"La violación de la madre no justifica moralmente el aborto. Es un principio ético elemental de que un mal no se corrige ni compensa con otro que lo supere. Despenalizar el aborto en casos de violación no sería, en modo alguno, optar por el mal menor sino permitir el mal mayor.
"En los casos de violación, los sistemas de adopción y de atención social suficiente pueden jugar un gran papel. Una mayor penalización del violador contribuiría a disminuir estos casos. Esta causa es sin duda alguna insostenible, la culpa del violador significa la pena de muerte del concebido a causa de la violación. Y la proponen quienes considerarían contrarias a los derechos humanos imponerla al violador y estimarían una salvajada, propia de épocas bárbaras, el castrarlo. La pena más grave se impone a un ser inocente".
Fuente: Vallet de Goytisolo, miembro de la Real Academia de Jurisprudencia de Madrid, en el libro En Defensa de la Vida.
"... La violación es un crimen difícil de establecer, especialmente cuando no se reporta inmediatamente y se hace un examen. Como consecuencia, el permitir el aborto en casos de violación es un crimen difícil de establecer... Por ello, el permitir el aborto en casos de violación resultará en un gran número de abortos provocados en mujeres que no han sido violadas.
"De la misma manera el incesto a menudo es la palabra de una mujer o niña contra la del acusado. Debemos aclarar que el aborto nunca es un tratamiento para el incesto. De hecho, sería el disponer rápidamente de la evidencia que podría hacer que la víctima continuara siendo explotada". En realidad se ha reportado que algunas mujeres, generalmente jovencitas, tratan de salir embarazadas como escape de una situación que no comprenden, pero ante la cual sienten un gran temor. A menudo, sus intentos de buscar ayuda de otros miembros de la familia o de otras personas son ignorados o reprimidos, y sólo el embarazo prueba la situación en que se encuentra la joven. Por lo tanto, el que está perpetrando el abuso, ciertamente tiene interés en obtener un aborto rápido, secreto y barato para ocultar su crimen, lo que le permitirá continuar con la relación incestuosa".
"El aborto fácil, [como cualquier otro aborto], no tiene sentido, especialmente porque al igual que en el caso de la violación, los embarazos debidos al incesto raramente son reportados hasta el segundo trimestre del embarazo, durante el cual el aborto es mucho más peligroso. Por lo tanto, hacer una excepción y permitir el aborto en casos de incesto infligiría un daño aún mayor a la víctima traumatizada.
"El aborto es a la violación y el incesto, lo que la morfina es al dolor: una respuesta que sólo alivia temporalmente un problema que a manudo es muy serio. Los ‘beneficios' inmediatos sólo esconden las heridas más profundas. Un médico nunca ‘trataría' a su paciente sólo con morfina a menos de que fuera un caso desahuciado. El ‘tratar' los embarazos por violación o incesto con el aborto es un modo de decirles a estas mujeres que son casos desahuciados..." [cuando en realidad no los son].
Fuente: Basile J. Uddo, Human Life Review, verano de 1984. El Dr. Uddo es Profesor Asociado de la Escuela de Leyes de la Universidad de Loyola.)
"La situación de la mujeres que han quedado embarazadas por la violación es similar a la de los minusválidos. La reacción de otros a su condición es a menudo mucho más difícil de soportar que la condición en sí".
Fuente: Mary Meehan, Human Life Review, invierno de 1990.
"La violación es sin duda una situación muy dolorosa, y afortunadamente pocas violaciones van seguidas de embarazos, pero aún en este caso la violación, que es un acto de violencia terrible, no puede ir seguido de otra no menos terrible, como es la destrucción de un ser vivo. Sería una decisión además de arbitraria, delictiva, por cuanto estaría mandando matar a un ser humano inocente sin juicio previo, sin derecho a defensa, sin delito alguno que lo justifique, sin que exista la pena de muerte en nuestra legislación".
Fuente: Dr. Remigio González Moreno, Juez de Instrucción de la Capital Federal en Argentina, al negar el pedido de aborto a una joven de 21 años que fue violada.
"La mujer que es víctima de la violación tiene el derecho a resistir a su asaltante. Pero el niño por nacer es inocente y no es un agresor, por lo que no se le debe matar por el crimen de su padre. Puesto que la mujer tiene el derecho a resistir al violador, tiene el derecho a resistir la aceptación del esperma de éste. Hay medidas no abortivas que se pueden tomar inmediatamente después de la violación, que están de acuerdo con la ley y las enseñanzas de la Iglesia Católica y que no tienen como propósito el aborto sino sólo el impedir la concepción. Sin embargo, a la vez que una tercera persona (es decir el niño inocente) es concebida [o si existe la posibilidad de que ha sido concebida o de que el método empleado pueda actuar como abortivo], esa vida no debe ser destruída [ni se debe correr el riesgo, aunque sea mínimo, de causarle la muerte]. Es el deber del Estado y la sociedad en todos los casos de embarazos difíciles, de movilizar los recursos para resolver los problemas de una forma constructiva, con ayuda personal y financiera. La licencia para matar no es una solución constructiva".
Fuente: Dr. Charles E. Rice, Profesor de Leyes de la Universidad de Notre Dame en "Fifty Questions on Abortion".
"En el caso muy raro de que resulte un embarazo de la violación, sean cuales sean las circunstancias de su concepción, el niño por nacer posee un derecho a la vida inalienable. El que la madre no haya sido responsable por haberlo concebido, no priva al niño de su derecho a la vida. El nonato no es un agresor, sino una segunda víctima inocente que no debía recibir la pena capital por el crimen de su padre. Ni siquiera al violador se le impone la pena de muerte".
Fuente: Congresista Thomas J. Blidey, Jr., julio 25 de 1983, "Congressional Record", EE.UU.
"La violación es un abuso horrible con efectos traumáticos para muchas de sus víctimas. Para una mujer que lleva en sus entrañas una criatura fruto de una violación, no es ningún consuelo el saber que el embarazo raramente ocurre en estos casos. Sin embargo, aún en esta situación estamos hablando de un ser humano. La Liga de Amas de Casa de la República Argentina está por la vida: por lo tanto el vientre de una mujer da vida y no debe ser tumba de muerte. Proponemos estas alternativas para solucionar el problema de las violaciones.
Fuente: Angela P. De Lazzari, Presidenta, y Leda S. Dietrich, Secretaria, Liga de Amas de Casa de la Argentina, en su carta del 29 de junio de 1990 dirigida a los Diputados de la Comisión de Legislación Penal
