1. Cada grupo Pro vida tiene una persona clave, que es el coordinador, quien debe reunir el perfil de un empresario. El resto de los integrantes del movimiento pueden tener otras inquietudes (intelectuales, administrativos, educativos, prácticos, etc.). Pero el único necesario e imprescindible es el coordinador con mentalidad de Gerente del movimiento. Mientras no haya una persona con esas cualidades, podría afirmarse que no existe ese movimiento. Por lo tanto, la primera tarea es buscar y encontrar a esa persona.
2. Es importante conocer la idiosincrasia de cada lugar para poder respetarla, esto es especialmente importante en países con alto grado de inmigración no homogénea.
3. El dinero es importante, pero no es lo principal. Nuestras actividades no son lucrativas, por lo tanto no deberían plantearse como un negocio, sino como actividades basadas en donativos. Hay que conseguir mediante las cuotas de los miembros cubrir los gastos ordinarios de funcionamiento (oficina, papelería, correspondencia, fotocopias, etc.). Otros donativos por montos más importantes, deben pedirse a personas interesadas -es más fácil comenzar con parientes, amigos, compañeros de trabajo o gente conocida por otros motivos; debe presentárseles un proyecto razonable y posible, y si ya está en ejecución es mucho más eficaz.
4. El coordinador nacional debe enviar información variada y útil (dossiers, artículos periodísticos, cartas de lectores, proyectos de ley, publicaciones de ó sobre los antivida, etc.), en forma regular. Esto le permitirá solicitar a las filiales que a su vez le envíen la información y material generado en sus ciudades: lo más útil de dicho material será enviado posteriormente por el coordinador nacional a todas las filiales, lo cual con el tiempo se transforma en un mecanismo de información sumamente eficaz. En esos envíos periódicos el coordinador nacional debe dar las consignas (por ejemplo apoyo o crítica a un proyecto de ley que remite, campañas de junta de firmas sobre un asunto de interés público, etc.). Las consignas deben ser pocas, concretas y posibles de cumplir por las filiales.
5. El coordinador nacional debe realizar visitas periódicas a las filiales, para conocer personalmente a los dirigentes Pro vida, conocer a fondo sus inquietudes y problemas y tratar de solucionarlos. Es útil aprovechar los viajes para organizar conferencias abiertas al público y con el deliberado propósito de reclutar voluntarios pro vida, además de contactos con los medios de comunicación social, donde se prestará atención a los temas de interés general en ese momento.
6. Realizar congresos en forma periódica, al menos un Congreso Nacional por año, y también Congresos Regionales o Locales, es muy importante para formar y entrenar a los dirigentes y voluntarios pro vida. Además se aprovecharán para coordinar políticas y consignas comunes de trabajos futuros, y que haya un conocimiento personal enriquecedor entre los distintos movimientos.
7. El coordinador debe exigir el cumplimiento de las consignas, mediante la correspondencia periódica con las filiales. Esto es fundamental, porque si no, no se trabaja en forma de red, sino anárquicamente, con lo que se desperdician muchos esfuerzos.
8. El coordinador nacional debe respetar el perfil propio de cada institución, grupo o filial, y ayudar a cada uno según su propia modalidad.
9. Es imprescindible tener una vida de piedad, de trato con Dios, de diálogo personal con el Señor, en el que ambos traten los temas del movimiento pro vida. Nuestra tarea no es filantrópica, sino una expresión concreta de la virtud de la caridad, por la cual amamos a Dios sobe todas las cosas, y al prójimo como a nosotros mismos, por amor a Dios. Los antivida nos llevan mucha ventaja en casi todos los campos, pero ellos no pueden rezar. Aquí está nuestra ventaja, que tenemos que aprender a aprovechar.
1. Constituir legalmente una asociación civil (o fundación), con personería jurídica en cada Provincia.
2. Tener una sede mínimamente equipada, donde pueda ubicarse una biblioteca, videoteca, se reciba correspondencia, se tenga máquina de escribir, y se pueda recibir gente con un horario fijo de atención al público (estudiantes, periodistas, mujeres embarazadas en situación conflictiva, etc.). Conseguir algún fax a mano, aunque no esté físicamente en la sede. En una etapa posterior, se trata de formar un centro de ayuda a mujeres embarazadas y de prevención de abortos; para lo cual se necesita un teléfono, una secretaria, un equipo interdisciplinario a disposición (médico, asistente social, abogado, psicólogo o psiquiatra, etc.), un televisor y un video, y un despacho privado.
3. Designar alguna persona como coordinadora, para centralizar la información local, enviarla al coordinador del Interior. Recibir de dicho coordinador la información y consignas de acción; y distribuirlas y ponerlas en práctica, respectivamente.
4. Obtener información local sobre los siguientes temas a los que se puede añadir los que Uds. consideren oportunos: proyectos de leyes provinciales y ordenanzas municipales; aborto, fecundación in vitro, eutanasia, sida, educación sexual, anticoncepción, planificación familiar, feminismo, pornografía, etc. Dicha información se obtendrá de los medios de comunicación (diarios, tv, radio), Legistatura, Consejos Deliberante, Ministerios, Hospitales Públicos, Universidades, entrevistas con legisladores, jueces y miembros del Poder Ejecutivo, etc.
Una vez obtenida la información debe sintetizarse y enviarse lo sustancial al coordinador el Interior, si dicha información afecta a otra Provincia. Además hay que enviarla al coordinador de esa jurisdicción.
5. Cada Provincia trabaja con autonomía total con relación a la situación local. Si necesita ayuda para determinados emprendimientos, enviará las propuestas al coordinador del Interior, quien elaborará la consigna respectiva y la enviará a las otras Provincias, para que sean operativas.
6. Al recibir una consigna del Coordinador del Interior, es importante procurar ponerla en práctica de inmediato: porque la garantía para obtener los éxitos, suele ser actuar rápida y coordinadamente.
7. Es importante dividir el trabajo, de manera que haya personas que se especialicen en determinadas tareas, de acuerdo con sus inclinaciones y facilidades. Urge armar grupos de trabajo ante los medios de comunicación (escribir cartas de lectores a diarios y revistas, participar en programas de radio y televisión, etc.). También es importante formar un grupo de personas para dar charlas y conferencias y pasar videos en parroquias, colegios y universidades. Otra comisión podría dedicarse a la inscripción de socios, cobro de las cuotas y obtención de donaciones, para que las demás actividades puedan llevarse a cabo.
Nota: Jorge Scala es abogado y coordinador para el Cono Sur, del Consejo Latinoamericano por la Vida y la Familia de Vida Humana Internacional (VHI). También es el director para el interior de la Argentina, de la filial de VHI en dicho país.
