Es indudable que la discriminación contra la mujer siempre ha existido y que es necesario condenarla y erradicarla totalmente, por injusta y anticristiana. El movimiento feminista en los EE.UU., que tiene su origen en el siglo XIX, comienza con un movimiento pro justicia, igualdad y respeto a todo ser humano. Aquellas feministas lucharon por los justos derechos de la mujer y lograron mejoras para el sexo femenino. Nunca se les hubiera ocurrido exigir legalización del aborto, como un "derecho". Para las fundadoras del feminismo, el aborto era el asesinato de un niño.
¿Pero es éste el mismo movimiento feminista de hoy? ¿Qué le sucedió a aquel movimiento idealista que dió buenos frutos en sus comienzos?
El cambio más significativo en la dirección y los objetivos del movimiento feminista que comenzó en EE.UU., tuvo lugar al ser lanzado el libro "The Feminine Mystique" (El Mito de la Femineidad); cuya autora es Betty Friedan, a quien muchos consideran "La Madre" del actual movimiento feminista. Al adoptar la nueva filosofía del "yo primero", propuso a las mujeres que sólo se podrían sentir "verdaderamente realizadas" y felices si lograban obtener triunfos fuera de su hogar, y que el ser esposa y madre era la más indigna y denigrante de todas las labores que podía realizar la mujer.
Este nuevo feminismo por lo tanto llegó a la conclusión, de que la mujer sólo podría lograr su máximo potencial si se liberaba de la "carga" de la maternidad. Es decir, que de acuerdo a estos nuevos valores, que difieren de los valores de las primeras feministas, lógicamente el próximo paso era que aceptaran como prioridades nuevos objetivos materialistas y egocéntricos. Las feministas entonces buscaron la forma de remover todos los "obstáculos" para poder triunfar, y entre éstos según ellas,se encontraba la posibilidad de un embarazo que podría interrumpir el logro de triunfos en el mundo de los hombres.
RECHAZO DE LA MATERNIDAD
Puesto que las nuevas feministas buscaban la igualdad con el hombre y la capacidad de ser madre es precisamente lo que más distingue a la mujer del hombre, la maternidad se convirtió para ellas en el mayor obstáculo. A partir de entonces la sexualidad y la reproducción ya no fueron considerados por las feministas radicales regalos de Dios, a los niños se les vió como una carga no una bendición, y el tener relaciones sexuales sin temor al embarazo pasó a ser un "derecho" absoluto. De ahí que las nuevas feministas comenzaran a demandar el "derecho" a la contracepción primero, y más tarde siguiendo el mismo falso razonamiento, al aborto a petición.
La opinión que expresan las feministas radicales es: "mientras la anticoncepciòn no sea ciento por ciento confiable (y esa es la razòn fundamental por la cual abortan), las mujeres tienen que contar con la posibilidad de abortar para controlar su reproducción". Y añaden:"es muy claro que los ideales morales de igualdad, libertad y autodeterminación para las mujeres son factibles sólo si ellas controlan sus funciones reproductoras, el derecho al aborto se fundamenta, por lo tanto, en el derecho inalienable de la mujer a controlar su reproducción y en los valores básicos de la libertad, la autodeterminación y la igualdad".
Las nuevas feministas pasaron, de valorar su maternidad y trabajar por leyes justas que brindaran mayor protección a la mujer (incluyendo a la mujer embarazada), a exigir el derecho ilimitado al aborto a petición durante todo el embarazo y en cualquier circunstancia.(Muchas de ellas alegan ahora que sólo al nacer se hace persona el niño.) Este trágico cambio de rumbo del movimiento feminista les ha costado la vida a más de 43 millones de niños por nacer en EE.UU. solamente,en los primeros 30 años de aborto legal. Además ha dejado una estela de muertes maternas y grandes números de mujeres física y psicológicamente dañadas por abortos legales, que supuestamente eran "seguros e inocuos".
Actualmente las feministas antivida de EE.UU. llaman a la mortal píldora abortiva RU-486 "histórico adelanto de la medicina", y lanzaron una intensa campaña a nivel nacional, hasta que al fin lograron que se pudiera utilizar en dicho país. RU-486 tiene la capacidad de matar silenciosamente a más seres humanos por nacer que la Bomba de Hidrógeno,y de causar la muerte también a incontables mujeres en países del Tercer Mundo, quienes no recibirán la atención médica necesaria al usarla.
Alegaban las feministas antes de lograr la legalización del aborto, que querían impedir abortos auto-inducidos.Sin embargo apoyan los peligrosos abortos "caseros" causados por la píldora RU-486. Inclusive actualmente existen grupos de feministas "Self Help" (para ayudarse mutuamente) en EE.UU., que enseñan mediante un filme, cómo provocarse ellas mismas el aborto. Esto lo están llevando a cabo con el beneplácito de las mismas organizaciones feministas que condenaban los abortos ilegales auto-inducidos.
Esta contradicción no debe sorprendernos, ya que aunque las feministas antivida alegan que estàn "a favor del derecho a elegir" si abortar o no, expulsaron de sus filas a la mayoría de las que están a favor de elegir la vida para los niños por nacer. Debido a ésto surgió en EE.UU. la organización "Feminists for Life" (Feministas por la Vida), la cual las demás feministas condenan, ignoran y ridiculizan.
¡Las organizaciones nacionales de feministas antivida que tanto pregonan la igualdad de la mujer con el hombre, aprueban la práctica cada vez más generalizada en algunos países del tercer mundo como la India y la China,de abortar bebés del sexo femenino, simplemente porque sus padres preferían un varón!
Incontables mujeres han sido confundidas, engañadas por dirigentes del movimiento feminista antivida con promesas de bienestar económico y llevadas por un camino que sólo conduce a la perdición, pues como nos dice la Biblia: ¿De qué le vale a alguien ganar el mundo entero si al hacerlo pierde su alma inmortal?
Las consecuencias que trajo el nuevo movimiento feminista a la sociedad han sido demasiado numerosas para poderlas enumerar todas aquí, pero entre ellas están no sólo el alarmante nùmero de abortos quirùrgicos y "silenciosos" por el uso de la píldora y el DIU, sino también el aumento incontrolable que ha llegado a proporciones nunca vistas, de divorcios, delincuencia juvenil, embarazos de adolescentes, etc.
PRIORIDAD: LOS DERECHOS DE LAS LESBIANAS
Como si todo èsto fuera poco, aumentó también la práctica del homosexualismo, y así vemos cómo el actual movimiento feminista ha hecho una de sus prioridades principales los derechos de las lesbianas, incluyendo el de adoptar hijos y constituir una familia, con todos los derechos legales de los cuales la familia tradicional disfruta. En 1988, durante la Conferencia Nacional de los Derechos de las Lesbianas, patrocinada por la principal organización feminista de EE.UU: "N.O.W." (Organización Nacional de la Mujer), dicha organización no sólo adoptó los derechos de las lesbianas como una prioridad, sino que sus dirigentes afirmaron en una publicación oficial de dicha organización: "toda mujer debe estar dispuesta a identificarse como lesbiana, si ha de ser verdaderamente feminista.... ninguna mujer está libre para ser mujer hasta que todas las lesbianas estén en libertad de ser lesbianas".
Las lesbianas, que no pueden concebir, accedieron a ayudar a las mujeres hetereosexuales a demandar su "derecho al aborto" y una vez obtenido éste a conservarlo a todo costo. A cambio de esta ayuda las feministas hetereosexuales pro abortistas, se comprometieron a luchar por los "derechos" de las lesbianas. Se estableció así una "alianza" que bien podría haber sido planeada en el mismísimo infierno.
Una de las más militantes y radicales organizaciones de hombres homosexuales: "AIDS Coalition to Unleash Power" (Coalición del SIDA para Desatar el Poder), ofrece a las proabortistas la ayuda de sus miembros en contra de los que protestan contra el aborto ante las clínicas, a cambio del apoyo de las feministas en la campaña de terror dirigida contra las iglesias en EE.UU. En muchos casos los homosexuales y las lesbianas activistas según se ha reportado, son los más violentos defensores del aborto, dan patadas, escupen o muerden a los que acuden a los centros de aborto a manifestar su oposición a éste. La coalición de homosexuales ya mencionada se hizo famosa cuando sus miembros se unieron a las proabortistas para gritarles insultos y obscenidades a los feligreses que acudieron a misa el 10 de diciembre de 1989, en la Catedral de San Patricio en Nueva York. Cuando comenzó el sermón del Cardenal John O'Connor, los homosexuales interrumpieron la celebración de la Santa Misa parándose en los asientos, gritando, alzando sus puños amenazadoramente y tirando condones al altar. Uno de los activistas homosexuales tomò la comunión, rompió la hostia en dos y la tiró al piso.
ABORTO Y HOMOSEXUALISMO UNIDOS
Muchos se preguntarán qué tienen que ver los derechos de los homosexuales con el derecho al aborto. Primeramente, las personas homosexuales según estudios realizados (Bell & Wineburg), frecuentemente tienen mil compañeros homosexuales diferentes durante su vida. Segundo, los proponentes del aborto por regla general no consideran un problema la promiscuidad o la actividad sexual a temprana edad entre adolescentes, a menos que dicho comportamiento resulte en un embarazo. Por último, las batallas por el derecho al aborto y los derechos de los homosexuales han sido motivadas por una total rebelión en contra de los valores morales y tradicionales, así como de los que promueven dichos valores. "El derecho a decidir o elegir" ahora significa mucho màs que "el derecho al aborto". Declaró una dirigente feminista durante la Marcha a Favor del Aborto en la ciudad de Washington el 9 de abril de 1989: "El derecho a decidir incluye la sexualidad también, el aborto no es un asunto relacionado con la vida sino con las relaciones sexuales, se trata de que las mujeres puedan tener relaciones sexuales sin temor al embarazo, y ésto nos lleva a la experimentación y a que las mujeres puedan tener relaciones sexuales con otras mujeres, con hombres y con quien deseen".
Muchas de las feministas antivida rechazan el matrimonio como una forma de esclavitud. La Declaraciòn del Feminismo de noviembre de 1971 afirma: "El matrimonio ha existido para beneficiar a los hombres y ha sido un método legalmente protegido de controlar a las mujeres.......debemos trabajar para destruirlo, el fin de la institución del matrimonio es una condición necesaria para lograr la liberación de la mujer....debemos instar a las mujeres a abandonar a sus esposos y a no vivir con un solo hombre....debemos volver a practicar religiones antiguas como la brujerìa". La filosofìa de las nuevas feministas les hace ver al hombre como agresor y opresor, y muchas de estas mujeres practican el ocultismo, la brujerìa y adoran a "diosas".
El feminismo radical se inclina hacia la izquierda en su filosofía, de ahí que el Partido Comunista de EE.UU. le haya dado su total apoyo, especialmente en su lucha por el derecho al aborto. El periòdico izquierdista The Militant declara: "El derecho de las mujeres a decidir si quieren tener un hijo o no y cuándo, es imprescindible para que ellas puedan obtener la total igualdad con el hombre y es un requisito para obtener la liberación social de la mujer". Fidel Castro (de Cuba Comunista) dijo sobre el feminismo: "La lucha por la igualdad de la mujer en todos los aspectos es tarea prioritaria de nuestro partido, fue y seguirà siendo uno de los objetivos principales de nuestra revolución."
EL ENEMIGO PRINCIPAL : LA IGLESIA CATOLICA
Por supuesto que la guerra que desataron las nuevas feministas antivida contra los valores morales, pronto se dirigió en contra de la Iglesia Católica, cuya firme oposición al aborto y condena del homosexualismo constituyen el màs formidable obstáculo al logro de los inmorales e injustos objetivos de las feministas.
Los ataques lanzados por ellas han ido desde criticar y condenar públicamente la postura de la Iglesia Católica e interrumpir servicios religiosos, a tratar de privarla de su exención de impuestos para que no pueda recibir contribuciones. Esto esperaban lograrlo mediante una demanda judicial entablada ante las cortes por la Organización Nacional de la Mujer (N.O.W. por sus siglas en inglés), la cual no tuvo éxito. De ese modo esperaban poder impedir que la Iglesia continuara su campaña en contra del aborto.
Sin embargo, la más insidiosa y terrible campaña desatada por las feministas contra la Iglesia Católica y sus dogmas en EE.UU., es la que ha sido lanzada por las llamadas "Católicas por el derecho a decidir" (CDD - "Catholics for a Free Choice" en EE.UU.) si abortar o no. Siguiendo la consigna de "divide y vencerás", están tratando de sembrar la discordia entre las filas de las propias mujeres católicas, algunas de las cuales ahora afirman que jamás se harían un aborto, pero que "toda mujer debe tener el derecho a elegir esa opción". Hasta religiosas y otras mujeres "católicas"se han pronunciado públicamente a favor del aborto, y ciertas "teólogas" alegan que el feto sólo se hace "persona"cuando su madre lo acepta. Según ellas, "la aceptación de todo embarazo se compara al Sí de María, por el cual el feto se hace persona cuando su madre lo acepta y se compromete a criarlo y hacerlo persona", y èsto lo afirmaron en el Boletín "Conciencia Latinoamericana" de esta organización Católicas por el Derecho a Decidir.
Esta organización de feministas antivida ha enfilado sus cañones ahora hacia Latinoamérica, unida a otras como la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, cuya línea de trabajo consiste no sólo en la promoción del aborto sino también en apoyar "la iniciativa de formación de profesionales de la salud ligadas al movimiento feminista ya en marcha en América Latina", para lograr los mismos objetivos antivida que lograron los feministas radicales en EE.UU. La Red publica desde Chile y distribuye a Latinoamérica un boletín bimensual. En uno de éstos se comentó sobre la conferencia mundial de Católicas por el Derecho a Decidir, cuyo banquete inaugural fue dedicado a "las personas que tuvieron el valor de enfrentar a la Iglesia Católica al defender el derecho de las mujeres a elegir " (el aborto por supuesto).
Siguiendo los pasos de las feministas antivida de EE.UU.,las "Católicas" por el Derecho a Decidir, han publicado en Latinoamérica un libro llamado "Mujeres e Iglesia" en el cual atacan a la Iglesia Católica y promueven el "derecho" a la anticoncepción y el aborto.Inclusive en uno de sus capítulos declaran que las mujeres pueden vivir su sexualidad no sòlo con un hombre, "sino que es posible hacerlo con una mujer". En este mismo libro afirman que en la Biblia no existe ninguna condena explícita del aborto, que solamente en 1869 condenó la Iglesia Católica el aborto ya que la doctrina oficial de la iglesia varía según las épocas, y que el Vaticano condena el aborto no como resultado "de una doctrina del amor" sino "como consecuencia de una marcada misoginia y discrimación contra la mujer, a quien no acepta por igual y de la cual expresó, hasta el Concilio de Trento, que no tenía alma". Afirman también las feministas latinoamericanas, precursoras en esos países del mismo movimiento antivida de EE.UU, "que la experiencia del placer (sexual por supuesto) unifica con la divinidad".
Existen numerosas organizaciones de feministas antivida en Latinoamèrica que están trabajando con las ya mencionadas en colaboración con la IPPF (Federación Internacional de Planificación de la Familia) y sus filiales en Latinoamérica, así como con otras organizaciones antivida, etc., y a favor del derecho a la anticoncepción y el aborto. Este último están tratando de legalizarlo mediante el falso argumento de las muertes maternas por abortos ilegales, que con tanto éxito utilizaron las feministas antivida de EE.UU. La estrategia es la misma: exagerar o aumentar las estadísticas para lograr su objetivo. Están trabajando activamente con la prensa en Latinoamérica, inclusive tienen su propia agencia de noticias en Chile llamada FEMPRESS.
EL VERDADERO FEMINISMO
En la actualidad las mujeres tenemos ante nosotras dos corrientes feministas. Una de ellas se esfuerza por extirpar las diferencias entre los sexos empujando a las mujeres a logar la igualdad total con los hombres, aunque para lograrlo tengan que escoger la muerte para sus propios hijos por nacer. La otra reconoce plenamente la originalidad y dignidad de ser mujer y no rechaza la maternidad, sino que la considera el regalo màs preciado que Dios ha otorgado exclusivamente a la mujer. Una promueve objetivos egoístas, la otra nobles y desinteresados; una destruye, la otra construye. ¿A cuàl de estos movimientos se unirà la mayorìa de las mujeres hispanas? Quiera Dios que ellas se den cuenta de la falsedad del "canto de sirenas" de las feministas antivida, y que a su vez encuentren y continúen la tradición provida del auténtico feminismo.
Notas
1. Susan B. Anthony: "Much as I deplore the horrible crime of child murder, earnestly as I desire its suppression..." [The Revolution, 4(1):4 (July 8, 1869).]
2. Clowes, Brian Ph.D. P-L A. E., v.III c.129-7, citando a Lawrence Lader, Abortion II, Making the Revolution. Boston: Beacon Press, 1973, pp. 18-20, 36-40.
3. "Since the 1960s, feminism has come to mean a specific set of methods for achieving equality between the sexes. The most significant belief underlying contemporary feminism is that there are no sex differences..." Francis, Babette. Feminism: The Six Frauds, publicado por Endeavor Forum.
4. Holstrom, Nancy, FEM, publicado por ISIS Internacional, Santiago, Chile, p. 7.
5. "NOW Mandates Lesbianis ", ALL News, Octubre. 6, 1989, p.7, citado del articulo "Concerned Women for America," Rebecca Hagelin, Washington Times, Septiembre 6, 1989.
6. Buchanan, Patrick J., "The Desecration of St. Patrick's", The Wanderer, diciembre 28, 1989, p. 5.
7. Kupelian, David and Masters, Mark, "The New McCarthyism," New Dimensions, julio 1990, p. 21.
8. Ibid.
9. Editorial, "Defender el derecho de la mujer al aborto," ("Defend a woman's right to abortion"), The Militant, v. 53/No. 43, noviembre 17, 1989, p. 1.
10. Habana, Cuba, marzo 7 de 1990, discurso televisado.
11. Grela, Cristina, "Debate público: Aborto y Ciudadanía", Conciencia Latinoamericana, abril/mayo/junio 1990, p. 3.
12. Boletín ISIS Internacional, julio/agosto 1986, p. 5.
13. Portugal, Ana María, ed., Mujeres e Iglesia, Sexualidad y Aborto en América Latina, publicado por las Catolícas por el Derecho a Decidir, 1989.
