Feministas proabortistas condenan
la RU 486 por sus riesgos


Tres proabortistas condenaron el uso de la píldora abortiva RU 486, en su libro Misconceptions, Myths and Morals, publicado en 1991 por el Institute on Women and Technology del Massachussets Institute of Technology (Véase más arriba). Las feministas denunciaron que:

1. Los investigadores de la RU 486 han ignorado los riesgos a la salud de las mujeres que estudiaron, pasando por alto serios efectos secundarios.

2. El "cocktail" de RU 486 y prostaglandinas no hace del aborto un acto privado, independiente de los médicos, sino que por el contrario aumenta el control del médico, algo a lo cual las feministas se oponen.

3. Se han pasado por alto las consecuencias biológicas a corto y largo plazo, que podría tener la RU 486 acompañada de las prostaglandinas.

La Comisión Internacional de Investigación sobre la RU 486 en Francia citó algunos de los graves peligros de este fármaco mortal, que incluyen "efectos secundarios muy graves". Su informe, al cual no se le ha dado publicidad, fue emitido en 1990. El Profesor Pierre de Vernejoul, Director del Comité Médico y Científico que patrocinó estas investigaciones dijo: "la única decisión que hay que hacer... es cancelar inmediatamente la distribución y el uso de la RU 486... el enfoque médico y científico ha sido sacrificado ante motivaciones ideológicas".

Debido al componente de la RU 486 que es similar a la progesterona, existe un riesgo cardiovascular. Numerosos estudios han demostrado que el componente de progestina en los anticonceptivos orales (los cuales también actúan a veces como abortivos), causa desarreglos del metabolismo lípido. Esto a su vez aumenta el riesgo arterioesclerótico y de enfermedad cardiovascular. Investigaciones posteriores han señalado que la RU 486 afecta los vasos sanguíneos, lo cual explica el por qué produce hemorragias profusas y prolongadas. Sin embargo, los promotores de la RU 486 no se dan ni por enterados de todos estos riesgos.

Sobre el uso de la RU 486 como "anticonceptivo", se informa que, administrada a la mitad del ciclo la RU 486 parece retrasar la ovulación. Sin embargo, sería necesario continuar administrándola y por tanto podría tener en el endometrio los mismos efectos dañinos del estrógeno, es decir, podría causar cáncer. Debido a su alto índice de "fracasos" (según los estudios 2 de cada 11 mujeres salieron embarazadas y 22 embarazos comenzaron en 137 ciclos, el 16%), la RU 486 no se puede utilizar para "inducir la menstruación", como un "contraceptivo" que se administra una vez al mes (como ya señalamos, los anticonceptivos orales a veces actúan como abortivos).

Del 60 al 85% de las mujeres, con menos de nueve semanas de embarazo, abortan al administrarles la RU 486. En un ensayo clínico llevado a cabo con 283 mujeres en China, se observó que la frecuencia del aborto fue ligeramente superior al 50%, cuando se administró la RU 486 sin las prostaglandinas.

Del 10 al 20% de las mujeres que abortan con RU 486 requieren cirugía, alrededor del 1.5% continúan su embarazo. Con las prostaglandinas el porcentaje de las que abortan llega al 95% pero "es imprescindible la supervisión del médico" y "es necesario poder tener acceso a un hospital en caso de que la mujer necesite cirugía", después de administrada la droga. "Quedan algunas dudas con respecto a la complejidad de su mecanismo de acción en el embarazo y durante el ciclo menstrual".

Las prostaglandinas, que son utilizadas para lograr el índice más alto de abortos completos con la RU 486, pueden causar efectos cardiovasculares adversos. Su fabricante comunica que en un estudio de más de 20,000 pacientes se observaron algunos casos de infarto de miocardio y arritmia ventricular durante las 3 horas siguientes a la inyección de la prostaglandina.

Una mujer de 30 años entró en shock cardiovascular debido a la inyección de prostaglandinas y falleció en menos de una hora. "No es de sorprenderse", dijo Lynette Dumble, una de las autoras del libro mencionado antes que condena la RU 486. "El dolor y el número de muertes que causaban las prostaglandinas cuando las utilizaban solas para llevar a cabo abortos eran intolerables," dijo Lynette. Y añadió: "le acaban de añadir una droga fracasada a otra nueva y nos dicen que somos afortunadas por ello".

El "cocktail" de prostaglandinas y RU 486 ya ha causado graves problemas cardíacos en otras dos mujeres francesas, y después de la primera muerte, el gobierno francés prohibió administrar la RU 486 a las mujeres fumadoras o mayores de 34 años, así como a aquellas que padezcan de problemas circulatorios, asma bronquial, presión alta, glaucoma, úlceras, colitis, anemia, etc.

Cuando se administra la RU 486 es necesario tener disponibles: equipo de ecografía, laboratorio, lugar donde atender a la mujer el día que se administran las prostaglandinas, enfermeras y consejeras, narcóticos analgésicos, monitores cardiovasculares, equipo de emergencia para resucitación y salón de cirugía, en caso de que sea necesario operar. De 1018 pacientes, 50 tuvieron hemorragia excesiva persistente que requirió cirugía. En la mayoría de los casos sangraron durante 7 días, el 9% de ellas muy profusamente. Algunas sangraron hasta 14 días, el 3.5% profusamente.

FUENTES: Boletín Beginnings, Oct/Nov/Dic/1991; The Medical Letter on Drugs and Therapeutics, edición española, 4-3-91; Research in Reproduction, Vol 21, No. 4, octubre de 1989; The Medical Letter on Drugs and Therapeutics, edición española, 4-3-91; Vogue, julio de 1991; Folleto de los laboratorios Roussel Ltd., Dpto. de Información Médica; Vogue, julio de 1991.






El tema del aborto

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