Juan Pablo II
"El efectivo reconocimiento de la dignidad personal de todo ser humano exige el respeto, la defensa y la promoción de los derechos de la persona humana. Se trata de derechos naturales, universales e inviolables. Nadie, ni la persona singular, ni el grupo, ni la autoridad, ni el Estado pueden modificarlos y mucho menos eliminarlos, porque tales derechos provienen de Dios mismo. La inviolabilidad del mismo Dios, encuentra su primera y fundamental expresión en la inviolabilidad de la vida humana. Se ha hecho habitual hablar, y con razón, sobre los derechos humanos; como por ejemplo sobre el derecho a la salud, a la casa, al trabajo, a la familia, y la cultura. De todos modos, esa preocupación resulta falsa e ilusoria si no se defiende con la máxima determinación el derecho a la vida como el derecho primero y frontal, condición de todos los otros derechos de la persona. Hay que reafirmar con claridad, que toda vida es sagrada y que la existencia de una eventual malformación no puede constituir motivo de una condena a muerte, ni siquiera cuando son los propios padres quienes piden la eutanasia".
"El respeto por la persona humana va más allá de lo que exige la moralidad individual, es un elemento esencial en la estructura misma de la sociedad. El aborto es un crimen incalificable en contra de la vida. Su práctica conduce luego a despreciar, negar y eliminar la vida de los adultos y a atacar la vida de la sociedad. Si quieres justicia para todos, verdadera libertad y paz verdadera, ¡entonces América, defiende la vida!"
"Por ello, quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona ya concebida pero todavía no nacida, cometerá una gravísima violación del orden moral, nunca se puede legitimar la muerte de un inocente". .
Concilio Vaticano II
"Cuanto atenta contra la vida-homicidios de cualquier clase, genocidios, aborto, eutanasia y el mismo suicidio deliberado; cuanto viola la integridad de la persona humana, como por ejemplo, las mutilaciones, las torturas morales o físicas... cuanto ofende a la dignidad humana como son las condiciones inhumanas de vida, las detenciones arbitrarias, las deportaciones, la esclavitud, todas estas prácticas y otras parecidas son en sí mismas infamantes, degradan la civilización humana, deshonran más a sus autores que a sus víctimas y son totalmente contrarias al honor debido al Creador".
El Padre Paul Marx OSB, PhD, Presidente de Vida Humana Internacional
"Estados Unidos tiene serios problemas de pobreza, discriminación y desamparo. Pero ningún americano es más pobre ni está más discriminado o desamparado que los bebés abortados que no tienen nombre, son pobres y están indefensos, desnudos y abandonados por sus propios padres. Se les echa de su hogar en el útero materno y la sociedad los abandona, se les priva de todos los derechos ante la ley, se les cataloga como 'subhumanos' y se les niega el bautismo y la extrema unción. Sin anestesia se les tortura y asesina, se les remueven sus órganos, se les niega un entierro digno y se les tira a la basura o se les quema en un incinerador".
"Perú, ¡Escoge la Vida!", mensaje de los Obispos del Perú con motivo del "Día Nacional de la Familia", septiembre de 1989
"El presente nos impulsa a promover y defender la vida, en especial la vida más amenazada: la del niño y la del anciano. Un país donde la vida y la dignidad del ser humano, no se respeta... pone en grave peligro su propia existencia como nación. Un asesinato multitudinario cometen los que, de personas, pero es especialmente infame cuando el atropello del derecho a la vida es ejercido contra los más inocentes de todos, los recién nacidos y los no nacidos".
Comunicado de la Conferencia de Obispos de Guatemala
"La Iglesia, al declarar inmorales estos actos (los abortos), defiende el más elemental de los derechos humanos: la vida, que debe ser respetada y protegida desde el momento de su concepción. El aborto es la destrucción criminal de una vida humana el asesinato de un ser inocente e indefenso en la primera etapa de su desarrollo".
"En Defensa de la Vida", por los Obispos de Brasil
"La omisión en la defensa del derecho a la vida expone a la población menos instruida y más pobre al arbitrio de personas e instituciones que hieren gravemente la libertad y la dignidad de la persona humana, en su dimensión más fundamental".
Jorge Medina Estévez, Obispo Titular de Thibilis, Chile
"¡Qué penoso es que las Naciones Unidas no hayan incluido el derecho a la vida del que está por nacer, en el Catálogo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos! ¡Paradojal silencio, cuando los muertos antes de nacer, constituyen un número de víctimas infinitamente superior al de las otras violaciones de la dignidad humana!"
S.E. Antonio Ma. Rouco Varela, Arzobispo Cardenal de Madrid, España
La afirmación del derecho a la vida como un derecho humano, que se extiende desde el momento de la gestación hasta la muerte, no pertenece al ámbito de las puras ideologías o de las opiniones más o menos particulares de los creyentes, sino al de los principios mismos de la convivencia civilizada, de la paz y de la comunidad política, por afectar a la médula misma del respeto inviolable a la dignidad del hombre.
Los cristianos sabemos que la aceptación jurídica y social del aborto constituye un desafío a Dios y a su Ley - Ley del Amor sin paliativos- ; un desafío de los más funestos e insidiosos. Y a cualquier observador imparcial de la historia de este siglo que está tocando a su fin no se le escapa a qué abismos de destrucción de la persona humana y de los pueblos, conducen todos los intentos de poner a la libre disposición del Estado la razón de ser, los contenidos y límites del derecho fundamental a la vida de todo ser humano.
Los católicos no sólo no podemos callar cuando en el horizonte social y político se ciernen nuevas amenazas contra ese derecho, precisamente en el caso de los más inermes y desvalidos, los no nacidos; sino que hemos de conformar todo nuestro comportamiento privado y público de acuerdo con las exigencias inviolables de la ley de Dios respecto al derecho a la vida, con inclusión del uso sereno, pero firme, de nuestros derechos cívicos en su promoción y defensa. El ciudadano católico, sea cual sea el grado de su responsabilidad y posibilidad de participación en la vida pública, tiene la grave obligación de promover el respeto incondicional del derecho a la vida de los no nacidos en su entorno familiar y profesional, en la configuración de la opinión pública, en el debate y en la acción política." (Tomado de "Alfa y Omega", Número l3l, España.)
El Obispo Albert Ottenweller de Steubenville, Ohio, quien fue arrestado por participar en Operaciones de Rescate
"El aborto es un asunto de derechos civiles, tenemos que estar dispuestos a tomar una postura para protestar la matanza de los nonatos, debemos hacer algo para que las personas consideren seriamente este asunto. Para mostrar la profundidad de mis convicciones... estoy dispuesto a ir a la cárcel..."
Reverendo Martín Añorga, Primera Iglesia Presbiteriana Hispana Unida, Miami
"Hay dos tendencias: la Vida y el crimen. Es un eufemismo hablar de 'pro-choice' (el derecho a decidir) porque la selección proaborto no toma cuenta jamás de la opinión de la persona victimizada. Es un veredicto de culpabilidad que se impone a un ser inocente, al que sin derecho de apelación, se le aplica la más desapropiada pena de muerte. Una pena que no administra un verdugo anónimo, sino que es responsabilidad de la madre, el ser que más debe amar y proteger al fruto de sus entrañas. Si las personas que hablan de 'pro-choice' tuvieran en mente la opción de que una madre respete la vida de su hijo por nacer, dejarían de usar tanto argumento torcido y se ubicarían dentro del campo 'pro-life' (Pro vida), porque lo que percibe la tesis selectiva es precisamente todo lo contrario; promover y defender la muerte, disfrazándola de opciones o decisiones que caben en el contexto moderno de libertad 'Pro-choice' no es una oportunidad a la vida, sino un pretexto a la muerte para que prevalezca. Dios nos ha hecho libres para que podamos escoger impunemente el camino del mal. Los que en nombre de la libertad defienden el derecho inexistente que pueda tener una madre para negar la vida de su hijo, están negando la misma esencia del evangelio y de la fe cristiana. Recuerden que Jesús se autollamó La Vida, y que declaró haber venido al mundo para que tengamos Vida en Abundancia. Negar la vida a un niño, es negar al mismo Jesús. No podrán llamarle más Señor y Maestro quienes escogen, ante la bendita opción de la vida, la infame escapatoria del crimen del aborto".
Martín Lutero
"Ciertamente en ese momento(de la concepción), el orden de la naturaleza establecido por Dios debe continuar" .*
Juan Calvino
"Si una mujer expulsa el feto de su vientre con drogas, esto es un crimen inexpiable por Dios debe continuar".*
Karl Barth, Teólogo Protestante mundialmente famoso, "La Doctrina de la Creación", 1961
"Barth declara sin lugar a dudas, que el niño por nacer es un ser humano a partir de la concepción, y que su vida debe ser respetada. Esa vida fue redimida por Cristo, esa vida es un regalo de Dios".*
Mahatma Ghandi
"Me parece tan claro como el día que el aborto es un crimen".*
Rabino David B. Hollander, Profesor de Sociología y Capellán de la Fuerza Aérea de EE.UU.
"La ley judía considera el aborto como ‘la matanza de una vida humana'".*
Rdo. Harold O.J. Brown, Profesor de Teología, Fundador del Consejo de Acción Cristiana de EE.UU.
"El Protestantismo, puesto que es bíblico...tiene como creencia fundamental...la doctrina de que el hombre ha sido creado a imagen de Dios (Génesis 1:26). Todos los principales teólogos Protestantes, desde Calvino y Dietrich Bonhoeffer (a quien lo mataron los Nazis) hasta Francis Schaeffer actualmente, están firmemente opuestos al aborto".*
Joseph Felding Smith, Presidente de la Iglesia Mormona
"La destrucción de la vida humana es contraria a la vida cristiana".**
Dr. Emanuel Jacovitz, Rabino Principal del Conglomerado Británico, discurso de Tel Avid, en 1970
"El aborto fácil es un peligro mucho mas grande para la supervivencia del pueblo judío que cualquier amenaza de agresión externa o amenaza de terror interno...".**
Rdo. Charles Carrol, Diócesis Episcopal de California, Observador de los Juicios de Nuremberg
"Yo creo, con el profesor Karl Barth, que aquel que destroza la vida germinante, mata a un hombre, y con Dietrich Bonhoeffer, que el aborto no es otra cosa que un asesinato".**
F. H. Henry, Teólogo Bautista de EE.UU.
"Si estamos en libertad de destruir la vida humana y negarle su dignidad en una etapa, porqué no en otras? Si, por el contrario, el niño por nacer tiene derechos personales aún antes de haber nacido, y si esos derechos tienen implicaciones públicas, entonces el ser humano tiene el derecho a la protección aún cuando no pueda protegerse a sí mismo".**
Dietrich Bonhoeffer, teólogo protestante ahorcado poe los nazis en 1945
"La destrucción del embrión en el útero materno es una violación al derecho a la vida que Dios le ha dado al nonato... y esto no es mas que un asesinato".**
Dr. John Todd, DD, teólogo protestante del siglo 19
"No hay nada en el protestantismo que apruebe o justifique el aborto... el aborto es asesinato deliberado y a sangre fría".**
* Texto: Crusade for Life - Cruzada por la Vida. Traducción e impresión en español: Vida Humana Internacional
** Texto: Tomado de "Escoge la Vida", Enero-Febrero 1990
