El cuidado profesional del movimiento de hospicios puede proporcionarse tanto en el hogar como en instalaciones especiales para los moribundos. El propósito de este servicio es aliviar el dolor psicológico de la soledad, así como el dolor físico que muchos moribundos experimentan hacia el final de sus vidas.
Los expertos en la atención a los moribundos del sistema de hospicios están de acuerdo en que lo que más temen los moribundos no es el dolor físico, sino el abandono -- no sólo por parte de sus familiares y otras personas cercanas, sino también por parte de la sociedad en general. Los obispos católicos de Irlanda señalan que "aquellos que tienen experiencia en atender a los enfermos terminales y a los ancianos saben que estas personas no temen tanto a la muerte como al ser abandonados y dejados solos. Temen no ser amados más aún que el dolor. Se puede soportar todo, aún la muerte pierde su terror, ante la presencia de aquellos que nos aman."1
La atención de los hospicios puede ser una alternativa a la falsa "necesidad" de la eutanasia. En casa o en un hospicio, profesionales entrenados, en colaboración con los familiares, pueden darle la mejor atención a las necesidades físicas y emocionales del moribundo. De esta manera, tanto la familia como la sociedad se unen para asegurarse que los enfermos terminales se enfrenten a la muerte con verdadera paz y dignidad.
La Conferencia de Obispos Católicos del Canadá (CCCB) dijo lo siguiente: "Como católicos recomendamos encarecidamente que el debate actual le preste particular atención a la experiencia del cuidado paliativo que se lleva a cabo en instalaciones y hospicios. En estos lugares se ha llevado a cabo una labor extraordinaria en cuanto a la defensa de la dignidad de aquellas personas que se enfrentan a la muerte. El cuidado paliativo es una forma de atención médica que reconoce que la cura o el control a largo plazo de la enfermedad ya no es posible para ciertos enfermos. Es una forma de atención médica que se concentra en la calidad del cuidado más que en la cantidad de los años de vida del paciente. Este tipo de cuidado proporciona un tratamiento cuyo principal propósito es el nivel más elevado posible de atención al paciente."2
Cuando una sociedad se preocupa por sus moribundos y por sus ciudadanos con limitaciones físicas o mentales, todo el mundo se beneficia. El Documento de la Santa Sede para el Año Internacional de los Minusválidos de 1981 reconoció que "el respeto, la dedicación, el tiempo y los medios que se necesitan para el cuidado de las personas incapacitadas, aún de aquellas cuyas facultades mentales se encuentran gravemente afectadas, es el precio que una sociedad debe pagar generosamente para poder permanecer siendo verdaderamente humana." Este documento nos enseña que si una sociedad comienza a tratar a sus miembros incapacitados o moribundos como animales en vez de seres humanos dignos de respeto, esa misma sociedad es la que sufre la peor indignidad.
Uno de los peligros más grandes que enfrentan los enfermos terminales hoy es que el propio movimiento de hospicios estás siendo afectado por la mentalidad a favor de los crímenes de la eutanasia y del suicidio asistido. Un ejemplo de esto es el hecho de que la Asociación de Hospicios de EE.UU. (American Hospice Association) presentó un documento en el caso de Nancy Cruzan a favor de que se le dejara morir de hambre y sed. [Para saber más sobre el caso de Nancy Cruzan véase El suministro de agua y alimentos por medios artificiales.]
Cualquier persona que esté considerando la atención de un hospicio debe evaluar con mucho cuidado los programas disponibles antes de elegir uno, porque existen grandes diferencias entre los distintos proveedores de este tipo de cuidado. Esto asume una particular importancia a la hora de considerar el cuidado de hospicio en el hogar, ya que el moribundo recibirá la atención de una sola persona. En tales casos, la actitud que el trabajador de la salud tenga hacia el carácter sacro de la vida humana es muy importante.
Nota: Este artículo es traducción de "Can Hospice Care Be an Alternative to Euthanasia?", que se encuentra en Brian Clowes, Ph.D., Facts of Life (Front Royal, Virginia, EE.UU.: Human Life International, 1997), 124-125. Este magnífico libro es una fuente completa de información (en inglés) sobre todos los temas que tienen que ver con la defensa de la vida y la familia. Para obtenerlo diríjase a Vida Humana Internacional, cuyos datos se encuentran en Organizaciones que luchan contra la eutanasia y el suicidio asistido.
Fuentes: 1. Obispos de Irlanda. Carta pastoral titulada "Human Life is Sacred", 1o de marzo de 1975. Reimpresa el 22 de mayo de 1975 en la edición inglesa del L'Osservatore Romano, órgano informativo del Vaticano. 2. Obispos del Canadá, "To Live and Die in a Compassionate Community," 26 de octubre de 1994. Este artículo es traducción del original en inglés del mismo autor, "Can Hospice Care Be an Alternative to Euthanasia?", en Facts of Life (Front Royal, Virginia, EE.UU.: Human Life International, 1997), 124-125, disponible en las oficinas de Vida Humana Internacional o en las de Human Life International, véase Organizaciones que luchan contra la eutanasia y el suicidio asistido.
