Pertenecemos a un grupo dedicado a orar por las personas afectadas por los embarazos no deseados y los abortos, ya sean provocados o no. En una sociedad que reclama una solución concreta ante el desbordante problema del aborto, los testimonios que hemos comprobado nos animan a continuar y a difundir el poder de Dios a través de la oración.
La mayoría de las mujeres angustiadas no son conscientes de que el aborto que se practicaron hace muchos o pocos años es la raíz de su mal, por lo tanto no lo declaran desde el principio; pero nuestro trabajo nos ha llevado a constatar que detrás de la mayoría de los casos de depresión y problemas familiares, incluyendo trastornos neurológicos de los hijos, hay un aborto provocado.
Nosotros oramos y ayudamos a toda madre que se ha practicado un aborto de esta manera:
1. Dándole confianza a la persona, mostrándole la solidaridad que nos une a ella, con la promesa de guardar sigilio, sabiendo que este es tal vez uno de los puntos más importantes en nuestro trabajo; apoyándonos en la carta del apóstol Santiago 5,16: "Por eso, confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros para ser sanados. La oración fervorosa del hombre bueno tiene mucho poder." El apóstol, midiendo el alcance profundo de las heridas que se hacen por nuestras faltas no declaradas, nos aconseja comunicarnos unos a otros en la oración, para que al declararlas, llegue la paz interior. Así, traumas muy antiguos que están haciendo daño afloran y son sanados por el poder de la oración.
2. Mostrándole la misericordia y el perdón de Dios, hablándole de casos parecidos; para ello es bueno leer los salmos 51, 23, 103, etc., teniendo mucho respeto y cuidado para no herir con nuestros gestos, mostrando un rostro comprensivo y amable.
3. Motivandola por medio de la oración y de signos externos (con un abrazo, por ejemplo) para sienta nuestra cercanía.
4. Una vez que ella ha reconocido su error se siguen estos pasos:
Nota: Margarita de Rueda es dirigente del movimiento pro vida de Bogotá (Colombia) y se dedica a ayudar en la rehabilitación de mujeres que abortaron.
