El “Plan B” es el nombre que se le da a la píldora “del día siguiente” o píldora de “anticoncepción de emergencia” (PDS o PAE) que más se usa en EEUU. Las PDS son simplemente dosis más altas de píldoras anticonceptivas, que una mujer que ha tenido relaciones sexuales ingiere cierto tiempo después de esas relaciones, para no quedar embarazada. Pero, como veremos a continuación, el Plan B tiene un efecto abortivo y también puede causar daños a las mujeres que lo toman.
Si los embriólogos son los que más saben acerca de cuándo comienza la vida
del ser humano y de su ulterior desarrollo en el útero materno, los farmacólogos son los que más saben
acerca de los mecanismos de acción de los anticonceptivos, entre los cuales
están incluidos los propios fabricantes
de la PDS. A continuación citamos lo que estos especialistas dicen:
En 1995, Dr. Profesor Rahwan, especialista en farmacología,
dijo que el término “abortivo” es la descripción biológica exacta de cualquier
fármaco o dispositivo que cause una acción después
de la concepción [1].
En un artículo del número de marzo del 2002, The Annals of Pharmacotherapy, titulado “Postfertilization Effect
of Hormonal Emergency Contraception”, y cuyos autores son el Dr. Chris
Kahlenborn, el Dr. Joseph B. Stanford, MSPH (especialista en farmacología) y el
Dr. Walter L. Larimore, estos expertos afirmaron que “tomar la píldora del día
después puede causar la muerte de un
embrión vivo al bloquear sus intentos de asentarse dentro del útero” [2]. Los autores se refieren, entre
otras PDS, a las píldoras combinadas (“régimen Yuzpe”) y a las compuestas de
sólo LNG, estas últimas en EEUU se les conoce como “Plan B”. La publicación es
el resultado de un análisis de todos
los artículos especializados, que fueron publicados en inglés sobre este tema desde
1966 hasta noviembre del 2001 [2].
En relación con el Plan B (la PDS compuesta de sólo LNG), el portal de la
agencia del gobierno de EEUU que se encarga de la supervisión de fármacos y
alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), afirma claramente lo siguiente: “El
Plan B es anticoncepción de emergencia [AE], un método anticonceptivo de
respaldo. Consiste de dos píldoras de levonorgestrel
que se ingieren oralmente después de un acto sexual sin protección. El levonorgestrel es una hormona sintética
que se usa en las píldoras anticonceptivas desde hace 35 años... El Plan B
funciona como otras píldoras anticonceptivas para impedir el embarazo. El Plan B actúa principalmente impidiendo
que el ovario suelte un ovocito (ovulación). Puede impedir la unión del ovocito
y el espermatozoide (fertilización). Si la fertilización llega a ocurrir, el Plan B puede impedir que un ovocito
fertilizado [el ser humano recién concebido], se adhiera al útero
(implantación)” [3].
Obsérvese que aunque la FDA implícitamente niega que al efecto
anti-implantatorio se le pueda llamar “aborto”, no tiene recato alguno en
reconocer que este efecto se puede dar en píldoras compuestas de levonorgestrel. Obsérvese también que la
FDA afirma que las píldoras compuestas de LNG existen desde hace 35 años. Como
esta declaración de la FDA tiene fecha del 24 de agosto del 2006, tenemos que
suponer que estas píldoras existen desde por lo menos el año 1969. Ahora bien,
el estudio publicado por la revista The
Annals of Pharmacotherapy, apenas citado antes, recoge datos desde 1966
hasta el 2001. Por consiguiente, ese estudio recoge todo lo concerniente a las PDS compuestas
de sólo LNG (como el Plan B) y las de
otros compuestos farmacológicos.
La compañía Gedeon Richter, fabricante mundial del LNG 0.75 mg (la dosis
del Plan B) y que figura como fabricante en las cajas del Plan B en EEUU y de
Postinor-2 (otra marca de PDS de sólo LNG) en el Perú, no tiene un documento
oficial que explique el efecto de este fármaco, como tampoco lo tiene para ningún
otro fármaco que fabrica, porque ello le toca hacerlo a los comercializadores [4].
Ya explicamos arriba que la FDA dice en su portal que el Plan B tiene un efecto
anti-implantatorio. Además de ello, la compañía del mismo nombre que
comercializa el Plan B en EEUU, el cual es una marca líder en ese país, tiene
un portal en el cual afirma claramente lo siguiente: “El Plan B®
funciona como una píldora anticonceptiva de uso habitual. Impide el embarazo
principalmente impidiendo que el ovario suelte un ovocito, y también puede
impedir la fertilización de un ovocito (la unión del espermatozoide y el ovocito).
El Plan B® también puede
impedir que se adhiera al útero ... El Plan B® ha sido aprobado
por la FDA y contiene la hormona
levonorgestrel” [5].
La compañía que fabrica el Plan B (hecha de LNG) para Nueva Zelanda, Schering
[NZ] Ltd, cuya sede se encuentra en Auckland, también ha admitido que esta PDS
es anti-implantatoria. El nombre de marca del Plan B en ese país es Levonelle.
El folleto de Schering [NZ] Ltd explica el funcionamiento de este fármaco de la
siguiente manera: “Detiene o retrasa la liberación de un ovocito por parte de
los ovarios, impide que un espermatozoide fertilice un ovocito que ya ha sido
liberado, impide que un ovocito fertilizado [el ser humano recién concebido] se adhiera a la capa que cubre el útero”
[6].
¿Y qué hay de los efectos colaterales dañinos para la salud de las mueres
que cometen el grave error de tomar el Plan B? Para comenzar, algunas de las
mismas organizaciones que promueven la PDS y que fanfarronean de su presunta
“seguridad”, dejan entrever que la “seguridad” de las PAE es, por lo menos,
limitada. Por ejemplo:
El Consorcio Internacional de Anticoncepción de Emergencia (ICEC, por sus
siglas en inglés) y la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO),
entre otras organizaciones abortistas, dicen que las PDS no se deben usar de
forma habitual [7,8]. Ello se debe a
que las PDS no son otra cosa que las mismas píldoras anticonceptivas de uso
ordinario, pero con dosis más altas.
El propio ICEC afirma lo siguiente: “Muchas personas todavía desconocen que la AE
es simplemente una dosis elevada de
las habituales píldoras anticonceptivas” [9]. Entre ellas, por supuesto, está
el Plan B.
Es de suponer, entonces, que si se trata de dosis más altas, entonces los
efectos colaterales que causan todas
las píldoras anticonceptivas tienen que ser peores. Este hecho es corroborado
por las afirmaciones contradictorias de las siguientes organizaciones
abortistas:
La Federación Internacional de Planificación de la Familia/Región del Hemisferio Occidental
(IPPF/RHO o IPPF/WHR, por sus siglas en inglés), dice que “no existen efectos
secundarios severos asociados con las píldoras de AE. Los efectos secundarios
más comunes de éstas son la náusea y el vómito, y unas pocas mujeres también
experimentan pequeñas pérdidas de sangre. Otros efectos secundarios –los cuales
generalmente se resuelven en 24 horas—pueden incluir dolor abdominal, dolores
de cabeza, mareo y fatiga” [10].
El programa “Gente Joven” de MEXFAM [11], la asociación miembro en México
de la IPPF/RHO [12], también menciona algunos de estos efectos colaterales
“leves” de las PAE: “La mujer que utiliza esta dosis puede experimentar
temporalmente náuseas, vómito, dolor de cabeza y cansancio; pero esto no dura
más de 24 horas” [13].
La firma que distribuye en EEUU el Plan B, afirma lo siguiente: “Los
efectos colaterales del Plan B incluyen náusea, dolor abdominal, fatiga, dolor
de cabeza, cambios menstruales, mareo, vómito y diarrea” [14].
El Colegio de Obstetras y Ginecólogos de EEUU (ACOG, por sus siglas en
inglés), es un poco más preciso en la información que proporciona acerca de los
efectos “leves” de la PDS: “Los efectos colaterales más comunes de la AE son
náuseas y vómitos. Por lo menos el 50% de las usuarias del régimen de los AOC
[anticonceptivos orales combinados) experimentarán náuseas y entre el 18 y el
20% experimentarán vómitos. El Plan B (levonorgestrel) está vinculado a una
frecuencia de náuseas de menos del 25% y de
aproximadamente del 5% en cuanto a los vómitos. Se debe
ofrecer un antiemético [medicamento para tratar los vómitos] al recetar la AE.
Los productos como los que se usan para tratar los mareos son
en general suficientes. Puede ser necesario repetir la dosis, si la usuaria de
la AE vomita antes de cumplirse una hora después de haber tomado el medicamento
[la PAE]. Un episodio de vómitos después de 2 horas no requiere una dosis de
reemplazo” [15].
La entidad Womenhealth.gov, del gobierno de EEUU,
distingue entre las mini-píldoras (las hechas de un solo fármaco,como la progestina LNG del
Plan B), que se utilizan específicamente como AE y el uso de dosis
más elevadas de píldoras anticonceptivas de uso habitual. Pero al referirse a
ambos tipos de píldoras, Womenhealth.gov dice exactamente lo mismo en cuanto a
los efectos colaterales: “Algunas mujeres se sienten mal y vomitan después de
tomar las PAE ... Si vomitas después de tomar las PAE, llama a tu médico o farmaceuta” [16].
Las afirmaciones apenas citadas nos inducen a la siguiente observación.
Supongamos que una joven tiene relaciones sexuales con su novio. A la mañana
siguiente toma la PAE. Supongamos que durante las próximas 24 horas (un día y
una noche completos), sufre algunos episodios de vómitos, mareos y dolores de
estómago. Viene de nuevo la noche y decide, porque se siente un poco mal, no
tener relaciones sexuales con su novio. Supongamos que se siente bien al día
siguiente y a la noche siguiente. Entonces decide volver a tener relaciones
sexuales con su novio. ¿Qué hará entonces? ¿Tomará otra vez la PAE al día
siguiente, en cuyo caso se podrán repetir los episodios de vómitos, dolores de
estómago y mareos por las próximas 24 horas? ¿O decidirá, en vez de ello, tomar
la píldora anticonceptiva de uso habitual? En ese caso y debido a que las PDS
son dosis más altas de las habituales píldoras anticonceptivas, ¿no le
provocará los mismos efectos “leves” durante las próximas 24 horas?
No sabemos qué pensará el lector, pero a nosotros todo este jaleo de tomar
la PAE, para luego sufrir durante 24 horas episodios de vómitos, dolores de
estómago y mareos, por mencionar sólo algunos efectos “leves”, nos “huele a
queso”, como se dice popularmente. La joven podría preguntarse: “¿Y por qué no
la toma él en vez de yo?” Claro, sabemos que eso no es posible, no sólo porque
vivimos en una sociedad machista que empuja a la mujjer a ingerir toda clase de
fármacos para estar sexualmente disponible para el hombre, sino porque la PDS
no le va a servir de nada al novio, excepto para que (posiblemente, no sabemos)
a él también le den mareos, dolores de estómago y vómitos, entre otros efectos
“leves”.
Vamos a ofrecer algunos datos acerca de los efectos presuntamente “leves”
y a corto plazo de las PAE, que deberían hacer pensar a cualquier persona que
se considere responsable y que aprecie la salud de las mujeres. Los datos los
proporciona Medsafe, entidad que
pertenece al Ministerio de Salud de Nueva Zelanda. Medsafe tiene el siguiente
aviso a los consumidores acerca de la marca de PAE Postinor-2, que es fabricada
en ese país por la compañía Schering y que tiene exactamente el mismo
componente farmacológico, el LNG, que el Plan B [17], el cual, como ya hemos
visto, es muy usado en EEUU y otros países [18]:
“Si usted vomita antes de que transcurran tres horas después de tomar la
primera tableta [de Postinor-2], debe tomar enseguida la segunda tableta del paquete y ponerse en contacto con su médico,
enfermera, farmaceuta o clínica de planificación familiar inmediatamente para
[obtener] otra tableta. Si vomita antes de que transcurran tres horas
después de tomar la segunda tableta debe ponerse en contacto con su médico,
enfermera, farmaceuta o clínica de planificación familiar lo antes posible para
que le asesoren [19].
Respecto de los otros efectos
“leves” de la PAE, Medsafe dice lo siguiente: “Estos síntomas deben mejorar
dentro de pocos días. Si los síntomas no se van o empeoran, debe
ponerse en contacto con su médico, enfermera o farmaceuta sin demora [20].
¿En qué quedamos? ¿No era que los efectos “leves” no duraban más de 24
horas? ¿No era que eran “leves”? ¿Por qué entonces hay tanto apuro para ver al
médico?
Pero ahí no se detiene la cosa. Resulta que hay otros efectos de la PDS
hecha con LNG (como el Plan B) que no son tan “leves” que digamos. Veamos:
El 30 de enero del 2003, Sir Liam Donaldson, Funcionario en Jefe de Medicina
del gobierno británico, envió una carta a todos los médicos alertándolos acerca
del hecho de que la PDS estaba relacionada con elevados índices de embarazo ectópico. También le ordenó a Schering
AG, la firma fabricante de la marca de PDS Levonelle, que cambiara el texto del
folleto instructivo para las usuarias, para avisarles con toda claridad acerca
de la existencia de este riesgo [21]. La urgencia de esta alerta estribó en el hecho de que, como se sabe, el embarazo ectópico es fatal para ambos, madre e
hijo, si no es atendido [22]. Levonelle es el nombre de marca que Schering le
da al Plan B, que está hecha de LNG, del cual esta firma es su
fabricante y tiene su sede en Nueva Zelanda [6].
-- El 11 de julio del 2005, la organización Women’s Health News, cuya sede
se encuentra en EEUU, informó que “un nuevo estudio sugiere que las píldoras de
baja dosis, que en general son
consideradas más seguras que las píldoras del pasado, todavía comportan un aumento en el riesgo de ataques al corazón y
de embolias [23]. Las píldoras de baja dosis o mini-píldoras son aquellas
que son fabricadas con sólo progestágenos, como las de LNG (Plan B, Levonelle,
Postinor-2, etc.), y son las que más se usan como método de AE [24]; mientras
que las píldoras de dosis alta son las píldoras que combinan progestágenos y
estrógenos, que comportan el riesgo de contraer cáncer, como ya mencionamos
inmediatamente arriba.
Pensamos que los datos apenas aportados son suficientes, para demostrar
fehacientemente la falsedad de que las PAE, y en particular el Plan B, son
“seguras”. Sin embargo, debemos señalar que la información sobre este tema es
amplísima. Por ello, recomendamos al lector visitar, en el portal de Vida
Humana Internacional, http://www.vidahumana.org,
los siguientes dos enlaces:
“Anticoncepción” -- http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/anticon_index.html
“AE” -- http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/emergencia_index.html.
Este artículo ha sido elaborado con los fragmentos correspondientes que han sido tomados de la obra, del mismo autor, que se titula “La defensa del niño por nacer ante la ‘cultura’ de la muerte” y que Vida Humana Internacional tiene a la venta, ya sea llamando al (305) 260-0525 (en EEUU) o en línea, en: http://www.vidahumana.org/catalogo/catalogo.html.
Las notas que siguen a continuación han sido reorganizadas en su numeración y
cuando en ellas se hace referencia a otras partes de este libro, éste es mencionado
con el título abreviado de “La defensa del niño por nacer”.
Notas:
[1]. Rahwan, Contraceptives,
Interceptives and Abortifacients (Columbus, Ohio, EEUU: Division of
Pharmacology, College of Pharmacy, The Ohio State University, 1995), 7.
[2]. Chris Kahlenborn, MD; Joseph B. Stanford, MD, MSPH; and Walter L. Larimore,
MD, “Postfertilization Effect of Hormonal Emergency Contraception”, The Annals of Pharmacotherapy, marzo del
2002, Vol. 36: 465-470. Fuente citada en “La píldora del ‘aborto
del día después’. Por qué se llama equivocadamente ‘anticonceptivo de
emergencia’”, ZENIT.org, 16 de
febrero del 2002. El énfasis es
nuestro.
[3]. “FDA's Decision
Regarding Plan B: Questions and Answers”, 24 de agosto del 2006,
http://www.fda.gov:80/cder/drug/infopage/planB/planBQandA.htm. El énfasis es nuestro.
[4]. Marco Cattarini, Carta a Rosa María Palacios del Canal 4 del Perú, 1 de diciembre
del 2006, con copia remitida a Vida Humana Internacional por cortesía del Sr.
Cattarini.
[5]. Plan B (Levonorgestrel), “How Plan B® Works”, http://www.go2planb.com/forconsumers/aboutplanb/howitworks.aspx,
información bajada el 3 de enero del 2007. El énfasis es nuestro.
[6]. Citado en: Gudrun Schultz, “Plan B Manufacturer for New Zealand Admits
it Causes Abortion, Pro-life Group Demands Accurate Labeling as Abortifacient,”
LifeSiteNews.com, 3 de enero del
2007.
[7]. “Emergency Contraception Fast Facts”, International Consortium for Emergency Contraception, http://www.cecinfo.org/media/ecFF.htm,
información bajada el 17 de enero del 2007, págs. 1-2.
[8]. Recommendations On Ethical Issues In
Obstetrics and Gynecology by the FIGO Committee for the Ethical Aspects of
Human Reproduction and Women’s Health, noviembre del 2003. Fuente citada en “Support for EC”, International Consortium for Emergency
Contraception, http://www.cecinfo.org/what/supportForEC.htm,
información bajada el 17 de enero del 2007, p. 1.
[9]. “EC Issues”, International
Consortium for Emergency Contraception, http://www.cecinfo.org/issues/index.htm,
información bajada el 17 de enero del 2007, p.1. El énfasis es nuestro.
[10]. IPPF\WHR, Programa Anticoncepción de Emergencia, Hoja Informativa sobre la
Anticoncepción de Emergencia, http://www.ippfwhr.org/programas/program_ec_st_1_s.html,
información bajada el 27 de diciembre del 2006, p. 2.
[11]. Fundación Mexicana para la Planeación Familiar (MEXFAM),
“Programas”, http://www.mexfam.org.mx/programas.htm,
información bajada el 17 de enero 2007, p. 1.
[12]. Fundación Mexicana para la Planeación Familiar (MEXFAM), “Home”, http://www.mexfam.org.mx/, información
bajada el 17 de enero del 2007, p. 1.
[13]. Gente Joven, “Anticoncepción de Emergencia”, http://www.gentejoven.org.mx/informacion_pae.asp,información bajada el 29 de diciembre 2006, p. 1.
[14]. Plan B® (Levonorgestrel), “How Plan B® Works”, http://www.go2planb.com/ForConsumers/AboutPlanB/HowItWorks.aspx,
información bajada el 3 de enero del 2007, p. 1.
[15]. ACOG --
The American College of Obstetricians and Gynecologists, “Frequently Asked
Questions about Hormonal Approaches to Emergency Contraception”, http://www.acog.org/departments/dept_notice.cfm?recno=18&bulletin=1084, información bajada el 27 de diciembre 2006, p. 2.
[16]. Womenshealth.gov, “Emergency Contraception”, http://womenshealth.gov/faq/econtracep.htm,
información bajada el 27 de diciembre del 2006, p. 2.
[17]. Cf. Dr. Jerome Lejeune, ¿Qué
es el embrión humano?, Lima: CEPROFARENA, 2001, p. 38. Esta pequeña obra es
un extracto-resumen de Jerome Lejeune, ¿Qué
es el embrión humano?, Madrid: Ediciones Rialp, 1993.
[18]. Cf. las respuestas a las preguntas 7 y 8 del capítulo 1 de “La
defensa del niño por nacer”, páginas 10-12.
[19]. Medsafe.
New Zealanda Medicines and Medical Devices Safety Authority. A Business Unit of
the Ministry of Health, “Information for Consumers. Consumer Medicine Information.
Postinor-2®”, http://www.medsafe.govt.nz/Consumers/cmi/p/Postinor-2.htm,
información bajada el 3 de enero del 2007, p. 3.
[20]. Ibíd., p. 4.
[21]. Femail, 30 de enero del
2003; Department of Health, 30 de enero del 2003. Fuentes citadas en SPUC Information, 30 de enero del 2003, information@spuc.org.uk.
[22]. Cf. En el portal de Vida Humana Internacional, http://www.vidahumana.org, la sección “Cuando
peligra la vida de la madre”, que se encuentra en: http://www.vidahumana.org/vidafam/aborto/peligro-madre_index.html.
[23]. “Low Dose Birth Control Pill Raises Heart
Attack Risk, Especially in Some Women”, Women’s
Health News, 11 de julio del 2005, http://www.news-medical.net/print_article.asp?id=11582, p.1.
[24]. Cf. Womenshealth.gov, “Emergency
Contraception”, http://womenshealth.gov/faq/econtracep.htm, información bajada el 27 de diciembre del 2006, p. 2.

