Las matanzas de tres personas (dos de ellas aborteros), constituyen una terrible tragedia. Los acusados de ese crimen se auto-proclamaron "pro vida", pero en realidad no lo son, pues no se pueden defender ciertas vidas destruyendo otras. El mandamiento "No matarás" aplica a todo ser humano creado a imagen y semejanza de Dios, nacido o por nacer; los que defendemos toda vida humana condenamos unánimemente estos crímenes. Lamentablemente todo movimiento de derechos civiles como lo es el movimiento pro vida, incluye (o ha incluído), personas extremistas que constituyen una muy pequeña minoría, sobre la cual los dirigentes no tienen control alguno.
Es justo que el público y las autoridades se preocupen por la seguridad de las mujeres que acuden a las clínicas para abortar, y por los que defienden este "derecho". Sin embargo, ¿por qué por regla general sólo los dirigentes pro vida se preocupan por tantas mujeres que sufren serias complicaciones o aún la muerte cada año, debido a los abortos legales que supuestamente son "seguros"?
Gloria Aponte y Shirley Payne murieron de una hemorragia, Ellen Williams de peritonitis por perforación del útero, Belinda Byrd de un útero perforado que causó hemorragia interna.(1) Como ellas, murieron muchas más a manos de aborteros. ¿Por qué no sólo no protestan las feministas pro abortistas por estas muertes, sino que se hacen cómplices de ellas al oponerse a que se regulen las clínicas de aborto? Es el movimiento pro vida precisamente, el que ha presentado proyectos de leyes para proteger a la mujer que aborta. Por añadidura, el niño por nacer debe tener el derecho a sentirse seguro en su primer hogar: el vientre de su mamá.
¿Por qué se opone la industria del aborto y los que lo promueven a que se reporten las complicaciones y muertes maternas? ¿Acaso estas mujeres son ciudadanas de segunda clase, cuyas vidas valen menos que las de los aborteros asesinados? ¿Y por qué la misma prensa que ha reportado en primera plana una y otra vez los asesinatos de los aborteros, en su mayoría ha guardado silencio, mientras incontables manifestantes pro vida están siendo insultados, escupidos o golpeados por defensores del aborto y hasta por la policía durante pacíficas demostraciones de protesta? Recientemente vi en el Miami Herald la foto de una joven de 14 años que fue arrestada, sólo por arrodillarse a orar en la acera, ante una clínica de abortos. ¿Dónde está la American Civil Liberties Union (ACLU), cuando se trata de proteger el derecho a la libre expresión de los manifestantes pro vida?
Los que promueven el aborto alegan que quieren que la mujer pueda tener "el derecho a decidir". Sin embargo, se oponen a que se le informe sobre las consecuencias que podría acarrearle este. Inclusive se oponen también a que la ley obligue a la mujer a esperar 24 horas para abortar, proporcionándole así la oportunidad de informarse bien antes de tomar su decisión y explorar otras alternativas. La legisladora del Estado de la Florida, Elaine Gordon, junto con grupos feministas pro abortistas, se opusieron a que se otorgara ayuda del gobierno a las mujeres embarazadas, porque esta podría ser utilizada "como una base para establecer el feto como un ser humano ante el Estado de la Florida."(2) Otra de las principales defensoras del aborto sin restricción de ningún tipo es Gloria Steinem quien declaró: "Privar a una persona de un derecho lleva a que las demás pierdan parte de los suyos."(3) Es obvio que los abortistas tienen un "doble estándar".
Estas acciones contradictorias de los que dicen defender "el derecho de la mujer a decidir", no nos extrañan, pues se horrorizan y protestan ante la muerte de dos aborteros y un defensor del aborto, pero llevan a cabo o apoyan la matanza de 4,200 bebés por nacer diariamente, algunos de ellos en las últimas etapas de su desarrollo prenatal. Sólo tenemos que ver las fotos de bebés descuartizados, algunos decapitados al ser arrancados del seno materno, para saber que se trata de seres humanos inocentes, a quienes se les privó del primer derecho, el derecho a la vida, sin el cual los demás no tienen razón de ser.
A pesar de que el bebé por nacer tiene un corazón que late desde los 21 días de concebido, un cerebro que emite ondas desde las 8 semanas (la mayoría de los abortos se llevan a cabo a esta etapa), y hasta huellas digitales a la 10 semanas de desarrollo prenatal, para los abortistas su muerte no es más que "un servicio relacionado con la reproducción" o "cuidado médico". Inclusive nuestro presidente quiere obligarnos a los que consideramos que el aborto es un crimen violento a pagar por él en nuestros planes de salud, como "un servicio de salud" más.
Es hora ya de decir: ¡basta! Millón y medio de tiernas criaturas muertas por el aborto anualmente y solo Dios sabe cuántas mujeres explotadas por el abortero y por sus compañeros sexuales, es demasiado. Más de 20 millones de bebés en desarrollo han sido abortados desde que el Tribunal Supremo legalizó el aborto en 1973, este es el mayor holocausto en la historia de la humanidad. ¡Que se haga un "alto al fuego" en esta guerra que se ha desatado contra estas inocentes criaturas por nacer y que cesen los asesinatos de aborteros! ¡No más violencia, ni adentro ni afuera de las clínicas de abortos! Recordemos que todos somos hijos de Dios y como tales tenemos el derecho inalienable a la vida, un derecho del cual ningún ser humano inocente puede ser privado, por ningún motivo. Elevemos nuestras oraciones a Dios para que cambie las mentes y los corazones de todos los que recurren a la violencia como una solución o la justifican.
Fuentes: (1) "Maternal Death File," Life Advocate (julio, 1992); 19; Edna Buchanan, "Woman Dies After `Botched' Abortion," The Miami Herald (marzo 7, 1985): 2B; Bob Lowe y Steve Sternberg, "Fourth Woman Dies After Abortion at Miami Clinic," The Miami Herald (enero 5, 1983): 1D. (2) Virginia Ellis, "Feminists Lobby Against Program to Aid Poor Pregnant Women," St. Petersburg Times (junio 11, 1977): 4B. (3) Rosemary Bottcher, "Feminism: Bewitched by Abortion," American Collegians for Life's Life Issues. Educational Reprint Series.
