Una red clandestina está ayudando a unas 50 millones de mujeres embarazadas a escapar de las áreas rurales hacia las afueras de las ciudades, para así poder evadir el "Plan de un solo hijo por familia" del gobierno comunista chino. En este proceso estas mujeres sacrifican oportunidades de trabajo, cupones de comida racionada y el ser elegibles para recibir servicios de salud y seguridad social por parte del estado. La prensa china, controlada por el gobierno, le ha llamado a estas pobres mujeres "los cuerpos de guerrilla de exceso de nacimientos".
En un caso ocurrido en 1992, sobre el cual informó el New York Times, autoridades locales chinas, bajo pena de castigo por parte del gobierno de esa nación, le provocaron el parto prematuramente a un grupo de embarazadas, haciendo caso omiso a sus familiares y médicos. Por lo menos uno de los hijos murió y su madre por poco muere también durante el procedimiento. El gobierno chino había decretado que para 1993 sólo las mujeres mayores de 24 años podrían dar a luz, y todas estas mujeres eran menores de esa edad. Por otro lado, "para las parejas chinas las reglas son ambiguas en Tíbet: luego de un hijo de más se les `recomienda hacerse una operación esterilización'; luego de un segundo hijo sin autorización `se ordena que uno de los esposos sea esterilizado'. Luego de la esterilización, la mujer recibe 5 kilos de arroz y un kilo de mantequilla...
Las refugiadas tibetanas [también] informan que los abortos forzados en el sexto y séptimo mes de embarazo son comunes." Esto es a lo que son capaces de llegar los fanáticos del control de la población, quienes (es importante apuntar), se encuentran no solamente en países comunistas, sino también en organizaciones y en países ricos que se llaman a sí mismos "democráticos".
Fuente: Sisterlife, primavera de 1993; Dallas Morning News, enero 26, 1993; Teletipo Población, junio, 1993; "Métodos de planificación familiar en el Tíbet," Políticas de Población, revista de la Red Mundial de Mujeres para los Derechos Reproductivos, enero-marzo, 1993.
Nota: Esta noticia mundial fue publicada en Escoge la Vida de enero-abril de 1994.
Un juez federal en Alexandria, Estado de Virginia, declaró que las víctimas de las políticas coercitivas para el control de la población en China tienen derecho a recibir asilo en los EE.UU. El Gobierno del Presidente Clinton, sin embargo, ha declarado que la oposición a la política china de la esterilización involuntaria no constituye un tipo de opinión política que le dé derecho a una persona a pedir asilo.
Pero el juez de Virginia, Thomas Ellis III, declaró que "la opinión política incluye las convicciones que una persona tenga respecto a la procreación", ya que el derecho a procrear hijos es un derecho humano básico.
Fuente: American Life League, Inc., "ITEM #2 - Victory in U.S. Courts for Victims of China's Birth Control Policy," LIFEFAX, Enero 31, 1994.
Nota: Esta noticia de EE.UU. fue publicada en Escoge la Vida de enero-abril de 1994.
Más de 40 congresistas le pidieron al Presidente Clinton que les conceda asilo político a docenas de refugiados chinos, quienes huyeron de la política de un solo hijo por familia de su país. Sin embargo, el Presidente rehusó la petición de los congresistas. Más aún, el pasado 2 de junio, le otorgó a la China el status de "Nación Más Favorecida", rehusando condicionar el comercio con esa nación a la abolición de los abusos contra los derechos humanos que en ella se cometen. Además de las esterilizaciones y abortos forzosos, en China se practica el canibalismo fetal y la extracción de órganos de prisioneros cuando éstos son ejecutados. Dichos órganos son usados para transplantes con fines comerciales a nivel internacional.
Fuente: Family Issues Alert, vol. 3, 7 de junio de 1995.) ¿No es una ironía que el próximo mes de septiembre, las Naciones Unidas vayan a llevar a cabo su próxima conferencia sobre la mujer, precisamente en Pekín?
Nota: Esta noticia de EE.UU. fue publicada en Escoge la Vida de mayo-junio de 1995.
El gobierno del Presidente Clinton le ha otorgado fondos federales al Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), a pesar de que esta organización apoya económicamente las políticas coercitivas antidemográficas del gobierno chino de esterilizaciones y abortos forzados.
El congresista Christopher H. Smith ha presentado una enmienda ante el Congreso de los EE.UU. para hacer que la "planificación familiar" coercitiva sea totalmente inaceptable. Bajo esta enmienda el gobierno de los EE.UU. sólo podrá otorgarle fondos federales a la UNFPA si el programa del control de la población en China no es coercitivo o si la UNFPA discontinúa todas sus actividades en ese país.
Sin embargo, la enmienda sí permitiría la relocalización de fondos federales otorgados a la UNFPA para otros programas no coercitivos de "planificación familiar" (abortos, anticonceptivos abortivos y esterilizaciones).
Fuente: Carta a todos los miembros del Congreso de los EE.UU., "Support Voluntary Family Planning, Condemn Coersion," junio 15, 1993, firmada por los congresistas Christopher H. Smith, Ileana Ros-Lehtinen, Billy Tauzin, Henry J. Hyde, Bill Emerson y Porter J. Goss.
