Una guía para organizar los centros de ayuda a la mujer
Por Astrid Tamayo De Bayer



Razón de este trabajo

El derecho fundamental de todo ser humano es el derecho a la vida y sin embargo este derecho es el más violentado de nuestra sociedad. Control natal, aborto, experimentación con embriones y fetos, asesinatos, eutanasia, son hechos frecuentes y aceptados por el hombre materialista de hoy, que centra todo su ser en el tener, en el poder y en el placer, sin ética y sin moralidad. Por eso defender la vida nos da esperanza y requiere de una planificación y organización adecuadas para que resulte eficaz.

Fue esta la razón que nos motivó elaborar una guía que oriente a las personas interesadas en la organización de movimientos que defiendan la vida humana desde su concepción. Basados en la experiencia de 17 años de trabajo, queremos ofrecer a los interesados algunas pautas para que puedan emprender esta difícil pero apasionante tarea de salvar no sólo la vida de los niños, amenazada desde el vientre de sus madres, sino también el alma de las mismas y aún, si fuera posible, la de los niños.

Nombre

Es esencial que la organización muestre en su nombre algo definitivo, que tenga características únicas de identificación, a través de las cuales las personas conozcan el trabajo que allí se realiza. Los símbolos como logotipos o slogans pueden ser utilizados para esclarecer, llamar la atención y obtener respuestas de personas que desean hacer uso de los servicios que allí se ofrecen.

Objetivos

Para esclarecer las metas, es necesario tener objetivos generales y específicos a largo y a corto plazo para que, por una parte, orienten, y por la otra, indiquen si el trabajo propuesto se está realizando.

La entidad propuesta será sin ánimo de lucro y cuya meta sea la defensa del primer y más fundamental derecho de todo ser humano: EL DERECHO A LA VIDA desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.

Objetivo general:

Defender la vida del niño no nacido de procedimientos abortivos que la ataquen o destruyan.

Para lograr este objetivo se plantean tareas específicas que indican la manera de lograr este cometido.

Objetivos específicos:

Mediante estos objetivos podemos enfocar los frentes de trabajo, como la prevención, la acción, la investigación, la divulgación y las actividades que se necesitan en cada caso. Tomemos por ejemplo el objetivo número 5, que habla de ofrecer ayuda a la mujer embarazada y el cual se podría desarrollar mediante actividades bien definidas, tales como:

Fundamento

La organización adquiere identidad cuando sustenta sus metas de trabajo en políticas o principios que respalden el carácter mismo, de la obra y el cumplimiento de los objetivos, acorde a una realidad social y a la actitud de todos los miembros que forman parte de ella.

Los miembros de la organización deben buscar este fundamento para profundizarlo, analizarlo y asumirlo. Son los principios filosóficos, morales o religiosos, asumidos por los miembros de la organización, los que dan sentido a la labor que allí se realiza.

Se defiende la vida humana con diversos enfoques, de acuerdo con la concepción que del hombre se tenga. Dentro de una visión mecanicista el hombre es sólo una pieza de la gran maquinaria social, que puede ser manipulado, usado, reemplazado o destruido.

Por el contrario, una visión humanista del hombre nos señala que éste es un ser único, irrepetible, irremplazable, indivisible, trascendente, integral. Dentro de esta visión la defensa de la vida humana tiene un sentido, que es en últimas, el rescate de la dignidad del hombre.

El problema de la natalidad, como cualquier otro referente a la vida humana, hay que considerarlo a la luz de una visión integral del hombre y de su vocación, no sólo natural y terrena, sino también sobrenatural y eterna (Humanae Vitae, 7 ).

Son muchos los que hoy niegan que el niño no nacido sea un ser humano que tiene derecho a la vida. Por ello es necesaria la afirmación explícita del valor intrínseco y absoluto de la vida humana desde el primer instante de su concepción, ya que si se destruye la vida en el vientre materno, será difícil defenderla después en todos los campos y ámbitos de la vida y la convivencia social.

Desde el momento de la concepción y a lo largo de los siguientes estadios, toda vida humana es sagrada pues ha sido creada por Dios a su imagen y semejanza. La vida humana es preciosa porque es un don de Él cuyo amor no conoce límites. Por esto, desde el punto de vista teológico, el derecho a la vida se funda ante todo en la voluntad de Dios, creador de la vida misma.

La defensa de la vida humana no es otra cosa que el cumplimiento de un deber moral; deber moral que se plasma en un derecho ante los demás. El derecho a la vida es el primer y fundamental derecho de todo ser humano; por lo tanto, defender la vida no sólo es consideración a la majestad del Creador, que es el primer dador de vida, sino también por respeto al bien esencial del hombre, y de su dignidad. ¿Qué sentido tendría hablar de su dignidad, de sus derechos fundamentales, si no se protege a un inocente y aún más si se facilitan los medios y servicios privados o públicos para destruir vidas humanas indefensas?

Por ello, el reto de quienes trabajan por la vida, es aceptar, defender y favorecer la misma. Reto de generosidad y amor, reto por el cual se cree en el hombre como ser integral, abierto a la vida, caminando a través de ella buscando su realización y trascendencia.

El trabajo de la defensa de la vida no es fácil. Por esto, los defensores de la vida deben ser apóstoles de Cristo, para poder llevar este carácter a la obra y tener la fuerza necesaria para enfrentar la oposición y el ataque de distintas entidades, privadas o gubernamentales, interesadas en impedir el desarrollo y crecimiento de estas organizaciones. Sólo el apoyo divino y la confianza puesta en Él, darán la capacidad de soportarlo todo y el valor para continuar creyendo en el hombre, respetando y defendiendo la vida humana. El espíritu de la defensa de la vida y en particular de DENACER es el espíritu cristiano que debe tener todo bautizado para respetar el ser humano en todos sus estadios.

Estructura de la organización

Definidos los objetivos y los principios que orientarán el trabajo que va a desarrollar un grupo de personas, éste no podría cumplirse si en él no hay planificación ni organización. Para ello se deben determinar los recursos que se tienen o se necesitan y así realizar el trabajo de una manera eficaz. Estos recursos son básicamente humanos, materiales y económicos.

Recursos humanos

Las personas son lo más importante de la organización porque de ellas depende que subsista y que cumpla sus objetivos.

El líder

El primer paso que se debe dar es la selección del líder, ya que es quien tiene la gran responsabilidad de dirigir la organización velando siempre para que ésta cumpla sus objetivos.

En la selección de líderes para organizaciones defensoras de la vida humana, se deben buscar personas que tengan muy en alto sus valores morales, éticos y religiosos y que los practiquen, conscientes de su responsabilidad como apóstoles de Cristo en la superación del hombre. Deben ser personas inteligentes, arriesgadas, prudentes pero emprendedoras, capaces de lanzarse con fiel trabajo y presentar a los demás los objetivos claros de la labor que desarrollan. Deben poseer una gran capacidad de entrega y servicio combinados sabiamente en su trabajo: ciencia, humanismo y espiritualidad.

Estos líderes deberán ser valientes y decididos, ya que tendrán que enfrentar muchas veces las críticas y acusaciones mal intencionadas o falsas, de todos los que promueven una mentalidad antivida. Pero ante todo, deben amar la vida y amar este trabajo, el cual sólo proporciona la satisfacción de salvar una vida frente a muchas amarguras que vienen en paralelo.

El equipo de trabajo

El líder debe buscar y seleccionar personas que entren a formar parte de la organización y colaboren con ella directa o indirectamente, buscando siempre que compartan el fin y la filosofía, brindando el entrenamiento necesario en cada caso.

Personal de base

Al iniciar la organización, debemos determinar el personal mínimo necesario, elaborando para ello un perfil de cargos, donde se definan los conocimientos, habilidades, destrezas o características de personalidad, necesarios para al adecuado desempeño del mismo; aseadores, mensajeros, secretarias, trabajadores sociales, psicólogos, enfermeras, médicos y abogados pueden formar parte de este equipo.

Los voluntarios

Es necesario, especialmente al iniciar la organización, contar con personas que sin recibir remuneración, colaboren con los diferentes frentes de trabajo. Médicos psicólogos, orientadores, educadores, abogados y otros profesionales que compartan la filosofía de la entidad (u obra) y puedan colaborar en el trabajo de atención directa con las madres, en los programas de educación que se realicen, y en la asesoría de aspectos relacionados con su buen funcionamiento.

Una buena idea para organizar el voluntariado es realizar comités de trabajo, estableciendo funciones claras y bien definidas para cada uno de ellos, por ejemplo:

Vale la pena anotar que todos los que trabajan en la organización deben procurar un buen ambiente, evitando egoísmos, malos tratos y otras actitudes que afectan las relaciones interpersonales.

Es un equipo de trabajo en pos de lograr un objetivo verdaderamente dignificante, reunidos para prestar un servicio social y apostólico, por lo que toda persona que entre a la organización buscando ayuda debe ser cordial y respetuosamente recibida. Es preciso no olvidar que las personas que se acercan a pedir consulta y ayuda atraviesan por una época crítica de su vida, porque carecen de afecto, han sido rechazadas y necesitan una voz de aliento.

Por otra parte, se debe buscar el fomentar la espiritualidad de todos los colaboradores, puesto que sólo a través de esta búsqueda se logrará encontrar el verdadero sentido de la labor de servicio por amor y con amor a los demás.

Recursos materiales

Para lograr los objetivos propuestos, es necesario contar no solo con las personas, sino con los recursos materiales necesarios para que estos puedan ser realizados. Una oficina, máquinas de escribir, artículos de papelería, escritorios, sillas, teléfonos y un archivo, son los mínimos instrumentos necesarios para comenzar.

En la medida en que la organización vaya creciendo, se hacen necesarios consultorios individuales, una casa dotada para albergar a las madres, material audio-visual (como películas y diapositivas acerca del aborto, la educación para el amor y la sexualidad); libros de consulta y folletos ilustrativos, tanto de la labor que allí se realiza como de los temas tratados: aborto, etc.

Los recursos materiales deben ser periódicamente actualizados; muchos de ellos deberán ser adquiridos, pero otros podrán ser conseguidos en la misma organización, dependiendo de la iniciativa y creatividad de los miembros de ésta.

Recursos económicos

Al ser la organización una entidad sin fines de lucro, cuyo objetivo es de carácter social, la adquisición de los recursos económicos es uno de los problemas constantes que enfrentan sus miembros para lograr que ésta subsista. Para empezar, habrá que contar con un pequeño capital, conseguido mediante sorteos, fiestas, aportes personales o donaciones, con el cual se puedan asumir los primeros gastos e inversiones.

El líder y los que allí trabajan deben tener la suficiente valentía como para pedir, solicitar, buscar y organizar la financiación de la obra. Deben recordar que son mendigos de Dios. Algunos de los mecanismos utilizados para este fin pueden ser:

La consecución de recursos económicos es difícil, pero esto no debe desanimar al líder ni a sus colaboradores para continuar con la obra. La fe, la oración y el optimismo son necesarios para seguir adelante, sabiendo siempre que Dios vela por sus obras y no las deja desaparecer.

Distribución del trabajo

Para que se vea clara la función de la organización es necesario determinar, dividir, agrupar y describir el trabajo en una forma simple, lógica y comprensible en la estructura organizadora.

La estructura es una representación esquemática de las funciones que en la institución se realizan y de los canales de comunicación interna. A través de ésta, se busca la ubicación adecuada de las personas en razón del trabajo que desempeñan, con miras a no realizar las funciones de otros, evitar recargos y pérdidas de tiempo. Presentamos a manera de ejemplo, la estructura de la FUNDACIóN DERECHO A NACER, la cual puede servir como guía para la organización de otras que lo necesiten.

Relaciones de la organización

Son de vital importancia, para el logro de los objetivos y el crecimiento de una organización, los contactos que establezca con otras entidades, dentro y fuera del país.

En primer lugar, dando a conocer su finalidad a través de las relaciones públicas, por ejemplo, con parroquias, centros de salud, instituciones religiosas, gubernamentales, entidades educativas, medios de comunicación, etc. De otra parte, se deben buscar otras instituciones de trabajo social que puedan contribuir a solucionar problemas de la madre y el hijo.

Por esto pueden ser de mucha utilidad las organizaciones que ofrezcan los siguientes servicios: centros para la protección y desarrollo de la familia, centros de protección del menor (guarderías, jardines infantiles, internados), centros de protección de la madre soltera, casas de adopción, centros para rehabilitación de alcoholismo, la drogadicción y prostitución, centros de salud, laboratorios y hospitales de atención económica, centros de bienestar social, bolsas de empleo y otras que se consideren necesarias.

La relación con entidades que promueven el trabajo social, sean estas privadas, gubernamentales o eclesiales son necesarias para buscar una financiación. Para ello, la organización puede presentar un proyecto de los programas que allí desarrollan.

Por último, es de suma importancia la vinculación de todos los movimientos pro vida del mundo, para compartir conocimientos y experiencias que nos permitan mejorar el trabajo y sobre todo crear verdaderos lazos de fraternidad en pos de esta noble causa.

Basada en mi experiencia de muchos años de trabajo y como directora de la FUNDACIÓN DERECHO A NACER de Colombia, quiero decirles a los lectores que estén pensando en arriesgarse a luchar por la DEFENSA DE LA VIDA HUMANA, baluarte fundamental de la sociedad y de la obra creadora de Dios en el universo, que en primer y último término lo único que nos mueve, ayuda, anima y empuja a realizar este trabajo es un gran amor a Dios, sin el cual nada podríamos lograr.

Por lo tanto, si Ud. siente que El lo está llamando a comprometerse en esta bella labor, no lo dude, no lo piense más, abandónese en sus manos y confíe en que Él le dará, como a los apóstoles, la sabiduría necesaria para comenzar y luego continuar en medio de la lucha diaria.

Necesitamos muchos apóstoles de la vida, arriésguese que también nosotros trataremos de ayudarle.

La consulta

Cuando una mujer llega en busca de ayuda, se procura ante todo:

El recibimiento

Cuando una mujer llega a nuestra institución, lo más importante en ese momento es hacerla sentir valiosa, que hay alguien que la escucha y que puede ayudarle con sus problemas.

Es necesario hacerle ver cuáles son los errores que ha cometido, pero sin juzgarla; lo peor que se puede hacer en ese momento, ante una persona que llega con ese perfil psicológico, es la censura. Lo verdaderamente importante en ese primer contacto es que la persona que solicita ayuda sienta que ha llegado a un lugar donde va a encontrar ayuda; si no siente eso, es posible que no haya una segunda oportunidad de brindarle el apoyo que ha buscado.

Una vez alcanzado un margen mínimo de aceptación por parte de la persona para con nuestra labor, la siguiente etapa es hacerla ver lo absurdo y contrario a la moral cristiana que representa un aborto y cambiarle la idea de un futuro trágico por una esperanza de vida, con su hijo preferiblemente, y para ello se empieza un proceso de consecución y actualización de datos y registros pertinentes para ubicar a esta persona en un contexto durante el embarazo para que en la medida de lo posible consiga los recursos económicos necesarios para el momento del parto, aunque si la persona no llega a cubrir esos costos, la Fundación le colabora en la medida posible.

En aquellos casos donde sea imposible ubicar laboralmente a una persona, la Fundación tiene dispuestos unos grupos de trabajo en manualidades, en los cuales ellas pueden colaborar y con lo producido se logran unos recursos que ayudan al funcionamiento de la entidad y permite darles una remuneración por su trabajo.

Con estas herramientas se pretende hacerle frente a esta problemática y sobre todo constituirnos en un apoyo para estas madres que llegan, en la mayoría de los casos, con unos dramas familiares, desengaños y con una visión negativa y pesimista del futuro; nuestra misión es mostrarle una luz, una ilusión que les permita enfrentar ese momento. Las únicas herramientas que tiene la Fundación como propias, son la caridad y el amor cristiano y ante todo, el respeto por el ser humano: la madre que tiene el drama y el bebé que viene en camino.

FUENTE: FUNDACION DERECHO A NACER
Calle 63 Nº 13 - 34 piso 5º
Bogotá - Colombia
Teléfonos: 2127174 - 3452648 - 2127359 - 3464248
e-mail: denacer@tutopia.com
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El tema del aborto

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