Guía para organizar el trabajo en defensa de la vida
Por el Padre Aurelio Adán


Introducción:

El derecho fundamental de todo ser humano es el derecho a la vida. Sin embargo, este derecho es el más violentado en nuestra sociedad actual. El control natal, el aborto, la experimentación fetal, y la eutanasia son hechos tan frecuentes y aceptados por la persona materialista de hoy, que centra todo su ser en el tener, el poder y el placer sin costos, sin ética, y sin moralidad. Es por eso que defender la vida es una necesidad prioritaria en nuestro tiempo; es una tarea que no espera sino que requiere de planeación y organización adecuadas, para que sea eficaz. Por ello, viendo la gran necesidad de movimientos que trabajen en pro de la vida y de la dignidad del ser humano, se presenta una guía que pueda orientar la organización del trabajo de quienes desean ser defensores de la vida humana.

I. Fundamento

La organización adquiere identidad cuando sustenta objetivos de trabajo en una política o principio que respalde el carácter de la obra, el cumplimiento de los objetivos, todo ello en acorde de una realidad social y la actitud de todos los miembros que forman parte de ella.

Los miembros de la organización deben buscar un fundamento profundizado, analizado, y asumido. Son los principios filosóficos, morales, o religiosos que asume una organización y que le dan significado estable a la labor que allí se realiza.

Se defiende la vida humana con diversos enfoques, de acuerdo con la concepción que se tenga del ser humano. Dentro de una visión mecanicista, el ser humano es solo una pieza de una maquinaria social, que puede ser manipulado, reemplazado, usado, y destruido. Dentro de una visión humanista, el ser humano es único, irrepetible, irremplazable, indivisible, transcendente, e integral.

Por cierto, es en esta visión humanista que la defensa de la vida humana tiene sentido, por consistir en el rescate de la dignidad humana.

El problema de la natalidad, como cualquier otro relacionado con la vida humana, se considera a la luz de una visión integral del ser humano y de su vocación natural y temporal, al igual que sobrenatural y eterna. Este es el postulado católico esbozado en la encíclica papal de 1968 titulada 'Humanae Vitae'.

Son muchos los que hoy niegan que el bebé por nacer sea un ser humano que tiene derecho a la vida. Por ello, es necesaria la afirmación explícita de la vida humana desde el primer instante de la concepción. De no hacerse esta afirmación, será difícil defender la vida humana en todos los campos y ámbitos de la vida y la convivencia humana.

Desde el momento de la concepción y a lo largo de toda la vida humana, toda vida es sagrada pues ha sido creada por Dios a su imagen y semejanza. La vida humana es preciosa porque es un don de Dios cuyo amor no conoce límites. Por esto, desde el punto de vista teológico, el derecho a la vida se fundamenta ante todo en la voluntad de Dios, Creador de la vida humana.

La defensa de la vida humana no es otra cosa que el cumplimiento de un deber moral ante los demás. El derecho a la vida es el primer y fundamental derecho de todo ser humano. Por lo tanto, se defiende la vida no sólo en consideración a la Majestad del Creador, Dador de la Vida, sino también por respeto al bien esencial del ser humano que es su propia dignidad. No tendría sentido hablar de dignidad ni derechos fundamentales si no se protege al inocente o se facilita el medio para destruirlo.

Por ello, el reto de quienes trabajan por la vida es aceptar, defender y favorecer la vida. Es un reto de generosidad y amor, basado en que el ser humano es un ser integral, abierto a la vida, para buscar en ella su realización y trascendencia.

El trabajo de la defensa de la vida no es fácil. Por ello, los defensores de la vida deben ser Apóstoles de Jesucristo para poder sobrellevar esta obra con la fuerza necesaria frente al ataque y la oposición de distintas entidades. Sólo el apoyo y la confianza en Dios darán la capacidad para soportarlo todo. El espíritu de la defensa de la vida y la familia es un espíritu cristiano.

II. Nombre

Es esencial que la organización, como en todo, indique algo definido, por lo que toda organización debe tener un nombre que sugiera características únicas de identificación, a través de las cuales las personas conozcan el trabajo que allí se realiza. Los símbolos como logotipos o "slogans" pueden ser utilizados para esclarecer, llamar la atención y obtener respuestas de personas que desean hacer uso de los servicios que allí se ofrecen.

III. Objetivos

Toda organización requiere de la especificación de metas, objetivos generales y específicos que a corto y largo plazo estén: por una parte, orientados; y por otra parte, indicando que el trabajo propuesto se está realizando.

En este sentido, la organización propuesta debe ser una entidad sin ánimo de lucro, cuya meta debe ser la defensa del primer y fundamental derecho del ser humano, siendo ello el derecho a la vida, desde la concepción hasta la muerte natural.

La meta puede ser lograda más fácilmente mediante el planteamiento de objetivos generales y específicos, que de manera concreta señalen las tareas a realizar para el cumplimiento continuo de la finalidad de la organización. Se presenta a continuación un ejemplo de objetivo general y objetivos específicos correlacionados.

Objetivo general:

Defender la vida de la persona por nacer de procedimientos abortivos que la amenacen o destruyan.

Objetivos específicos:

1. Educar sobre el valor de la vida y la dignidad humana.

2. Educar sobre el verdadero sentido de la sexualidad humana, la paternidad responsable y la planificación natural de la familia.

3. Establecer criterios éticos, morales, jurídicos, médicos, psicológicos, y sociales que permitan evaluar la realidad del aborto de manera objetiva.

4. Dar a conocer el desarrollo de la vida humana.

5. Ofrecer ayuda concreta a la mujer embarazada, bien sea que piense quedarse con el bebé o abortarlo. Si piensa abortarlo, enseñarle que ello no es una solución, ni siquiera una alternativa.

6. Realizar investigaciones que esclarezcan la realidad del aborto provocado.

7. Dar a conocer las implicaciones éticas de la manipulación de la vida humana, en experimentos fetales, fertilizaciones in vitro, o inseminación artificial.

8. Difundir a través de los diferentes medios de comunicación social, el valor de la vida humana.

Muchos otros objetivos específicos podrían incluirse en esta lista. Está claro que a través de todos ellos, la organización se enfoca en los frentes de trabajo posibles que se caractericen como: prevención, acción, investigación, y divulgación. Hay diferentes actividades que se pueden realizar dentro de cada objetivo específico. Por ejemplo, dentro del objetivo específico sobre la ayuda a la mujer embarazada, se pueden identificar las siguientes actividades:

IV. Estructura

Habiéndose definido los objetivos y los principios que orientarán el trabajo, se prepara a un grupo de personas. Para ello, se determinan los recursos que se tienen y que hacen falta para una labor eficaz.

La distribución del trabajo debe funcionar de forma clara dentro de la organización. Esto requiere determinar, dividir, agrupar, y describir el trabajo de forma simple, lógica y comprensible dentro de la estructura de la organización, a través de un organigrama. Dentro de un organigrama se ubican las personas y las obras. Esto evita sobreponer funciones, recargos de trabajo y permite aprovechar el tiempo. También esto facilita la coordinación y efectividad de las metas de la organización.

Es también de vital importancia mantener contacto con otras entidades extranjeras, preferiblemente católicas que defiendan la vida y la familia, para darse apoyo mutuo y compartir conocimientos y experiencias. A nivel local, se deben establecer relaciones con parroquias, centros de salud, instituciones religiosas, instituciones sociales, instituciones gubernamentales, entidades educativas, medios de comunicación, etc. para así difundir y fortalecer la obra en sí.

V. Recursos humanos

Ninguna organización existe sin personas. De hecho, la organización es el resultado de la interacción de personas. La subsistencia de una organización depende de sus miembros para la consecución de sus metas. A continuación, se identifican las personas dentro de una organización:

1. Líder

El primer paso es escoger a un líder que tendrá la primaria responsabilidad de dirigir la organización, velando por el cumplimiento de sus objetivos.

Al escoger líderes para organizaciones en defensa de la vida humana, se deben buscar personas con altos valores morales, éticos y religiosos; y que los practiquen, conscientes de su responsabilidad como Apóstoles de Jesucristo. Deben ser personas inteligentes, arriesgadas, prudentes, emprendedoras, capaces de lanzarse con fe al trabajo y presentar a los miembros los objetivos claros de su labor. Deben también poseer una sólida capacidad de entrega y servicio, combinando sabiamente labor, ciencia, humanismo y espiritualidad. Deben ser valientes y decididos, porque se enfrentarán a críticas y acusaciones falsas de las personas antivida. Ante todo, deben amar la vida y su trabajo; ya que el trabajo proporciona la satisfacción de salvar vidas, pero esto conlleva muchas amarguras.

2. Equipo de trabajo

El líder busca y selecciona personas que entren a formar parte de la organización y colaboren con ella directa o indirectamente, buscando siempre que compartan la filosofía y finalidad de la organización, dándoseles el entrenamiento necesario en cada caso.

3. Personal de base

Al iniciar la organización, se debe determinar el personal mínimo necesario mediante la elaboración del perfil de los cargos. El perfil de los cargos que es necesario crear se define mediante las habilidades, conocimientos, destrezas, y características de personalidad necesarias. En esto se pueden incluir aseadores, mensajeros, secretarias, trabajadores sociales, enfermeras, médicos, y abogados, según se necesiten.

4. Voluntarios

Es necesario, especialmente al inicio de trabajo de la organización, contar con personas que no reciben remuneración y colaboran en los diferentes frentes de trabajo. Por ejemplo, médicos, psicólogos, orientadores, educadores, y abogados pueden colaborar con programas de ayuda externa a mujeres embarazadas o con programas de funcionamiento interno de la organización.

El trabajo de los voluntarios se organiza asignando tareas específicas a cada uno, dentro de comités designados. Por ejemplo, pueden existir los siguientes comités:

En cuanto a todos estos grupos de personas, es muy importante lograr que trabajen dentro de un buen ambiente, evitando egoísmos, maltratos, y otras actitudes que afectan las relaciones interpersonales. Es un grupo de trabajo en pos de lograr un objetivo verdaderamente dignificante.

Se debe también fomentar la espiritualidad de todos los que trabajen allí, pues en esa búsqueda se hallará el verdadero sentido en este trabajo de servicio y amor a los demás.

Y todos los que busquen allí ayuda, deben recibir un trato cordial y respetuoso. No se puede olvidar que las personas que acuden allí, atraviesan por un momento crítico, han carecido de afecto, han sido rechazadas, o necesitan de aliento.

VI. Recursos materiales

Para la realización del trabajo, es necesario contar con personas de recursos materiales. Una oficina, una computadora, una maquinilla eléctrica, papelería, escritorios, sillas, teléfonos, facsímil, y archivos, son los instrumentos mínimos necesarios para comenzar. En la medida en que la organización crece, se hace necesario dividir la labor de la oficina en áreas, tales como: ayuda para madres solteras, educación pro vida y pro familia, y otras. Los recursos materiales educativos deben estar actualizados. Aunque muchos deberán ser comprados, otros podrán ser elaborados en la misma oficina, dependiendo de su iniciativa, creatividad y posibilidad.

VII. Recursos económicos

Al ser la organización una entidad sin fines de lucro dado que su objetivo es social, la adquisición de los recursos económicos será un problema constante que enfrentará la organización.

Al principio, se debe tener un pequeño capital. Esto se puede lograr mediante un donativo inicial, o mediante actividades de recaudación de fondos, tales como rifas o fiestas.

El líder o las personas a cargo de las finanzas de la organización deberán tener suficiente valentía e ingenio para pedir, buscar y organizar el financiamiento de la organización. Algunos de los mecanismos que se pueden utilizar son los siguientes:

Buscar ayuda local, nacional o internacional de entidades que patrocinan esta labor, tanto privadas como públicas, presentándoles la obra que realiza la organización.

Conclusión:

La lucha por la defensa de la vida humana es baluarte fundamental de la sociedad humana y de la creación de Dios. Por lo tanto, si alguien se siente llamado a ser apóstol o misionero de la vida, debe entonces abandonarse en Dios y en María Santísima y pedirles que lo iluminen y lo guíen. Entonces la persona recibirá las señales correspondientes sobre este llamado y la sabiduría necesaria para ubicarse en el área pro vida y pro familia en donde rendirá mejor fruto.

Nota: El Padre Aurelio Adán Espinosa fue Coordinador Regional del Caribe en Puerto Rico y organizador del Primer Congreso Internacional por la Vida y la Familia, de Vida Humana Internacional en ese país.



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