Seis científicos han confirmado que la RU 486 puede causar deformidades fetales, cuando la criatura sobrevive al aborto. Un niño nació con graves malformaciones de los órganos internos y las extremidades. Esto ocurre porque esta poderosa hormona sintética priva a la criatura por nacer del alimento que necesita durante el período de formación y desarrollo de los principales órganos y partes del cuerpo, tales como los brazos y las piernas. Al bebé le faltaban el estómago, la vesícula y el tracto urinario. Después que la madre abortó se hallaron otras graves deformidades: tenía una sola pierna y un pie con siete dedos, no tenía genitales externos ni órganos reproductores internos, riñones o apertura de la uretra.
FUENTES: Lancet (revista médica), 21 de septiembre, 1991; National Right to Life News, 28 de octubre, 1991; Vogue, julio de 1991.
