Introducción
Los proyectos desarrollados por los que promueven la "cultura de la muerte" en estos últimos 40 años, podrán llevar a muchos países a legalizar el aborto. A pesar de la inversión de grandes cantidades de dinero, el aborto en la América Latina no se ha legalizado todavía.
Los proyectos para introducir el aborto y posteriormente la eutanasia, pasan por algunas etapas bien planeadas. Inicialmente se trata de cambiar la mentalidad, a través de la propaganda de la planificación familiar: el matrimonio debe tener solamente el número de hijos que puede crear y educar, argumentan. Así defienden la anticoncepción con los métodos artificiales para evitar el embarazo "indeseado". En esa fase inicial el aborto es condenado: es preferible evitar los hijos que practicar el aborto, dicen. Las leyes y regulaciones que impiden recetar anticonceptivos y otros dispositivos que evitan el embarazo son modificadas.
Creada la mentalidad anticonceptiva y la consecuente reducción del número de hijos, se argumenta a favor de la "necesidad" de legalizar el aborto para que la familia tenga el número "ideal" de hijos, en caso de que los métodos anticonceptivos fallen. Por eso se dice que la anticoncepción lleva al aborto y éste a la eutanasia.
Para apoyar los proyectos de anticoncepción y aborto, se inicia un proyecto de "educación sexual", con el objetivo de introducir a los jóvenes a la mentalidad anticonceptiva, al aborto y a las aberraciones sexuales, con la vulgarización y distorsión de la sexualidad que esa mentalidad acarrea.
En esas situaciones las leyes que se vuelven "obstáculos" para estos proyectos son revocadas o alteradas.
Situación de la legalización del aborto en Latinoamérica
Anualmente se invierten cientos de millones de dólares en los llamados "Proyectos de Población", con el objetivo de reducir el tamaño de las familias y, consecuentemente, la población de estos países.
Se han destinado recursos específicos para los proyectos de población con el objeto de introducir leyes a favor de los anticonceptivos y de los abortivos en los países del tercer mundo.
Sin embargo, a pesar de haber hecho grandes inversiones, aún no han conseguido introducir en la América Latina la legalización del aborto. Pero la mentalidad anticonceptiva ya está implantada y ahora hay un gran esfuerzo por parte de grupos e instituciones internacionales, para legalizar el aborto en el continente latinoamericano.
La legislación de los países de la América Latina clasifica el aborto como un crimen y establece la penalidad respectiva. En su gran mayoría dejan de penalizarlo en los casos de violación o peligro para la vida de la madre1. La legislación de Chile y de las Filipinas defiende la vida desde la concepción. En la Argentina, gracias al trabajo de los grupos pro vida, la legislación se ha vuelto más efectiva en la defensa del no nacido. Pero en la gran mayoría de los países de la América Latina hay proyectos para la legalización del aborto.
La constitución del Grupo Parlamentario Inter-Americano sobre Población y Desarrollo en cada país, promovido por la IPPF, ha llevado a los parlamentarios que integran esos grupos a proponer proyectos de leyes para legalizar el aborto o simplemente despenalizar su práctica.
Se destinan recursos específicamente para mantener un fuerte cabildeo en el parlamento, ya sea para convencer a los parlamentarios de la "necesidad" de legalizar el aborto, o para organizar seminarios y "workshops" (talleres de trabajo) para discutir el tema, o para asesorar la elaboración de los proyectos, pronunciamientos, enmiendas y otras proposiciones.
Propuestas para impedir la aprobación de leyes abortistas
Como podemos darnos cuenta, en Latinoamérica hay una mentalidad anticonceptiva que ya se ha implantado. Ahora se avanza hacia la legalización del aborto con proyectos de leyes, presentados por los integrantes del grupo parlamentario, creado con ese objetivo y asesorado por profesionales muy bien entrenados en el proceso legislativo.
Ante esta realidad, ¿qué hacer para impedir la aprobación de esos proyectos?
Primeramente, debemos tomar en consideración que el parlamentario es una persona que recibió la habilitación del elector para representarlo. Consecuentemente, su actuación parlamentaria debe guardar sintonía con la voluntad de los que lo eligen. Este es el fundamento del sistema representativo. El ciudadano que sigue de cerca la actividad del diputado o senador ejerce su ciudadanía exigiéndole que cumpla la promesa que hizo durante su campaña política.
Esto es tan verdadero que un experimentado parlamentario brasileño, ya fallecido, deseando expresar el vínculo entre el político y su elector, decía: "El político puede discutir con su mujer, con el juez, con el sacerdote, con el obispo y hasta con el mismo Papa, pero no puede discutir con el elector".
Sin embargo, el elector no siempre sigue de cerca la labor de su elegido y, por tanto, muchas veces se sorprende ante leyes contrarias a su voto. Se trata de leyes que han sido elaboradas y votadas por el cabildeo y la intervención de grupos de presión.
Sugerimos algunas propuestas para impedir la legalización del aborto o su despenalización:
Conclusiones:
En los países de la América Latina, el aborto es un crimen prohibido por la ley. La despenalización se acepta en los casos de amenaza a la vida de la madre y de violación (1).
A pesar de los esfuerzos y de grandes inversiones de dinero, los promotores del aborto no han conseguido, hasta el momento, lograr su legalización. Sin embargo, ya se tramitan muchos proyectos de ley en pro de dicha legalización en los parlamentos latinoamericanos.
La mejor manera de evitar la legalización del aborto es mostrarle con claridad al público lo que es el aborto y mantener informados a los electores sobre la labor parlamentaria en torno a este asunto.
Notas:
1. Hay que aclarar que el Dr. Vieira en ningún momento está aprobando el aborto en estos casos, como en ningún otro, ya que en todos los casos matar directamente a una persona inocente es un crimen. En el caso de amenaza para la vida de la madre hay que distinguir entre el aborto "terapéutico" (siempre moralmente ilícito) y el aborto "indirecto", que es lícito si se cumplen las condiciones del principio del doble efecto. (Link to: Enseñanza de la Iglesia Católica). Nota de VHI.
2. Nota de VHI.
Fuente: El Dr. Vieira es presidente de L'Associacão Nacional Pró-Vida e Pró-Familia del Brasil y miembro de la Pontificia Academia para la Vida.
