Ejerciendo influencia en los políticos para que protejan la vida
Sra. Phyllis Bowman



Al tratar de ejercer influencia sobre los políticos con respecto a algún asunto es necesario aclarar la situación para ver las líneas que debemos seguir. Es necesario hablarles para saber cómo van a votar en este asunto y entonces apoyar sólo a aquellos que votarán a favor de la vida.

Algunas personas dicen que es un error apoyar la política de un sólo asunto, pero de hecho no hay tal. Sin embargo, no importa lo que cualquier político prometa hacer, si no vota a favor de la vida no lo podemos apoyar, queda descalificado.

A veces, cuando se les pregunta a los políticos cómo piensan votar con respecto al aborto, dicen que ése no es un asunto que concierne a las elecciones. Pero no es el político el que decide qué asunto es objeto de elección, es la gente la que decide ese asunto.

Aunque es importante trabajar duro antes de las elecciones, también es necesario educar a las personas. Es más difícil educar a los adultos, incluyendo a los políticos, que educar a los niños. Los políticos han sido expuestos a mucho más lavado de cerebro, por lo tanto es necesario utilizar métodos más imaginativos para educarlos.

FUENTE: Sra. Phyllis Bowman, Directora Nacional de la Sociedad Para la Protección de los Niños Por Nacer en Inglaterra, "Ejerciendo influencia en los políticos para que protejan la vida," HLPL News (enero-marzo de 1992).



Cómo conducirse en una visita a su congresista

Escríbale con anterioridad a su congresista informándole que estará en la ciudad y necesita tener una entrevista con él. Déle varias fechas para que escoja la apropiada.

Planee su entrevista. La conversación general es una buena manera de abrir el tema, pero déjele saber a su congresista lo antes posible que usted quiere hablar con él sobre ideas o proyectos de leyes específicos.

Por regla general no debe tratar más de dos ó tres asuntos en una entrevista. Esté preparado con información sobre el tema y conozca el récord de votación del congresista. Usted tendrá una mayor probabilidad de cambiar las ideas de su congresista sobre algún tema si le habla antes de que él se forme una opinión.

Llegue a tiempo a la entrevista, sea positivo, constructivo, amistoso y breve. Comience con las áreas en la que está de acuerdo con él. Alábelo por las posturas que haya tomado con las cuales usted esté de acuerdo. Exprese sus puntos de vista con claridad y precisión. Cuéntele experiencias personales que haya tenido para ilustrar sus puntos de vista. A los congresistas les interesa saber lo que las personas de su distrito están pensando. Si su Iglesia, organización o club ha tomado una postura en ese asunto que va a discutir con él, dígaselo. Muchos congresistas están especialmente interesados en lo que piensan los estudiantes de secundaria o de la universidad.

No tenga miedo de tomar una postura basándose en su religión y en la moral, y expóngala con energía. A menudo la convicción con la que se expresan las palabras puede ser más persuasiva que las propias palabras.

Sugiérale que haga cosas específicas, tal como votar a favor o en contra de un proyecto de ley, patrocinar uno, insertar un artículo en una publicación legislativa o tener una reunión con algún grupo en particular cuando vuelva a su distrito.

Si es posible, déjele algún material impreso que resuma al menos algunos de los puntos que usted quiere traer a colación. Este material podría ser su propia declaración, una declaración de una organización, o una copia de algún artículo de periódico o revista. No asuma que porque usted a visto este artículo, él también lo ha visto.

Si el senador o congresista no está disponible, hable con su asistente. Estas personas a menudo tienen muchos conocimientos y pueden ejercer mucha influencia en ayudar a formar los puntos de vista del congresista. Al menos tendrá una mejor oportunidad de saber cuál es la postura del congresista en algún asunto en particular al ser reflejada ésta en los comentarios de su asistente.

Si usted va a visitar a su congresista en la ciudad en que vive en su distrito, quizás quiera llevar con usted a representantes de otras organizaciones para que haya un grupo de ciudadanos que le apoye. Esto llevara más preparación en cuanto a escoger los asuntos que se van a tratar y en cuanto a seleccionar a la persona que va hablar, pero los resultados pueden ser muy exitosos. Usted le llevará al senador o representante un punto de vista que comparten muchas personas responsables.

Quizás usted también quiera invitar al congresista a hablar en su Iglesia, organización o club sobre un asunto particular relacionado con el que le interesa. Al preparar sus comentarios, el congresista quizás se informe más sobre estos asuntos de lo que hubiera sido informado a través de una simple entrevista.

Durante las campañas quizás usted quiera basar sus entrevistas con los candidatos en cuestionarios. Comparando y publicando las respuestas, usted y los demás ciudadanos pueden tener una base sólida para emitir su voto el día de las elecciones.

FUENTE: "How To Visit Your Congressman," Friends Committee on National Legislation, FCNL -- HOW TO SERIES -- NUMBER 3. La oficina principal de esta organización está en la siguiente dirección: Friends Committee on National Legislation, 245 Second Street, N.E., Washington D.C. 20002, U.S.A.



El asunto que descalifica

Supongamos que nos enteramos de que nuestro legislador favorito es un ladrón y que, sin embargo, continúa promoviendo buenos programas sociales. ¿Acaso no perdería nuestro apoyo de inmediato? ¿Se le ocurriría a alguien siquiera discutir que el robo es el único asunto?

En el orden objetivo, ¿qué es más serio: actuar de tal modo que se roben miles de dólares, o actuar de tal modo que se prive a millones de seres humanos de la vida a través del aborto?

Supongamos que nuestro legislador favorito súbitamente anuncia su apoyo a la legalización del abuso infantil. Alega que de todas maneras va a suceder y que más vale hacerlo en los hospitales bajo condiciones que garanticen la seguridad de los padres. ¿Acaso no perdería nuestro voto?

Imagínese que regresáramos al siglo pasado y que nuestro legislador decide que la esclavitud no debe ser prohibida alegando que "el hecho de que los blancos o negros sean iguales es una decisión que todo el mundo debe hacer por sí mismo, no debemos imponer nuestra moral personal a aquellos que no ven nada malo con la esclavitud." ¿No sería acaso el apoyo a la esclavitud algo que descalificaría a un candidato?

Se podría alegar que estos ejemplos que hemos dado son extremos, ¿pero en realidad lo son? En el orden objetivo el aborto es un mal tan grande o pero como los ejemplos que ya hemos mencionado.

Debemos observar que las personas pro vida no están diciendo (como dicen a menudo las críticas) que el aborto es el único asunto que se debe tomar en cuenta. Lo que están diciendo es que el apoyo al aborto debe descalificar a cualquier legislador con respecto a recibir nuestro voto, sin importar la postura que éste tome con respecto a los otros asuntos.

Por lo tanto, generalmente no votaríamos por un hombre solamente por ser honesto. Probablemente investigaremos qué otras cualidades tiene. Pero si es un ladrón, eso de por si lo descalifica. De igual modo, generalmente no votaremos por legisladores solamente por que se oponen al abuso infantil o a la esclavitud. Pero si apoyan estos crímenes, esto de por sí sería suficiente para descalificarlos.



El tema del aborto

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