Mis hijos me suplicaron que no abortase



          Antes que nada, quiero decirle desde lo profundo de mi corazón que la quiero como si la conociese. Que Dios la bendiga a usted y los suyos así como a los que colaboran con usted por hacer el bien a nosotros los pobres.

          Lita, voy a contarle mi historia. Soy una persona trabajadora y honrada, de esas que los patronos les gusta tener. Trabajaba mucho, tenía tres hijos, a los que no podía atender porque el patrono me me pedía más de lo que yo podía dar. Ellos se cuidaban solos. Yo trabajaba hasta el último día de mis embarazos pues ganaba bastante y quería sacarlos de la pequeña casita donde vivíamos y alimentarles mejor. Tenía que trabajar, porque mi esposo albañil no ganaba lo suficiente y si los niños enfermaban, gastábamos mucho en remedios y no nos alcanzaba el dinero.

          Sra. Lita no sabía que no se podían hacer cosas como las que de hoy me arrepiento. Por no dejar de trabajar y darles lo que podía a mis hijos me hice muchos abortos, quería darles a mis otros hijos una casita humilde pero mejor y cumplí mi propósito. Luego fuí a una escuela y me hice peluquera.

          Junto con mis hijos escuchábamos su programa de TV en la campaña contra el aborto, y yo lloraba por las cosas que hice y me acordaba de mis abortos, y le pedía perdón a Dios, después de darme cuenta de lo que había hecho. Por entonces me quedé de nuevo embarazada y mis hijos me suplicaron que no me hiciera el aborto. Me decían: "Mami no lo abortes, pídele ayuda a la Sra. Lazzari y ella te dirá qué hacer". Así pasaron 3 meses y yo seguí con mi embarazo gracias a Ud.

          Ahora le doy las gracias a usted y a Dios por haberla mandado a este mundo a hacer el bien.

          Fuente: Carta a la Sra. Lita P. de Lazzari, presidenta de la Liga de Amas de Casa en la Argentina.




          El tema del aborto


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