerzo que se hará.

Un método efectivo de persuadir a las mujeres para que no aborten, es darles a conocer los juicios por negligencia médica que han sido entablados en contra de la clínica. Usted debe dirigirse a la mujer con una genuina preocupación por su salud y debe mostrarle ejemplos de casos que han llegado a las cortes.

Una clínica en la ciudad de Chicago fue objeto de 40 demandas judiciales. Los archivos de estas demandas están en las cortes, junto con los de los otros casos que van a juicio. Las acusaciones contra el médico que practicó el aborto, su nombre, el de la clínica, la fecha y muchos otros datos están disponibles al público.

A menudo una mujer no sabe lo desarrollado que está su bebé por nacer, porque los empleados de la clínica le han mentido. Cuando los voluntarios pro vida le hablan de esto y le muestran fotos, es posible que ella cambie de opinión. En la clínica no le darán esta información.

El consejero debe tratar de llevar a la mujer a un lugar en los alrededores de la clínica, donde ambos puedan sentarse y hablar en privado. Es importante que haya un centro de ayuda a la mujer embarazada cerca, donde se le pueda practicar a la mujer una prueba de embarazo y otros consejeros puedan hablar con ella inmediatamente. No es suficiente darle a la mujer un teléfono y decirle que pida ayuda, mientras más inmediata es la alternativa, más chancee hay de poder impedir el aborto. Quizás sea necesario que el consejero obtenga el nombre de la mujer y su número de teléfono para ayudarla durante su embarazo, no siempre es suficiente con convencerla para que no aborte. Quizás el consejero tenga que hablar con sus padres, su esposo o novio. Sea cual sea el problema que la impulsa a querer abortar, hay que tratar de darle solución.

Como ya hemos dicho la consejería pro vida es probablemente la actividad individual más valiosa que podemos hacer. Si se hace en gran escala puede que sea uno de los principales métodos para impedir los abortos. Si las clínicas de aborto no tienen clientes se ven obligadas a cerrar. Si dos o tres consejeros acudieran con regularidad a cada una de las clínicas de aborto en EE.UU., podrían salvar 100,000 vidas anualmente. Muchas clínicas se verían obligadas a cerrar.

Lo que se requiere para ser un buen consejero es un interés por las personas y compasión. Los mejores consejeros son los que saben escuchar, puesto que las personas a menudo llegan a encontrar una solución, si tienen alguien que les escuche y con quien puedan conversar sobre sus problemas. La consejería es nueve décimos escuchar y un décimo aconsejar.

Otro requisito esencial para ser consejero es la propia moralidad y la preocupación por el futuro de la otra persona. Los consejeros de las clínicas de aborto les ofrecen a las mujeres soluciones a corto plazo, sin tomar en cuenta las consecuencias a largo plazo.

El aborto envuelve a miles de vidas, la mujer que aborta pone fin a futuras generaciones. Un consejero que comprenda la magnitud de la decisión de abortar, jamás aconsejará el aborto.

Miles de consejeros pro vida a través del país salvan bebés diariamente. Cada uno tiene un modo diferente de hacerlo aplicando su propia técnica; pero cada uno de ellos tiene un talento especial y la gracia de Dios para salvar a Sus pequeñitos. Esperamos que usted sea una de estas personas.

Nota: Esta es una traducción del folleto titulado "Sidewalk Counseling" del Pro-Life Action League, 6l60 W. Cicero Ave.,Chicago, IL. 60646. Teléfono: (3l2) 777-2900. Fax: (3l2) 777-306l.



El tema del aborto

Menú