El primer día de mi nueva vida


"Padre que estás en el Cielo, acudo a ti ahora, a confesar mis pecados.

Señor, cuando busqué mi propio camino y viví según mis propias reglas no he encontrado más que muerte y tormento para mi hijo y para mí misma. Perdóname.

Te doy gracias de que estuvieras dispuesto a entregar a Tu Hijo a morir en la Cruz para redimirme. Acepto Su gran sacrificio por mí.

Padre, deposito a tus pies todos mis sentimientos de culpabilidad, pena, remordimiento y arrepentimiento. Purifícame y cúrame por la sangre de Tu querido Hijo.

Hoy es el primer día de mi nueva vida -una vida que encomiendo a Ti.

Enséñame a vivir según tu voluntad. En el nombre de Jesús, Amen."

Si yo hubiera sabido entonces
lo que ahora ya sé,
tú nunca habrías muerto.
Te habría tenido muy cerca
te habría alimentado
y mantenido a mi lado.
Te hubiera cantado canciones
y te hubiera apreciado más que a un tesoro,
más querido que la plata,
más querido que el oro.

Pero esta canción es todo lo que daré
al bebé que nunca sostendré.
Nunca he escrito poesía
que no haya sido una alabanza
al Señor que lloró conmigo
y me sostuvo durante aquellos días.

Jesús, ahora te estoy pidiendo,
sé que Tú oyes mi suplica,
que tomes a ese niño en Tus Manos
y sostengas a mi bebé por mí.

Nota: Esta oración fue publicada en un folleto en inglés por la sección local del Estado de Virginia de "Mujeres explotadas por el aborto", (Women exploited by abortion). Dirección: WEBA; Route 1, Box 821; Venus, Texas 76084. Teléf.:(214) 366-3600.


La Iglesia catolicaDocumentos de la Iglsia

Menú