Adolfo J. Castañeda
Este artículo es un fragmento del capítulo 7 del libro
del mismo autor, que se titula “La defensa del niño por nacer ante la ‘cultura’
de la muerte, y que se encuentra a la venta en las oficinas de Vida Humana
Internacional (VHI) (305-260-0525, Miami, EEUU) o en el portal de VHI, http://www.vidahumana.org, haciendo
“click” en el botón azul que dice “Católogo” o visitando directamente el
siguiente enlace: http://www.vidahumana.org/catalogo/catalogo.html.
¿En qué consiste el “argumento” del aborto
legal y “seguro”?
Este “argumento” consiste en afirmar
que es “necesario” legalizar el aborto, para que no mueran más mujeres por
abortos clandestinos. Esta estrategia se encuentra en las afirmaciones
abortistas de la OMS que hemos citado más arriba. Las siguientes dos observaciones
respecto de esas afirmaciones esclarecen más aún los diferentes aspectos de
esta malévola estrategia:
-- La primera observación acerca de lo
que dice la OMS es que la difusión de
anticonceptivos no impide el que ocurran abortos. Esta confesión de la OMS
echa por la borda el falso y cínico argumento abortista de que es “necesario”
difundir los anticonceptivos (sobre todo entre los jóvenes), para presuntamente
“impedir” el aborto. En otras ocasiones ya hemos refutado esta trasnochada
pretensión [1]. Además, en los capítulos 2 y 3 de esta misma obra demostramos
hasta la saciedad que los anticonceptivos de mayor uso hoy en día son abortivos. Sin embargo, hay algo
importante que observar aquí. De esta afirmación de la OMS se puede deducir
que, en una primera instancia, toda iniciativa de “salud reproductiva” está
diseñada, entre otras cosas, para difundir los anticonceptivos, lo cual es ya
en sí una estrategia abortista, con la astuta (pero equivocada) presunción de
que éstos van a “impedir” los abortos clandestinos, para luego promover la legalización del aborto quirúrgico. Ello nos
conduce precisamente a la siguiente observación.
-- La segunda observación es que la OMS está diciendo que no es suficiente
que una inciativa de “salud reproductiva” incluya la difusión de
anticonceptivos, sino que eventualmente tiene que incluir también la
legalización del aborto quirúrgico. ¿Por qué? Porque para la OMS, el aborto
clandestino o ilegal es inseguro para la mujer; mientras que el aborto legal es
“seguro” para ella. (A la OMS no le importa para nada el niño no nacido.) Como
la difusión de anticonceptivos no asegura la eliminación de los abortos
clandestinos (la primera observación que hicimos de lo que afirma la propia
OMS), de ello se sigue, según la OMS, que de todas maneras hay que legalizar el
aborto quirúrgico, para, presuntamente, hacerlo “seguro” para las mujeres. Esta
es precisamente la segunda estrategia de la que estamos hablando aquí y que
podemos llamar la estrategia (para nosotros el mito) del aborto legal y “seguro”.
Este falso y grotesco “argumento” lo hemos refutado muchas veces [2]. Sin
embargo, conviene volver a hacerlo actualizando al mismo tiempo los datos
acerca de ello. Y es que hay un componente fundamental de esta estrategia que
todavía no habíamos mencionado. Cuando los abortistas utilizan este argumento
estratégico inflan las cifras de muertes
maternas por abortos ilegales, para entonces decir que es “necesario”
legalizar el aborto. De esa manera los abortistas generar simpatizantes de la legalización del
aborto y hacen que los defensores de la vida parezcan personas “crueles”.
Ya en el capítulo anterior habíamos destruido completamente la falacia que
dice que el aborto legal es “seguro” para la mujer. Las cifras de muertes
maternas causadas por abortos legales,
las historias de horror de los centros de abortos legales en EEUU y las consecuencias psicológicas del aborto en la
mujer que presentamos en ese capítulo, deberían ser suficientes para desbancar
totalmente el mito del aborto legal y “seguro”. Sin embargo, como dijimos en el
capítulo 2, cuando refutamos la otra falacia que negaba el efecto abortivo de
la “anticoncepción de emergencia”, queremos ser totalmente rigurosos en
nuestras refutaciones. Por consiguiente, en este capítulo, vamos una vez más a
refutar esta estrategia. Utilizaremos para ello los datos aportados por Brian
Clowes, PhD, en su libro The Facts of
Life [3].
Sin
embargo, antes de pasar a refutar estas exageraciones con algunos ejemplos,
debemos dejar bien claro dos cosas:
--
Primero, es un hecho incuestionable,
--
Segundo, una sola mujer que muera a causa
de un aborto, sea éste legal o ilegal, ya es una tragedia. Por
consiguiente, al refutar las cifras exageradas de muertes maternas por abortos
ilegales, no estamos de ninguna manera trivializando el problema, sino
solamente contribuyendo a la refutación de una falacia que, después de todo, es
utilizada para legalizar el aborto y contribuir con ello a que más mujeres y
niños mueran por esa causa.
¿Cómo podemos refutar las cifras exageradas
de muertes maternas por abortos ilegales en el mundo?
Una de las cifras que los abortistas usan con frecuencia es
la de 200.000 muertes maternas por abortos ilegales cada año en el mundo. El
Instituto Worldwatch ha dado a conocer ese dato estadístico, que repiten
prácticamente todos los grupos abortistas, especialmente la IPPF [4]. Pero,
-- Primero que todo, a veces los abortistas dicen que ese
dato se obtuvo de los “registros hospitalarios”. Pero ello tendría que ser el
resultado de una gigantesca tarea de recopilación a nivel internacional, y los
abortistas nunca proporcionan la documentación original ni una verificación
imparcial de esta cifra. De hecho, dicha prueba sería imposible, dada la
calidad extremadamente rudimentaria de los censos y estadísticas hospitalarias
en muchos países en vías de desarrollo [5].
-- Segundo, hay que establecer el número aproximado que más
se acerque al real de muertes maternas por abortos ilegales en el mundo. Unos pocos cálculos sencillos darán un
estimado bastante preciso:
-
- Ahora bien, para calcular el número total anual a nivel mundial de muertes maternas por abortos legales y el número total anual a nivel mundial de muertes maternas por abortos ilegales, debemos tener un estimado
- Las estadísticas anteriores nos llevan a la conclusión de
que cada año mueren un máximo de 2.640 mujeres a causa de abortos ilegales en el mundo. Recuerde el lector
que estas cifras se calculan con las estadísticas proaborto, por lo que son inmunes a cualquier acusación de
parcialidad provida. Esto significa que la cifra de 200.000 muertes maternas
anuales por aborto ilegales que usan
los abortistas ¡es una exageración de un 7.500%! [6].
¿También en EEUU los abortistas exageraron
las cifras de muertes maternas por abortos ilegales?
Antes de 1973, el año en que fue legalizado el aborto en todo
EEUU, los abortistas comenzaron a utilizar precisamente la táctica del aborto
legal y “seguro”, que luego han ido difundiendo por todo el mundo, incluyendo
América Latina:
-- Antes de 1973, los abortistas en EEUU decían falsamente
que cada año morían entre 5.000 y 10.000 mujeres por abortos ilegales, cuando en realidad la cifra
promedio en los años 60 de dichas muertes fue de 90 a 150. Ese estimado viene
de fuentes abortistas y
-- Además,
Sin embargo, los abortistas en EEUU siguen insistiendo en que
el aborto legal y “seguro” contribuye a una mejor salud materna, principalmente
porque se eliminan los peligros de los abortos ilegales.
Esa es una típica verdad a medias de los abortistas. Las
tasas de mortalidad materna después de legalizar el aborto en EEUU y en otros
países realmente son menores que antes, pero
el aborto tiene poco o nada que ver con el cambio, que siempre es resultado
de factores más significativos. Es importante resaltar que el descenso más
significativo en la tasa de mortalidad materna ocurrió antes de la legalización
- La tasa de mortalidad materna en EEUU (que incluye todas las muertes por abortos,
nacimientos y embarazos ectópicos) fue de 37,1 por cada 100.000 nacimientos vivos
en 1960. La tasa fue de 16,4 por cada 100.000 nacimientos vivos en 1973, el año
de la legalización nacional del aborto en EEUU. Ello significa que el descenso
promedio anual de la tasa de mortalidad materna antes de legalizar totalmente el aborto (entre 1960 y 1973) fue de
1,59 por cada 100.000 nacimientos vivos. Este descenso se mantuvo casi
constante incluso después de que los primeros estados legalizaran el aborto
durante el período de 1967 a 1969 [10].
- Ahora bien, en 1978, la tasa de mortalidad materna fue de
9,6 por cada 100.000 nacimientos vivos. Ello significa que el descenso promedio anual de la tasa de
mortalidad materna después de la
legalización del aborto (durante el período 1973-1978) fue de 1,36 por cada
100.000 nacimientos vivos, inferior al
descenso promedio anual antes de la legalización del aborto. En
1993, la tasa de muertes maternas comenzó a nivelarse a 7,5 muertes maternas
por cada 100.000 nacimientos vivos, a medida que llegaba a su nivel más bajo,
aunque recientemente la tasa de muertes maternas por cada 100.000 nacimientos
vivos ha empezado a subir de nuevo a pesar de la facilidad para tener acceso al
aborto legal [10].
- En todo caso, la tendencia constante, en general, de la
tasa de mortalidad materna a descender refleja los avances en todos los campos
de la medicina. La introducción de métodos abortivos, tanto legales
-- Pero ello no es todo. Ahora viene un dato muy importante.
Cuando un país comete el gravísimo error de legalizar el aborto, el número de abortos tiende a aumentar
tremendamente, hasta estabilizarse en una cifra muy superior a la de los
abortos ilegales antes de la legalización de éstos. Ese es precisamente el caso
de EEUU:
- En ese país se practican actualmente cerca de 1,4 millones de abortos legales al año. Desde 1980, el número de abortos legales
al año se ha estabilizado en esa cifra. Recordemos que el aborto fue legalizado
en EEUU en 1973, aunque en realidad algunos estados ya habían legalizado el
aborto antes de ese año [12].
- Ahora bien, antes de 1973, en EEUU se practicaban un
promedio de 150.000 abortos al año. De nuevo, ese estimado también proviene de
fuentes abortistas y gubernamentales y no
- Esas cifras indican que desde que en EEUU se legalizó el
aborto, el número de abortos practicados al año ha aumentado casi 10 veces. Si ello ocurre en un país
“desarrollado”
¿Ha habido algún país
El caso de Polonia, un país de 40 millones de personas,
desbanca totalmente el
-- En 1990, cuando el aborto todavía era legal en Polonia,
morían entre 160 mil y 180 mil bebés no nacidos al año a causa de este crimen.
-- En 1993, se aprobó una ley prohibiendo el aborto, que
había sido legal en ese país durante 44 años bajo el régimen ruso.
-- La prensa y la ONU protestaron y dijeron que esa ley
contraria al aborto causaría un aumento
-- No podían estar más equivocados:
-
- El número de mujeres hospitalizadas por pérdidas bajó de
59,454 a 44,185.
- El número total de complicaciones por embarazos y
nacimientos descendió de 178 a 144 por cada 10,000 mujeres.
- De 1995 a 1999, ninguna
mujer murió a causa
- Los bebés prematuros nacen a menudo de mujeres que han
abortado anteriormente y mueren con más frecuencia. En los últimos 10 años el
número de esas muertes neonatales ha disminuido de 19 a 9.6 [13].
El mundo entero, y en paticular América Latina, debería tomar
nota.
¿También en América Latina los abortistas
han exagerado las cifras de muertes maternas por abortos ilegales?
En varios países de América
-- BEMFAM, la asociación brasileña de la IPPF/
-- El 28 de junio del 2000, en un
artículo publicado en el diario mexicano El
Excelsior, se afirmó que en México
se registraban cerca de 1,7 millones de abortos al año, tanto espontáneos como
provocados (ilegales); de ese total,
aproximadamente el 50% eran espontáneos y el 50% provocados. También se dijo
que, según estimados de la OMS, por cada
100.000 abortos ilegales en el mundo,
se registran 1.000 muertes maternas.
Si tomáramos en cuenta esas cifras, en
México habría aproximadamente 850.000 abortos ilegales al año, lo que según el
estimado de la OMS, provocaría la muerte de 8.500 mujeres cada año. Ahora bien,
según las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática (INEGI) de México, el número total de muertes maternas al año es de 1.454, de las cuales 116 son
atribuidas al aborto. Si como dijo el artículo de El Excelsior, el 50% de esos abortos son provocados (ilegales), entonces el número total de muertes maternas por abortos ilegales al año en México es de 58. El
factor de exageración del artículo de El
Excelsior es aproximadamente de: ¡147
veces! [15]
-- El 26 de febrero del 2006, en un
artículo publicado en el diario La Razón,
de Bolivia, y titulado “La lucha contra el aborto”, se afirma lo siguiente: “El
aborto determina también que cada año mueran en el país 6.000 mujeres, entre 15
y 35 años de edad, debido a las complicaciones de esta práctica ilegal”. En ese
mismo diario y ese mismo día se publicó otro artículo, titulado “Los hospitales
deben atender los abortos mal realizados”, en el cual se afirma lo siguiente:
“Según el Programa Nacional de Salud Sexual (PNSS), se estima que en Bolivia se
practican alrededor de 115 abortos por día, vale decir que al año son entre 40
mil y 50 mil”. Luego, en ese mismo artículo, también se afirma lo siguiente:
“Un documento de Católicas por el Derecho a Decidir menciona a la Sociedad de
Ginecología y Obstetricia de Bolivia para informar que este órgano colegiado
calcula una tasa de 60 muertes por cada 10.000 abortos”. Las afirmaciones de
estos dos artículos se contradicen mutuamente respecto del número de muertes maternas
anuales en Bolivia por concepto de abortos clandestinos. Si tomamos como
promedio anual la cifra media de 45.000 abortos clandestinos en Bolivia y le
aplicamos la tasa de 60 muertes maternas por cada 10.000 de estos abortos,
tenemos la siguiente proporción: 60 muertes maternas / 10.000 abortos ilegales
= X / 45.000 abortos ilgales al año, donde X = número total de muertes maternas
por abortos ilegales al año en Bolivia. Si resolvemos por X, el resultado es X
= 270 muertes maternas al año por abortos ilegales en Bolivia. Esta cifra de
270 muertes maternas del segundo artículo está en abierta y flagrante
contradicción con la cifra de 6.000 muertes maternas al año por abortos
ilegales en Bolivia que menciona el primer artículo. El factor de exageración de
la cifra de 6.000 muertes con respecto a la de 270 es aproximadamente de ¡22
veces! [16]
Resumiendo, el argumento del aborto
legal y “seguro” es un mito sin fundamento alguno. Lo único de seguro que tiene
el aborto, legal o ilegal, es que mata a un niño por nacer y destroza el alma
de su madre.
Notas:
[1]. Cf. en el portal de Vida Humana Internacional http://www.vidahumana.org, la sección,
totalmente documentada, “Conexión entre la anticoncepción y el aborto”, http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/conexion.html.
[2]. Cf. en el portal
de Vida Humana Internacional http://www.vidahumana.org,
la sección, totalmente documentada, “¿Legalizar el aborto para impedir las
muertes maternas?, http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/enganos.html.
[3]. Cf. Brian Clowes, PhD, The Facts of Life, 2nda edición, Front
Royal, VA, EEUU: Human Life International, 2001, págs. 18-21. Todas las fuentes
que vamos a citar a continuación han sido citadas en esas páginas.
[4]. Jodi L. Jacobson. “Coming to Grips With Abortion” págs.
114-131, en el State of the World 1991
Report
El Fund for the Feminist Majority afirmó que “El aborto
ilegal mata a una mujer cada 3 minutos a nivel mundial” en el encabezado
[5].
[6].
[7]. Bernard Natanson, MD, Aborting America, Doubleday, 1979, p. 193; Marian Faux, Roe v. Wade: The Untold Story of the
Landmark Supreme Court Decision That Made Abortion Legal, MacMillan
Publishers, 1990, p. 370; Malcom Potts, Peter Diggory y John Peel, Abortion, Cambridge University Press,
1970; Christopher Tietze, MD, Induced
Abortion: A World View, 1983, New York: The Population Council, 1983;
Matthew J. Bulfin, MD, “Deaths and Near Deaths with Legal Abortions”.
Presentado ante el American
[8]. Cf. Clowes, p. 22.
[9]. Federación Internacional de Planificación de la Familia
(IPPF). Visión Año 2000, http://www.ippf.org/about/v2000_esp.htm.
[10].
[11]. Bernard N. Nathanson, M.D, FACOG. “A Pro-Life Medical
Response to ACOG, enero 1990: Publicación: “Public Health Policy Implications
of Abortion” presentada por William F. Colliton, M.D, et al. American Life League, 1990.
[12] Stanley K. Henshaw, “Abortion Incidence and Services in
the United States, 1995-1996”, Family
Planning Perspectives, noviembre-diciembre de 1998, págs. 263-270, Tabla 1
(cifras de 1973 a 1996); Centers for Disease Control and Prevention, Surveillance Summaries, 4 de septiembre
de 1992 (cifras de 1970 a 1972). Fuentes citadas en Clowes, p. 333.
[13]. “Poland -- No Underground Abortions,” Life Issues Institute, Inc., International
Right to Life Federation, Inc., Vol. 11, No. 3, mayo/junio del 2000, http://www.lifeissues.org/international/v11no3.html.
Información enviada por María Eva Serrano, Delegada Comité Provida, A.C.,
[14]. Cf. Carta del 30 de diciembre de 1991 del Dr. Geraldo Hideu Osanai,
Presidente, Associaçao Pro-Vida Da
Brasilia a Andrew M. Nibley y Thomas D. Thompson de la Agencia Reuters en
la ciudad de Nueva York.
[15]. Cf. Amalia Escobar, “Regulan
abortos a sonorenses”, El Excelsior,
28 de junio del 2000, p. 24-B. Fuente citada en María Eva Serrano, “México:
Falsas cifras sobre número de abortos”, Noticias
mundiales de Vida Humana Internacional, http://www.vidahumana.org/news/mexico-mentiras_dec00.html.
María Eva Serrano es la que realizó el análisis que hemos citado.
[16]. “La lucha contra
el aborto” y “Los hospitales deben atender los abortos mal realizados”, La Razón, 26 de febrero
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