El Consorcio Internacional de Anticoncepción de Emergencia
(ICEC, por sus siglas en inglés), la organización antivida que se dedica a
promover este método anti-natalista, lo define de la siguiente manera: “El
término ‘anticoncepción de emergencia’ se refiere a varios métodos
anticonceptivos que se pueden usar para impedir el embarazo después de las
relaciones sexuales. Estos métodos incluyen las píldoras de Anticoncepción de
Emergencia [PAE] –que son dosis especiales de las píldoras anticonceptivas de
uso ordinario—así como la colocación de un dispositivo intrauterino [DIU o IUD,
por sus siglas en inglés]” [1]. Es cosa sabida que a las PAE también se les
llama comúmente píldoras del “día siguiente” (PDS) o píldoras del “día después”
(PDD).
En cuanto a las razones que dan sus promotores para este uso
de “emergencia”, el ICEC dice a continuación de la afirmación apenas citada, que
los métodos de AE “les ofrecen a las mujeres una segunda e importante
oportunidad de impedir el embarazo cuando el método habitual falla, no se usó
ningún método o la relación sexual fue un acto forzoso” [1].
2) ¿Cuáles son los
principales argumentos que niegan el efecto abortivo de las PAE?
En este capítulo vamos a abordar solamente el efecto abortivo
de la PDS o PDD. Dejaremos para el siguiente capítulo el tema de las otras
consecuencias de la PDS.
Como veremos en el resto de este capítulo, los que promueven
la PDS dicen que ésta,
-- No es abortiva, porque el embarazo comienza en la
implantación..
-- No es abortiva, porque no tiene un efecto
anti-implantatorio.
En el resto de este capítulo, vamos a presentar lo que dicen los
promotores de la PDS sobre cada uno de estos dos argumentos y luego presentaremos
sus correspondientes refutaciones.
3) ¿Qué dicen los que
promueven las PAE sobre el embarazo?
Como mostraremos a continuación, los que promueven la PDS
dicen que ésta no provoca un aborto temprano, ya que este método actúa antes de
la implantación del ovocito fecundado (el nuevo ser humano) en el útero de su
madre, momento en el cual, dicen ellos, comienza el embarazo. La presunción
aquí es que como el aborto es la interrupción del embarazo, entonces no se le
puede llamar “aborto” al mecanismo anti-implantatorio de estos métodos, ya que dicho
mecanismo tiene lugar “antes” del comienzo del embarazo.
A continuación vamos a citar lo que dicen ocho de las principales
organizaciones que promueven la PDS acerca de cuándo comienza el embarazo y por
qué ésta, según ellas, no es abortiva:
-- En el 2002, la Coordinadora de la Red de las Mujeres
Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC), se dirigió a la Corte Suprema de Chile,
para protestar por la negativa de este máximo tribunal de aprobar la PDS en ese
país: “La anticoncepción de emergencia no
es un producto abortivo, sino anticonceptivo, pues impide o dificulta la anidación [del embrión humano en el útero
materno], etapa que según la Organización
Mundial de la Salud [OMS] y otros organismos científicos prestigiosos,
constituye el verdadero momento de inicio
de la vida humana” [2].
-- En el 2003, la Organización Panamericana de la Salud
(OPS), que es la Oficina Regional para las Américas de la OMS, afirmó lo
siguiente: ”Médicamente se considera que una
mujer está embarazada cuando un ovocito fecundado se implanta en el
recubrimiento de su útero y sólo entonces puede desarrollarse como un feto.
La ACE [anticoncepción de emergencia] no
es un abortivo, por lo tanto no puede terminar un embarazo” [3].
-- La fuente utilizada por la OPS para su apenas citada
afirmación fue la Universidad de Princeton, en EEUU [4]. En el portal de
Princeton, a su vez, se encuentra la siguiente afirmación: “Según las
principales autoridades de la medicina –como los Institutos Nacionales de Salud
[NIH, por sus siglas en inglés] y el Colegio de Obstetras y Ginecólogos de EEUU
[ACOG, por sus siglas en inglés]— el
embarazo comienza cuando el ovocito fertilizado se implanta en la capa uterina
de la mujer… La anticoncepción de emergencia no va a funcionar, si la mujer
ya está embarazada” [5].
-- El portal de los NIH, que es una agencia del gobierno de
EEUU, a su vez, dirige al visitante que indaga sobre este tema a un enlace, a
través de “Medline”, que lo lleva al portal de Womensheatlh.gov, entidad que
pertenece al Departamento de Salud y Servicios Humanos del gobierno de EEUU. En
el portal de Womenshealth.gov., se afirma lo siguiente: “¿Es la anticoncepción
de emergencia la misma cosa que la ‘píldora abortiva’? No. La anticoncepción de
emergencia puede impedir que una mujer
quede embarazada. Funciona de tres maneras: impide que un ovocito salga del
ovario, impide que el espermatozoide se encuentre con el ovocito, impide que el ovocito fertilizado se adhiera
al útero. La píldora abortiva (Mifeprex, también llamada RU 486) funciona
después que la mujer está embarazada (después que el ovocito fertilizado se ha
adherido al útero)” [6].
-- En el portal del ACOG, la otra fuente de la Universidad de
Princeton, encontramos la siguiente afirmación: “Un mecanismo secundario de
[las píldoras de AE] puede ser el impedir
la implantación … La anticoncepción de emergencia no interrumpirá un
embarazo ya establecido” [7]. Aunque no lo diga explícitamente, el ACOG está utilizando
el argumento de que el embarazo comienza en la implantación, para negar que el
posible efecto anti-implantatorio de la PDS sea abortivo. De hecho, ya en 1965,
el ACOG había dicho que el comienzo del embarazo ocurría con “la implantación
de un ovocito fertilizado” [8].
-- En el portal de la Federación Internacional de
Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés), el visitante
encuentra la siguiente aseveración: “Se cree que las píldoras de anticoncepción
de emergencia (PAE) impiden la ovulación, la fertilización y/o la implantación. Las PAE no son eficaces una vez que el proceso
de implantación ha comenzado, y no
causarán un aborto” [9]. En esta afirmación está claro que la definición
del embarazo, implícitamente subyacente, es que éste comienza en la
implantación, en vez de la concepción.
-- En el portal de la IPPF\Región del Hemisferio Occidental
(IPPF\RHO o IPPF\WHR, por sus siglas en inglés), el mensaje sobre este asunto
es más explícito en cuanto a la re-definición del comienzo del embarazo:
“¿Puede la AE causar un aborto? No. El
uso de la anticoncepción de emergencia no causa un aborto. La definición médica
del comienzo de un embarazo es cuando un ovocito fertilizado se implanta en el
útero. La AE tiene su efecto antes de la implantación y no funcionará si un
embarazo ya ha comenzado. Por lo tanto, no se puede considerar como abortiva” [10].
-- En el portal del Population Council (Consejo de Población),
nos encontramos con la siguiente afirmación: “Dependiendo de cuándo en el ciclo
se toman las píldoras, éstas pueden impedir o retrasar la ovulación, interferir
con la fertilización o bloquear la
implantación. Las píldoras de anticoncepción de emergencia no son abortivas” [11]. Obsérvese que,
implícitamente, el Population Council está negando que el efecto
anti-implantatorio de las PAE sea abortivo.
4) ¿Quiénes son los
que más saben acerca del no nacido?
Para poder responder a la pregunta sobre si la PDS es
abortiva o no, es necesario, a su vez, responder con precisión a las siguientes
dos preguntas:
-- ¿Cuándo comienza la vida del ser humano y el embarazo?
El problema es que, lamentablemente, no todos los
especialistas en medicina están de acuerdo en cuándo comienza la vida del ser
humano. De hecho, parte del avance de la “cultura” de la muerte en el mundo, y
especialmente en el mundo hispano, se debe al hecho de que en no pocos países
las asociaciones de ginecólogos respaldan o promueven el aborto. Este tema lo
abordaremos en los próximos capítulos. Basta con señalar aquí que muchos de los
mismos que se supone defiendan la vida del ser humano no nacido, son los que
precisamente enarbolan el argumento antivida que hemos señalado más arriba: que
el embarazo comienza en la implantación, en vez de la concepción o
fertilización.
El problema es obviamente grave. Los médicos, y en particular
los ginecólogos, gozan de gran autoridad y prestigio. No es para menos, ellos
son, se supone, los guardianes de la vida y de la salud. Por consiguiente,
cuando un facultativo respalda o recomienda el aborto, o cuando niega, por
ejemplo, que la PDS sea abortiva, las consecuencias en la conciencia colectiva
son devastadoras. La “cultura” de la muerte encuentra un camino fácil por donde
transitar y difundirse.
Gracias a Dios, sí hay médicos, incluyendo ginecólogos, que
defienden la vida incondicionalmente y con valentía. Pero el problema es que
tienen a un gigante antivida en su contra. No solamente los medios seculares de
difusión se han parcializado en contra de la vida humana no nacida [12], sino
que, como ya hemos señalado, muchas instituciones
de ginecología han adoptado una postura favorable al aborto en todas sus
formas. La influencia en la mentalidad de los forjadores de opinión y del
público en general es enorme.
Es aquí done conviene señalar una cuestión muy importante. Las personas que más saben acerca de cuándo
comienza la vida del ser humano no son en realidad los ginecólogos, sino los
embriólogos, más concretamente, los que se especializan en embriología humana.
La eminente escritora y especialista en filosofía y en temas de la medicina, especialmente
en bioquímica, Dianne N. Irving, M.A., Ph.D, ha afirmado lo siguiente:
“La cuestión de cuándo comienza la dimensión físico-material de un ser humano,
por medio de la reproducción sexual, es una cuestión estrictamente científica
y, fundamentalmente, debe ser respondida por los especialistas en embriología humana –no por los filósofos, los
especialista en bioética, los teólogos, los políticos, los técnicos de rayos x,
las estrellas de cine o los gineco-obstetras” [13].
De hecho, y en relación con el último grupo de personas que
menciona la Dra. Irving, los médicos que son especialistas en embriología
humana enseñan en las facultades de medicina, a las cuales acuden los
estudiantes de ginecología u otras especialidades de este campo.
También debemos añadir que éstos y otros expertos de la
medicina, incluyendo los mismos especialistas en ginecología y también en
farmacología, colaboran para publicar los diccionarios y textos de medicina que
se utilizan en las universidades más prestigiosas de todo el mundo.
5) ¿Qué dicen los que
más saben sobre el ser humano no nacido?
¿Qué dicen entonces los expertos en embriología humana y
otros especialistas en campos relacionados, sobre el comienzo de la vida del
ser humano no nacido y del embarazo? A continuación, citamos en el orden
cronológico de su publicación, desde 1976 hasta el 2004, las afirmaciones que
se encuentran en veinte de las más prestigiosas fuentes de la medicina del
mundo contemporáneo:
-- La Van Nostrand´s Scientific Encyclopedia,
5a edición. Considine, Douglas (ed.). New York: Van Nostrand Reinhold Company,
1976, p. 943, enseña claramente que la vida del ser humano comienza en la
concepción [14].
-- El Butterworths Medical Dictionary, 2nda edición, 1978, a cargo de
MacDonald Critchley, define la concepción
como “El acto de embarazarse. La fertilización del ovocito por un
espermatozoide y el comienzo del crecimiento del embrión”, y el embarazo como “el
estado de llevar un hijo en el seno; condición que va desde la concepción hasta el parto del conceptus” [15].
-- El Profesor Drek Llewellyn-Jones, un
muy conocido escritor sobre temas médicos, en su obra Everywomen, publicada en 1978, definió la concepción y el comienzo del
embarazo diciendo que cuando el material genético masculino del
espermatozoide se une al material genético femenino del ovocito, “se forma un
nuevo individuo” [16].
-- El
Gould Medical Dictionary, 4a Edición, 1979, McGraw-Hill Book Co,
define la concepción como “La
fertilización del ovocito por el espermatozoide”, el conceptus como “lo que es concebido: un embrión o feto” y el embarazo como “la condición de estar
embarazada: el estado de una mujer o de cualquier mamífero femenino desde la concepción hasta el parto” [15].
-- El Pearces Medical and Nursing Dictionary and Encyclopedia 15a
Edición, 1983, p. 99, Faber & Faber, define la concepción como “la unión de los elementos reproductores masculino
y femenino, es decir, del ovocito y del espermatozoide” [15].
-- El Harrups Dictionary of Medicine and Health, 1a Edición,
1988, Londres, define la concepción
como “el momento y proceso de la fertilización
del ovocito por un espermatozoide, después de la relación sexual. El resultado
es la formación de un cigoto (una célula combinada con 23 pares de cromosomas
en su núcleo), que representa el comienzo
del embarazo” y del embarazo dice
que “comienza en la concepción,
cuando un ovocito es fertilizado por
un espermatozoide” [15].
-- El Mosby's Medical, Nursing and Allied Health Dictionary, 3a Edición,
1990, a cargo de N. Darlene Como, p. 954, define el embarazo de la siguiente manera: “En el preciso y único momento de
la concepción, la mujer está embarazada con un nuevo ser individual”
y se refiere al proceso de la implantación
como un suceso aparte y que ocurre pocos días después, hacia el 7mo u 8vo día
después de la concepción (p. 610) [15].
-- The Harper
Collins Illustrated Medical Dictionary. New York: Harper Perennial, 1993,
p. 146, enseña claramente que la vida del ser humano comienza en la concepción
[14].
-- El Mellons Illustrated Medical Dictionary 3ra edición, 1993, Nueva
York, define la concepción como “la fertilización de un ovocito o el acto de
embarazarse”, el conceptus como “el producto de la concepción, que también se le
llama embrión” y el embarazo como “el
período de tiempo entre la concepción
y el nacimiento de la prole. Llevar una prole en desarrollo dentro del cuerpo”
[15].
-- La Embriología
Humana y Biología de desarrollo. O’Rahilly R, Muller F. Nueva Cork.
Wiley-Liss, 1994, afirma que en en el momento de la fecundación se origina el cigoto, que el cigoto consiste en una célula única
formada por la fusión del material genético masculino con el femenino,
constituyendo un nuevo genoma y que el número total humano de 46 cromosomas es
restituido, y como consecuencia, una nueva vida humana comienza [17].
-- El Oxford Concise Medical Dictionary, 4ta edición, 1994, define la concepción como “el comienzo del embarazo; cuando una célula germinal
masculina (espermatozoide) fertiliza una célula germinal femenina (ovocito) en
las trompas de Falopio” [15].
-- El Stedmans Medical Dictionary 26a Edición, 1995, Williams
& Wilkins (Pub), define la concepción
como “el acto de concebir, o de embarazarse;
la fertilización del ovocito por un
espermatozoide que resulta en un cigoto viable” y el embarazo como “la condición de una mujer después de la concepción hasta el nacimiento del bebé”
[15].
-- El Langman´s
Medical Embryology. 7ma edición. Sadlier, T.W. Baltimore: William &
Wilkins 1995, p. 3, enseña claramente que la vida del ser humano comienza en la
concepción [14].
-- El Dr. Ralf G. Rahwan, Profesor de
Farmacología y Toxicología de la Ohio State University en EEUU, en una carta
que envió en 1995 a la prestigiosa revista médica Lancet, y que ésta le publicó, define la concepción como el momento
en que el espermatozoide penetra y fertiliza el ovocito para formar un cigoto
viable [18].
-- En 1996, el Profesor John Dwyer,
eminente investigador australiano y experto en el SIDA, describió el momento en
que el espermatozoide penetra el ovocito como la creación de un “único y nuevo
individuo” [19].
-- El Patten's Foudations of Embriology. 6a
edición, Carlson, Bruce M. New York; McGraw-Hill, 1996, p. 3, enseña claramente
que la vida del ser humano comienza en la concepción [14].
-- La Embriología
Humana, Larsen WJ. Nueva Cork: Churchill Livingstone, 1997,
afirma esencialmente lo mismo que la obra de O’Rahilly y Muller, citada arriba
[17].
-- El texto de medicina de Moore
KL. The Developing Human, Clinically
Oriented Embryology, 7ma edición, 2003, dice textualmente: "Los intricados
procesos por medio de los cuales un bebé se desarolla de una sola célula son
milagrosos ... Esta célula [el cigoto]
resulta de la unión de un ovocito y un espermatozoide. El cigoto es el comienzo
de un nuevo ser humano” [20].
-- En el 2004, el Profesor de Biología Celular y
co-director del Instituto de Investigación de Células Madres del Hospital San
Rafael de Milán, Italia, Angelo Luigi Vescovi (que se profesa agnóstico),
afirmó lo siguiente: “El embrión es un
ser humano. Esto es innegable. Cualquier intento de hacer comenzar la vida
humana en un momento posterior es arbitrario y no sostenido por argumentación
científica” [14].
-- También
en el 2004, los especialistas en embriología humana del Canadá, Keith Moore and
TVN Persaud, declararon lo siguiente: "El embrión comienza a desarrollarse tan pronto como el ovocito es fertilizado” [21].
6) ¿Qué dicen estos mismos especialistas sobre el aborto?
-- La tercera edición del diccionario
médico Mosby's, de 1990, que ya citamos
arriba, afirma que cualquier acción causada por un fármaco o dispositivo usado
después de la concepción no puede llamarse una acción anticonceptiva [22].
-- El Dr. Profesor Rahwan, especialista
en Farmacología, también citado arriba, pero esta vez en otra publicación, del
mismo año de 1995, afirmó que el término “abortivo” es la descripción biológica
exacta de cualquier fármaco o dispositivo que cause una acción después de la concepción [23].
-- Los dos especialistas en embriología humana del
Canadá, que también citamos arriba, afirmaron
en su declaración que “estas hormonas [las de la PDS] impiden la implantación,
no la fertilización. Por consiguiente, no pueden llamarse píldoras
anticonceptivas. La concepción ocurre, pero el blastocisto [el embrión a los
seis o siete días de concebido] no se implanta. Sería más apropiado llamarles
‘píldoras contra-implantatorias’. Como el término ‘aborto’ se refiere a la
terminación de un embarazo, el término ‘aborto’
podría ser aplicado a esa terminación temprana del embarazo” [21].
Resumiendo, podemos afirmar, sin lugar a
dudas, que tenemos un gran número de eminentes personalidades y fuentes del
campo de la embriología humana y de la medicina, que afirman lo siguiente:
-- que la concepción consiste en la
fertilización del ovocito por el espermatozoide,
-- que en ese momento comienza a existir
un nuevo ser humano individual,
-- que el embarazo comienza en la concepción
y no en la implantación,
-- que el aborto es una acción que
destruye la vida del nuevo ser humano y
-- que el aborto ocurre en cualquier momento desde la
fertilización hasta el parto.
Hay que aclarar que no siempre la terminación de un embarazo
es un aborto. Por ejemplo, cuando hay un embarazo de alto riesgo, los médicos,
para salvar tanto a la madre como al niño por nacer, adelantan el parto cuando
la criatura ya es viable, es decir, cuando ésta ya puede sobrevivir fuera de la
madre con la tecnología y los tratamientos médicos disponibles. Claro, el
término más adecuado y preciso para este procedimiento es el de “adelantar el
parto” y no el de “terminar el embarazo”. Pero, dejando de lado la cuestión
terminológica, es evidente que lo que los facultativos han hecho es ponerle fin
al embarazo, no para acabar con la vida del ser humano no nacido, como ocurre
con el aborto, sino para salvarlo a él (o a ella) y a su madre [24].
Basándonos en estas consideraciones y en lo citado arriba,
podemos definir el aborto provocado como la
interrupción directamente inducida del embarazo que resulta en la muerte del
ser humano no nacido, como quiera que dicha interrupción sea causada en
cualquier momento desde la concepción hasta el parto. Obsérvese que cuando
decimos “la interrupción directamente inducida del embarazo”, no estamos
limitándonos a las interrupciones quirúrgicas
del embarazo (las causadas por las intervenciones de los aborteros), sino
también a las causadas químicamente (por las PDS y otros fármacos) o
mecánicamente (por los DIU).
Como ya hemos señalado, en el próximo capítulo abordaremos el
tema de los otros métodos de AE. Lo que queremos aclarar aquí es que, en el
caso de los abortos causados por cualquiera de los métodos de AE, se trata de
abortos provocados, ya que, si bien
el efecto abortivo de estos métodos (el efecto anti-implantatorio), es un posible efecto entre varios [25], de
todas maneras dicho efecto es intrínseco
al método usado. De tal manera que, una vez utilizado (consumido en el caso de
la PDS, colocado en el caso del DIU), su posible efecto abortivo ha sido puesto
inexorablemente en marcha. De ello se sigue que el profesional de la salud que
lo suministra, las usuarias y las demás personas que apoyaron o incitaron a
estas últimas a utilizarlo son moralmente
responsables de ese efecto abortivo.
Se podría objetar que la responsabilidad moral de las
usuarias y las demás personas que las apoyaron o incitaron, depende de su grado
de conocimiento acerca de dicho efecto, así como de su grado de responsabilidad en adquirir dicho
conocimiento. Pero eso es una consideración subjetiva, la cual, aunque merece
ser tratada, no es relevante para lo que queremos constatar aquí: que tanto el
aborto quirúrgico como químico o mecánico son abortos provocados y, por lo tanto, caen dentro del ámbito de la
responsabilidad ética, lo cual, después de todo, es el tema principal que nos
ocupa en esta obra. El meollo de la cuestión aquí es cuándo es que en realidad
comienza la vida del ser humano y el embarazo. Porque, si a esa vida humana
intrauterina se le pone fin deliberadamente, poco importa, para efecto de la
evaluación moral de esa intervención o mecanismo de acción, con qué método o en
qué momento ello ocurre. Se trata de un homicidio directo y, por lo tanto, de
un acto gravemente inmoral. Se trata de un aborto.
7) ¿Qué dicen los que
promueven las PAE acerca del efecto anti-implatatorio?
Parecería entonces, con las afirmaciones científicas que
hemos citado, que la cuestión ya estaría zanjada definitivamente en contra de
la PDS y de todo método de AE. Sin embargo, otros propulsores de la PDS insisten en que ésta no
es abortiva. Al margen de cómo estos otros promotores de la PDS definan el
comienzo del embarazo, su argumento es distinto del anterior. Estos otros
grupos y personas dicen que las PDS no
tienen un efecto anti-implantario, sino anti-ovulatorio (un efecto,
estrictamente hablando, de esterilización temporal) o anticonceptivo (un efecto
que consiste en impedir la unión del ovocito y el espermatozoide).
A continuación vamos a citar lo que dicen las personas y las
organizaciones que niegan el efecto anti-implantatorio de la PDS:
-- En el 2005, la propia OMS negó el
efecto anti-implantatorio de las PAE compuestas por el fármaco levonorgestrel
(LNG): “Se ha demostrado que las píldoras anticonceptivas de
emergencia (PAE) que contienen levonorgestrel previenen la ovulación y que no
tienen un efecto detectable sobre el endometrio (revestimiento interno del
útero) o en los niveles de progesterona cuando son administradas después de la
ovulación. Las PAE no son eficaces una vez que el proceso de implantación se ha
iniciado y no provocarán un aborto” [26].
-- El 13 de noviembre del 2006, el
Tribunal Constitucional (TC) del Perú emitió una sentencia favorable a la PDS [27].
En dicha sentencia el TC se abstuvo de pronunciarse sobre el efecto
anti-implantatorio de la PDS, que en este caso se trataba de la que estaba compuesta
por LNG [28]. Sin embargo, entre las declaraciones contrarias a dicho efecto
anti-implantatorio, el TC acogió la del representante en el Perú de la OMS y de
la OPS: “El Representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el Perú, mediante informe
presentado el 12 de octubre del 2006, señaló: ‘La comunidad científica
internacional coincide plenamente en que la AOE [anticoncepción oral de
emergencia] no es abortiva y no impide la
implantación de un ovocito fecundado, ya que no tiene efectos sobre el
endometrio. Esta afirmación está respaldada por el trabajo de instituciones
científicas de amplio prestigio internacional. No existe un solo estudio científico que demuestre que la AOE tiene un
efecto abortivo” [27].
-- El 22 de abril del 2004, la revista Human Reproduction, publicó un artículo
en el cual negaba que las PDS compuestas por LNG tuvieran un efecto
anti-implantatorio [29]. Uno de sus autores fue el Dr. H.B. Croxato, Presidente
del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER). Este instituto se
dedica a coordinar la difusión de la AE en América Latina [30]. Además, en uno
de sus boletines, ICMER afirma de forma general que “las píldoras de AE impiden
el embarazo al impedir la fertilización del ovocito [y que] cuando la
fertilización sí ocurre, estas píldoras no
pueden impedir la implantación” [31].
-- La organización PROSALUD Inter-Americana,
que también pertenece al ICEC [32], tiene la siguiente afirmación en su portal:
“La anticoncepción de emergencia ha sido estudiada desde 1970 y funciona, como
cualquier otra píldora anticonceptiva oral, inhibiendo la ovulación. No puede
confundirse con una píldora para abortar” [33]. Obsérvese el silencio que
guarda esta declaración acerca del efecto anti-implantatorio de la PDS y cómo
al mismo tiempo niega que sea abortiva.
-- La asociación miembro de la IPPF\RHO
en EEUU, la Federación de Paternidad Planificada (PPFA, por sus siglas en
inglés), tiene la siguiente declaración en su portal: “La AE contiene hormonas
que se encuentran en las píldoras anticonceptivas e impide el embarazo
deteniendo la ovulación o la fertilización. Teóricamente, la AE podría también impedir la implantación, pero ello no ha sido demostrado
científicamente” [34].
8) ¿Quiénes son los
que más saben sobre los mecanismos de los anticonceptivos y qué dicen ellos?
Si los embriólogos son los que más saben acerca de cuándo
comienza la vida del ser humano y de su ulterior desarrollo en el útero
materno, los farmacólogos son los que más
saben acerca de los mecanismos de acción de los anticonceptivos, entre los cuales
están incluidos los propios fabricantes
de la PDS. A continuación citamos lo que estos especialistas dicen:
-- Aunque ya lo hemos citado
anteriormente, es conveniente reproducir lo afirmado en 1995 por el Dr. Profesor
Rahwan, especialista en farmacología, quien dijo que el término “abortivo” es
la descripción biológica exacta de cualquier fármaco o dispositivo que cause
una acción después de la concepción
[23].
-- En un artículo
del número de marzo del 2002, The Annals
of Pharmacotherapy, titulado “Postfertilization Effect of Hormonal
Emergency Contraception”, y cuyos autores son el Dr. Chris Kahlenborn, el Dr. Joseph
B. Stanford, MSPH (especialista en farmacología) y el Dr. Walter L. Larimore, estos
expertos afirmaron que “tomar la píldora del día después puede causar la muerte de un embrión vivo al bloquear
sus intentos de asentarse dentro del
útero” [35]. Los autores se refieren, entre otras PDS, a las píldoras
combinadas (“régimen Yuzpe”) y a las compuestas por sólo LNG, estas últimas en
EEUU se les conoce como “Plan B”. La publicación es el resultado de un análisis
de todos los artículos especializados,
que fueron publicados en inglés sobre este tema desde 1966 hasta noviembre del
2001 [35].
-- En relación con el Plan B (la PDS compuesta por sólo LNG),
el portal de la agencia del gobierno de EEUU que se encarga de la supervisión
de fármacos y alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), afirma claramente lo
siguiente: “El Plan B es anticoncepción de emergencia, un método anticonceptivo
de respaldo. Consiste de dos píldoras de levonorgestrel
que se ingieren oralmente después de un acto sexual sin protección. El levonorgestrel es una hormona sintética
que se usa en las píldoras anticonceptivas desde hace 35 años... El Plan B
funciona como otras píldoras anticonceptivas para impedir el embarazo. El Plan B actúa principalmente impidiendo
que el ovario suelte un ovocito (ovulación). Puede impedir la unión del ovocito
y el espermatozoide (fertilización). Si la fertilización llega a ocurrir, el Plan B puede impedir que un ovocito
fertilizado [el ser humano recién concebido], se adhiera al útero
(implantación)” [36]. Obsérvese que aunque la FDA implícitamente niega que
al efecto anti-implantatorio se le pueda llamar “aborto”, no tiene ambage alguno
en reconocer que este efecto se puede dar en píldoras compuestas por levonorgestrel, contradiciendo así lo
afirmado por la OMS y las otras fuentes citadas arriba. Obsérvese también que
la FDA afirma que las píldoras compuestas por LNG existen desde hace 35 años.
Como esta declaración de la FDA tiene fecha del 24 de agosto del 2006, tenemos
que suponer que estas píldoras existen desde por lo menos el año 1969. Ahora
bien, el estudio publicado por la revista The
Annals of Pharmacotherapy, apenas citado arriba, recoge datos desde 1966
hasta el 2001. Por consiguiente, ese estudio recoge todo lo concerniente a las PDS compuestas
de sólo LNG (como el Plan B) y las de
otros compuestos farmacológicos.
-- La compañía Gedeon Richter, fabricante mundial del LNG
0.75 mg (la dosis del Plan B) y que figura como fabricante en las cajas del
Plan B en EEUU y de Postinor-2 (otra marca de PDS de sólo LNG) en el Perú, no
tiene un documento oficial que explique el efecto de este fármaco, como tampoco
lo tiene para ningún otro fármaco que fabrica, porque ello le toca hacerlo a
los comercializadores [37]. Ya explicamos arriba que la FDA dice en su portal
que el Plan B tiene un efecto anti-implantatorio. Además de ello, la compañía
del mismo nombre que comercializa el Plan B en EEUU, el cual es una marca líder
en ese país, tiene un portal en el cual afirma claramente lo siguiente: “El
Plan B® funciona como una píldora anticonceptiva de uso habitual.
Impide el embarazo principalmente impidiendo que el ovario suelte un ovocito, y
también puede impedir la fertilización de un ovocito (la unión del
espermatozoide y el ovocito). El Plan B®
también puede impedir que se adhiera al útero ... El Plan B® ha
sido aprobado por la FDA y contiene la
hormona levonorgestrel” [38].
-- La compañía que fabrica el Plan B (hecha de LNG) para
Nueva Zelanda, Schering [NZ] Ltd, cuya sede se encuentra en Auckland, también
ha admitido que esta PDS es anti-implantatoria. El nombre de marca del Plan B
en ese país es Levonelle. El folleto de Schering [NZ] Ltd explica el funcionamiento
de este fármaco de la siguiente manera: “Detiene o retrasa la liberación de un
ovocito por parte de los ovarios, impide que un espermatozoide fertilice un ovocito
que ya ha sido liberado, impide que un ovocito fertilizado [el ser humano
recién concebido] se adhiera a la capa
que cubre el útero” [39].
-- En cuanto al Postinor-2, el portal en España de la
compañía fabricante, Schering, dice lo siguiente: “La píldora de emergencia
está compuesta por dosis altas de una hormona denominada levonorgestrel, que es similar a una que se produce en los ovarios de
la mujer. Actúa a diferentes niveles: inhibiendo la ovulación, dificultando la
fecundación del ovocito por parte del espermatozoide y evitando la implantación del ovocito [fecundado] en el útero” [40].
Esta afirmación es la traducción al español de lo que dice el portal de defensa
del consumidor en Nueva Zelanda acerca de Postinor-2, excepto que en la
traducción castellana olvidaron poner la palabra “fecundado”, que nosotros
hemos agregado en corchetes, a continuación de la palabra “ovocito” en
referencia al efecto anti-implantatorio [41].
Resumiendo, todas las píldoras anticonceptivas que se han
estado usando desde hace 35 años, tienen un posible efecto anti-implantatorio y
por tanto abortivo, incluyendo
aquellas compuestas por LNG. Ello contradice lo afirmado por la OMS y las otras
fuentes u organizaciones que promueven la PDS, que niegan que las PDS
compuestas por LNG tengan dicho efecto anti-implantatorio. ¿A quiénes les vamos
a hacer caso, a las organizaciones que promueven las PDS en los países donde el
aborto es ilegal, o a los farmacólogos y a los propios fabricantes de las PDS?
9) ¿Qué otras
contradicciones podemos encontrar en las afirmaciones de los que promueven las
PAE?
-- Primero que todo, recordemos que no pocas de las fuentes
que también son favorables a la PDS y que ya hemos citado, confiesan su posible efecto anti-implantatorio [25]. Lo que ocurre,
como también ya hemos señalado, es que niegan que a dicho efecto se le pueda
llamar “aborto”. Hemos hecho esta observación, para resaltar la discrepancia
que existe entre los mismos que promueven la PDS, acerca de su mecanismo
anti-implantatorio.
-- Otra discrepancia acerca de la existencia o no de un
mecanismo anti-implantatorio de las PDS, la proporciona la propia OMS. Ya en
1995, en uno de sus informes técnicos declaró lo siguiente: “El modo de acción de los métodos, como los de la
anticoncepción de emergencia, es pre y post-ovulatorio ... Los métodos
para la regulación de la fecundidad que tienen un mecanismo de acción post-ovulatorio
ejercen su efecto contrario a la fertilidad después de la ovulación, al
interferir con uno o más de los procesos involucrados en la fertilización del ovocito,
el transporte y la implantación del embrión o el establecimiento
posterior del embarazo. De esta definición se sigue que los métodos
post-ovulatorios para la regulación de la fecundidad incluyen aquellos que son
verdaderamente anticonceptivos, es decir, aquellos que impiden la fertilización
y el establecimiento del embarazo, así como los métodos que causan el aborto
del embrión” [42]. Obsérvese que aunque la OMS implícitamente niegue que al
efecto anti-implantatorio se le pueda llamar “aborto”, sí confiesa que existe
tal efecto en los métodos de la AE, entre los cuales la propia OMS también admite
que se encuetran las PDS. De hecho, en el caso del LNG, la OMS expresa
ambigüedad en cuanto a su posible efecto anti-implantatorio, en el contexto de
explicar la inclusión de este fármaco en el “regimen Yuzpe”, que es un método
de PDS combinada: “... no puede ser descartado que el método no haya, de hecho,
interferido con algunos eventos cruciales en la maduración del endometrio
[la capa que cubre el útero] y la preparación de la receptividad para la
implantación” [43].
-- También es significativo observar que en este mismo
documento, la OMS se dedica a informar sobre los estudios que ella misma
encargó a varios expertos, acerca de otros métodos de AE, entre ellos la RU 486
(mifepristone) y la prostaglandina misoprostol, los cuales, como veremos más
adelante en esta obra, son métodos claramente abortivos, cosa que la propia OMS
confiesa sin ninguna ambigüedad [44]. Es más, y como ya lo resaltamos en la
cita anterior: la OMS confiesa que lo que estos otros métodos abortan es un embrión, es decir, un ser humano. A la luz de estos hechos,
tiene pleno sentido preguntarse por qué la OMS insistió tanto ante el TC del
Perú en negar que la PDS tuviera un efecto anti-implantatorio, si a fin de
cuentas le importa un bledo que otros fármacos, que ella misma promueve como
métodos de AE, sean abortivos. ¿No será que como en el Perú el aborto es ilegal
[45], la OMS y otros grupos interesados no querían que se le llamase “aborto”
al efecto anti-implantatorio de la PDS? No vamos a responder esta pregunta en
el lugar de la OMS, sino que invitamos a sus directivos a realizar una profunda
y sincera reflexión acerca de sus verdaderos motivos.
-- Pero ello no es todo en cuanto a la OMS y la OPS. A la
luz de los datos suministrados por el artículo publicado en The Annals of Pharmacotherapy y la
declaración de la FDA, es muy significativo que la sentencia del TC del Perú
incluya fuentes, especialmente la OMS y la OPS, que nieguen tan rotundamente
que la PDS compuesta de LNG tenga un efecto anti-implantatorio, incluso
llegando al dogmatismo de decir que “no existe un solo estudio científico que demuestre que
la AOE tiene un efecto abortivo”
[27].
-- En cuanto al estudio del Dr. Croxato
y sus colegas, que también niega el efecto anti-implantatorio de la PDS
compuesta por LNG y que también citamos arriba, es necesario destacar tres
observaciones. La primera es que, al menos de parte del Dr. Croxato, hay un
interés en que la gente crea que la PDS no es abortiva, debido a que en la
mayoría de los países de América Latina el aborto es ilegal y que ICMER, el
instituto que él preside, está encargado, como ya señalamos arriba, de difundir
la AE en el continente. La segunda observación es que el propio Dr. Croxato ha
reconocido que las PDS pueden impedir la implantación. En efecto, en un
artículo sobre el mecanismo de acción de las PAE, el presidente de ICMER,
afirmó lo siguiente: “Estos mecanismos posibles de acción incluyen la interferencia con el desarrollo del
embrión, interfieren también en el transporte al útero y también alteran la receptividad del endometrio”
[46]. Y la tercera y última observación es que el
estudio del Dr. Croxatto y sus colegas que niega el efecto
anti-implantatorio de la PDS, también contradice lo que ha declarado el propio
ICEC. En su documento “Posicionamientos sobre la Anticoncepción de Emergencia”,
el Consorcio afirmó claramente que “las píldoras anticonceptivas de emergencia pueden impedir que un ovocito fecundado se
implante en el útero” [47].
-- Por último, la afirmación de la IPPF de EEUU, que ya
citamos arriba, en la que niega el efecto anti-implantatorio de la PDS, también
es contradictoria. En efecto, esa declaración contradice diamentralmente la
hecha por su propia organización madre, la IPPF\RHO, la cual admite que la PDS
sí tiene un efecto anti-implantatorio, declaración que también citamos arriba.
10) ¿Qué podemos concluir
respecto del efecto abortivo de las PAE?
Ante tantos errores científicos y contradicciones por parte
de las organizaciones que promueven las PDS, no queda más remedio que rechazar
rotundamente sus afirmaciones.
Sin embargo, queremos ser totalmente rigurosos en nuestras
conclusiones. Por ello, terminamos esta parte de este capítulo con la reflexión
que sigue a continuación.
¿Qué hacemos entonces ante la divergencia de posturas con
respecto
-- al comienzo de la vida del ser humano y el embarazo,
-- a qué es un aborto y cuándo puede éste ocurrir, y
-- a qué se puede decir del mecanismo de acción de las PDS?
Lo más honesto que se puede hacer es lo siguiente:
-- Reconocer que las fuentes autorizadas que afirman que la vida
del ser humano y el embarazo comienzan en la concepción y no en la
implantación, son numerosas y gozan de un mundialmente reconocido prestigio
científico.
-- Reconocer también el prestigio científico de las fuentes
autorizadas que afirman que cualquier acción directamente causada, en cualquier
momento desde el comienzo el embarazo hasta el parto, y que interrumpiendo
dicho embarazo, cause la muerte del ser humano concebido, constituye un aborto
-- Las organizaciones y personas que han re-definido el
comienzo del embarazo como la implantación, y que basadas en dicha redefinición
niegan que el aborto ocurra antes de ésta, parecen estar motivadas más bien por
la preocupación de no llamarle “abortiva” a la PDS que en los datos médicos. Lo
mismo se puede decir de aquellas que niegan el efecto anti-implantatorio de la
PDS. Ello se colige de las contradicciones en las que han caído dichas organizaciones
que la promueven, y por el hecho de que se trata de organizaciones que tienen
un especial interés en promover la PDS en los países donde el aborto es ilegal.
-- Ante tal divergencia de opiniones con respecto a un asunto
tan importante en el cual está en juego la vida de incontables seres humanos y
ante la evidente necesidad de seguir lo mejor que la ciencia moderna nos
ofrece, no queda otro recurso que pronunciarse en favor de la vida de dichos
seres humanos. De otro modo se estaría corriendo el riesgo de condenar a la
muerte a un enorme sector de la humanidad, cuyo único “delito” es no haber
llegado todavía a implantarse en el útero de su madre.
En conclusión, la PDS tiene que ser absolutamente rechazada por ser
abortiva. La ciencia, la ética y el sentido común nos indican que no tenemos
otra alternativa.
11) ¿Dónde puedo
encontrar más información sobre este tema?
Vida Humana Internacional (VHI) tiene
muchísima información sobre éste y otros temas en su portal http://www.vidahumana.org. En el caso de
la “anticoncepción de emergencia”, ya sea en relación con las PAE u otros
métodos de AE, incluyendo el efecto abortivo de estos métodos, recomendamos las
siguientes dos secciones con sus correspondientes enlaces, a las cuales también
se puede tener acceso haciendo “click” en el botón azul que dice “Biblioteca” y
que se encuentra en la misma página de entrada del portal de VHI:
“Anticoncepción” -- http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/anticon_index.html
“Anticoncepción de Emergencia” -- http://www.vidahumana.org/vidafam/anticon/emergencia_index.html.
Notas:
[1]. International Consortium for
Emergency Contraception, “What is Emergency Contraception?”,
http://www.cecinfo.org/what/index.htm, información bajada el 29 de diciembre
del 2006.
[2]. Coordinación de la RSMLAC, “Píldora
del Día Después: Las mujeres chilenas exigimos que se nos escuche”, RSMLAC,
http://www.convencion.org.uy/menu4-085.htm, información bajada el 20 de febrero
del 2002. El énfasis es nuestro.
[3]. OPS, “Anticoncepción de emergencia
en las Américas”, Hoja Informativa,
http://www.paho.org/Spanish/DPM/GPP/GH/emergencycontraceptionsp.PDF, 18 de
diciembre del 2003, p. 1. El énfasis es nuestro.
[4]. Ibíd., p. 2.
[5]. “Answers to Frequently Asked
Questions About… How Emergency Contraception Works. Does Emergency
Contraception Cause An Abortion?”, portal de la Universidad de Princeton,
http://www.ec.princeton.edu/questions/ecabt.html, información bajada el 27 de
diciembre del 2006. El énfasis es nuestro.
[6]. “Emergency Contraception”, Womenshealth.gov,
http://www.womenshealth.gov/faq/econtracep.htm, mayo del 2006. El énfasis es
nuestro.
[7]. ACOG, “Frequently Asked Questions
about Hormonal Approaches to Emergency Contraception”, portal del ACOG,
http://www.acog.org/departments/dept_notice.cfm?recno=18&bulletin=1084. El
énfasis es nuestro.
[8]. ACOG, “Terms Used in Reference to
the Fetus,” Terminology Bulletin
(Chicago: ACOG, septiembre de 1965).
[9]. IPPF, Glossary of Sexual and
Reproductive Health Terms, Emergency Contraceptionn,
http://glossary.ippf.org/GlossaryBrowser.aspx, información bajada el 27 de
diciembre del 2006. La página de entrada del portal de la IPPF es
http://www.ippf.org. El énfasis es nuestro.
[10]. IPPF\WHR, Programa Anticoncepción
de Emergencia, Hoja Informativa sobre la Anticoncepción de Emergencia,
http://www.ippfwhr.org/programas/program_ec_st_1_s.html, información bajada el
27 de diciembre del 2006. El énfasis es nuestro.
[11]. Population Council, “Reproductive
Health Program (EBERT) – Emergency Contraception”,
http://www.popcouncil.org/ebert/ebertec.html, información bajada el 29 de
diciembre del 2006. El énfasis es nuestro.
[12]. Basta con señalar algunos
ejemplos: “Arzobispo denuncia parcialidad anti-vida de medios
argentinos en debate sobre aborto”, ACI
Digital, 31 de agosto del 2006, http://www.aciprensa.com; “Arzobispo: Es
hipócrita escandalizarse por guerra en Irak, mientras se apoya aborto”, ACI Digital, 3 de febrero del 2006;
“Arzobispo puertorriqueño: Propaganda ideológica está detrás de promoción del
aborto”, ACI Digital, 6 de octubre
del 2006; Julia Regina de Cardenal, “¿New York Times mintió?”, El Diario de Hoy), 16 de noviembre del
2006, http://www.elsalvador.com.
[13]. Dianne N.
Irving, M.A., Ph.D., “When Do Human Beings (Normally) Begin? ‘Scientific’ Myths
And Scientific Facts”, International
Journal of Sociology and Social Policy 1999, 19:3/4:22-47. El énfasis es nuestro.
[14]. Citado en “¿Cuándo
comienza la vida humana?”, Pro-Vida (ONG) Argentina
pro-vida@fibertel.com.ar,
http://www.infovida.org.ar, (011)
154-429-2792, 4 de noviembre del 2004.
[15]. Citado en John Wilks, B.Pharm.
M.P.S., A Consumer’s Guide to the Pill
and Other Drugs (North Melbourne, Australia: TGB Books, 1996), p.16. El
énfasis es nuestro. Para obtener la versión original inglesa del libro del Dr.
Wilks, diríjase a la American Life League, 1179 Courthouse Rd, Stafford, VA
22554; tel.: (540) 659-4171; fax: (540) 659-2586; e-mail: jbrown@all.org,
página web: http://www.all.org,
[16]. D. Llewellyn-Jones, Everywomen, 2a Edición, Londres: Faber
and Faber, 1978, 8.
[17]. Citado en Dra. Bernardita
Stark de González, Profesora Adjunta, Cátedra de Histología y Embriología,
Universidad Nacional de Asunción, Asunción, Paraguay, “Conceptos sobre el inicio de la vida” (carta enviada a Vida Humana
Internaciona), 11 de junio del 2004.
[18]. Rahwan Prof. R. (carta), Lancet, 1995; 346:252. Esta definición
también fue aceptada por el Tribunal Supremo de EE.UU. (Webster v. Reproductive
Services, 3 de julio de 1989).
[19]. Profesor J. Dwyer, The Courier (Alexandria, Australia), 1
de febrero de 1996.
[20]. Moore
KL. The Developing Human, Clinically
Oriented Embryology, 7a edición, Persaud, Saunders, 2003, p. 2.
[21]. Citados en Dianne N. Irving, PhD.,
"Enough word games, Ms Wershler:
MAPs Maim and Kill", Calgary
Herald, 24 de febrero, 2004, p. A13, http://www.fpinfomart.ca/doc/doc_display.php?key=ar|cahrp3|406571|200402240092|1596525|1.
El énfasis es nuestro.
[22]. Mosby's, 301.
[23]. Rahwan, Contraceptives, Interceptives and Abortifacients (Columbus, Ohio,
EEUU: Division of Pharmacology, College of Pharmacy, The Ohio State University,
1995), 7.
[24]. Cf. Domingo M. Basso, OP, Nacer y morir con dignidad – Bioética,
3ra Edición ampliada, Buenos Aires: Ediciones Depalma, 1991, p. 385.
[25]. Véanse otra vez las fuentes que corresponden
a las notas 6, 8, 9 y 11.
[26]. Organización
Mundial de la Salud, PNUD•FNUAP•OMS•BANCO MUNDIAL•Programa Especial de
Investigaciones, Desarrollo y Formación de Investigadores en Reproducción
Humana, “Levonorgestrel para Anticoncepción de Emergencia”, Boletín Informativo (marzo, 2005),
http://www.cecinfo.org/what/pdf/WHO_EC_factsheet_Spanish.pdf.
[27]. Susana Chávez Alvarado y otras, Sentencia del Tribunal Constitucional del
Perú, Exp. No. 7435-2006-PC/TC, Lima, Perú, 13 de noviembre del 2006, p. 6.
El énfasis es nuestro.
[28]. “TC no ha
zanjado debate sobre mecanismo abortivo de píldora del día siguiente en Perú, ACI Digital, 22 de noviembre del 2006, http://www.aciprensa.com.
[29]. M.E. Ortiz, R.E. Ortiz, M.A.
Fuentes, V.H. Parraguez y H.B. Croxatto, “Post-Coital Administration of
Levornogestrel Does Not Interfere With Post-Fertilization Events in the New
World Monkey Cebus Apella”, Human Reproduction, Vol. 49, No. 6,
2004, págs. 1352-1356.
[30]. “Latin American
Consortium for Emergency Contraception (LALEC),” The Emergency Contraception Newsletter, Primavera/Verano, 2005,
Vol. 10, No. 1, p. 18. Fuente citada en el
Boletín Electrónico de VHI, 7 de octubre del 2005, Vol. 10, No. 4, http://www.vidahumana.org/news/7octubre05.html#3.
[31]. “Legal situation for EC in Latin America,”. The Emergency Contraception Newsletter,
Primavera/Verano, 2005, Vol. 10, No. 1, p. 19. Fuente citada en “ICMER coordina
la difusión del aborto por medio de la AE”,
Boletín Electrónico de VHI, 7 de octubre del 2005, Vol. 10, No. 4, http://www.vidahumana.org/news/7octubre05.html#3.
El énfasis es nuestro.
[32]. ICEC, “Our
Members”, http://www.cecinfo.org/about/members.htm,
información bajada el 29 de diciembre del 2006.
[33]. PROSALUD Inter-Americana, “Qué
hacemos-Anticoncepción de Emergencia”, http://www.prosaludinteramericana.org/esp/emergency.php,
información bajada el 29 de diciembre del 2006.
[34]. Planned Parenthood, “Birth
Control-Emergency Contraception-Overview”,
http://www.plannedparenthood.org/birth-control-pregnancy/emergency-contraception/ove...,
información bajada el 29 de diciembre del 2006. El énfasis es nuestro.
[35]. Chris
Kahlenborn, MD; Joseph B. Stanford, MD, MSPH; and Walter L. Larimore, MD,
“Postfertilization Effect of Hormonal Emergency Contraception”, The Annals of Pharmacotherapy, marzo del
2002, Vol. 36: 465-470. Fuente citada en “La píldora del ‘aborto
del día después’. Por qué se llama equivocadamente ‘anticonceptivo de
emergencia’”, ZENIT.org, 16 de
febrero del 2002. El énfasis es
nuestro.
[36]. “FDA's
Decision Regarding Plan B: Questions and Answers”, 24 de agosto del 2006,
http://www.fda.gov:80/cder/drug/infopage/planB/planBQandA.htm. El énfasis es nuestro.
[37]. Marco Cattarini, Carta a Rosa María Palacios del Canal 4 del Perú, 1 de diciembre
del 2006, con copia remitida a Vida Humana Internacional por cortesía del Sr.
Cattarini.
[38]. Plan B (Levonorgestrel), “How Plan B®
Works”, http://www.go2planb.com/forconsumers/aboutplanb/howitworks.aspx,
información bajada el 3 de enero del 2007. El énfasis es nuestro.
[39]. Citado en: Gudrun Schultz, “Plan B Manufacturer for
New Zealand Admits it Causes Abortion, Pro-life Group Demands Accurate
Labeling as Abortifacient,” LifeSiteNews.com,
3 de enero del 2007.
[40]. Schering. Información para el paciente.
Ginecología. “La píldora anticonceptiva de emergencia. ¿Cómo funciona?”, http://www.schering.es/schering/ginecologia/informacion_para_el_paciente.
Una vez que se hace “click” en ese enlace, el visitante encuentra el archivo en
PDF que se encuentra en: http://www.schering.es/varios/informacionalpaciente/pdf/archivos/anti_emergencia.pdf,
información bajada el 3 de enero del 2007. El énfasis es nuestro.
[41]. Medsafe, New Zealand
Medicines and Medical Devices Safety Authority. “Information for Consumers.
Consumer Medicine Information, POSTINOR-2®. What
is POSTINOR-2®
used for and how does it work”, http://www.medsafe.govt.nz/consumers/cmi/p/postinor-2.htm,
información bajada el 3 de enero del 2007.
[42]. H. von Hertzen y P.F. A. Van Look,
“Post-Ovulatory Methods of Fertility Regulation,” Annual Technical Report
1995 49, pág. 52. Portal de la OMS:
http://www.who.int/reproductive-health/publications/HRP_ATRs/1995/049-071.pdf.
El énfasis es nuestro, p. 52. El
énfasis es nuestro.
[43]. Ibíd., p. 62. El énfasis es nuestro.
[44]. Ibíd., p. 50, cf. también las págs. 53-59.
[45]. Sentencia del Tribunal Constitucional del Perú, p. 6.
[46]. H. Croxatto, et
al., “Mechanism of Action of Hormonal Preparations Used for Emergency
Contraception: A Review of the Literature,” Contraception
63:111-121, 2001. Fuente citada en el Boletín
Electrónico de Vida Humana Internacional, 7 de octubre del 2005, vol. 10,
no. 4, http://www.vidahumana.org/news/7octubre05.html#3.
El énfasis es nuestro.
[47]. Consorcio Internacional sobre Anticoncepción de
Emergencia (ICEC), “Posicionamientos sobre la Anticoncepción de Emergencia,”
julio del 2003, http://cecinfo.org/files/finalmecanismsmodeacc.pdf.
Citado en el Boletín Electrónico
de Vida Humana Internacional, 7 de octubre del 2005, vol. 10, no. 4, http://www.vidahumana.org/news/7octubre05.html#3.
El énfasis es nuestro.

