Magisterio de S.S. JUAN PABLO II


"Las ideas de la Nueva Era a veces se abren camino en la predicación, la catequesis, los congresos y los retiros, y así llegan a influir incluso en los católicos practicantes que tal vez no son conscientes de la incompatibilidad de esas ideas con la fe de la Iglesia. En su perspectiva sincretista e inmanente, estos movimientos para-religiosos prestan poca atención a la Revelación, más bien, intentan llegar a Dios a través del conocimiento y la experiencia basados en elementos que toman prestados de la espiritualidad oriental y de técnicas psicológicas. Tienden a relativizar la doctrina religiosa a favor de una vaga visión del mundo, que se expresa mediante mitos y símbolos revestidos de lenguaje religioso. Además proponen una concepción panteísta de Dios, incompatible con la Sagrada Escritura y con la Tradición Cristiana". (A los Obispos el 28-mayo-93.)

"No debemos engañarnos pensando que el renacimiento de las antiguas ideas gnósticas en la forma de la llamada New Age pueda llevar a una renovación de la religión. Es solamente un nuevo modo de practicar la gnosis, esa postura de espíritu que en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra... con una decidida, aunque a veces no declarada, divergencia con lo que es esencialmente cristiano" ("Cruzando el Umbral de la Esperanza").

Por el análisis hecho y por la palabra del Papa, Representante de Cristo en la tierra, Cabeza visible de la Iglesia, Sucesor de San Pedro, podemos concluir que:

La Nueva Era abraza ideas, conceptos y prácticas incompatibles con el Cristianismo y con la Fe Católica.

Algunos puntos de comparación entre el Catolicismo y la Nueva Era.

Dios: Para el Catolicismo y el Cristianismo Dios es un Ser Supremo, Creador y Señor del universo, infinitamente Bueno, todo Amor y Misericordia ... etc., etc.

En la Nueva Era, hay un abierto rechazo al Dios Único, pues considera que este "anticuado" sistema de creencias causa "divisiones", por lo que el mundo debe ser liberado de estos modelos negativos y cerrados de pensamiento.

Se cree en un dios no-persona, como Energía que vibra en todo el universo. Dios es una fuerza impersonal; es la energía en que consiste todo el universo. Por eso en la película "Guerra de las Galaxias", exponente fílmico promotor de la Nueva Era, no se referían a Dios, sino a "la Fuerza".

El dios de la Nueva Era no puede amar, no es santo, no puede pensar ni ser misericordioso. Solamente ES, es La Fuerza.

Esta "Fuerza" incluye el aspecto masculino y femenino, siendo el femenino el preponderante (Gaia, la Madre Tierra).

Jesucristo: Para los católicos Jesucristo es Dios, Redentor, Hijo de Dios hecho uno como nosotros por Amor infinito para salvarnos de la muerte y del pecado.

En la Nueva Era, Jesús resulta un "profeta más, equiparado con Buda, Mahoma, Laotsé... Llegan algunos a considerarlo un "maestro de la Nueva Era", el ejemplo de una persona "iluminada" que se dio cuenta de que era dios, que es lo que plantea la Nueva Era para todos los seres humanos a través del Panteísmo (Todo es dios ... yo soy dios).

Según la Nueva Era, Cristo no volverá a juzgarnos, como nos dice claramente la Sagrada Escritura (cfr. Jn.5,21-29) sino que vendrá a ayudar a la humanidad, a inspirarla. Esto, por supuesto, es la preparación para recibir al Anti-Cristo que la Nueva Era llama "Maitreya". Nosotros sabemos que Cristo "vendrá de nuevo con gloria para juzgar a vivos y muertos", como reza el Credo y como también está en los Evangelios.

Según los llamados "evangelios gnósticos" (recordemos que el gnosticismo, herejía del siglo I, fue formalmente refutada en el Concilio de Nicea en el siglo IV, pero sigue prevalente en nuestros días), los gnósticos fueron una minoría perseguida, cuyas enseñanzas fueron suprimidas por razones políticas y eclesiales.

Entre los seguidores de la Nueva Era hay una historieta según la cual Jesús vivió en el Oriente pagano y fue iniciado en los misterios gnósticos y esotéricos supuestamente durante los 18 años de su vida, respecto de los cuales no hay nada sobre El en los Evangelios. Lo describen como un yogui que llegó a la iluminación, es decir, a darse cuenta de que era Dios.

Por tanto, según el New Age, Jesucristo no es el Dios-Hecho-Hombre de la Biblia, sino el hombre-hecho-dios del Panteísmo.

El hombre: Para los Católicos el hombre es criatura de Dios. Cada hombre es una criatura única, especial, irrepetible. Con la creencia en la re-encarnación, una sola alma renace en varios cuerpos y hasta en objetos animados e inanimados muchas veces. Así, la unidad del ser humano queda negada.

El hombre es, además, criatura hecha a "imagen y semejanza de Dios" y, según el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica (#1701 y 1712) esa "imagen presente en todo el hombre ... radica eminentemente en la libertad, en la verdadera libertad".

Según la Nueva Era, el hombre no es imagen de Dios, sino que puede llegar a ser dios si desarrolla adecuadamente sus potencialidades internas, a través de técnicas esotéricas y ocultas.

Otros conceptos básicos: Quedan también desvirtuados en la Nueva Era: Cielo, infierno, salvación, muerte, resurrección, pecado, etc., al verlos a la luz de las diferentes creencias falsas y heréticas que forman parte de la Ideología de la Nueva Era.

Falso Misticismo Oriental y Oración Contemplativa de la Mística Cristiana: Es muy importante aclarar estos dos conceptos por su aplicación práctica ya que se ha tratado de comparar la oración contemplativa cristiana con las ideas y prácticas que forman parte de la Nueva Era.

Hay dos errores prevalentes con relación a la vida espiritual y a la Mística:

- La tendencia a "psicologizar", es decir, a igualar la vida espiritual con la psicología. Esto da como resultado el reducir lo espiritual a ciertos estados de conciencia producidos por medios psicológicos. Pero, si la vida espiritual es la relación personal con Dios, no puede ser reducida al análisis y a los métodos psicológicos.

- El uso de la llamada "meditación" del Misticismo Pagano Oriental; o sea, las experiencias místicas provocadas, en la cual, a través de trances inducidos y otras actividades (en las que puede hasta incluirse el uso de drogas alucinantes), se trata de llegar a ciertos estados de conciencia que engañosamente se consideran estados de unión con la divinidad.

Lo que se busca es un "monismo místico", en el que la persona se siente parte de una fuerza cósmica, energía universal -todo es uno. (Recordar el caso de Shirley McLaine en la bañera.)

La Nueva Era cree falsamente que esta supuesta "energía" es dios, y como esta "energía" también incluye al hombre, entonces el hombre es dios.

Sin embargo, el Misticismo auténtico se refiere principalmente a la oración mental, la cual incluye la Meditación Cristiana (muy diferente a la oriental) y la Oración Contemplativa.

a. Meditación cristiana: en este tipo de oración se contempla mentalmente un pasaje de la Escritura o una verdad de nuestra fe, para tratar de ver qué me dice Dios a través de ese pasaje o de esa verdad, y para tratar de descubrir Su Voluntad para mí.

b. Oración contemplativa: en este tipo de oración el alma no razona acerca de Dios, sino que se queda a solas con Dios en silencio. Se entra en una comunión de amor con el Dios Uno y Trino. Y es una comunión que no puede lograrse a base de técnicas, ni puede lograrse con esfuerzo ni a voluntad, pues la Contemplación es un don de Dios y, como todo don de Dios, es dado par El a quién quiere, cómo quiere y cuándo quiere. Eso sí: hay que desearla y buscarla, sabiendo que el recibirla depende sólo de Dios.

Como conclusión, en la "meditación" del Misticismo Pagano la persona busca llegar mediante un vacío interior a la conciencia de la propia divinización. Este estado de conciencia en el que quien medita trata de llegar a la divinización de sí mismo, es muy distinto al abandono de sí que hace el cristiano en la oración contemplativa, en la cual el alma se abre y se entrega a Dios que habita en el interior del hombre, que es "templo vivo del Espíritu Santo" (1a.Cor.3,16). También es diferente de la llamada meditación cristiana que ya hemos descrito.

Las experiencias místicas provocadas a través de la meditación pagana oriental nada tienen que ver con el estado de unión con el Dios Uno y Trino: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo de la Contemplación Cristiana, en la cual el Dios Vivo y Verdadero va haciendo en el alma del orante su trabajo de alfarero para ir moldeándola según Su Voluntad (cfr.Jer.18,1-6).

Técnicas de curación

Dentro de la asombrosa capacidad de mutación y de re-adaptación de las manifestaciones de la Nueva Era y también de su "mimetización" con todo lo que es cristiano, es importante anotar que ya estos cursos de curación están siendo sustituídos por otros: "Técnica de Curación de Jesús", basada en el amor-servicio-sacrificio. ¡El amor, el servicio y el sacrificio convertidos en "técnicas" que se pueden "aprender" en un curso!

Algunos puntos comparativos entre el Carisma y las técnicas paganas de curación

Debido a la aparente gran similitud entre estas técnicas de curación venidas del Paganismo y el ejercicio cristiano del Carisma de Sanación, revisaremos algunos puntos comparativos de importancia:

a. Carismas de curación - Don del Espíritu Santo versus poder de curación obtenido en un curso

Cristo envió a Sus Apóstoles con "autoridad sobre todos los demonios, poder para sanar las enfermedades. Los envió a anunciar el Reino de Dios y a hacer curaciones" (Lc.9,1).

Además de este carisma dado por Jesucristo a los doce, dentro de la Iglesia y recientemente en esta época post-conciliar, especialmente dentro de la corriente de la Renovación Carismática Católica, se da, entre muchos otros Carismas o Dones Carismáticos, el Carisma de curación.

¿Qué es un Carisma? Es un don que el Espíritu Santo -la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el Espíritu de Dios Padre y de Jesús- da a quién quiere, cuándo quiere y cómo quiere (cfr.1a.Cor.12,7-11). No se compra ni se vende. (Recordar caso del Mago Simón, a quien llamaban por sus magias "Gran Poder de Dios" hasta que aparecieron los Apóstoles y el Mago pretendió comprar el poder del Espíritu Santo. San Pedro tuvo que reprenderlo muy fuertemente y despacharlo, cfr.Hech.8,9-24.)

El Carisma no se aprende, ni se puede aprender en un curso especializado, porque es un don gratuito, una gracia, proveniente del Espíritu de Dios (el Espíritu de ese Ser Supremo, Tres Personas en Un Dios, Trinitario, Todopoderoso, Todo Amor, Bondad y Misericordia Infinitas, etc., etc., etc.); no ese dios "energía flotante, envolvente y manipulable, que absorbo cuando quiero).

Y ese don gratuito suele suscitarlo el Espíritu Santo en las comunidades para bien de esas comunidades y para levantar la fe -La Fe en Jesucristo- dentro de esas comunidades, para la "edificación de la Iglesia en el seno de la propia Iglesia y en medio del mundo" (Vaticano II, Apostolicam Actuositatem 1-3).

b. Imposición de manos en la Iglesia y contacto de las manos en las curaciones por "Energía Universal"

Usamos el término "por contacto" que no por "imposición de manos", pues éste es un símbolo muy especial dentro del ritual de la Iglesia Católica. Mediante la imposición de manos se consagra al Sacerdote y al Obispo, se usa en el Sacramento de la Confirmación, etc. Por esto es preferible referirse a sanaciones "por contacto" y no dejar que se apropien de un rito católico de tanta significación.

En las "curaciones por contacto" de la Nueva Era, el contacto físico es indispensable para "abrir los chakras". El que utiliza el Carisma de Sanación puede imponer manos o no. La imposición de manos es más un gesto de amor, nunca es una condición. Puede sanarse la persona sin que haya la imposición de manos.

El que utiliza el Carisma de curación no tiene que abrir "chakras", ni absorber la "energía" que anda flotante en el universo. Simplemente está allí, cerca o lejos del enfermo, como "instrumento", pues el poder de sanación no es suyo: es de Dios. Y, como "instrumento", está abierto y atenido a la voluntad de Dios, a lo que Dios desee hacer: sea sanar o no sanar. Y si hay sanación, es Dios quien sanó, nunca la persona, ni la "energía". En el Carisma no hay técnica, no tiene que haber contacto, no hay que abrir "chakras": simplemente hay que dejar actuar a Dios y esperar Su voluntad.

c.- Fuerza del Espíritu Santo versus "Energía Universal"

Cuando el Espíritu Santo está actuando y se manifiesta a través de un Carisma (ver listado de Carismas en 1a.Cor.12,8-11 y 12,28 - Rom.12,7 - Mc.16,17-18 - Ef.4,11) el Espíritu de Dios actúa según Su Voluntad.

Cuando los Profetas del Antiguo Testamento profetizaban (el Don de Profecía es uno de los Carismas del Espíritu Santo) no decidían: ahora voy a profetizar, entonces me conecto con "el dios energía universal" y profetizo. Lo mismo puede decirse del Carisma de Sanación o de cualquier Carisma. No puedo decidir sanar, entonces me enchufo al "dios energía universal" y sano.

Es Dios Quien tiene el poder. Es Dios quien actúa en los Carismas. Y actúa cómo quiere, cuándo quiere, dónde quiere y a través de quién quiere. El Carisma no depende de quien lo ejerce, sino de Dios.

Los seguidores y propulsores de estas corrientes, falsas imitadoras de Carismas, suelen esgrimir el siguiente pasaje del Evangelio para justificarse: "Dijo Juan a Jesús: 'Maestro, vimos uno que hacía uso de Tu Nombre para echar los demonios, y nosotros se lo prohibimos porque no se junta con nosotros'. Pero Jesús le dijo: 'No se lo impidan; el que no está contra ustedes está con ustedes'" (Lc.9,49-50).

Pero resulta que cuando Jesús envió a los Apóstoles, fue El mismo quien sencillamente les dio el poder de sanar y echar demonios (cfr.Lc.9,1-2). No fueron a obtener ese poder en un curso. Y resulta que el Curso de Curaciones por "Energía Universal" dice "nadie nos puede regalar este logro". O sea que el poder que obtienen no les viene de Dios.

Y resulta, además, que los inventores de la Nueva Era, dentro del cual se enmarca esta corriente, sí están contra nosotros; ya sabemos el origen de todo lo que compone el New Age. Además, en todas sus formas de manifestación, el New Age "aparenta" no estar en contra de ninguna religión, pero tampoco está a favor del Cristianismo, sino del Paganismo: ya hemos visto cómo promueven el Paganismo, el Gnosticismo, el Panteísmo, el Re-encarnacionismo, el Sincretismo (en el que Cristo es un profeta más).

¿Están en contra de nosotros o no? ¿Se puede entonces aplicar el pasaje del Evangelio que ellos proponen? ¿O sería más pertinente aplicar éste otro: "Tengan cuidado con los falsos profetas que vienen a ustedes disfrazados de ovejas cuando en realidad son lobos feroces" (Mt.7,15)? O aquella frase que nos pide la sagacidad de la serpiente: "Fíjense que los envío como ovejas en medio de lobos. Por eso tienen que ser sagaces como serpientes y sencillos como palomas" (Mt.1O,16).

Conclusión:

Con relación a éstas y otras teorías y prácticas de la Nueva Era, es bueno recordar estas otras citas del Nuevo Testamento:

  • "Cuídense que nadie les engañe con esa teoría que es una insulsa patraña forjada y transmitida por hombres, fundada en los elementos del mundo y no de Cristo" (Col.2,2-4).

  • "Que nadie os engañe ... porque surgirán falsos cristos y falsos profetas que harán grandes señales y prodigios capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos. ¡Mirad, os lo he predicho!" (Mt. 24).

  • "Habrá entre vosotros falsos maestros que introducirán herejías perniciosas, negando al Maestro (algunas traducciones dicen 'al Señor') que los salvó ... Muchos los escucharán y por causa de ellos será desprestigiado el Camino de la Verdad ... Llevados por su avaricia, os explotarán con palabras engañosas ... Mejor les fuera no haber conocido el Camino de la Justicia que, después de conocerlo, abandonar los santos preceptos que les fueron dados" (2a.Pe, 1-2 y 21).

    San Pedro, el primer Papa de la cristiandad, nos advierte en esta carta sobre el peligro de un resurgimiento del paganismo, resurgimiento que pareciera evidente en nuestros días, pero que a diferencia del mundo que no conocía a Cristo, nuestro mundo actual sí lo conoce, sí conoce Su Evangelio: sí conoce la Verdad. Por eso tan grave sentencia: mejor les hubiera sido no haber conocido el Camino de la Verdad que abandonarlo después de haberlo conocido.

    Medios Espirituales Para Combatir la Nueva

    Debemos darnos cuenta de que "nuestra lucha no es contra fuerzas humanas ... nos enfrentamos con los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del mal. Por eso tomemos las armas de Dios para poder resistir las maniobras del Diablo" (Ef.6,10-13).

    La Nueva Era no se puede combatir principalmente con ideas y discusiones, aunque es bueno organizar conferencias, distribuir material escrito y grabado, sobre todo para aquéllos que desean realmente buscar la verdad.

    Nota: La información que contiene esta sección proviene del libro "Alerta! New Age" de: Isabel Vidal de Tenreiro. Puede obtener esta publicación y otros excelentes libros sobre el tema del centro de Paz: Florida center for Peace, P.O. Box 431306, Miami, Florida, 33143, U.S.A.

    Publicado por Human Life International - Vida Humana Internacional © 1998. Se permite la reproducción total o parcial de este escrito con fines no lucrativos y con la autorización de Vida Humana Internacional.

    Vida Humana Internacional tiene disponible información adicional sobre éste y otros temas en su sitio de Internet bajo la sección "Vida y Familia". También tiene disponibles folletos, libros, y videos; solicite nuestro catálogo.


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