Las leyes de una nación constituyen el ordenamiento del pueblo bajo determinados principios de derechos humanos. Casi siempre se ha entendido que la determinación de esos principios procede de la ley natural; y la ley natural surge del ejercicio de la conducta humana racional. En el ejercicio de su poder, el Estado parte de la premisa de que, la norma de "justicia igual para todos", depende del lógico entendimiento de los derechos humanos individuales.(1)
En cuanto al aborto, nadie ha podido, utilizando la razón humana, sostener que la vida humana comienza en otra etapa de desarrollo que no sea desde su concepción. Por lo tanto, el reconocimiento de un derecho a la ejecución de un ser humano mediante el aborto, sobrepasa el daño grave y real que, tarde o temprano, sufren el padre y la madre. Hay un daño, igualmente grave y real, ocasionado a la sociedad.
Mirando el problema desde el punto de vista del bien común general, el poder sobre la vida y la muerte, a través de un supuesto derecho al aborto, es transferido del Estado al individuo.(2) Esto significa una regresión moral y civil del pueblo, bordeando en la anarquía y la disolución del Estado. También significa la corrupción moral de los líderes políticos, la auto-destrucción de los profesionales médicos, la pobreza emocional y la angustia espiritual de la familia, y el temor y la confusión del individuo. Este es el cuadro del impacto del aborto en la cultura de un pueblo.
Esta cultura de la muerte se infiltra con una ley que permita el aborto en ciertas situaciones. ¿Y por qué? Porque se comienza por adormecer la razón humana con una pequeña dosis de aborto.
Las mal llamadas "excepciones"
1. Peligro de salud o vida de la madre/aborto terapéutico
Primero que todo, debemos aclarara qure la frase "aborto terapéutico" es una contradicción en terminos. La palabra "terapéutico" significa curar y el aborto no cura a nadie, mucho menos al niño no nacido, cuya vida destruye. NO se debe confundir el mal llamado "aborto terapéutico" con el caso del aborto indirecto, para cuya explicación remitimos al siguiente artículo, que se encuentra en este mismo sitio web "Que pasa cuando se peligra la vida de la madre" en: http://www.vidahumana.org/temas/peligro-madre.html.
Todo lo que se diga a continuación sobre este punto queda supeditado a la informacion provista por este artículo que acabamos de mencionar.
La Organización Mundial de la Salud define "salud materna" como "el estado de bienestar completo en todo su aspecto físico, mental y social; no se limita a la consideración de una enfermedad o dolencia".(3) Mediante esta definición, se verá que la ley de una nación que permita el aborto bajo esta excepción le abre la puerta al aborto en su totalidad.
Sin embargo, se puede analizar el caso de que se alegue que un embarazo pone a la madre en peligro inminente de muerte. Primero, hay que tener en mente que el embarazo es un estado físico natural en el cuerpo de la madre; el embarazo no es una enfermedad.
Hay testimonios de médicos, tanto provida como proaborto, que sostienen que no es necesaria la realización de un aborto para salvar la vida de la madre:
1) 1960: Doctor Roy Heffernan (Escuela de Medicina de la Universidad de Tufts, Massachusetts, USA): "El médico que lleva a cabo un aborto terapéutico ignora los métodos modernos de la medicina o no hace el esfuerzo para investigarlos y aplicarlos".(4)
2) 1967: Doctor Alan Guttmacher (ex-Presidente de la Paternidad Planificada, filial de la IPPF-Federación Internacional de Planificación de la Familia en EE.UU.): "Hoy día es posible para casi cualquier paciente sobrellevar un embarazo, a menos que sufra de una enfermedad mortal como cáncer o leucemia; y en todo caso, el aborto no habrá de prolongar, ni mucho menos, salvar su vida".(5)
3) 1976: Doctor M. Harry (Dinamarca): "Luego de muchos años de trabajar en varios hospitales ginecológicos, nunca he visto que sea necesario un aborto para salvar la vida de la madre. He visto a dos mujeres extremadamente enfermas con una enfermedad en el corazón y en los pulmones; pero ambas rechazaron una oferta que se les hizo de practicarles un aborto, y ambas tuvieron unos partos normales y niños normales. Cuando un doctor dice que la vida de su paciente está en peligro simultáneamente por un embarazo y una enfermedad, esa es solamente su opinión clínica. Pero no hay un indicador absoluto e irrefutable de que se requiere la realización de un aborto legal".(6)
4) 1932: Doctor John Murphy y Doctor Dienan O'Driscoll Irlanda): "Hoy día hay un consenso general de que el embarazo no altera el estado médico de la enfermedad que sufra la madre; por lo tanto, una mujer que sobrelleva el embarazo, no verá que su salud ni su expectativa de vida se alterará".(7)
5) 1990: Doctor Bernard Nathanson (New York, USA): "La situación de que la vida de la madre está en peligro de continuar con su embarazo ya no es una realidad clínica. Dado el estado avanzado de la medicina, ahora los médicos podemos ayudar a la mujer embarazada que sufra de una aflicción médica, para mantener su embarazo y dar a luz a un bebé saludable".(8)
6) Por añadidura, en 1980, el Doctor Everett Koop, ex-Cirujano Médico General de los Estados Unidos, señaló la premisa que siempre debe guiar al médico en estos casos: "Cuando una mujer está embarazada, su médico tiene bajo su cargo a dos pacientes: la madre y el bebé. Si llegando al final de su embarazo, surgen complicaciones que ponen en peligro la salud de la madre, el médico debe inducir el nacimiento del bebé o llevar a cabo una cesárea. Su intención es todavía intentar salvar ambas vidas: la de la madre y el bebé. Es posible que el bebé tenga un nacimiento prematuro y de gestación inmadura; y por ello, hay cierto riesgo de que el bebé no sobreviva. Pero el bebé nunca deberá ser deliberadamente destruído sólo porque la vida de la madre esté en peligro".(9)
2. Violación o incesto de la madre
Los actos de violación son actos de violencia. Los actos de incesto son actos de abuso sexual. Bajo ambas situaciones, surge un alto grado de trauma y desorden emocional. El embarazo que surja, que en estos casos no son comunes, acrecienta momentáneamente el trauma. Cuando se intenta justificar el aborto bajo estas circunstancias, está ocurriendo lo siguiente:(11)
-- El aborto es un acto de venganza contra el violador. Sin embargo, el bebé no es el culpable del acto de violación o incesto. Es una persona enteramente separada del padre y la madre biológicos.
-- El aborto es un deseo de librarse del episodio o estigma de la violación o incesto. Pero el aborto no remediará ni borrará el traumático y enteramente separado acto de la violación o incesto. La experiencia de la violación o el incesto todavía requerirá de sanación mental y emocional dirigida a esa experiencia.
-- El nacimiento del bebé será un recuerdo constante de la violación o incesto. Es cierto que el nacimiento de este bebé conlleva una experiencia psicológica distinta a cualquier otro nacimiento de un bebé. Pero es sólo eso; una diferencia psicológica en la madre; el bebé no es diferente a cualquier otro bebé, ni tiene menos dignidad humana.
Las personas ya nacidas como consecuencia de un embarazo por violación o incesto, gozan del respeto a su derecho a la vida, y a todos sus demás derechos. Por lo tanto, es una contradicción decir que se puede terminar con su vida sólo porque aún vivan dentro del vientre materno; sostener esta contradicción constituye una discriminación inconstitucional por el origen de la persona.
Se han documentado los casos atendidos de víctimas de violación que salieron embarazadas. En estudios realizados, la gran mayoría de las víctimas continuaron con el embarazo y dieron el bebé en adopción. Estas mujeres que continuaron con el embarazo, explicaron que el bebé podía traer felicidad a una familia que lo adoptara y había una razón para la existencia de ese bebé(12). Y lo que es más importante, en los estudios psicológicos realizados, las víctimas que no abortaron recibieron una fuente de sanación inesperada de su experiencia de violación o incesto: permitir al bebé nacer era una reafirmación de sus valores de moral y su autoestima, a pesar de la degradante experiencia sufrida. Además, se ha encontrado que las víctimas que abortaron sufrieron del trauma postaborto que sufren todas las mujeres que abortan a sus hijos.(13) Incluso muchas de las mujeres que salieron embarazadas de las violaciones por soldados en la guerra de Yugoslavia, dijeron que saben que los bebés son inocentes, dieron a luz a los bebés, y éstos fueron adoptados.(14)
3. Defecto mental o físico del bebé/aborto eugenésico
Toda persona incapacitada, irrespectivamente de su condición física o mental, siempre deberá de ser respetada, precisamente porque posee igual dignidad humana. Por lo tanto, permitir el aborto de un bebé por nacer incapacitado, constituye una discriminación inconstitucional por su condición física o mental. Más aún, el aborto es eugenésico, el cual se define como la aplicación de las leyes biológicas de la herencia al perfeccionamiento de la raza humana. En otras palabras, esta excepción promueve la norma de la superioridad de la raza humana, bajo la excusa de que se trata de "calidad de vida", y sólo a los demás se les garantiza el derecho a la vida. Precisamente, este tipo de excepción al aborto abre la puerta a la eutanasia en la sociedad.
En 1982, se documentó el caso del Bebé Doe, nombre ficticio a un bebé en Indiana, USA, quien, al nacer, se le encontró que tenía un problema digestivo y el Síndrome de Down. Aunque por lo menos el problema digestivo se podía corregir con una operación, los padres decidieron dejarlo morir de hambre. Cuando se dio la noticia de que el bebé se estaba muriendo de hambre, muchas familias llamaron al hospital para adoptarlo. Pero los padres no lo permitieron, la Corte Suprema de Indiana sostuvo el derecho de los padres, y siete días después, el Bebé Doe murió.(15)
Por otro lado, cuando hay un historial médico familiar que presenta la posibilidad porcentual de defectos prenatales en un embarazo particular, los médicos que apoyan el aborto les sugiere a los padres que aborten el bebé. Sin embargo, más de la mitad de estos abortos son de bebés normales.(16) Por lo tanto, siempre hay que recordar que hay un margen de error en la opinión clínica del médico.(17) Se relata que un profesor de medicina les planteó a sus estudiantes un pasado caso clínico real para que dijeran si se recomendaba o no un aborto. El caso clínico era el siguiente: "Si el padre tiene sífilis y la madre tiene tuberculosis, el primer hijo es ciego, el segundo hijo murió, el tercer hijo es ciego y sordo, el cuarto hijo tiene tuberculosis, y la madre está embarazada de su quinto hijo; ¿qué recomendarían?" Un estudiante dijo: "Yo recomendaría el aborto del quinto hijo". El profesor contestó: "Le felicito; usted hubiese abortado a Beethoven".(18)
En todo caso, los avances médicos en fetología están dando lugar para la cirugía fetal, donde se determina una enfermedad física o mental del bebé por nacer, se espera a que crezca hasta que se le puede sacar del útero, operarlo, y colocarlo de nuevo en el útero para su continuo desarrollo y eventual nacimiento. El más reciente texto médico conocido sobre este asunto se publicó en 1990 en Florida, USA, y se llama "The Unborn Patient" (El paciente no nacido), de los doctores Michael Harrison, Mitchell Golbus y Roy Filly.(19)
Nota: Esta es una charla que dió la Lcda Marlene Gillette Iber en el. Primer Congreso Internacional por la Vida y la Familia en Chile, agosto de 1994.
Notas: 1. Es muy importante anotar que en Roe vs Wade, 93 Supreme Court Reporter 705 (Corte Suprema de los Estadas Unidos de América), 22 enero 1973, páginas 728-729, se señaló que la ley de Texas, USA, de donde prevenía la apelación del caso, prohibía el aborto excepto cuando se tratase de la vida de la madre. La corte comentó que era inconsistente alegar que el feto era una persona con derecho constitucional a la vida, si se autorizaba su muerte deliberada, aunque fuese por una condición de la vida de la madre. Por lo tanto, es más lógico reconocer que la madre y el feto igualmente tienen derecho a la vida y emplear la medicina para intentar salvar ambas vidas a la vez. 2. Hittinger, Russell; "A Political Home for Catholics in America?"; Panel del Wethersfieid Institute; "When Conscience and Politics Meet: A Catholic View"; Ignatius Press, California, USA; volumen 5, 16 octubre 1992; página 39. 3. Clowes, Brian, "Pro-Life Activists' Encyclopedia"; American Life League, Virginia, USA; 1993; página 51-1. 4. Clowes, Brian; "Pro-Life Activists' Encyclopedia"; American Life League, Virginia, USA; 1993; página 51-4. 5. Clowes, Brian, "Pro-Life Activists' Encyclopedia"; American Life League, Virginia, USA; 1993; página 51-4. 6. Saltenberger, Ann; "Every Woman has the Right to Know the Dangers of Legal Abortion"; Sun Life, Virginia, USA; 1983; página 44. 7. Clowes, Brian; "Pro-Life Activists' Encyclopedia"; American Life League, Virginia, USA; 1993; página 51-4. 8. Clowes, Brian; "Pro-Life Activists' Encyclopedia"; American Life League, Virginia, USA; 1993; página 51-4. 9. Schwarz, Stephen; "The Moral Question of Abortion"; Loyola University Press; Illinois, USA; 1990; páginas 167-168. 10. Rice, Charles; "No Exception: A Pro-Life Imperative"; Tyholland Press; Indiana, USA; 1990; páginas 74-75. 11. Schwarz, Stephen; "The Moral Question of Abortion"; Loyola University Press, Indiana, USA; 1990; páginas 145, 148-149. 12. Reardon, David; "Aborted Women: Silent No More"; Loyola University Press, Illinois, USA; 1987; páginas 194-195. 13. Reardon, David; "Aborted Women: Silent No More"; Loyola University Press, Illinois, USA; 1987; páginas, 195, 198, 205. Schwarz, Stephen, "The Moral Question of Abortion"; Loyola University Press, Indiana, USA; 1990; páginas 163, 165. 14. Weyr, Teddie; "Children of Rape in Bosnia facing an uncertain future"; Associated Press, The San Juan Star Newspaper, San Juan, Puerto Rico; miércoles 27 enero 1993, pagina 14. 15. Everett, Carol; "Pro-Life Answers to Pro-Choice Arguments Eternal Perspective Ministries, Oregon, USA; 1992; página 171. 16. Reardon, David; "Aborted Women: Silent No More"; Loyola University Press, Illinois, USA; 1987; página 172. 17. Everett, Carol; "Pro-Life Answers to Pro-Choice Arguments"; Eternal Perspective Ministries, Oregon, USA; 1992; página 169. 18. Everett, Carol; "Pro-Life Answers to Pro-Choice Arguments"; Eternal Perspective Ministries, Oregon, USA; 1992; página 175. 19. Nathanson, Bernard; "Why Doctors support Abortion and what can be done"; Human Life International World Congress; Human Life International, Maryland, USA; 1992.
