Testimonio de Patti Goodoien



          Ocho meses después de mi aborto y cinco meses después de nuestra boda, Jim y yo nos dimos cuenta dolorosamente que si íbamos a sobrevivir como matrimonio y como cristianos, no podíamos continuar escapándonos de la realidad de nuestro aborto. Juntos nos enfrentamos a la horrible verdad de que no me había simplemente "practicado un aborto", sino que de hecho habíamos matado a uno de nuestros hijos. Nos arrepentimos, nos pedimos perdón mutuamente y le pedimos perdón a Dios. El Señor misericordiosamente nos perdonó. Años después, luego de haber expresado públicamente lo que había ocurrido, sentimos una nueva libertad. Aunque le habíamos negado el derecho a la vida a nuestra hija, teníamos en nuestras manos la posibilidad de restaurarle algo de su dignidad por medio de no seguir pretendiendo que ella no existía. El mensaje más importante de nuestro testimonio no es cuán horrible fue el aborto para nosotros, sino cuán misericordiosos son el amor y la misericordia de Dios. Queremos mostrar a los demás que verdaderamente El es fiel y justo en perdonar nuestros pecados, si nos volvemos a El, confesamos nuestros pecados, nos arrepentimos y creemos en El.

          Fuente: Ibíd. Patti Goodoien es la directora de Open Arms Ministries (Ministerio de Brazos Abiertos), P.O. Box 9292, Colorado Springs, CO 80932, U.S.A., tel.: (719) 573-5790.



          El tema del aborto


          Menú