Mujer: ¡No seas víctima del aborto!
Por Magaly Llaguno


Una noticia que fue ampliamente difundida por la prensa ilustra dramáticamente un hecho que ya conocíamos los que combatimos el aborto homicida: que el bebé nonato no es la única víctima del aborto. Me refiero a la muerte (por complicaciones del aborto), de una joven de 26 años (madre de dos niños), en una "clínica" de abortos de Miami. ( En las verdaderas clínicas se debe curar, no matar, de ahí las comillas.)

Las "feministas" que demandaron el "derecho a abortar" alegaban como uno de sus motivos, que los abortos legales son menos peligrosos que los ilegales. (Para la mujer, porque la criatura nonata siempre muere.) Sin embargo, los hechos en infinidad de casos demuestran lo contrario.

En EE.UU. se están llevando a cabo abortos legales en "clínicas" que no han sido debidamente licenciadas ni reguladas, por individuos que ni siquiera eran médicos. En nuestro boletín de septiembre-octubre del 82 (de Miami Right to Life Inc.), expusimos 5 casos (de los tantos archivados) de demandas judiciales contra "clínicas" de aborto homicida. Puesto que la mayor parte de las complicaciones y muertes debidas al aborto legal no son reportadas, posiblemente no llegaremos a saber jamás cuán alto es el precio que han tenido que pagar algunas mujeres por su "derecho a abortar". Sin embargo, estos cinco casos que expondré brevemente nos dan una idea de los serios problemas médicos que las mujeres han tenido en "clínicas" de abortos legales. Los nombres y los números de cada caso han sido omitidos para proteger la privacidad de las pacientes, aunque la información está accesible al público.

1- Miami, marzo de 1978. Una mujer demandó a una "clínica" de abortos porque según ella el individuo que le practicó el aborto "no era médico ni estaba calificado" para hacer la cirugía y por tanto fue "negligente e incompetente" y "no removió todos los productos del embarazo" (el feto y la placenta; lo cual le causó a ella "sangramiento, dolor, fiebre, y otros síntomas".

2- Miami, junio de 1978. Otra demanda judicial fue entablada contra el mismo médico por una mujer que estaba en el segundo trimestre de su embarazo (de tres a seis meses de gestación), cuyo útero fue perforado. La joven paciente alegó que sufrió grandes pérdidas de sangre y finalmente tuvo que ser sometida a una cirugía para removerle el útero.

3- Miami, mayo de 1980. Una enfermera estableció una demanda judicial contra una "clínica" de abortos en Miami (la misma donde han ocurrido tres muertes en tres años), porque según ella declaró, su útero e intestinos fueron perforados "por negligencia y descuido" y porque "no se le administraron los debidos cuidados post-operatorios ni se diagnosticó la perforación". Los médicos que la asistieron durante su hospitalización después del aborto (según la demanda), declararon que "los doctores que llevaron a cabo el aborto son culpables de "un acto de negligencia médica". Uno de los que practicaron el aborto, no tenía licencia de médico en la Florida.

4- Miami, agosto de 1979. Uno de los más trágicos casos le ocurrió en la misma clínica anteriormente mencionada, a una joven hispana soltera. La joven declaró en la demanda judicial que ella "experimentó terribles dolores durante el procedimiento abortivo, y cuando gritó los empleados de la clínica le dijeron que le darían una bofetada si no se callaba, pues las demás pacientes podrían asustarse al oírla e irse". Según alega la demanda, la tal "clínica" en ese momento no tenía licencia del Departamento de Salud y Rehabilitación. La paciente también declaró que sus fuertes dolores continuaron por tres días, durante los cuales al llamar a la "clínica" le aseguraban que no se preocupara, que todo estaba bien. Finalmente ella tuvo que ser hospitalizada y sometida a cirugía de emergencia para corregirle una perforación del útero y del intestino. Después de 15 días de hospitalización fue enviada a su casa y más tarde tuvo que ser hospitalizada de nuevo. Alega la demanda que es dudoso que la joven pueda tener hijos algún día.

5- Miami, septiembre de 1979. Un hombre llevó a su esposa a una "clínica" para un aborto. Ella sufrió la perforación del útero y ambos entablaron una demanda. La "clínica" alegó que la paciente contribuyó al tal "accidente" porque "asumió el riesgo" al firmar su consentimiento al aborto, y que la planilla que ella firmó explica que "la perforación del útero es una complicación reconocida y aceptada del aborto provocado".

Los casos anteriormente expuestos son ejemplos típicos de lo que está sucediendo en ésta y otras ciudades norteamericanas. El periódico "Chicago Sun Times", con la ayuda de un grupo cívico, llevó a cabo una investigación en clínicas de aborto y publicó los resultados en una serie de artículos en el 1978, los cuales mostraron que se estaban llevando a cabo "prácticas médicas ilegales, ineptas y peligrosas en clínicas de aborto legal en Chicago, en violación de la ley y de las normas de la medicina". El periódico "Detroit Free Press" publicó también artículos similares sobre las clínicas de aborto de esa ciudad.

Estas revelaciones no deben sorprendernos, pues inclusive hasta un médico que llevó a cabo 5,000 abortos legales, las pronosticó en su artículo "The Art of Abortion" de la revista "Emergency Medicine" (septiembre 1973), escrito para enseñar a otros médicos "el arte de hacer abortos". Declaró el Dr. Albert Attchek,autor de este artículo : "No tenemos ahora ni tendremos en el futuro, una imagen clara de los resultados de largo alcance... (del aborto provocado); la verdad es que cualquier aborto es un procedimiento quirúrgico a elección que puede causar grandes pérdidas de sangre, infección de la pelvis, futura dificultad para tener hijos y hasta la muerte". Acerca del aborto salino (el segundo más común) el Dr. Attchek advirtió: "El procedimiento es peligroso y los médicos debían abstenerse de llevarlo a cabo". El mismo artículo dice que hay un 12% de complicaciones del aborto legal como promedio, 8% en el primer trimestre y 25% en el segundo, y que el 68% de las muertes (maternas) ocurren por error del médico, por no haber removido éste todos los "productos del embarazo" (pedazos del bebé o la placenta) "o debido a la perforación del útero".

Irónicamente el artículo anteriormente mencionado resultó ser casi profético, pues lo que su autor cándidamente pronosticó ha sucedido: "Aunque aplaudo el fallo del Tribunal Supremo (que legalizó el aborto sin restricciones), opino que el nuevo derecho ilimitado al aborto acareará mayor morbosidad y mortandad que las que habían sido registradas previamente". (Antes del fallo del Tribunal Supremo.) Tenemos la obligación moral de comunicarnos urgentemente con nuestros legisladores nacionales y estatales y pedirles que patrocinen y promuevan leyes no sólo para la protección del bebé para nacer, sino también de la mujer o jovencita que decida abortar, pues tanto ella como el nonato son víctimas inocente del abortero.

Nota: Publicado en el Diario Las Américas, enero 6 de l983.



El tema del aborto

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