Centenares de feministas reunidas en Playa Tambor, Costa Rica, en diciembre de 2000 para el IX Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, dejaron atónitos a periodistas y observadores cuando decidieron abrir y cerrar su evento con cultos, danzas y ofrendas a "diosas" paganas.
Según la misma descripción de la oficina de prensa del evento, el encuentro reunió a mujeres "de diferentes edades, de distintos posicionamientos y prácticas políticas, brujas, heterosexuales, bisexuales, lesbianas, negras, indígenas, representando la riquísima diversidad del feminismo".
"Nos inspiramos en las raíces del feminismo radical contemporáneo: repensando contextos, culturas, conceptos y lenguajes. Esto se plasma en el tema que nos convoca," dijo Marcela Jager a nombre del Comité Organizador.
El evento se inauguró con una liturgia pagana "a la luz de antorchas de fuego y velas... invocando a las diosas ancestrales", en la que las más de 800 mujeres, "conducidas por las chamanas de la Cueva Holística se entregaron a la noche".
Según la descripción de las mismas feministas, "con maracas, velas e incienso, el ritual de inauguración incluyó a las mujeres negras, aztecas, mayas, incas, caribeñas, blancas, entre otras, ubicadas en los cuatro puntos cardinales y haciendo referencia a los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego".
El Encuentro dispuso de un espacio particular llamado "Cueva de la Salud Holística y la Espiritualidad", que según las organizadoras sirvió para "meditar, hacer yoga, ofrecer y recibir distintos tipos de terapia corporal, bioenergética, hipnótica y disponer de distintas posibilidades de consulta oracular".
En sus conclusiones, las feministas declararon que "el reconocimiento político de la libre opción sexual; la inserción de los derechos de las mujeres como derechos humanos; las teorías sobre el ejercicio del poder; la lucha por la visibilización del lesbianismo en la agenda feminista" han sido algunas de las preocupaciones "sobre las que el movimiento ha conseguido importantes logros".
Es una verdadera tragedia, el hecho de que las feministas latinoamericanas también estén cayendo en los mismos terribles errores que las de países como EE.UU., donde el feminismo radical ha hecho tanto daño a la vida humana, la familia y la Iglesia.
Nota: Esta información fue tomada de la noticia: "Feministas inauguran y cierran cumbre con cultos a ‘diosas' paganas," Aciprensa, San José, 5 de diciembre del 2002, www.aciprensa.com. Fue reportada también en el Boletín electrónico de Vida Humana Internacional, 12 de diciembre del 2002, volumen 6, número 16.
